7. Asma bronquial (leve, moderada y grave)

En esta unidad aprenderemos:

El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que provoca episodios recurrentes de dificultad respiratoria, sibilancias y tos. Su severidad varía entre pacientes y puede clasificarse en leve, moderada o grave según la frecuencia de los síntomas, el impacto en la vida diaria y los resultados de la función pulmonar.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Asma bronquial (leve, moderada y grave)

El asma bronquial es una inflamación crónica de los bronquios que los vuelve sensibles y se estrechan ante ciertos estímulos, provocando tos, silbidos al respirar, ahogo y opresión en el pecho. Lo característico es que esa obstrucción es reversible. Se clasifica en leve, moderada o grave, y su tratamiento se basa en los corticoides inhalados, ajustándolos según el control. En este temario veremos su diagnóstico, clasificación y manejo.

Asma Bronquial

El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de la vía aérea, caracterizada por una obstrucción reversible al flujo aéreo y por hiperreactividad bronquial. Cursa con episodios recurrentes y variables de disnea, tos, sibilancias y opresión torácica. Con frecuencia tiene un componente alérgico (asociado a rinitis y dermatitis atópica). Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile) y las guías GINA/GES.

Aspectos esenciales. Se confirma con la espirometría que demuestra obstrucción reversible. Se clasifica por su gravedad (leve, moderada, grave) y por su grado de control. Los corticoides inhalados son el pilar del tratamiento, que se ajusta de forma escalonada según el control.

Manifestaciones Clínicas

Los síntomas clásicos son la disnea, la tos (a menudo nocturna), las sibilancias y la opresión torácica, de carácter variable en el tiempo y desencadenados por el ejercicio, los alérgenos, las infecciones virales, los irritantes o el frío. Es habitual el antecedente personal o familiar de atopia.

Diagnóstico

Es clínico y se confirma con el estudio funcional. La espirometría basal y post-broncodilatador es el examen de referencia: muestra un patrón obstructivo (VEF1/CVF reducido) con reversibilidad significativa (aumento del VEF1 ≥12% y 200 mL tras el salbutamol). Un examen normal no descarta el asma. Complementan el estudio la flujometría (PEF), las pruebas de provocación bronquial (metacolina, ejercicio) y las pruebas de atopia.

Clasificación de la Gravedad

Gravedad Características
Leve Se controla con un tratamiento de baja intensidad (corticoides inhalados en dosis baja, según necesidad o de forma regular). Síntomas poco frecuentes.
Moderada Requiere corticoides inhalados en dosis baja asociados a un β2 agonista de acción larga (LABA) para lograr el control. Síntomas frecuentes.
Grave Necesita corticoides inhalados en dosis alta más LABA (y eventualmente terapias biológicas), o permanece no controlada pese a ello. Síntomas persistentes con limitación de la actividad.

Clasificación según Control

De forma complementaria, en cada control se evalúan los síntomas de las últimas 4 semanas (síntomas diurnos más de 2 veces/semana, despertares nocturnos, uso de rescate más de 2 veces/semana y limitación de la actividad), clasificando el asma como controlada, parcialmente controlada o no controlada.

Tratamiento

Pilar del tratamiento. Los corticoides inhalados son la base del control antiinflamatorio. Se asocian, según se requiera, a los β2 agonistas de acción larga (LABA), y el tratamiento se ajusta de forma escalonada (subiendo o bajando de escalón) según el grado de control.

  • No farmacológico: educación, técnica inhalatoria correcta, evitar los desencadenantes y cesación del tabaco.
  • Controladores: corticoides inhalados, asociados a LABA o antileucotrienos según el escalón.
  • Aliviadores (rescate): β2 agonistas de acción corta (salbutamol); las guías actuales prefieren la combinación de corticoide inhalado con formoterol.
  • Asma grave refractaria: terapias biológicas dirigidas (anti-IgE, anti-IL5).

Crisis Asmática

Manejo de la exacerbación. La gravedad se evalúa con el PEF y la oximetría de pulso. El tratamiento de primera línea es salbutamol (4 a 8 inhalaciones cada 20 minutos por tres veces) asociado a prednisona (0,5 mg/kg) y oxígeno. Si no hay mejoría pese al oxígeno, debe derivarse.