1. Lupus eritematoso sistémico (LES)
En esta unidad aprenderemos:
El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune, crónica y multisistémica, considerada el prototipo de las enfermedades por autoinmunidad. Se caracteriza por la producción de autoanticuerpos que forman inmunocomplejos, causando inflamación y daño en prácticamente cualquier órgano, con una marcada predilección por mujeres en edad fértil. Su diagnóstico se basa en la combinación de un cuadro clínico compatible y la detección de marcadores inmunológicos característicos, siendo los anticuerpos antinucleares (ANA) y anti-ADN de doble hebra los más importantes.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Lupus eritematoso sistémico (LES)
El lupus es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune ataca al propio cuerpo, dañando varios órganos a la vez. Afecta sobre todo a mujeres jóvenes y avanza por brotes. Sus señales son muy variadas: cansancio, dolor de articulaciones, un enrojecimiento en la cara "en alas de mariposa" o compromiso renal. Se controla con medicamentos, aunque no se cura. En este temario lo revisaremos en detalle.
Lupus Eritematoso Sistémico
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad inflamatoria crónica de etiología autoinmune, considerada el paradigma de las enfermedades autoinmunes sistémicas. Se caracteriza por la formación de autoanticuerpos e inmunocomplejos que producen un compromiso multiorgánico. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. Es mucho más frecuente en mujeres jóvenes y cursa por brotes. Los autoanticuerpos son clave: el ANA es el más sensible y el anti-DNA, el más específico. El diagnóstico se hace por criterios de clasificación, y el tratamiento busca controlar la actividad, no curar.
Concepto y Manifestaciones
Una desregulación inmune lleva a la producción de autoanticuerpos que, de forma directa o mediante inmunocomplejos, dañan múltiples órganos. Las manifestaciones son muy variadas: síntomas generales (fiebre, fatiga, artralgias), eritema malar y fotosensibilidad, artritis, compromiso renal (nefritis lúpica), serositis y alteraciones hematológicas.
Autoanticuerpos
| Anticuerpo | Característica |
|---|---|
| ANA | El más sensible; útil como tamizaje, pero poco específico (la "punta del iceberg"). |
| Anti-DNA | Altamente específico; se asocia al compromiso renal y a la actividad de la enfermedad. |
| Anti-Sm | El más específico, aunque menos frecuente. |
Diagnóstico
Por criterios. No existe una prueba patognomónica. El diagnóstico se realiza mediante criterios de clasificación clínicos e inmunológicos, requiriéndose la presencia de varios de ellos, de forma simultánea o a lo largo del seguimiento. El ANA orienta y debe complementarse con los anticuerpos específicos y los marcadores de actividad.
Tratamiento
Control de la actividad. El tratamiento no es curativo y busca controlar la enfermedad y prevenir el daño. Incluye fotoprotección e hidroxicloroquina como base, con corticoides e inmunosupresores en los brotes y el compromiso de órganos graves. El manejo lo coordina el especialista.