5. Insuficiencia hepática crónica
En esta unidad aprenderemos:
La insuficiencia hepática crónica es una condición médica grave que se caracteriza por la pérdida progresiva e irreversible de la función del hígado, generalmente como consecuencia de enfermedades hepáticas avanzadas como la cirrosis. Su reconocimiento temprano y manejo adecuado son fundamentales para mejorar la calidad de vida y supervivencia del paciente.
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Guía Eunacom - Insuficiencia hepática crónica
La insuficiencia hepática crónica es la pérdida progresiva de las funciones del hígado por una enfermedad de larga evolución, casi siempre una cirrosis. Al fallar, el hígado deja de fabricar proteínas, de depurar toxinas y de eliminar la bilirrubina, lo que se traduce en ictericia, ascitis, encefalopatía y sangrados. Su gravedad se mide con puntajes como Child-Pugh y MELD, y el trasplante es la solución definitiva. En este temario la revisaremos.
Insuficiencia Hepática Crónica
La insuficiencia hepática crónica es la pérdida progresiva y mantenida de las funciones del hígado a consecuencia de una enfermedad hepática crónica, habitualmente en el contexto de una cirrosis. Se expresa clínicamente a través de sus complicaciones mayores y se evalúa con puntajes pronósticos que guían la indicación de trasplante. Este temario, complementario al de la cirrosis, se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. Refleja la falla de las funciones de síntesis, detoxificación y excreción del hígado. Sus manifestaciones son las complicaciones de la cirrosis. El pronóstico se estima con los puntajes de Child-Pugh y MELD, y el trasplante hepático es el tratamiento definitivo.
Funciones Hepáticas Comprometidas
- Síntesis: su falla produce hipoalbuminemia (edema, ascitis) y coagulopatía (prolongación del INR).
- Detoxificación: la incapacidad de depurar el amonio y otras toxinas conduce a la encefalopatía hepática.
- Excreción: su compromiso se manifiesta como ictericia y colestasis.
Manifestaciones y Complicaciones
Las manifestaciones comprenden la ictericia, la hipertensión portal con várices esofágicas y gástricas, la hemorragia por várices, la ascitis, la peritonitis bacteriana espontánea, la encefalopatía hepática, el síndrome hepatorrenal, el síndrome hepatopulmonar, las infecciones bacterianas y el carcinoma hepatocelular.
Evaluación
La anamnesis debe indagar los factores de riesgo: cantidad y duración del consumo de alcohol, transfusiones, uso de drogas intravenosas, exposición a VHB/VHC, tatuajes, antecedentes autoinmunes, y factores metabólicos como la resistencia a la insulina, la diabetes y la obesidad. El laboratorio evalúa la función hepática (bilirrubina, albúmina, INR), y siempre debe completarse el estudio etiológico.
Clasificación Pronóstica
Child-Pugh y MELD. El puntaje de Child-Turcotte-Pugh clasifica en tres etapas: A (5–6 puntos, sobrevida al año cercana al 100%), B (7–9) y C (10–15, con una sobrevida al año cercana al 45%). El MELD (bilirrubina, creatinina e INR) predice mejor la mortalidad a corto plazo y se usa para priorizar el trasplante.
Tratamiento
Causa, progresión y trasplante. El tratamiento es el de la causa subyacente de la hepatopatía, buscando detener o revertir la progresión del daño. Es fundamental prevenir y manejar las complicaciones, y evaluar la indicación de trasplante hepático según los puntajes de MELD y Child. El seguimiento corresponde al especialista.