28. Tumores de la conjuntiva
En esta unidad aprenderemos:
Los tumores de la conjuntiva comprenden un diverso espectro de lesiones que se originan en la superficie ocular. A diferencia de las neoplasias intraoculares u orbitarias, estas lesiones son directamente visibles, lo que posiciona al médico general como un actor fundamental en su detección inicial. El desafío clínico consiste en diferenciar las condiciones degenerativas benignas y extremadamente comunes, como la pinguécula y el pterigión, de las neoplasias con potencial maligno, como el melanoma o la neoplasia escamosa de la superficie ocular. El rol del médico de atención primaria, por lo tanto, no es el diagnóstico histológico definitivo, sino el reconocimiento de las características clínicas sospechosas de una lesión y la consecuente derivación oportuna al oftalmólogo para un manejo especializado.
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Guía Eunacom - Tumores de la conjuntiva
La conjuntiva, la membrana transparente que cubre el blanco del ojo, puede desarrollar bultos. Por suerte, la mayoría son benignos: el más común es el nevus (un "lunar" del ojo), junto a lesiones de vasos, quistes congénitos y granulomas. Casi nunca se vuelven malignos y muchas veces solo se observan, operándose por molestia o estética. En este temario lo revisaremos en detalle.
Tumores Benignos de la Conjuntiva
La mayoría de los tumores de la conjuntiva son benignos. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. El nevus es el más frecuente y rara vez maligniza. En general son de buen pronóstico y se extirpan por molestias o indicación estética.
Concepto
Las lesiones benignas de la conjuntiva son de buen pronóstico, pero debe vigilarse cualquier cambio que sugiera malignización —crecimiento rápido, induración o ulceración—, sobre todo en las lesiones pigmentadas.
Tipos benignos
| Tipo | Características |
|---|---|
| Nevus | Tumor pigmentado, blando, a veces con quistes; perilímbico o en la carúncula; móvil; rara vez maligniza. |
| Angiomas | Lesiones vasculares: telangiectasias difusas, hemangiomas capilares o cavernosos. |
| Dermoides | Tumores congénitos (anomalía del desarrollo); lisos, redondos, amarillos y elevados, de los que sobresalen pelos. |
| Granulomas | Lesiones por reacción inflamatoria. |
Diagnóstico
Clínico. Fundamentalmente por la inspección; se reserva la biopsia ante signos de alarma (crecimiento rápido, márgenes irregulares, induración o ulceración) que hagan dudar de su benignidad.
Tratamiento
Por especialista. En general basta la observación; se extirpan por molestias, compromiso visual o indicación estética. El dermoide, por ser congénito, suele requerir cirugía.