12. Síndrome de ojo seco

En esta unidad aprenderemos:

El síndrome de ojo seco es una enfermedad multifactorial y de alta prevalencia en la práctica clínica, causada por una pérdida de la homeostasis de la película lagrimal que resulta en síntomas de disconfort, irritación y alteraciones visuales. El enfoque moderno de esta patología reconoce que la mayoría de los casos son de tipo evaporativo y no simplemente por una falta de producción de lágrimas. El médico general juega un rol crucial como el primer punto de contacto para esta condición, siendo el responsable del diagnóstico clínico inicial, la instauración de un tratamiento escalonado y educativo, y la derivación oportuna de los casos más severos, refractarios o con sospecha de enfermedad sistémica subyacente al oftalmólogo.

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Guía Eunacom - Síndrome de ojo seco

El ojo seco ocurre cuando la lágrima no protege bien la superficie del ojo, por producir poca o por evaporarse demasiado. Da sensación de arenilla, ardor, enrojecimiento y visión que se nubla por ratos; empeora con pantallas, viento y aire acondicionado. Es común en mujeres tras la menopausia. Se maneja con lágrimas artificiales y cuidando el ambiente. En este temario lo revisaremos en detalle.

Síndrome de Ojo Seco

El síndrome de ojo seco es una enfermedad multifactorial de la superficie ocular por alteración de la película lagrimal. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. La película lagrimal se vuelve inestable e hiperosmolar. Es más frecuente en mujeres postmenopáusicas, y las lágrimas artificiales son la base del tratamiento.

Concepto

Hay dos mecanismos: por deficiencia acuosa (poca producción, asociado al síndrome de Sjögren) y evaporativo (por disfunción de las glándulas de Meibomio y blefaritis). Cursa con arenilla, ardor y visión borrosa fluctuante; debe descartarse el Sjögren.

Capas de la película lagrimal

Capa Características
Lipídica Externa; glándulas de Meibomio; retarda la evaporación.
Acuosa Media; glándula lagrimal; aporta la mayor parte del volumen.
Mucinosa Interna; células caliciformes; permite la adherencia a la superficie.

Diagnóstico

Clínico. Se apoya en el test de Schirmer, el tiempo de ruptura lagrimal y la tinción de la superficie; debe descartarse el síndrome de Sjögren ante una deficiencia acuosa.

Tratamiento

Lágrimas artificiales. Son la base (de preferencia sin preservantes), junto a las medidas ambientales; los antiinflamatorios tópicos quedan reservados al especialista.