Introducción del curso 1. Acalasia 2. Cáncer de esófago 3. Divertículos esofágicos 4. Hernia hiatal 5. Tumores gástricos benignos 6. Cáncer gástrico 7. Divertículo de Meckel 8. Enteritis actínica 9. Fístulas del intestino delgado 10. Megacolon 11. Enfermedad diverticular no complicada 12. Pólipos de colon y recto 13. Cáncer colorrectal 14. Hemorroides 15. Fisura anal / Fisura anorectal 16. Abscesos y fístulas ano-rectales 17. Enfermedad del seno pilonidal 18. Cáncer anal 19. Hidatidosis hepática 20. Quistes y abscesos hepáticos 21. Tumores hepáticos 22. Colecistitis crónica 23. Litiasis biliar 24. Ictericia obstructiva 25. Cáncer de vesícula y vías biliares 26. Pancreatitis crónica 27. Cáncer de páncreas y otros tumores preampulares 28. Masa cervical y tumores del cuello 29. Cáncer del tiroides 30. Patología benigna del tiroides 31. Cáncer de mama 32. Patología mamaria benigna 33. Hidatidosis pulmonar 34. Nódulo pulmonar solitario 35. Cáncer pulmonar 36. Hernias diafragmáticas traumáticas y congénitas 37. Síndromes mediastínicos 38. Mesotelioma pleural 39. Síndrome de ocupación pleural 40. Aneurismas de aorta torácica, femoral y poplítea 41. Enfermedad renovascular 42. Hernias, eventraciones y evisceraciones 43. Tipos de anestesia 44. Manejo de la vía aérea 45. Reanimación cardiopulmonar 46. Complicaciones de anestesia local 47. Complicaciones de anestesia general 48. Quemaduras 49. Apendicitis Aguda 50. Disección aórtica y carotídea 51. Abdomen agudo quirúrgico

22. Colecistitis crónica

En esta unidad aprenderemos:

La colecistitis crónica es la manifestación clínica de la colelitiasis o cálculos biliares, una de las patologías digestivas de mayor prevalencia en Chile y el mundo occidental. Se caracteriza por episodios recurrentes de dolor conocidos como cólico biliar, que se producen por la obstrucción transitoria del flujo de bilis por un cálculo. Aunque el cólico biliar es un cuadro autolimitado, la importancia de esta condición radica en su potencial para evolucionar a complicaciones agudas y graves, como la colecistitis aguda, la coledocolitiasis, la pancreatitis y, de particular relevancia en nuestro país, el cáncer de vesícula biliar.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Colecistitis crónica

La colecistitis crónica es la inflamación de larga data de la vesícula biliar, casi siempre por la presencia de cálculos. Provoca cólicos biliares que se repiten (dolor en el costado derecho tras las comidas) o puede no dar síntomas. Con el tiempo la vesícula se va dañando. Se detecta con ecografía y se trata extirpando la vesícula, lo que en Chile además previene el cáncer vesicular. En este temario la revisaremos en detalle.

Colecistitis Crónica

La colecistitis crónica es la inflamación de larga data de la pared de la vesícula biliar, casi siempre secundaria a la litiasis vesicular. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Cursa con cólicos biliares recurrentes o de forma asintomática. La ecografía es el estudio inicial, el diagnóstico definitivo es histopatológico, y el tratamiento es la colecistectomía.

Concepto

La irritación crónica por los cálculos termina fibrosando la vesícula (su forma extrema es la vesícula "en porcelana", de riesgo oncológico). En Chile, la alta prevalencia de cáncer vesicular hace de la colecistectomía una medida preventiva, garantizada por el GES.

Diferencial del Dolor Biliar

Cuadro Características
Cólico biliar Dolor postprandial en el hipocondrio derecho, menor de 6 horas, sin fiebre ni inflamación.
Colecistitis aguda Dolor mayor de 6 horas, fiebre, Murphy positivo y leucocitosis.
Colecistitis crónica Inflamación crónica con cólicos recurrentes; vesícula fibrótica.

Diagnóstico

Ecografía e histología. La ecografía abdominal es el estudio inicial (cálculos con sombra acústica); las pruebas hepáticas descartan una obstrucción biliar, y el diagnóstico definitivo es histopatológico.

Tratamiento

Colecistectomía. El tratamiento de elección es la colecistectomía laparoscópica; en Chile, el GES la garantiza en los pacientes de 35 a 49 años con litiasis, como prevención del cáncer vesicular.