18. Infección urinaria baja (cistitis)

En esta unidad aprenderemos:

La cistitis es una infección urinaria baja frecuente, especialmente en mujeres. Se caracteriza por síntomas molestos como disuria, urgencia y aumento de la frecuencia urinaria. Aunque generalmente es benigna, requiere tratamiento oportuno para evitar complicaciones.

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Guía Eunacom - Infección urinaria baja (cistitis)

La cistitis es la infección de la vejiga, muy común en mujeres y causada casi siempre por la bacteria E. coli. Produce ardor al orinar, ganas frecuentes y dolor en el bajo vientre, pero sin fiebre alta; si aparece fiebre o dolor lumbar, puede haber compromiso del riñón. El diagnóstico es sencillo y se trata con un antibiótico corto. En este temario la revisaremos en detalle.

Infección Urinaria Baja (Cistitis)

La cistitis o infección urinaria baja es la infección bacteriana de la vejiga urinaria. Es mucho más frecuente en mujeres, por la cercanía del meato uretral con la región anal y la menor longitud de la uretra. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. El agente más frecuente es E. coli. La clínica típica es disuria, polaquiuria y tenesmo sin fiebre; la fiebre y el dolor lumbar sugieren compromiso renal. El diagnóstico es clínico apoyado en la orina completa, y el tratamiento de la forma no complicada es un antibiótico corto.

Etiología y Factores de Riesgo

El microorganismo más importante es Escherichia coli (cerca del 80% de los casos), seguido de otros bacilos gram negativos como Proteus y Klebsiella. Entre los factores que aumentan el riesgo están el sexo femenino, la actividad sexual, el embarazo, la diabetes, los cálculos urinarios y las anomalías del tracto urinario.

Manifestaciones Clínicas

Los síntomas característicos son disuria, polaquiuria, tenesmo vesical, urgencia y dolor suprapúbico, y en ocasiones hematuria. La presencia de fiebre alta, náuseas, vómitos o dolor en la fosa lumbar debe hacer sospechar una infección renal concomitante (pielonefritis), que cambia el manejo.

Diagnóstico

Clínico y orina completa. El diagnóstico es clínico, apoyado en la orina completa que muestra piuria (≥10 leucocitos/mm³). El urocultivo no es necesario en la cistitis no complicada de la mujer, y se reserva para la duda diagnóstica, la cistitis complicada, el embarazo, el hombre o la recurrencia.

Tratamiento

Antibiótico corto. La cistitis no complicada se trata con un antibiótico empírico breve (3 a 5 días): nitrofurantoína, una cefalosporina de primera generación o cotrimoxazol. En el hombre y la embarazada el tratamiento es más prolongado y dirigido. Ante infecciones recurrentes puede considerarse profilaxis antibiótica a dosis bajas.