34. TORCH
En esta unidad aprenderemos:
Las infecciones del grupo TORCH comprenden un conjunto de agentes infecciosos que pueden ser transmitidos de la madre al feto durante el embarazo. Estas infecciones pueden causar consecuencias graves en el desarrollo fetal, por lo que su diagnóstico y prevención son fundamentales en el control prenatal.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Enfermedad de transmisión vertical TORCH
TORCH es la sigla que agrupa varias infecciones que la madre puede transmitir al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia: toxoplasmosis, otras (como la sífilis), rubéola, citomegalovirus y herpes. Suelen pasar inadvertidas en la madre, pero pueden dejar secuelas en el niño, sobre todo si se contagian al inicio del embarazo. Por eso la prevención y el control prenatal son clave. En este temario veremos cada una y su manejo.
Enfermedad de Transmisión Vertical (TORCH)
El término TORCH identifica a un grupo de enfermedades infecciosas, causadas por distintos microorganismos, que se transmiten de la madre al feto o al recién nacido (transmisión vertical) y que comparten manifestaciones clínicas comunes. Por lo general producen una infección subclínica en la madre y pueden dejar secuelas, principalmente neurosensoriales, a largo plazo. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile) y las guías del MINSAL.
Aspectos esenciales. La transmisión ocurre por vía transplacentaria, durante el parto o la lactancia, con mayor riesgo en la primoinfección materna y mayor daño cuando la infección es precoz en la gestación. El "test de TORCH" tradicional ya no se recomienda; se usan pruebas específicas. La prevención (tamizaje y vacunación) es fundamental.
El Acrónimo
| Letra | Agente |
|---|---|
| T | Toxoplasmosis (Toxoplasma gondii). |
| O | Otros (sífilis, VIH, hepatitis B, parvovirus B19, varicela, enterovirus, Chagas). |
| R | Rubéola. |
| C | Citomegalovirus (CMV). |
| H | Herpes simplex (VHS). |
Manifestaciones Comunes
Las distintas infecciones comparten signos que deben hacer sospechar una infección congénita: restricción del crecimiento intrauterino, microcefalia, calcificaciones intracraneales, hepatoesplenomegalia, ictericia, exantema o petequias, citopenias, coriorretinitis e hipoacusia neurosensorial. Pueden causar hidrops y muerte fetal, o bien el recién nacido puede estar asintomático al nacer.
Principales Agentes
- Citomegalovirus: la infección congénita más frecuente y la principal causa de hipoacusia neurosensorial; se diagnostica detectando el virus en fluidos (orina o PCR) en las primeras 3 semanas de vida.
- Toxoplasmosis: se adquiere por carne mal cocida o contacto con heces de gato; es más grave en el primer trimestre y se trata con pirimetamina y sulfadiazina.
- Rubéola: el síndrome de rubéola congénita causa sordera, cardiopatía y cataratas; no tiene tratamiento fetal, por lo que la prevención (vacuna) es clave.
- Herpes simplex: se transmite principalmente intraparto, por contacto con lesiones activas; el herpes neonatal diseminado tiene alta mortalidad.
- Sífilis congénita: por T. pallidum; se previene con el tamizaje materno y el tratamiento con penicilina.
Diagnóstico
Sobre el "test de TORCH". El panel serológico inespecífico tradicional ya no se considera apropiado; ha sido reemplazado por pruebas específicas para cada patógeno, solicitadas según el contexto clínico y los hallazgos. El diagnóstico se apoya en el tamizaje prenatal y en estudios dirigidos (PCR, serología específica, VDRL).
Prevención
La prevención es la principal herramienta e incluye el tamizaje prenatal (VDRL para sífilis al ingreso, a las 24 y a las 32–34 semanas), la vacunación (rubéola y varicela en mujeres jóvenes no inmunes), evitar la carne mal cocida y el contacto con gatos (toxoplasmosis), la cesárea en madres con herpes genital activo y el manejo del hijo de madre con VIH o sífilis para prevenir la transmisión vertical.