6. Chalazión

En esta unidad aprenderemos:

El chalazión es una de las lesiones palpebrales más comunes en la práctica ambulatoria, y corresponde a una inflamación granulomatosa crónica y estéril, secundaria a la obstrucción de una glándula de Meibomio. Su principal característica clínica, que lo distingue de su contraparte infecciosa, el orzuelo, es su naturaleza indolora y su curso crónico. El rol del médico de atención primaria es fundamental para establecer este diagnóstico diferencial de forma precisa, instaurar un manejo conservador inicial basado en medidas locales como el calor y el masaje, y educar al paciente sobre la lenta resolución de la lesión, reconociendo además los criterios para una derivación oportuna al oftalmólogo cuando el tratamiento conservador falla o existe una sospecha de malignidad.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Chalazión

El chalazión es un bultito en el párpado que aparece cuando se tapa una glándula que produce la grasa de la lágrima. Forma un nódulo firme que, a diferencia del orzuelo, no duele ni está infectado. Muchas veces desaparece solo, y se ayuda con compresas tibias; si persiste, se infiltra o se extirpa. No necesita antibióticos. En este temario lo revisaremos en detalle.


Chalazión

El chalazión es una lesión inflamatoria lipogranulomatosa crónica por la obstrucción de la glándula de Meibomio. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Origina un nódulo firme y no doloroso en el párpado. A diferencia del orzuelo, es estéril y suele remitir espontáneamente.

Concepto

La solidificación de la secreción lipídica obstruye el drenaje de la glándula de Meibomio. Un chalazión recurrente en la misma localización obliga a descartar un carcinoma sebáceo mediante biopsia.

Chalazión vs. orzuelo

Lesión Características
Chalazión Crónico; granulomatoso estéril; nódulo firme no doloroso; glándula de Meibomio.
Orzuelo externo Agudo; infeccioso; doloroso; glándulas de Zeiss y Moll (base de las pestañas).
Orzuelo interno Agudo; infeccioso; doloroso; glándula de Meibomio; en la cara interna.

Diagnóstico

Clínico. Nódulo firme, redondeado y no doloroso, con eritema tenue; debe plantearse la biopsia ante lesiones recurrentes o atípicas.

Tratamiento

Conservador. La mayoría remite con compresas tibias e higiene palpebral; la infiltración con corticoide o la escisión se reservan a las lesiones persistentes. No requiere antibióticos.