15. Úlcera péptica

En esta unidad aprenderemos:

La úlcera péptica es una lesión en la mucosa del estómago o del duodeno causada por un desequilibrio entre los factores que protegen y los que agreden la mucosa gastrointestinal. Las causas más comunes son la infección por Helicobacter pylori y el uso de antiinflamatorios no esteroidales (AINEs).

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Guía Eunacom - Úlcera péptica

La úlcera péptica es una herida en la pared del estómago o del duodeno, causada casi siempre por la bacteria Helicobacter pylori o por el uso de antiinflamatorios (AINEs). Produce dolor en la boca del estómago, a veces nocturno o que calma al comer. Se confirma con una endoscopía. Puede complicarse con sangrado o perforación. El tratamiento consiste en eliminar la bacteria y bajar el ácido con medicamentos. En este temario la revisaremos.

Úlcera Péptica

La úlcera péptica es una solución de continuidad (pérdida de sustancia) de la mucosa del tracto digestivo en las zonas expuestas al ácido y la pepsina, ya sea en el estómago (úlcera gástrica) o en el duodeno (úlcera duodenal). Más del 95% de los casos se explican por el Helicobacter pylori y los AINEs. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Sus dos causas principales son el Helicobacter pylori y los AINEs. La endoscopía es el examen de elección, y la úlcera gástrica siempre debe biopsiarse. La hemorragia digestiva es su complicación más frecuente. El tratamiento se basa en la erradicación del Helicobacter pylori y los IBP.

Etiología

Tipo Características
Duodenal La más frecuente; causada en el 90–95% por Helicobacter pylori. Más prevalente en hombres jóvenes.
Gástrica Asociada a Helicobacter pylori y AINEs; siempre requiere biopsia para descartar malignidad.

Los AINEs son ulcerogénicos porque inhiben las prostaglandinas, disminuyendo la defensa de la mucosa. El tabaco es un factor de riesgo adicional.

Manifestaciones Clínicas

Puede ser asintomática; en los usuarios de AINEs, una hemorragia digestiva puede ser la primera manifestación. El síntoma típico es el dolor epigástrico, urente o punzante. En la úlcera duodenal, el dolor se exacerba con el ayuno, se alivia con los antiácidos y es frecuentemente nocturno. El examen físico de la úlcera no complicada tiende a la normalidad.

Diagnóstico

Endoscopía y Helicobacter pylori. La endoscopía digestiva alta es el examen de elección: visualiza la úlcera, orienta sobre su benignidad o malignidad y permite la toma de biopsia. Toda úlcera gástrica debe biopsiarse para descartar cáncer y controlar su cicatrización. La detección de Helicobacter pylori puede ser invasiva (test de ureasa, histología) o no invasiva (test de aliento, antígeno en heces).

Complicaciones

Hemorragia, perforación y obstrucción. La hemorragia digestiva alta es la complicación más frecuente, y la úlcera péptica es su causa más común. La perforación produce un abdomen agudo, y la obstrucción pilórica (síndrome pilórico) genera vómitos y bazuqueo gástrico.

Tratamiento

Erradicación e IBP. Ante Helicobacter pylori positivo, su erradicación (IBP más antibióticos por 10 a 14 días) cura cerca del 90% de las úlceras duodenales. En la úlcera gástrica y en las complicadas, el IBP se prolonga por más semanas. En la úlcera por AINEs, se suspende el fármaco y se mantiene el IBP por 8 semanas. La cirugía se reserva para las complicaciones no manejables.