9. Brucelosis

En esta unidad aprenderemos:

La brucelosis es una enfermedad infecciosa zoonótica causada por bacterias del género Brucella. Afecta principalmente a personas en contacto con animales infectados o productos derivados, y puede presentarse con síntomas variados, desde fiebre y malestar general hasta complicaciones crónicas. Es considerada un problema de salud pública en muchas regiones del mundo, incluida América Latina.

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Guía Eunacom - Brucelosis

La brucelosis es una enfermedad que se transmite de los animales a las personas, sobre todo al consumir leche o quesos sin pasteurizar o al estar en contacto con ganado. Provoca una fiebre prolongada y ondulante, sudoración nocturna y decaimiento, y tiende a recaer si no se trata bien. Por eso requiere antibióticos combinados durante varias semanas. En este temario veremos sus causas, su cuadro clínico, su diagnóstico y su tratamiento.

Brucelosis

La brucelosis es una zoonosis bacteriana causada por el género Brucella (cocobacilos gramnegativos intracelulares), conocida también como fiebre de Malta o fiebre ondulante. Se transmite al ser humano desde animales infectados y se caracteriza por una fiebre prolongada con tendencia a la cronicidad. Es una enfermedad de notificación obligatoria. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Se adquiere por lácteos sin pasteurizar o por contacto con animales enfermos. El cuadro típico es una fiebre prolongada y ondulante. El diagnóstico definitivo es el hemocultivo. El tratamiento debe ser combinado y prolongado, dado el alto riesgo de recidivas.

Etiología

Las especies que afectan al ser humano son B. melitensis (ovejas y cabras), B. abortus (bovinos), B. suis (cerdos) y B. canis (perros). Por su carácter intracelular (sobrevive dentro de los macrófagos), la bacteria tiende a la persistencia y a las recaídas. Es una enfermedad ocupacional frecuente en veterinarios, ganaderos y carniceros, y afecta más al varón adulto.

Transmisión

  • Medio urbano: ingesta de productos lácteos contaminados (leche o queso sin pasteurizar) y carne cruda.
  • Medio rural: contacto con animales enfermos (secreciones, inhalación). La transmisión de persona a persona es excepcional.

Patogenia

El germen penetra a través de las mucosas o la piel lesionada y es transportado a los ganglios linfáticos regionales, donde se replica. Luego, por diseminación hematógena, origina una infección localizada crónica en cualquier sitio del cuerpo (osteoarticular, genitourinaria, hepática, entre otros). El período de incubación es habitualmente de 2 a 4 semanas.

Manifestaciones Clínicas

El cuadro se caracteriza por una fiebre prolongada y ondulante, asociada a sudoración nocturna, compromiso del estado general, y apatía y anorexia crecientes. Se acompaña de síntomas inespecíficos como cefalea, mialgias, lumbalgia, constipación, disfagia y tos seca. Las formas localizadas incluyen el compromiso osteoarticular, la neurobrucelosis y la endocarditis (la complicación más grave).

Diagnóstico

  • Hemocultivo: establece el diagnóstico definitivo; su crecimiento es lento, por lo que la incubación debe mantenerse hasta varias semanas.
  • Serología: el Rosa de Bengala (tamizaje), las pruebas de aglutinación, el test de Coombs y el ELISA demuestran el contacto con el microorganismo; su negatividad permite prácticamente descartar la enfermedad.

Tratamiento

Principio clave. El tratamiento debe ser combinado (ningún antibiótico por sí solo logra erradicar la bacteria) y prolongado, para disminuir el riesgo de cronicidad y de recaídas.

  • Brucelosis aguda (adultos y niños mayores de 8 años): doxiciclina más rifampicina por 6 semanas, o doxiciclina por 6 semanas más estreptomicina por 2–3 semanas.
  • Niños menores de 8 años: rifampicina más cotrimoxazol forte por 6 semanas (terapia de elección).
  • Corticoides: reservados para los casos con meningitis sintomática.
  • Formas complicadas (neurobrucelosis, endocarditis, espondilitis): terapias triples y prolongadas (3 a 6 meses); la endocarditis puede requerir recambio valvular.

Seguimiento y Prevención

Existe recidiva en cerca del 30% de los casos, en general por un mal cumplimiento del tratamiento, por lo que los pacientes deben vigilarse por al menos dos años. La prevención se basa en la pasteurización de los lácteos, las medidas de protección e higiene en el contacto con ganado y el control veterinario de los animales.