Introducción del curso 1. Acalasia 2. Cáncer de esófago 3. Divertículos esofágicos 4. Hernia hiatal 5. Tumores gástricos benignos 6. Cáncer gástrico 7. Divertículo de Meckel 8. Enteritis actínica 9. Fístulas del intestino delgado 10. Megacolon 11. Enfermedad diverticular no complicada 12. Pólipos de colon y recto 13. Cáncer colorrectal 14. Hemorroides 15. Fisura anal / Fisura anorectal 16. Abscesos y fístulas ano-rectales 17. Enfermedad del seno pilonidal 18. Cáncer anal 19. Hidatidosis hepática 20. Quistes y abscesos hepáticos 21. Tumores hepáticos 22. Colecistitis crónica 23. Litiasis biliar 24. Ictericia obstructiva 25. Cáncer de vesícula y vías biliares 26. Pancreatitis crónica 27. Cáncer de páncreas y otros tumores preampulares 28. Masa cervical y tumores del cuello 29. Cáncer del tiroides 30. Patología benigna del tiroides 31. Cáncer de mama 32. Patología mamaria benigna 33. Hidatidosis pulmonar 34. Nódulo pulmonar solitario 35. Cáncer pulmonar 36. Hernias diafragmáticas traumáticas y congénitas 37. Síndromes mediastínicos 38. Mesotelioma pleural 39. Síndrome de ocupación pleural 40. Aneurismas de aorta torácica, femoral y poplítea 41. Enfermedad renovascular 42. Hernias, eventraciones y evisceraciones 43. Tipos de anestesia 44. Manejo de la vía aérea 45. Reanimación cardiopulmonar 46. Complicaciones de anestesia local 47. Complicaciones de anestesia general 48. Quemaduras 49. Apendicitis Aguda 50. Disección aórtica y carotídea 51. Abdomen agudo quirúrgico

32. Patología mamaria benigna

En esta unidad aprenderemos:

La patología benigna de la mama engloba un amplio espectro de condiciones no cancerosas que son el motivo más frecuente de consulta mastológica, generando a menudo una gran ansiedad en los pacientes. Incluye entidades como los fibroadenomas, los quistes, los cambios fibroquísticos y la mastalgia. Si bien estas condiciones son benignas, su importancia clínica radica en la necesidad fundamental de diferenciarlas del cáncer de mama mediante un enfoque diagnóstico sistemático conocido como "triple evaluación". Además, es crucial reconocer que ciertas lesiones benignas proliferativas, especialmente aquellas con atipia, actúan como marcadores de un mayor riesgo de desarrollar cáncer en el futuro.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Patología mamaria benigna

No todas las lesiones benignas de la mama son iguales en cuanto al riesgo futuro de cáncer. Se agrupan en tres niveles según cuánto se multiplican las células y si tienen "atipia": las no proliferativas (sin mayor riesgo), las proliferativas sin atipia (riesgo leve) y la hiperplasia atípica (riesgo más alto). Esto guía el seguimiento de cada paciente. En este temario las revisaremos en detalle.

Patología Mamaria Benigna: Clasificación por Riesgo

La patología mamaria benigna se clasifica según el riesgo de cáncer que confiere, definido por la proliferación celular y la atipia. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile) y guías internacionales.

Aspectos esenciales. Se distinguen tres categorías: no proliferativa, proliferativa sin atipia y proliferativa con atipia. La hiperplasia atípica es un marcador de mayor riesgo, y el manejo depende de la categoría.

Concepto

El riesgo depende de si hay un aumento del número de células (proliferación) y de la presencia de atipia. La hiperplasia atípica no es una lesión precursora directa, sino un marcador de mayor riesgo en ambas mamas.

Clasificación por Riesgo

Categoría Características
No proliferativa Riesgo similar al de la población general; quistes y cambios fibroquísticos.
Proliferativa sin atipia Riesgo ligeramente aumentado; hiperplasia sin atipia, papiloma, adenosis esclerosante y fibroadenoma.
Proliferativa con atipia Hiperplasia atípica (ductal y lobulillar); riesgo claramente mayor.

Diagnóstico

Biopsia. El diagnóstico es histológico, por biopsia, ya que estas lesiones a menudo no producen una masa palpable y se pesquisan como hallazgos en la mamografía (microcalcificaciones).

Manejo

Según el riesgo. Las categorías de bajo riesgo solo se controlan; la hiperplasia atípica requiere escisión quirúrgica, seguimiento estrecho y la consideración de quimioprevención.