16. Síndrome convulsivo (pediátrico y general)
En esta unidad aprenderemos:
El término "síndrome convulsivo" abarca un amplio espectro de trastornos caracterizados por crisis epilépticas. Es fundamental diferenciar el concepto de una crisis (un evento aislado) de la epilepsia (la enfermedad o predisposición a tener crisis recurrentes) y el status epilepticus (la emergencia). El enfoque clínico moderno, basado en la clasificación de la ILAE, permite ordenar las crisis y síndromes epilépticos según su tipo y etiología, lo cual es crucial para el tratamiento. En la población pediátrica, existen síndromes electro-clínicos específicos con características y pronósticos únicos que todo médico debe conocer.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Síndrome convulsivo (pediátrico y general)
El síndrome convulsivo abarca cómo reconocer y atender a una persona que sufre una convulsión. Lo primero es confirmar que se trata de una crisis y proteger al paciente mientras pasa. En los niños son frecuentes las convulsiones por fiebre, casi siempre benignas. El manejo combina medidas de apoyo, búsqueda de la causa y derivación al especialista. En este temario lo revisaremos en detalle.
Síndrome Convulsivo
El síndrome convulsivo agrupa el enfoque clínico y el manejo de un paciente que presenta una crisis convulsiva. Frente a un episodio, lo primero es confirmar que realmente corresponde a una crisis y luego caracterizarla y manejarla. Este temario, con foco general y pediátrico, se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. El diagnóstico de la crisis es clínico; debe caracterizarse y buscarse focalidad neurológica. El manejo agudo se basa en medidas de soporte y en proteger al paciente. En pediatría destacan las convulsiones febriles, que se dividen en simples y complejas. El médico general inicia el manejo y deriva.
Enfoque Clínico
Ante un episodio convulsivo, lo primero es determinar si realmente corresponde a una crisis. Luego se caracteriza el evento (número de crisis, duración, tipo y factores gatillantes) y se evalúan el estado de conciencia y la signología neurológica focal, lo que permite clasificar la crisis como focal o generalizada y orienta hacia una posible lesión subyacente.
Convulsiones Febriles (Pediatría)
| Tipo | Características |
|---|---|
| Simple | Crisis generalizada, de menos de 15 minutos, que no recurre en 24 horas, con examen neurológico normal. En general no requiere tratamiento. |
| Compleja | Crisis focal, de más de 15 minutos o que se repite en 24 horas. Requiere evaluación con EEG y, eventualmente, neuroimagen. |
Manejo Agudo
Soporte y protección. El manejo inicial consiste en medidas de soporte vital: proteger al paciente de lesiones (sin inmovilizarlo), administrar oxígeno, instalar una vía venosa y aportar tiamina y suero glucosado. Se administran fármacos (benzodiacepinas) si la convulsión dura más de un minuto o ante un estado epiléptico, que es una urgencia.
Seguimiento y Derivación
Estudio y derivación. El estudio incluye laboratorio (glicemia, electrolitos, calcio) y el EEG, complementados con neuroimagen según el caso. A nivel del médico general, corresponde la sospecha diagnóstica y el tratamiento inicial, derivando al especialista para el seguimiento, sobre todo ante crisis de difícil control o sospecha de patología subyacente.