26. Intolerancia a la lactosa
En esta unidad aprenderemos:
La intolerancia a la lactosa es un trastorno digestivo común causado por la deficiencia de lactasa, la enzima responsable de descomponer la lactosa, el azúcar presente en la leche y productos lácteos. Esta condición provoca síntomas como distensión abdominal, dolor cólico, flatulencia y diarrea tras la ingestión de lácteos, afectando la calidad de vida del paciente.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Intolerancia a la lactosa
La intolerancia a la lactosa aparece cuando falta la enzima que digiere el azúcar de la leche (lactasa). Al no absorberse, esa lactosa fermenta en el intestino y produce hinchazón, gases, dolor y diarrea tras consumir lácteos. No es lo mismo que la alergia a la leche. Se confirma con el test de hidrógeno espirado, y se maneja reduciendo la lactosa, usando suplementos de lactasa y cuidando el calcio. En este temario la revisaremos.
Intolerancia a la Lactosa
La intolerancia a la lactosa es el conjunto de manifestaciones clínicas producidas por el consumo de productos lácteos, secundarias a la malabsorción de lactosa por un déficit de la enzima lactasa. No debe confundirse con la alergia a la proteína de la leche de vaca, que es una reacción a las proteínas y no al azúcar. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. La causa más frecuente es genética (primaria), aunque también puede ser secundaria a un daño intestinal. El examen de elección es el test de hidrógeno espirado. El tratamiento combina la restricción de lactosa y los suplementos de lactasa, asegurando una adecuada ingesta de calcio.
Fisiopatología
La lactasa, presente en el borde en cepillo del intestino delgado, hidroliza la lactosa en glucosa y galactosa para su absorción. Cuando falta, la lactosa no absorbida llega al colon, donde es fermentada por las bacterias, generando gases y un efecto osmótico que produce los síntomas.
Clasificación
- Primaria: la más frecuente; de causa genética, por una reducción programada de la lactasa tras el destete (hipolactasia del adulto), con gran variabilidad étnica.
- Secundaria: por un daño de la mucosa del intestino delgado (enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, infecciones); suele ser transitoria y reversible al recuperarse la mucosa.
Manifestaciones Clínicas
Los síntomas aparecen entre los 30 minutos y las 2 horas tras la ingesta de lácteos: distensión abdominal, flatulencia, dolor cólico, borborigmos, diarrea y náuseas. Su intensidad depende de la cantidad de lactosa consumida y de la lactasa residual.
Diagnóstico
Test de hidrógeno espirado. El diagnóstico se apoya en la sospecha clínica y la respuesta a la eliminación de la lactosa de la dieta. El examen de elección es el test de hidrógeno espirado, que mide el aumento del hidrógeno producido por la fermentación colónica de la lactosa no absorbida.
Tratamiento y Seguimiento
Restricción de lactosa y calcio. El manejo incluye la restricción de la lactosa (el yogur y los quesos maduros suelen tolerarse mejor) y la suplementación de lactasa junto con los lácteos. Es importante mantener una adecuada ingesta de calcio (con productos sin lactosa o enriquecidos) para prevenir la osteoporosis.
Debe buscarse una enfermedad celíaca en toda persona con intolerancia a la lactosa demostrada, y derivar al especialista si no responde al tratamiento.