4. Osteomielitis

En esta unidad aprenderemos:

La osteomielitis es una infección ósea que puede comprometer tanto la médula como la cortical del hueso. Su presentación clínica, etiología y tratamiento varían según la edad del paciente, el mecanismo de infección y la cronicidad del cuadro. Es una condición que requiere diagnóstico oportuno y tratamiento prolongado para evitar secuelas permanentes.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Osteomielitis

La osteomielitis es la infección de un hueso, casi siempre por la bacteria Staphylococcus aureus. Puede llegar por la sangre, sobre todo en niños, o desde una herida, fractura o úlcera, como ocurre en el pie diabético. Provoca dolor, hinchazón y a veces fiebre, y si no se trata bien se vuelve crónica. Su tratamiento combina la limpieza quirúrgica con antibióticos por varias semanas. En este temario veremos sus claves.

Osteomielitis

La osteomielitis es la infección del hueso, generalmente de origen bacteriano, que puede comprometer desde la médula hasta la cortical. Cerca del 90% de los casos es provocado por Staphylococcus aureus, aunque cualquier germen puede causarla. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. El agente más frecuente es S. aureus. Se clasifica según su mecanismo y su evolución (aguda/crónica). La resonancia magnética es la imagen más sensible y precoz. El tratamiento combina el desbridamiento quirúrgico con una terapia antibiótica prolongada (al menos seis semanas).

Clasificación

Según el mecanismo de infección:

  • Hematógena: siembra por vía sanguínea; es la más frecuente en niños y suele afectar las metáfisis de los huesos largos (fémur, tibia, húmero).
  • Postraumática o por inoculación directa: tras una fractura abierta o una cirugía.
  • Por contigüidad: desde un foco de infección vecino.
  • Asociada a insuficiencia vascular: característica del paciente diabético (pie diabético).

En los adultos, las causas más frecuentes son la postraumática (≈47%), la insuficiencia vascular (≈34%, sobre todo en diabéticos) y la diseminación hematógena (≈20%).

Según su evolución: aguda (menos de dos semanas), subaguda (2–4 semanas) y crónica (más de cuatro semanas, con presencia de hueso desvitalizado).

Etiología

Staphylococcus aureus es el principal agente en todas las edades. La etiología varía según el grupo etario: en recién nacidos también participan Streptococcus agalactiae y bacilos gramnegativos; en lactantes y preescolares, H. influenzae, S. pneumoniae y Kingella kingae. Los bacilos gramnegativos (como Pseudomonas) han aumentado como causa, especialmente en la osteomielitis crónica.

Manifestaciones Clínicas

El cuadro agudo consiste en dolor en el hueso afectado, con signos inflamatorios locales (enrojecimiento, calor, inflamación) y, frecuentemente, fiebre; puede presentarse como una artritis séptica. La forma crónica es más larvada, con dolor persistente, fístulas con drenaje y secuestros óseos.

Diagnóstico

  • Clínico y de laboratorio: apoyado en la historia, el examen físico, la leucocitosis y la elevación de la VHS y la PCR (útiles también para el seguimiento).
  • Prueba del estilete: la detección de hueso expuesto a través de una úlcera (especialmente en el pie diabético) apoya el diagnóstico.
  • Imágenes: la radiografía simple muestra cambios tardíos (erosión cortical, reacción perióstica, esclerosis); la gammagrafía ósea y, sobre todo, la resonancia magnética son más sensibles y precoces.
  • Microbiología: idealmente cultivo de una biopsia ósea para identificar el agente y dirigir el tratamiento.

Tratamiento

  • Desbridamiento quirúrgico: remoción del hueso desvitalizado y del material infectado.
  • Terapia antimicrobiana prolongada: se sugiere mantener el tratamiento antibiótico parenteral por al menos seis semanas desde el último desbridamiento.
  • Tratamiento empírico (si no se identifica el agente): debe cubrir S. aureus (cloxacilina o vancomicina si se sospecha SAMR) y otros patógenos según la epidemiología local.
  • Manejo de la causa de base (por ejemplo, el control metabólico y vascular en el pie diabético).

Seguimiento

El seguimiento controla la respuesta clínica y la tendencia de los parámetros inflamatorios (VHS y PCR), junto con las imágenes según la evolución. La osteomielitis crónica puede requerir múltiples intervenciones y un manejo multidisciplinario por su tendencia a la recurrencia.