Introducción del curso 1. Talla baja 2. Alteraciones del desarrollo puberal 3. Retraso del desarrollo psicomotor 4. Trastornos del lenguaje 5. Trastornos del aprendizaje 6. Síndrome por déficit atencional 7. Trastornos del espectro autista 8. Síndrome hipotónico 9. Síndrome hipertónico 10. Macrocefalia y microcefalia 11. Desnutrición 12. Obesidad 13. Dislipidemias (pediátricas) 14. Síndromes carenciales de vitaminas y minerales 15. Trastornos de conducta alimentaria 16. Malnutrición 17. Síndrome de malabsorción 18. Diabetes mellitus tipo 1 19. Enfermedad de Membrana Hialina 20. Hiperplasia suprarrenal congénita 21. Hipotiroidismo 22. Adenitis cervical 23. Celulitis periorbitaria 24. Coqueluche 25. Escarlatina 26. Exantemas virales 27. Hepatitis viral 28. Infecciones por Salmonella 29. Infecciones por VIH 30. Infecciones recurrentes 31. Meningitis bacteriana aguda / meningoencefalitis 32. Mononucleosis infecciosa 33. Síndrome febril agudo sin foco 34. Síndrome febril prolongado 35. Síndrome disentérico 36. TORCH (enfermedades congénitas infecciosas) 37. Asma bronquial 38. Bronquiolitis 39. Enfermedad pulmonar crónica 40. Estridor 41. Faringoamigdalitis 42. Infecciones respiratorias agudas bajas y sus complicaciones 43. Laringitis 44. Otitis media 45. Resfrío común 46. Sinusitis 47. Síndrome bronquial obstructivo 48. Síndrome de apnea del sueño 49. Constipación 50. Diarrea aguda y en vías de prolongación 51. Diarrea crónica 52. Dolor abdominal recurrente 53. Fibrosis quística 54. Hemorragia digestiva 55. Hepatomegalia 56. Insuficiencia hepática aguda 57. Reflujo gastroesofágico y vómitos del lactante 58. Síndrome de malabsorción 59. Intolerancia a la lactosa 60. Enteroparasitosis 61. Anemia ferropénica 62. Leucemias 63. Linfomas 64. Neutropenia febril 65. Síndrome purpúrico 66. Trastornos de la coagulación 67. Tumores sólidos 68. Infecciones del tracto urinario 69. Enuresis 70. Síndrome edematoso 71. Hipertensión arterial 72. Insuficiencia renal aguda 73. Insuficiencia renal crónica 74. Síndrome nefrótico 75. Síndrome nefrítico 76. Síndrome hemolítico urémico 77. Malformaciones urogenitales 78. Trastornos del equilibrio ácido-base 79. Trastornos hidro-electrolíticos 80. Arritmias 81. Cardiopatías congénitas frecuentes 82. Endocarditis infecciosa 83. Insuficiencia cardíaca 84. Síncope 85. Soplos 86. Alergias 87. Inmunodeficiencias 88. Mesenquimopatías 89. Vasculitis (Púrpura de Schönlein-Henoch, Kawasaki y otras) 90. Alteraciones menstruales 91. Inmunizaciones (PNI y extra PNI) 92. Leucorrea y vulvovaginitis 93. Muerte súbita ALTE, BRUE 94. Sinequias vulvares 95. Apneas 96. Asfixia neonatal 97. Convulsiones neonatales 98. Enterocolitis necrotizante (ECN) 99. Estridor congénito 100. Hijo de madre diabética 101. Hipocalcemia neonatal 102. Hipoglicemia neonatal 103. Ictericia neonatal y del primer trimestre 104. Poliglobulia 105. Prematurez 106. Sepsis neonatal 107. Síndrome aspirativo meconial 108. Síndrome de distrés respiratorio 109. TORCH 110. Recién nacido pequeño o grande para la edad gestacional (PEG / GEG) 111. Dismorfias 112. Estatus Convulsivo 113. Malformaciones congénitas frecuentes 114. Trisomía 21 115. Crisis Convulsiva 116. Epilepsia 117. Convulsiones febriles 118. Fracturas expuestas 119. Displasia Broncopulmonar 120. SARS COV2 121. Quemaduras

11. Desnutrición

En esta unidad aprenderemos:

La desnutrición es un estado patológico resultante de una deficiencia de energía, proteínas y otros nutrientes esenciales, que sigue siendo un problema mayor de salud pública a nivel mundial. Abarca un espectro clínico que va desde la emaciación severa (Marasmo) hasta la desnutrición edematosa (Kwashiorkor), cada una con diferentes deficiencias subyacentes. El enfoque diagnóstico se basa en la antropometría y la identificación de la forma clínica, mientras que su manejo, especialmente en casos graves, es un proceso fásico y cuidadoso. La prioridad inicial no es la recuperación nutricional rápida, sino la estabilización metabólica y el tratamiento de complicaciones para evitar el letal síndrome de realimentación.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Desnutrición

La desnutrición infantil ocurre cuando el niño no recibe o no aprovecha los nutrientes que necesita, ya sea por falta de aporte o por una enfermedad de fondo. Sus formas extremas son el marasmo y el kwashiorkor. El diagnóstico se hace midiendo al niño y siguiendo su curva de crecimiento, y los casos graves requieren hospitalización. En este temario la revisaremos en detalle.

Desnutrición en Pediatría

La desnutrición en pediatría resulta habitualmente de una ingesta insuficiente o de un aumento de las pérdidas de nutrientes. Se clasifica según su etiología, su duración y su tipo clínico. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La forma leve es la más frecuente, y la primaria (por aporte insuficiente) es la causa más común. El diagnóstico es antropométrico, valorando la curva de crecimiento. La desnutrición severa, el edema o la sepsis obligan a hospitalizar.

Concepto

Se clasifica según la etiología (primaria, secundaria a enfermedades, o mixta), la duración (aguda, que afecta el peso pero no la talla; crónica, que compromete la talla) y el tipo clínico, cuyas formas extremas son el marasmo y el kwashiorkor. También se gradúa por intensidad en leve, moderada y grave.

Marasmo vs Kwashiorkor

Forma Características
Marasmo Déficit global de energía, con depleción marcada de la masa grasa y muscular. Es la forma extrema de la desnutrición calórico-proteica.
Kwashiorkor Déficit predominantemente proteico, con edema y preservación relativa del tejido graso, además de hepatomegalia y dermatosis.

Diagnóstico

Antropométrico. El diagnóstico es antropométrico, usando los índices según la edad (peso/edad en el menor de 1 año, peso/talla sobre el año, IMC en el escolar) y, sobre todo, la curva de crecimiento. El aplanamiento de la curva o el cambio de canal señalan riesgo de desnutrición.

Manejo

Renutrición y causa de base. El tratamiento busca corregir las deficiencias y permitir un crecimiento recuperador, tratando además la causa de base. Los signos de alarma —desnutrición severa, edema, deshidratación o sepsis— indican hospitalización.