24. Enfermedad celíaca

En esta unidad aprenderemos:

La enfermedad celíaca es una condición autoinmune crónica que afecta al intestino delgado, desencadenada por el consumo de gluten en personas genéticamente predispuestas. Su diagnóstico oportuno y manejo adecuado son fundamentales para prevenir complicaciones nutricionales y sistémicas.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es una reacción del sistema inmune al gluten (presente en el trigo, la cebada y el centeno) en personas predispuestas. Daña el revestimiento del intestino y dificulta la absorción de nutrientes, causando diarrea, baja de peso o anemia. Se diagnostica con análisis de sangre y una biopsia, antes de quitar el gluten. El tratamiento es una dieta sin gluten de por vida. En este temario la revisaremos en detalle.

Enfermedad Celíaca

La enfermedad celíaca (o enteropatía por gluten) es un trastorno sistémico mediado por el sistema inmune, gatillado por la ingestión de las proteínas del gluten (trigo, cebada y centeno) en individuos genéticamente susceptibles. Produce una atrofia de la mucosa intestinal que revierte con la dieta sin gluten. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. El gluten provoca una atrofia de las vellosidades duodenales que genera malabsorción. El diagnóstico combina la serología y la biopsia duodenal (no debe iniciarse la dieta antes de confirmar). El tratamiento es la dieta libre de gluten de por vida, y el seguimiento se realiza con serología.

Fisiopatología

En personas genéticamente predispuestas (HLA-DQ2 o DQ8), el gluten desencadena una reacción inmune en el intestino delgado proximal, con atrofia de las vellosidades, hiperplasia de las criptas y linfocitosis intraepitelial. La pérdida de la superficie absortiva causa una malabsorción de micro y macronutrientes, que revierte al suprimir el gluten.

Manifestaciones Clínicas

La presentación es variable. La forma clásica es un síndrome de malabsorción: diarrea crónica, esteatorrea, baja de peso y déficits nutricionales. Las formas atípicas incluyen la anemia ferropénica (sospechar celiaquía ante una ferropenia sin sangrado evidente), la osteoporosis, las aftas y la dermatitis herpetiforme. La forma silente es asintomática. Se asocia a otras enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo 1 y la tiroiditis.

Diagnóstico

Serología y biopsia. Se solicitan anticuerpos (IgA antitransglutaminasa y antiendomisio) junto a la IgA sérica total (en su déficit se usan las versiones IgG). Como son dependientes del consumo de gluten, no debe iniciarse la dieta antes de confirmar. El diagnóstico se confirma con la endoscopía y biopsias de la segunda porción del duodeno, cuyo hallazgo característico es la atrofia de las vellosidades.

Tratamiento y Seguimiento

Dieta libre de gluten de por vida. El pilar del tratamiento es la dieta sin gluten de por vida, supervisada por un nutriólogo, junto con la corrección de los déficits nutricionales. El seguimiento se realiza con serología a los seis meses de iniciada la dieta (los anticuerpos reflejan mejor el cumplimiento que la biopsia) y un control anual una vez estabilizado.

Una serología que se mantiene positiva en el seguimiento indica una transgresión alimentaria, voluntaria o involuntaria, que debe estudiarse y corregirse.