35. Tumores ováricos

En esta unidad aprenderemos:

Los tumores ováricos representan un grupo heterogéneo de neoplasias, que van desde quistes benignos funcionales hasta el cáncer de ovario, una de las neoplasias ginecológicas más letales. La dificultad de su manejo radica en que el cáncer de ovario es frecuentemente asintomático en sus etapas iniciales, lo que lleva a un diagnóstico tardío. Por lo tanto, el enfoque clínico ante el hallazgo de una masa anexial se centra en una cuidadosa estratificación del riesgo de malignidad, utilizando la ecografía transvaginal y los marcadores tumorales, para definir la necesidad de una intervención quirúrgica por un equipo especializado.

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Guía Eunacom - Tumores ováricos

Los tumores ováricos son bultos o quistes en el ovario, y la mayoría son benignos. Algunos son simplemente "funcionales" (parte normal del ciclo y desaparecen solos); otros son tumores benignos como el cistoadenoma, y unos pocos son malignos. Suelen dar pocos síntomas. Se estudian con ecografía y marcadores en la sangre. En este temario los revisaremos en detalle.

Tumores Ováricos

Los tumores ováricos son lesiones quísticas o sólidas del ovario, la mayoría de las cuales son benignas. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Se agrupan en fisiológicos, neoplásicos benignos y malignos. El diagnóstico parte de la ecografía con apoyo de los marcadores tumorales, y el manejo depende de la etiología.

Concepto

Los funcionales son los más frecuentes, y el cistoadenoma es el neoplásico benigno más común. Suelen ser poco sintomáticos. Los marcadores (como el Ca-125 en los epiteliales) apoyan el estudio, descartando siempre el embarazo.

Tipos

Tipo Características
Fisiológicos Quiste folicular y lúteo; los más frecuentes, parte del ciclo, suelen resolver solos.
Neoplásicos benignos Cistoadenoma seroso y mucinoso (los más frecuentes), teratoma maduro y endometrioma.
Neoplásicos malignos Epiteliales (los más frecuentes, en el adulto) y germinales (más en mujeres jóvenes).

Diagnóstico

Ecografía y marcadores. La ecografía ginecológica es la primera línea y orienta el carácter benigno o maligno, apoyada por los marcadores tumorales y descartando el embarazo; la confirmación es histológica.

Manejo

Según la etiología. Los funcionales y benignos pequeños se controlan; los benignos sintomáticos se resuelven con quistectomía; y los malignos requieren cirugía de estadificación y tratamiento oncológico.