15. Hipertensión arterial secundaria (nefrológica)

En esta unidad aprenderemos:

La hipertensión arterial secundaria es aquella con una causa identificable y representa un porcentaje menor de los casos de hipertensión. Dentro de estas, las causas nefrológicas son especialmente relevantes debido a su frecuencia y al impacto que tienen sobre la función renal y el pronóstico cardiovascular.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Hipertensión arterial secundaria (nefrológica)

A diferencia de la hipertensión común, la secundaria tiene una causa concreta que, al tratarse, puede corregir la presión. Sus orígenes más frecuentes están en el riñón, ya sea por enfermedad del propio tejido renal o por estrechez de sus arterias. Conviene sospecharla en casos atípicos o difíciles de controlar. En este temario la revisaremos desde la mirada nefrológica.

Hipertensión Arterial Secundaria (Enfoque Nefrológico)

La hipertensión arterial secundaria es aquella con una causa identificable y potencialmente corregible, a diferencia de la esencial. Representa cerca del 5–10% de los hipertensos, y sus causas más frecuentes son renales. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Debe sospecharse ante una hipertensión de presentación atípica o de difícil manejo. Las causas más frecuentes son las renales (parenquimatosas y renovasculares) y el hiperaldosteronismo primario. El estudio es dirigido por la sospecha, y el tratamiento de la causa específica, idealmente, normaliza la presión.

Cuándo Sospechar

Señales de alerta. Sospechar ante una HTA iniciada antes de los 20 o después de los 50 años, cifras muy elevadas (>180/110), HTA resistente al tratamiento, lesiones de órgano blanco, soplos abdominales, hipokalemia no inducida, asimetría del tamaño o función renal, o un alza de la creatinina al usar IECA o ARA II.

Causas Principales

Grupo Causas
Renal parenquimatosa Glomerulopatías, pielonefritis crónica, poliquistosis (creatinina elevada, orina alterada).
Renovascular Estenosis de la arteria renal (aterosclerótica o displasia fibromuscular).
Endocrina Hiperaldosteronismo primario (la más frecuente), feocromocitoma, Cushing, tiroides.
Otras Apnea del sueño, coartación aórtica y fármacos (anticonceptivos, corticoides, AINEs).

Diagnóstico

El estudio debe ser dirigido por la sospecha clínica, evitando exámenes indiscriminados. Según la causa, se solicitan la función renal y la ecografía (parenquimatosa), el Doppler renal o angio-TC (renovascular), o la relación aldosterona/renina (hiperaldosteronismo). El diagnóstico definitivo y el seguimiento corresponden al especialista.

Tratamiento

Tratar la causa. El manejo se dirige a la causa específica, lo que puede revertir la hipertensión. En la HTA renovascular se opta por el tratamiento farmacológico o la revascularización (angioplastia con stent o cirugía) según el caso. Al médico general le corresponde la sospecha, optimizar el tratamiento y la derivación oportuna al especialista.