16. Hipopituitarismo
En esta unidad aprenderemos:
El hipopituitarismo es un trastorno endocrino que se caracteriza por la disminución o ausencia de la producción de una o más hormonas secretadas por la hipófisis anterior. Esta condición puede tener un impacto significativo en múltiples sistemas del organismo y suele estar asociada a causas tumorales, traumáticas o vasculares. Su diagnóstico y tratamiento oportunos son fundamentales para evitar complicaciones graves.
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Guía Eunacom - Hipopituitarismo
El hipopituitarismo ocurre cuando la hipófisis no produce suficientes hormonas, ya sea por un tumor, una cirugía, radioterapia o un infarto posparto. Como esta glándula dirige a otras, su falla puede afectar la tiroides, las suprarrenales, las hormonas sexuales y el crecimiento, con síntomas a menudo poco evidentes. En este temario veremos sus causas, cómo se diagnostica y su tratamiento de reemplazo hormonal.
Hipopituitarismo
El hipopituitarismo es el déficit de una o más hormonas hipofisarias, secundario a una alteración de la propia hipófisis o a una secreción hipotalámica deficiente de las hormonas que controlan la adenohipófisis. Cuando el déficit es global se denomina panhipopituitarismo. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).
Aspectos esenciales. La causa más frecuente son los adenomas hipofisarios. La clínica depende de las hormonas deficitarias y puede ser insidiosa. En el tratamiento, el cortisol (hidrocortisona) debe reponerse primero, antes que la levotiroxina. El reemplazo es permanente y debe ajustarse en situaciones de estrés.
Etiología
| Origen | Causas |
|---|---|
| Hipofisario | Tumoral (los adenomas explican ~50% de los casos), cirugía, radioterapia (puede aparecer hasta 15 años después), apoplejía hipofisaria, infarto pituitario (síndrome de Sheehan), aracnoidocele, causas autoinmunes (hipofisitis) y genéticas. |
| Hipotalámico | Craneofaringioma, meningiomas, germinomas, radioterapia, enfermedades infiltrativas (sarcoidosis, hemocromatosis) y causas genéticas (síndrome de Kallmann). |
Síndrome de Sheehan. Es el infarto de la hipófisis (fisiológicamente aumentada de tamaño durante el embarazo) secundario a una hemorragia posparto severa con hipovolemia y shock. Su presentación clásica es la falta de lactancia y la amenorrea posparto; el resto de los déficits puede manifestarse incluso años después.
Manifestaciones Clínicas
Dependen de las hormonas deficitarias:
- Déficit de ACTH (insuficiencia suprarrenal secundaria): fatiga, hipoglicemia, letargo e hiponatremia. Es el déficit potencialmente más grave.
- Déficit de TSH (hipotiroidismo secundario): intolerancia al frío, constipación, dislipidemia, fatiga y anemia.
- Déficit de FSH/LH (hipogonadismo secundario): amenorrea o disminución de la libido, bochornos y reducción del vello púbico y axilar; en niños, retraso puberal.
- Déficit de GH: en niños, retraso del crecimiento y talla baja; en adultos, disminución de la masa muscular.
- Síntomas inespecíficos: malestar general, cansancio, sensación de frío y baja de peso, lo que hace que el cuadro sea con frecuencia insidioso.
Cuando el origen es hipotalámico, puede acompañarse de diabetes insípida central (compromiso de la ADH) e hiperprolactinemia.
Diagnóstico
Ante la sospecha del déficit de una hormona, se realiza una exploración hipofisaria global para evaluar todos los ejes:
- Déficit de TSH: T4 libre.
- Déficit de ACTH: cortisol matinal (valores intermedios, entre 3 y 18 µg/dL, requieren pruebas de estímulo para evaluar la reserva).
- Déficit de gonadotropinas: FSH y estradiol en la mujer con amenorrea; testosterona total en el hombre.
- Déficit de GH: IGF-1.
Se complementa con RMN de hipófisis para identificar la causa.
Tratamiento
Consiste en el reemplazo de las hormonas deficitarias:
- Hidrocortisona (déficit de ACTH).
- Levotiroxina (déficit de TSH): el control se hace con la T4 libre (no con la TSH, que no es útil en este contexto).
- Estradiol y progesterona (déficit de LH/FSH en la mujer; solo estradiol si está histerectomizada) o testosterona en el hombre.
- Hormona de crecimiento: indicada en niños; en el adulto su uso es discutible.
Regla de seguridad clave. Ante el compromiso de varios ejes, la hidrocortisona debe sustituirse primero, antes que la levotiroxina. Iniciar la tiroxina sin haber repuesto el cortisol puede precipitar una crisis suprarrenal. El tratamiento es permanente y la dosis de glucocorticoides debe aumentarse en situaciones de estrés.
Seguimiento
El seguimiento es por especialista, con ajuste clínico y de laboratorio de cada reemplazo, educación sobre las dosis de estrés y manejo de la enfermedad de base (por ejemplo, el tumor hipofisario o sus secuelas).