15. Tumores hipofisiarios

En esta unidad aprenderemos:

Los tumores hipofisiarios son neoplasias que se originan en la glándula hipófisis, una estructura endocrina clave ubicada en la base del encéfalo. Estos tumores pueden alterar significativamente el equilibrio hormonal del organismo o generar síntomas por compresión de estructuras vecinas, siendo un motivo frecuente de consulta en endocrinología y neurología.

Índice de contenido

Guía Eunacom - Tumores hipofisiarios

Los tumores hipofisarios son casi siempre adenomas benignos, pero pueden dar problemas de dos formas: por su tamaño, comprimiendo estructuras vecinas como el nervio de la visión, y por las hormonas que producen en exceso, como en el prolactinoma o la acromegalia. También pueden frenar la función normal de la hipófisis. En este temario veremos sus tipos, cómo se manifiestan, se diagnostican y se tratan.

Tumores Hipofisarios

Los tumores hipofisarios más frecuentes son los adenomas, lesiones generalmente benignas que constituyen la causa más común de masa de la silla turca y representan alrededor del 10% de todos los tumores intracraneales. Su relevancia deriva tanto del efecto de masa como de las alteraciones hormonales que pueden producir. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. El adenoma más frecuente es el prolactinoma. La clínica combina los síntomas por efecto de masa (cefalea, alteraciones visuales) con los de hiper o hipofunción hormonal. La imagen de elección es la RMN de hipófisis con gadolinio. El prolactinoma se trata con fármacos; el resto, principalmente con cirugía.

Clasificación

Los adenomas se clasifican por tamaño en microadenomas (< 1 cm) y macroadenomas (≥ 1 cm), y por su funcionalidad en funcionantes (~70%) y no funcionantes. Según la hormona secretada:

Tipo Hormona y síndrome
ProlactinomaProlactina. El más frecuente (~40% de los adenomas).
SomatotropoGH → acromegalia (adulto) o gigantismo (antes del cierre de las fisis).
CorticotropoACTH → enfermedad de Cushing.
TirotropoTSH → hipertiroidismo secundario (muy infrecuente).
No funcionante~20%; en su mayoría de origen gonadotropo, biológicamente inactivos. Suelen debutar como macroadenomas por efecto de masa.

Manifestaciones Clínicas

Derivan de tres mecanismos:

  • Efecto de masa (común a todos): cefalea, alteraciones del campo visual (clásicamente hemianopsia bitemporal por compresión del quiasma óptico) e hipertensión endocraneana.
  • Hiperfunción hormonal (funcionantes): galactorrea, amenorrea y disminución de la libido (prolactinoma); rasgos acromegálicos (somatotropo); síndrome de Cushing (corticotropo); hipertiroidismo (tirotropo).
  • Hipofunción (hipopituitarismo): por compresión de la hipófisis sana, con déficit de una o más líneas hormonales.

Apoplejía hipofisaria. Es un infarto hemorrágico o isquémico agudo del adenoma, que se presenta como una emergencia con cefalea intensa, oftalmoplejia y compromiso de conciencia. El compromiso de la neurohipófisis puede causar diabetes insípida.

Diagnóstico

  • Estudio hormonal: ante toda masa selar se evalúa la hipersecreción (prolactina, IGF-1, cortisol/ACTH, TSH/T4 libre, FSH/LH, testosterona o estradiol) y la función del resto de la hipófisis para descartar hipopituitarismo. En el prolactinoma, niveles de prolactina sobre 200 ng/ml son sugerentes de tumor productor.
  • Imagen: RMN de hipófisis con gadolinio (preferida sobre la TAC).
  • Campimetría: evaluación del campo visual ante sospecha de compromiso del quiasma.

Tratamiento

  • Prolactinoma: tratamiento médico de elección con agonistas dopaminérgicos (se prefiere la cabergolina; bromocriptina si se busca fertilidad/embarazo). La cirugía se reserva para macroadenomas con amenaza visual o fracaso del tratamiento médico.
  • Productores de GH y demás adenomas: el tratamiento de elección es la adenomectomía por vía transesfenoidal (tasa de curación del 50–90% según el tamaño). Como segunda línea se usan fármacos (análogos de somatostatina o agonistas dopaminérgicos).
  • No funcionantes: cirugía cuando producen efecto de masa.
  • Radioterapia: coadyuvante, reservada para los casos no controlados con cirugía y fármacos.

Complicaciones de la cirugía transesfenoidal. Panhipopituitarismo, diabetes insípida, fístula de líquido cefalorraquídeo y meningitis.

Seguimiento

El seguimiento, por endocrinología y neurocirugía, incluye el control de los niveles hormonales (eficacia del tratamiento), las imágenes seriadas (tamaño tumoral), la evaluación del campo visual y la pesquisa y reemplazo del hipopituitarismo cuando corresponde.