10. Hiponatremia crónica asintomática

En esta unidad aprenderemos:

La hiponatremia crónica asintomática es un trastorno frecuente en la práctica clínica, especialmente en pacientes hospitalizados. Se caracteriza por niveles bajos de sodio plasmático de más de 48 horas de evolución, sin manifestaciones clínicas evidentes. Su correcta evaluación y manejo es fundamental para evitar complicaciones por corrección inadecuada.

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Guía Eunacom - Hiponatremia crónica asintomática

La hiponatremia es el sodio bajo en la sangre. Cuando se instala lentamente, el cerebro se adapta y la persona puede no tener síntomas, pese a cifras bajas. Lo más delicado es el tratamiento: corregir el sodio demasiado rápido puede dañar el cerebro, por lo que debe hacerse de forma lenta y según el estado de hidratación. En este temario la revisaremos en detalle.

Hiponatremia Crónica Asintomática

La hiponatremia es el descenso del sodio plasmático bajo 135 mEq/L. En su forma crónica (instalación mayor a 48 horas), suele ser asintomática gracias a la adaptación del cerebro al trastorno. Su manejo debe ser cuidadoso, ya que una corrección rápida es peligrosa. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Es principalmente hipotónica y se clasifica según la volemia. El diagnóstico se apoya en cuatro parámetros de laboratorio. El tratamiento debe ser muy cauteloso y lento para evitar la mielinolisis pontina: primero se corrige la volemia y luego la osmolaridad.

Concepto

Corresponde a un sodio plasmático bajo 135 mEq/L instalado de forma lenta. Las neuronas se adaptan al medio hipotónico, por lo que el paciente suele estar asintomático pese a cifras bajas. La gravedad de los síntomas depende más de la velocidad de instalación que del valor absoluto; los casos agudos producen síntomas neurológicos como náuseas, confusión y coma.

Clasificación según la Volemia

Volemia (LEC) Causas
Disminuida Pérdidas de sodio renales (diuréticos) o extrarrenales (vómitos, diarrea).
Aumentada Insuficiencia cardíaca, cirrosis, síndrome nefrótico (estados edematosos).
Normal SIADH (la más característica), hipotiroidismo y baja ingesta de solutos.

Diagnóstico

Cuatro parámetros. El laboratorio es clave y se basa en cuatro parámetros: la osmolaridad plasmática (confirma que es hipotónica), la osmolaridad urinaria, el sodio urinario y el potasio urinario. Estos, junto con la clínica y la evaluación de la volemia, orientan la etiología.

Tratamiento

Corrección lenta y según la volemia. El manejo debe ser cuidadoso y lento para evitar la mielinolisis pontina. Primero se corrige la volemia y luego la osmolaridad: suero salino si la volemia está disminuida, restricción hídrica en el SIADH, y restricción más furosemida en los estados edematosos, siempre tratando la causa de base.