29. Síndromes sensitivos (dolor talámico, hemihipoestesia, etc.)

En esta unidad aprenderemos:

Los síndromes sensitivos comprenden un conjunto de déficits neurológicos que resultan de una lesión en cualquier punto de las vías sensitivas, desde el receptor periférico hasta la corteza cerebral. La evaluación clínica se asemeja a un trabajo deductivo, donde el tipo de modalidad sensitiva perdida (ej. dolor y temperatura vs. vibración y propiocepción) y su distribución topográfica en el cuerpo son las pistas clave. La comprensión de la neuroanatomía de las dos grandes vías ascendentes espinotalámica y de los cordones posteriores es, por lo tanto, indispensable para localizar con precisión la lesión y orientar el diagnóstico.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Síndromes sensitivos (dolor talámico, hemihipoestesia, etc.)

Los síndromes sensitivos aparecen cuando se altera la capacidad de sentir el tacto, el dolor, la temperatura o la posición del cuerpo. La sensibilidad viaja por distintos "cables" desde la piel hasta el cerebro, y el lugar donde se daña define el patrón: un solo nervio, la médula o el cerebro. Un ejemplo es el dolor talámico, intenso y persistente. En este temario los revisaremos en detalle.

Síndromes Sensitivos

Los síndromes sensitivos son cuadros clínicos producidos por una alteración de la sensibilidad (tacto, dolor, temperatura y propiocepción). Su clave es el diagnóstico topográfico: el patrón del déficit orienta el nivel de la lesión en la vía sensitiva. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La sensibilidad viaja por dos grandes vías: los cordones posteriores (propiocepción y vibración) y el tracto espinotalámico (dolor y temperatura). Según el nivel afectado se distinguen síndromes periféricos, medulares y talámicos. El diagnóstico es topográfico y el tratamiento depende de la causa.

Concepto y Vías Sensitivas

La información sensitiva asciende por dos sistemas que convergen en el tálamo y luego en la corteza. Los cordones posteriores conducen la propiocepción, la vibración y el tacto fino; el tracto espinotalámico conduce el dolor, la temperatura y el tacto grueso, decusando a nivel medular. Conocer estas vías permite interpretar qué modalidad se afecta en cada síndrome.

Síndromes según el Nivel

Nivel Características
Periférico Patrón "en guante y calcetín" en la polineuropatía, por dermatoma en la radiculopatía o por tronco nervioso en la mononeuropatía.
Medular Según las vías comprometidas: el cordonal posterior cursa con ataxia y Romberg positivo; otros producen déficit disociado.
Talámico Hemihipoestesia contralateral de todas las modalidades y el característico dolor talámico, intenso y persistente; suele ser vascular.

Diagnóstico

Topográfico. El diagnóstico es esencialmente topográfico: el patrón de distribución del déficit y las modalidades sensitivas comprometidas permiten localizar la lesión en el nervio, la médula o el encéfalo. Según la sospecha, se complementa con neuroimagen, estudios electrofisiológicos o laboratorio dirigido.

Tratamiento

Según la causa. El manejo se dirige a la causa y al nivel de la lesión. El dolor central, como el dolor talámico, es de manejo difícil y suele requerir neuromoduladores (antidepresivos o anticonvulsivantes). Por ello, localizar correctamente la lesión es el paso clave del enfoque.