19. Síndrome de secreción inadecuada de ADH

En esta unidad aprenderemos:

El síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH) es una causa frecuente de hiponatremia en pacientes hospitalizados. Su diagnóstico oportuno es fundamental, ya que puede tener consecuencias neurológicas graves si no se trata adecuadamente.

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Guía Eunacom - Síndrome de secreción inapropiada de ADH

El síndrome de secreción inapropiada de ADH (SIADH) es lo contrario de la diabetes insípida: aquí sobra hormona antidiurética, el cuerpo retiene demasiada agua y el sodio de la sangre se diluye, provocando una hiponatremia. Suele aparecer en infecciones pulmonares, tumores, problemas neurológicos o por ciertos fármacos. En este temario veremos sus causas, sus criterios de diagnóstico y su tratamiento, basado en la restricción de agua.

Síndrome de Secreción Inapropiada de ADH (SIADH)

El síndrome de secreción inapropiada de ADH (SIADH) se caracteriza por una hiponatremia hipotónica euvolémica, producto de una secreción de ADH inapropiada respecto a la osmolaridad plasmática. Es la causa más frecuente de hiponatremia en el ámbito hospitalario. Constituye, en cierto modo, el cuadro opuesto a la diabetes insípida: aquí hay un exceso de acción de la ADH. Este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile).

Aspectos esenciales. El exceso de ADH retiene agua libre y genera una hiponatremia dilucional. El diagnóstico exige euvolemia, orina inapropiadamente concentrada y la exclusión del hipotiroidismo y la insuficiencia suprarrenal. La base del tratamiento es la restricción hídrica, y la corrección de la natremia debe ser controlada.

Fisiopatología

Normalmente, la ADH regula la osmolaridad permitiendo la reabsorción de agua libre en el nefrón distal en respuesta a un aumento de la osmolaridad. En el SIADH, el aumento patológico de la ADH impide la excreción de agua libre: tras la ingesta de agua, disminuye la osmolaridad plasmática mientras la orina permanece inapropiadamente concentrada, produciendo una hiponatremia dilucional. Por el mismo efecto de dilución, otros solutos plasmáticos (creatinina, BUN, ácido úrico, albúmina) tienden a estar disminuidos.

Causas

  • Neoplasias: especialmente el cáncer pulmonar de células pequeñas (secreción ectópica de ADH).
  • Enfermedades pulmonares: neumonías (clásicamente la causada por Legionella), tuberculosis.
  • Trastornos del sistema nervioso central: accidentes cerebrovasculares, traumatismos, meningitis, encefalitis y tumores.
  • Fármacos: antidepresivos (ISRS), carbamazepina, antipsicóticos y algunos quimioterápicos, entre otros.
  • Otros: dolor intenso, estrés, náuseas y el período postoperatorio.

Manifestaciones Clínicas

Derivan de la hiponatremia. Las formas leves o crónicas pueden ser asintomáticas o dar síntomas inespecíficos; al descender el sodio aparecen náuseas, cefalea, letargo, debilidad muscular, alteración del equilibrio (con riesgo de caídas) y confusión. En la hiponatremia severa o de instalación rápida pueden presentarse convulsiones y compromiso de conciencia por edema cerebral.

Diagnóstico

Es un diagnóstico de criterios de laboratorio en un paciente euvolémico:

  • Hiponatremia (sodio < 135 mEq/L).
  • Hipoosmolaridad plasmática (< 275 mOsm/kg).
  • Orina inapropiadamente concentrada: osmolaridad urinaria > 100 mOsm/kg pese a la hipoosmolaridad plasmática.
  • Sodio urinario aumentado (> 20–40 mEq/L).
  • Euvolemia: ausencia de edemas, hipotensión o signos de deshidratación.
  • Exclusión del hipotiroidismo y de la insuficiencia suprarrenal (ambos pueden simular el cuadro).

Tratamiento

Combina un manejo etiológico y uno sindromático según la severidad:

  • Tratamiento etiológico: identificar y tratar la causa subyacente (la infección, el tumor o suspender el fármaco responsable).
  • Hiponatremia leve o crónica: restricción de la ingesta de agua, base del manejo.
  • Hiponatremia aguda, sintomática o severa (< 125 mEq/L): suero salino hipertónico.
  • Casos refractarios: antagonistas del receptor de vasopresina (vaptanos).

Precaución: corrección controlada. La natremia debe corregirse de forma gradual, sin superar el ascenso diario recomendado, para evitar el síndrome de desmielinización osmótica (mielinólisis), una complicación neurológica grave de la corrección demasiado rápida de la hiponatremia.

Seguimiento

El seguimiento controla la natremia de forma seriada durante la corrección, la respuesta a la restricción hídrica y el manejo de la causa de base. El abordaje es sistemático y, en los casos complejos o severos, por especialista.