6. Sífilis secundaria, terciaria y congénita

En esta unidad aprenderemos:

La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por Treponema pallidum, que puede presentar diferentes manifestaciones clínicas según su estadio evolutivo. Las etapas secundaria, terciaria y congénita son relevantes por su impacto sistémico y potenciales complicaciones si no se diagnostican y tratan a tiempo.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Sífilis secundaria, terciaria y congénita

La sífilis es una infección que avanza por etapas si no se trata. En la secundaria aparece un exantema típico en palmas y plantas; la terciaria, años después, daña corazón, huesos y sistema nervioso; y la congénita se transmite de la madre al hijo, dejando secuelas características. La penicilina sigue siendo el tratamiento de elección. En este temario veremos sus formas, su diagnóstico y su tratamiento.


Sífilis Secundaria, Terciaria y Congénita

La sífilis es una infección causada por Treponema pallidum, de transmisión sexual y vertical, conocida como "la gran simuladora" por la variedad de sus manifestaciones. Evoluciona en etapas (primaria, secundaria, latente y terciaria) y puede transmitirse de la madre al feto (sífilis congénita). Este temario aborda las formas secundaria, terciaria y congénita, y se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La secundaria se caracteriza por un exantema que compromete palmas y plantas. La terciaria incluye los gomas, la sífilis cardiovascular y la neurosífilis. La congénita deja estigmas característicos. La penicilina es el tratamiento de elección, sin resistencia descrita.

Sífilis Secundaria

Aparece semanas a meses después del chancro, por diseminación hematógena del treponema. Es la etapa más florida y contagiosa:

  • Exantema maculopapular generalizado, característicamente en palmas y plantas.
  • Condilomas planos: lesiones húmedas en zonas genitales e intertriginosas, muy contagiosas.
  • Alopecia "apolillada" en parches, lesiones en mucosas y linfadenopatía generalizada, con síntomas sistémicos.

Sífilis Terciaria

Aparece años después de la infección, en pacientes no tratados:

  • Gomas sifilíticos: lesiones granulomatosas destructivas en piel, mucosas (boca, paladar, faringe, tabique nasal, con aspecto de "sacabocado") y huesos (huesos largos, borde anterior de la tibia). Las lesiones osteolíticas pueden perforar el paladar duro o el tabique nasal.
  • Sífilis cardiovascular: aortitis por compromiso de grandes vasos y válvulas, que puede complicarse con aneurisma aórtico, estenosis coronaria e insuficiencia valvular aórtica.
  • Neurosífilis: compromiso del sistema nervioso central (puede presentarse en cualquier etapa).

Sífilis Congénita

Resulta de la transmisión transplacentaria desde una madre con sífilis no tratada. Se distinguen las manifestaciones precoces de los estigmas tardíos:

  • Precoz: lesiones cutáneas, hepatoesplenomegalia, rinorrea sanguinolenta, fisuras peribucales, osteocondritis con pseudoparálisis y compromiso del crecimiento.
  • Estigmas tardíos (secuelas cicatriciales inactivas): forman la tríada de Hutchinson —queratitis intersticial, dientes de Hutchinson (incisivos en pala o con muescas) y sordera neurosensorial—, además de la mandíbula en bulldog (hipoplasia del maxilar superior).

Diagnóstico

  • Pruebas no treponémicas (VDRL, RPR): cuantitativas, útiles para el tamizaje y el seguimiento del tratamiento.
  • Pruebas treponémicas (FTA-ABS, MHA-TP): confirmatorias; permanecen reactivas de por vida.
  • Sífilis congénita: clínica sugerente, ultramicroscopía de lesiones húmedas o de la vena umbilical, VDRL del recién nacido (debe ser mayor que el de la madre o aumentar en exámenes seriados), FTA-ABS IgM o PCR y radiografía de huesos largos. Los test treponémicos no sirven para el diagnóstico precoz, pero si son reactivos después de los 12 meses lo confirman retrospectivamente.

Tratamiento

La penicilina benzatina es el tratamiento de elección (no existe resistencia descrita):

  • Sífilis secundaria: penicilina G benzatina 2.400.000 UI IM por semana, durante dos semanas consecutivas.
  • Sífilis terciaria: penicilina G benzatina 2.400.000 UI IM por semana, durante tres semanas consecutivas.
  • Sífilis congénita: penicilina sódica endovenosa, con esquema y duración (en general 10–14 días) según la edad del recién nacido.
  • Alérgicos a la penicilina (excepto embarazadas): doxiciclina, tetraciclina o ceftriaxona. Las embarazadas deben recibir penicilina, previa desensibilización si es necesario.

Reacción de Jarisch-Herxheimer. Es una respuesta febril con mialgias y exacerbación de las lesiones, debida a la liberación masiva de antígenos a las pocas horas de iniciada la penicilina. Su manejo es sintomático.

Seguimiento

El control es serológico, con VDRL cuantitativo seriado (en la congénita, a los meses 1, 3, 6 y 12 post-tratamiento). El éxito terapéutico se define por un descenso significativo del título (al menos cuatro veces). Es una patología de notificación obligatoria.