35. Síndrome mononucleósico

En esta unidad aprenderemos:

El síndrome mononucleósico es un cuadro clínico caracterizado por fiebre, faringitis y linfadenopatías, acompañado de linfocitosis atípica. Aunque clásicamente se asocia al virus de Epstein-Barr, existen múltiples agentes que pueden causarlo, por lo que su identificación y manejo adecuado son fundamentales en la práctica clínica.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Síndrome mononucleósico

El síndrome mononucleósico combina fiebre, ganglios inflamados y dolor de garganta, junto con linfocitos de aspecto atípico en la sangre. Aunque la causa más común es el virus Epstein-Barr (el del "beso"), otros agentes como el citomegalovirus, la toxoplasmosis o la infección reciente por VIH pueden dar un cuadro idéntico. Saber diferenciarlos es la clave. En este temario veremos cómo distinguir cada causa y orientar el diagnóstico.

Síndrome Mononucleósico

El síndrome mononucleósico agrupa la tríada de fiebre, adenopatías y faringoamigdalitis con linfocitos atípicos en la sangre, y puede ser producido por varios agentes. Este temario, complementario al de la visión general, se centra en el diagnóstico diferencial etiológico: cómo distinguir entre las distintas causas. Se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Los anticuerpos heterófilos separan la mononucleosis por VEB del resto de las causas. Ante un cuadro con heterófilos negativos, siempre debe considerarse la primoinfección por VIH. El principal diagnóstico diferencial no mononucleósico es la faringoamigdalitis estreptocócica.

Enfoque Diagnóstico

Ante un cuadro clínico compatible con linfocitos atípicos en el hemograma, el estudio se ordena con los anticuerpos heterófilos (monotest):

  • Heterófilos positivos: orientan a la mononucleosis infecciosa por VEB (confirmable con IgM contra la cápside viral).
  • Heterófilos negativos: debe estudiarse el VEB (IgM VCA) y las demás causas: citomegalovirus, toxoplasmosis y, de forma ineludible, el VIH.

Diagnóstico Diferencial por Agente

Agente Rasgos distintivos y diagnóstico
Virus Epstein-Barr La causa más frecuente; heterófilos positivos. Faringoamigdalitis intensa, adenopatías cervicales y esplenomegalia. Diagnóstico: IgM VCA.
Citomegalovirus Heterófilos negativos. Fiebre más prolongada, con faringitis y adenopatías menos marcadas; hepatitis frecuente. Diagnóstico: antigenemia, PCR o IgM.
Toxoplasmosis Heterófilos negativos. Predominan las adenopatías (cervicales posteriores), con faringitis leve o ausente. Diagnóstico: serología IgM/IgG. Relevante en la embarazada.
Primoinfección por VIH Heterófilos negativos. Fiebre, faringitis, adenopatías, exantema y úlceras mucosas, con antecedente de exposición de riesgo. Diagnóstico: carga viral / antígeno p24.

Diagnóstico Diferencial no Mononucleósico

La faringoamigdalitis estreptocócica es el principal diagnóstico diferencial: a diferencia del síndrome mononucleósico, no presenta linfocitos atípicos ni esplenomegalia, y se confirma con el test rápido o el cultivo faríngeo.

Consideraciones Clave

No olvidar el VIH. El síndrome retroviral agudo se presenta como un cuadro mononucleósico con heterófilos negativos; reconocerlo es una valiosa oportunidad de diagnóstico precoz. Por ello, ante todo síndrome mononucleósico con heterófilos negativos y factores de riesgo, debe solicitarse el estudio de VIH.

Precaución. Debe evitarse la amoxicilina y la ampicilina, ya que provocan un exantema característico en la mononucleosis por VEB.