22. Candidiasis oral y esofágica

En esta unidad aprenderemos:

La candidiasis oral y esofágica son infecciones oportunistas causadas por el hongo Candida, especialmente C. albicans. Estas infecciones son comunes en pacientes inmunocomprometidos y pueden representar un signo temprano de enfermedades subyacentes graves, como la infección por VIH. Su reconocimiento y tratamiento oportuno son fundamentales para evitar complicaciones.

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Guía Eunacom - Candidiasis oral y esofágica

La candidiasis oral y esofágica es una infección por el hongo Candida, que vive normalmente en el cuerpo y causa problemas cuando bajan las defensas. En la boca aparece como placas blancas (el "muguet"); en el esófago, como dolor al tragar. Es frecuente en bebés, adultos mayores con prótesis y personas inmunodeprimidas. En este temario veremos sus causas, su cuadro clínico, su diagnóstico y su tratamiento antifúngico.

Candidiasis Oral y Esofágica

La candidiasis oral y esofágica es la infección de la mucosa oral y esofágica por hongos del género Candida, cuyo principal agente es Candida albicans. La Candida es un organismo comensal en el ser humano que causa enfermedad cuando se altera la inmunidad local o sistémica. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La forma oral (muguet) se manifiesta como placas blanquecinas; el sello distintivo de la forma esofágica es la odinofagia. El diagnóstico suele ser clínico. El tratamiento oral puede ser tópico, mientras que el esofágico requiere terapia sistémica. Una candidiasis persistente debe hacer sospechar una inmunodeficiencia.

Factores de Riesgo

Debe sospecharse en los grupos de riesgo: lactantes, adultos mayores usuarios de prótesis dentales, uso prolongado de antibióticos o corticoides, antecedente de quimioterapia o radioterapia de cara y cuello, y otras condiciones de inmunosupresión, en especial el VIH/SIDA (sobre todo en la candidiasis esofágica).

Manifestaciones Clínicas

  • Candidiasis oral (muguet): placas blanquecinas adherentes, de aspecto algodonoso o cremoso, en la lengua, las mejillas y el paladar, que al desprenderse dejan una superficie eritematosa.
  • Candidiasis esofágica: puede presentarse secundaria a la oral o de forma aislada. Su sello distintivo es la odinofagia (dolor al tragar), acompañada de disfagia; en la endoscopía se observan placas blanquecinas adherentes.

Diagnóstico

Generalmente es clínico, por la visualización de la mucosa oral o el hallazgo endoscópico. Puede confirmarse con una preparación con KOH del exudado u otras tinciones. En los casos resistentes al tratamiento, los cultivos son útiles para excluir especies distintas a C. albicans. El diagnóstico diferencial de la candidiasis esofágica incluye la infección por otros agentes (citomegalovirus, herpes simplex), la esofagitis por drogas y la esofagitis eosinofílica.

Sospechar inmunodeficiencia. Una candidiasis oral o esofágica persistente o recurrente, especialmente la esofágica en un adulto, debe orientar al estudio de una inmunodeficiencia subyacente (VIH).

Tratamiento

  • Candidiasis orofaríngea: en general, tratamiento tópico en pacientes sin VIH (nistatina 200.000 a 400.000 U, cinco veces al día por 7–14 días, o clotrimazol). El fluconazol oral (100–200 mg por 7–14 días) se usa en los cuadros más extensos, refractarios o en pacientes con VIH.
  • Candidiasis esofágica: requiere tratamiento antifúngico sistémico, siendo el fluconazol el fármaco de elección (por vía oral o endovenosa según la gravedad y la tolerancia), por 14 a 21 días.

En todos los casos debe buscarse y corregirse, en lo posible, el factor predisponente.

Seguimiento

El seguimiento es clínico, vigilando la resolución de las lesiones. Ante una respuesta inadecuada al tratamiento, corresponde el cultivo para descartar especies resistentes y el estudio de una posible inmunosupresión de base.