9. Fístulas del intestino delgado
En esta unidad aprenderemos:
Una fístula del intestino delgado es una comunicación anormal entre el lumen intestinal y otra superficie, como la piel (enterocutánea) u otro órgano. En su mayoría, representan una de las complicaciones más devastadoras de la cirugía abdominal, aunque también pueden surgir espontáneamente en el contexto de patologías como la Enfermedad de Crohn. El manejo de una fístula es un desafío complejo y prolongado que se asocia a una alta morbimortalidad, principalmente por sus consecuencias: sepsis, desnutrición severa y desequilibrios hidroelectrolíticos. El éxito terapéutico depende de un enfoque multidisciplinario y por etapas.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Fístulas del intestino delgado
Una fístula del intestino delgado es un conducto anormal por el que el contenido intestinal se escapa hacia la piel u otro órgano. Suele aparecer tras una cirugía abdominal. Las que comunican con la piel a veces cierran solas; otras necesitan operación. Lo principal es reponer líquidos, controlar la infección y nutrir bien al paciente. En este temario las revisaremos en detalle.
Fístulas del Intestino Delgado
Las fístulas del intestino delgado son comunicaciones anormales del intestino con otra superficie. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. La forma más común es la enterocutánea, y su gravedad depende del débito. El tratamiento es por etapas (fluidos, infección, nutrición), reservando la cirugía para las que no cierran.
Concepto
El delgado (sobre todo el íleon) es el sitio más frecuente, y la causa más común es la cirugía previa. El factor pronóstico clave es el débito (alto si supera 500 ml/día). Sus complicaciones son la sepsis, la desnutrición y los trastornos hidroelectrolíticos.
Tipos
| Tipo | Características |
|---|---|
| Enterocutánea | La más frecuente; comunica el intestino con la piel; cerca de un tercio cierra de forma espontánea. |
| Enteroatmosférica | Drena a una herida o laparostomía abierta; sin tejido que la cubra, no cierra sola. |
| Interna | Comunica con otra asa u órgano; suele requerir cirugía. |
Diagnóstico
Clínico e imagen. Es clínico (salida de contenido entérico), apoyado por la TC (para buscar abscesos o colecciones) y la fistulografía o el tránsito con contraste para definir el trayecto.
Tratamiento
Por etapas. Comprende la corrección hidroelectrolítica, el control de la infección y el soporte nutricional; alrededor de un tercio cierra solo, reservando la cirugía para las fístulas que no responden.