16. Enfermedades eruptivas no complicadas (varicela, herpes zóster)

En esta unidad aprenderemos:

Las enfermedades eruptivas no complicadas son cuadros clínicos frecuentes, especialmente en la infancia, que se caracterizan por la aparición de exantemas acompañados de síntomas sistémicos leves. Dentro de este grupo destacan la varicela y el herpes zóster, ambas causadas por el virus varicela-zóster. Aunque en la mayoría de los casos siguen un curso benigno, su reconocimiento clínico es fundamental para el manejo adecuado y la prevención de complicaciones.

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Guía Eunacom - Enfermedades eruptivas no complicadas (varicela, herpes zóster...)

Las enfermedades eruptivas son infecciones, casi siempre virales y propias de la infancia, que comparten un signo común: una erupción en la piel. Incluyen la varicela y el herpes zóster, ambos por el virus varicela-zóster, además del sarampión, la rubéola, la escarlatina y otras. La mayoría se trata solo con medidas para los síntomas. En este temario veremos cómo reconocerlas, diagnosticarlas y manejarlas.

Enfermedades Eruptivas No Complicadas

Las enfermedades eruptivas o exantemáticas son un grupo de infecciones sistémicas cuya característica común es una erupción cutánea generalizada (exantema). Son más frecuentes en la edad pediátrica y, en su mayoría, de etiología viral. Entre ellas destacan las infecciones por el virus varicela-zóster (VZV). Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La mayoría son de causa viral y de manejo sintomático. La varicela (primoinfección por VZV) y el herpes zóster (su reactivación) son cuadros clave. Deben evitarse los salicilatos (riesgo de síndrome de Reye). La escarlatina es la única con tratamiento antibiótico específico.

Clasificación Clásica

Históricamente se describen seis enfermedades exantemáticas según su orden de descubrimiento: el sarampión, la escarlatina, la rubéola, una cuarta enfermedad hoy retirada de la clasificación, el eritema infeccioso (megaloeritema) y el exantema súbito (roséola). Según el tipo de lesión, los exantemas se agrupan en maculopapulares (sarampión, rubéola), vesiculoampollosos (varicela, zóster) y escarlatiniformes (escarlatina).

Varicela

Es la primoinfección por el VZV, muy contagiosa, de transmisión respiratoria y por contacto con las lesiones. Su exantema es vesicular y pruriginoso, con lesiones en distintos estadios de forma simultánea (máculas, pápulas, vesículas y costras coexistentes, imagen de "cielo estrellado"), que se acompaña de fiebre. En el niño sano es autolimitada.

Herpes Zóster

Resulta de la reactivación del VZV latente en los ganglios sensitivos. Se manifiesta como una erupción vesicular dolorosa de distribución metamérica (un dermatoma, unilateral). Es más frecuente en adultos mayores e inmunodeprimidos, y su principal secuela es la neuralgia postherpética.

Otras Enfermedades Eruptivas

Enfermedad (agente) Rasgos característicos
Sarampión (paramixovirus) Pródromo con fiebre alta, tos, coriza y conjuntivitis; manchas de Koplik; exantema maculopapular cefalocaudal.
Rubéola Exantema maculopapular tenue cefalocaudal con adenopatías retroauriculares; riesgo de rubéola congénita en el embarazo.
Escarlatina (S. pyogenes) Exantema en "lija", lengua aframbuesada y palidez perioral, tras una faringitis estreptocócica.
Eritema infeccioso (parvovirus B19) Aspecto de "mejillas abofeteadas" y exantema reticulado en las extremidades.
Exantema súbito (VHH-6) Fiebre alta de 3 a 5 días que, al ceder, da paso al exantema; típico de lactantes.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos es clínico, basado en las características del exantema y los pródromos. La confirmación de laboratorio (serología IgM o PCR) se reserva para los cuadros de notificación obligatoria o de mayor relevancia epidemiológica, como el sarampión y la rubéola.

Tratamiento

  • Sintomático en la mayoría: antipiréticos y, en la varicela, manejo del prurito; cuidados de la piel para prevenir la sobreinfección.
  • Aciclovir: indicado en la varicela del adulto o del inmunodeprimido y en el herpes zóster (idealmente dentro de las primeras 72 horas).
  • Escarlatina: tratamiento antibiótico específico con penicilina o amoxicilina.

Precaución. Deben evitarse los salicilatos (aspirina), especialmente en la varicela, por su asociación con el síndrome de Reye.

Prevención

Varias de estas enfermedades son prevenibles con vacunas: la vacuna tresvírica (sarampión, rubéola y parotiditis) y la vacuna contra la varicela. En los adultos mayores existe además la vacuna contra el herpes zóster.