9. Extrasístole ventricular benigna
En esta unidad aprenderemos:
La extrasístole ventricular benigna es un latido prematuro que se origina en los ventrículos en un corazón estructuralmente sano, sin relación con enfermedad cardiaca grave ni riesgo de muerte súbita. Aunque con frecuencia se manifiesta como una simple “palpitación” o sensación de latido perdido, su reconocimiento electrocardiográfico y la adecuada valoración clínica permiten distinguirla de arritmias potencialmente peligrosas. Comprender sus características, diagnóstico y manejo es esencial para la práctica diaria y para afrontar con éxito el módulo de arritmias en el EUNACOM en Chile.
Índice de contenido
Guía Eunacom - Extrasístole ventricular benigna
La extrasístole ventricular es un latido adelantado que nace en los ventrículos, fuera del ritmo normal del corazón. Es muy frecuente y suele descubrirse por casualidad en un ECG. Cuando ocurre en un corazón sano, es benigna: no implica riesgo y, en la mayoría de los casos, no necesita tratamiento. En este temario revisaremos cómo se reconoce, cómo se distingue de las formas de mayor riesgo y cuándo basta con tranquilizar al paciente.
Extrasístole Ventricular Benigna
La extrasístole ventricular (EV) es una de las arritmias más frecuentes de la práctica clínica y, en pacientes sanos, de curso benigno. En el sistema público chileno no constituye una patología GES y el MINSAL no dispone de una guía clínica dedicada; este temario se basa en la referencia clínica chilena (Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile) y en las guías de cardiología vigentes.
Aspectos esenciales. Su diagnóstico es habitualmente un hallazgo en el ECG: complejos QRS anchos, prematuros y no precedidos de onda P. En pacientes sin cardiopatía es benigna y, en su gran mayoría, no requiere tratamiento farmacológico. Lo más importante es tranquilizar al paciente. Se deriva a especialista solo si se asocia a cardiopatía.
Definición
Una extrasístole ventricular es la presencia en el ECG de complejos QRS prematuros, anchos y no precedidos de onda P, debido a un foco ectópico ventricular. Típicamente van seguidas de una pausa compensadora. Algunos conceptos asociados:
- Bigeminismo: un complejo sinusal seguido de una extrasístole ventricular, de forma alternante.
- Trigeminismo: una extrasístole cada dos latidos sinusales.
- Taquicardia ventricular: la presencia de 3 o más extrasístoles ventriculares consecutivas.
Mecanismos y Morfología
Los mecanismos incluyen el aumento del automatismo, la actividad desencadenada (posdespolarizaciones) y la reentrada local. La morfología del QRS varía según el sitio de origen:
- Origen en ventrículo derecho: QRS con morfología de bloqueo de rama izquierda (BRI).
- Origen en ventrículo izquierdo: QRS con morfología de bloqueo de rama derecha (BRD).
Clasificación
La gravedad de la extrasístole depende de las características en el ECG, la asociación de síntomas, la presencia de enfermedad subyacente y la función ventricular. Se distinguen tres categorías:
| Categoría | Características |
|---|---|
| Benignas | Aisladas, asintomáticas, ausencia de cardiopatía y fracción de eyección (FE) preservada. |
| Amenazantes | EV complejas, con o sin síntomas, en presencia de cardiopatía. |
| Malignas | EV complejas y arritmias ventriculares, cardiopatía sintomática y función ventricular comprometida. |
Clínica
Las extrasístoles ventriculares pueden ser asintomáticas (detectadas de forma casual) o causar palpitaciones. En la extrasístole ventricular benigna predomina el hallazgo incidental en un paciente sin síntomas o con molestias leves.
Diagnóstico
El ECG es la herramienta diagnóstica principal. El registro inicial debe contar con 12 derivaciones más una derivación larga (registro durante varios segundos de una sola derivación, preferentemente DII).
Cuándo ampliar el estudio. En pacientes cuyos antecedentes (incluidos los familiares), examen físico o ECG sugieran una posible cardiopatía estructural, se debe realizar monitorización ambulatoria de 24 horas (Holter) y ecocardiograma. La ecocardiografía es parte de la evaluación de cualquier extrasístole ventricular, ya que la gravedad depende especialmente de la función sistólica (fracción de eyección).
Manejo de la Extrasístole Ventricular Benigna
En la EV benigna (sin cardiopatía estructural) no se requieren mayores intervenciones. El manejo es escalonado:
- Tranquilizar al paciente respecto del buen pronóstico de este tipo de arritmia.
- Eliminar gatillantes: suspensión del tabaco, alcohol, cafeína y, en general, de todas las sustancias excitantes que puedan aumentar la frecuencia e intensidad de las palpitaciones.
- Solo si los síntomas interfieren con la calidad de vida y las medidas anteriores no son suficientes: betabloqueadores (por ejemplo, propranolol en dosis inicial de 10 mg cada 8 horas vía oral).
- Si el tratamiento fracasa o los betabloqueadores están contraindicados: antagonistas del calcio no dihidropiridínicos (verapamilo).
Derivación a Especialista
Las EV amenazantes o malignas requieren derivación a especialista para la valoración del inicio de tratamiento con antiarrítmicos. Se debe prestar especial atención y derivar ante: insuficiencia coronaria, miocardiopatía hipertrófica, historia familiar de muerte súbita, historia personal de síncope, prolapso mitral sintomático y síndrome de QT largo.
Seguimiento
En la extrasístole ventricular benigna no se requiere seguimiento específico. El seguimiento queda reservado para los casos asociados a cardiopatía o de mayor riesgo, bajo manejo del especialista.