1. Primer episodio depresivo
En esta unidad aprenderemos:
El primer episodio depresivo constituye una de las consultas de salud mental más frecuentes en la Atención Primaria de Salud (APS) y es una patología cubierta por las Garantías Explícitas en Salud (GES) en Chile. El rol del médico general es protagónico, siendo el principal responsable de la sospecha, el diagnóstico inicial y el tratamiento de los casos no complejos. Este enfrentamiento requiere un abordaje sistemático que va más allá de la simple prescripción, implicando una correcta clasificación diagnóstica, el descarte de causas orgánicas y de un trastorno bipolar subyacente, una evaluación rigurosa del riesgo suicida y la aplicación de un plan terapéutico integral que combina medidas no farmacológicas, psicoterapia y un uso racional de los antidepresivos.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Primer episodio depresivo
El primer episodio depresivo es la primera vez que una persona vive una depresión: un ánimo bajo persistente o la pérdida del interés y el placer durante al menos dos semanas, junto a cambios en el sueño, el apetito y la energía. Se diagnostica conversando con el paciente y descartando causas físicas. Según su intensidad se trata con apoyo psicológico, medicamentos o ambos. En Chile lo cubre el GES. En este temario lo revisaremos en detalle.
Primer Episodio Depresivo
El primer episodio depresivo corresponde a la depresión mayor, un trastorno del ánimo con descenso persistente del ánimo y/o pérdida del interés o placer. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. El diagnóstico es clínico y requiere síntomas durante al menos dos semanas. Siempre debe descartarse una causa orgánica y un trastorno bipolar. En Chile está cubierto por el GES en mayores de 15 años.
Concepto
El diagnóstico exige que al menos uno de los síntomas sea el ánimo deprimido o la anhedonia, junto a alteraciones del sueño, el apetito, la energía y la concentración, con deterioro funcional. Debe evaluarse siempre el riesgo del paciente.
Severidad
| Grado | Características |
|---|---|
| Leve | Pocos síntomas; la persona mantiene su funcionalidad. |
| Moderada | Más síntomas y dificultad para mantener las actividades cotidianas. |
| Severa | Deterioro funcional marcado; puede haber síntomas psicóticos. |
Diagnóstico
Clínico. Es clínico, según los criterios (al menos dos semanas), apoyado por escalas de tamizaje; el laboratorio (hemograma, glicemia, TSH) sirve para descartar una causa orgánica.
Tratamiento
Según la severidad. La leve se maneja con intervenciones psicosociales; la moderada agrega tratamiento farmacológico (ISRS), y la severa suma psicoterapia y derivación.