1. Balanitis y balanopostitis

En esta unidad aprenderemos:

La balanitis y la balanopostitis son condiciones inflamatorias del pene extremadamente frecuentes en la consulta de atención primaria y en los servicios de urgencia, afectando principalmente a hombres no circuncidados. Aunque la mayoría de los casos son de naturaleza benigna, causados ​​por irritación o infecciones comunes como la candidiasis, y responden bien a medidas de higiene y tratamientos tópicos simples, es fundamental que el médico general posea un enfoque de diagnóstico estructurado. 

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Guía Eunacom - Balanitis y balanopostitis

La balanitis es la inflamación de la punta del pene (glande); si también afecta al prepucio se llama balanopostitis. Es más común en hombres no circuncidados, con poca higiene o diabetes, y suele deberse a infecciones, sobre todo por hongos. Causa enrojecimiento, picazón y mal olor. Se trata con buena higiene y, según el origen, antifúngicos o antibióticos. En este temario las revisaremos en detalle.

Balanitis y Balanopostitis

La balanitis es la inflamación del glande; cuando compromete también el prepucio se denomina balanopostitis. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. Es más frecuente en los hombres no circuncidados, con mala higiene y en diabéticos. La causa infecciosa es la más frecuente; el tratamiento depende de la etiología.

Concepto

Debe sospecharse candidiasis en diabéticos o ante una pareja con candidiasis vaginal. El "exceso de aseo" también puede provocarla. Es clave valorar el prepucio para descartar una fimosis o una parafimosis (urgencia urológica).

Causas

Causa Características
Infecciosa La más frecuente; cándida (la principal), VPH, VHS, gonococo o bacterias (mal olor).
Irritativa o traumática Jabones, sensibilizantes de preservativos o el exceso de aseo.
Crónica (dermatológica) Psoriasis, liquen, dermatitis o lesiones neoplásicas.

Diagnóstico

Clínico. Es clínico: eritema, edema, prurito y secreción de mal olor del glande; debe valorarse la movilidad del prepucio para descartar fimosis o parafimosis.

Tratamiento

Según la etiología. Se basa en la higiene adecuada (aseo con suero fisiológico, sin jabón), más antifúngicos en la candidiasis, antibióticos en la bacteriana o corticoides en las dermatosis; la circuncisión se considera en los casos recurrentes.