26. Infecciones asociadas a catéteres vasculares

En esta unidad aprenderemos:

Las infecciones asociadas a catéteres vasculares (IACV) representan una de las complicaciones más frecuentes y graves en pacientes hospitalizados, especialmente aquellos que requieren acceso venoso prolongado. Su adecuada prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno son fundamentales para reducir la morbilidad, mortalidad y costos hospitalarios.

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Guía Eunacom - Infecciones asociadas a catéteres vasculares

Los catéteres venosos son indispensables en el hospital, pero al estar en contacto con la sangre pueden infectarse y provocar una bacteriemia. Los gérmenes más frecuentes son los estafilococos, y la sospecha surge ante un paciente con catéter y fiebre sin causa clara. El diagnóstico se confirma con hemocultivos y, en ciertos casos, hay que retirar el catéter. En este temario veremos sus causas, diagnóstico y manejo.

Infecciones Asociadas a Catéteres Vasculares

La infección del torrente sanguíneo asociada a catéter venoso central es una de las complicaciones más frecuentes y graves relacionadas con la atención en salud. Los catéteres vasculares son indispensables (administración de fármacos, nutrición parenteral, monitoreo hemodinámico, hemodiálisis y quimioterapia), pero su presencia incrementa el riesgo de bacteriemia, con impacto en la morbimortalidad y los costos. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Los estafilococos son los agentes más frecuentes, siendo S. aureus el más temido por sus complicaciones. El diagnóstico requiere demostrar que la bacteriemia se origina en el catéter, mediante hemocultivos pareados. El tratamiento empírico debe iniciarse precozmente, y en ciertos casos es obligatorio retirar el catéter.

Tipos de Infección

  • Local: en el sitio de inserción, el túnel o el bolsillo (eritema, dolor, edema y a veces secreción purulenta).
  • Del torrente sanguíneo: bacteriemia o fungemia con origen en el catéter.

Patogenia

El catéter se coloniza por la migración de la flora cutánea (vía extraluminal, más en los de corta duración) o por la contaminación de las conexiones (vía intraluminal, más en los de larga duración), con formación de un biofilm. La aparición abrupta de síntomas sistémicos tras la administración de fármacos o durante la hemodiálisis sugiere la liberación bacteriana desde un biofilm intraluminal (disfunción del catéter).

Etiología

  • Estafilococos coagulasa negativos (S. epidermidis): los más frecuentes; suelen dar cuadros más leves.
  • Staphylococcus aureus: muy virulento, con riesgo de complicaciones metastásicas (endocarditis, osteomielitis).
  • Bacilos gramnegativos (enterobacterias, Pseudomonas) y Candida spp.

Manifestaciones Clínicas

El espectro va desde la fiebre aislada hasta la sepsis. Debe sospecharse en todo paciente portador de un catéter intravascular que presenta fiebre sin un foco aparente. Es fundamental descartar de forma sistemática otros focos concomitantes (neumonía, infección urinaria, de piel o intraabdominal).

Diagnóstico

Hemocultivos pareados. El diagnóstico combina criterios clínicos y microbiológicos, y la confirmación exige demostrar que la bacteriemia se origina en el catéter. Para ello se toman hemocultivos simultáneos de vena periférica y del catéter; una positividad más precoz en el del catéter orienta a este como la fuente. Al retirar el catéter, se cultiva su punta.

En las bacteriemias por S. aureus, especialmente si son prolongadas, debe realizarse una ecocardiografía para descartar una endocarditis.

Tratamiento

Debe iniciarse un tratamiento antibiótico empírico precoz tras la toma de hemocultivos, con cobertura para grampositivos (la vancomicina es habitual por la frecuencia de estafilococos resistentes) y, según la gravedad y la epidemiología local, para gramnegativos. Posteriormente se ajusta según el cultivo.

Retiro del catéter. Es obligatorio retirarlo cuando el agente es S. aureus, Candida o Pseudomonas, ante sepsis grave, complicaciones (endocarditis, trombosis séptica, absceso), bacteriemia persistente pese al tratamiento o recidiva. En catéteres tunelizados con un estafilococo coagulasa negativo no complicado, puede intentarse conservar el catéter con tratamiento antibiótico (incluido el sellado antibiótico).

Prevención

La prevención se basa en la técnica aséptica en la inserción (higiene de manos, barrera máxima, antisepsia con clorhexidina) y el mantenimiento, el cuidado de las conexiones y el retiro precoz de los catéteres que ya no son necesarios.