1. Diabetes mellitus tipo 1
En esta unidad aprenderemos:
La Diabetes Tipo 1 es una enfermedad donde el cuerpo deja de producir la insulina por destruccion de células beta del páncreas. Sin insulina, la hiperglucemia provoca síntomas como sed constante, necesidad de orinar muchas veces y pérdida de peso. Comprender esta enfermedad permite identificar sus señales a tiempo y aprender las acciones simples que ayudan a mantener una buena salud para el paciente
Índice de contenido
Guía Eunacom - Diabetes mellitus tipo 1
La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario destruye las células del páncreas que producen insulina. Como resultado, el cuerpo deja de fabricarla y la persona necesita administrársela de por vida. Suele aparecer en niños y jóvenes, a menudo de forma brusca y, a veces, con una descompensación grave llamada cetoacidosis. En este temario revisaremos cómo se diferencia de la tipo 2, su diagnóstico y su tratamiento.
Diabetes Mellitus Tipo 1
La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) es una enfermedad metabólica caracterizada por hiperglicemia crónica, que resulta de la destrucción autoinmune de las células beta del páncreas. Esto determina un déficit absoluto de insulina y, por lo tanto, una dependencia vital de la insulina exógena. Constituye una patología GES ("Diabetes Mellitus Tipo 1"); este temario se basa en la Guía Clínica AUGE de Diabetes Mellitus Tipo 1 del MINSAL.
Aspectos esenciales. Su presentación clásica es la poliuria, polidipsia, polifagia y baja de peso de rápida evolución, pudiendo debutar con cetoacidosis diabética. El diagnóstico se basa en la glicemia (la HbA1c y la PTGO no se utilizan para diagnosticar DM1). El tratamiento es la insulinoterapia de por vida.
Presentación Clínica
Los síntomas clásicos son similares en niños y adultos: poliuria, polidipsia, polifagia, nicturia y pérdida de peso de rápida evolución. La forma de debut varía con la edad:
- Niños pequeños: el debut suele ser más grave, con un período prodrómico más breve y, con frecuencia, cetoacidosis diabética (deshidratación, respiración acidótica y grados variables de compromiso de conciencia).
- Adultos jóvenes: los grados de descompensación metabólica suelen ser más leves, lo que puede dificultar la diferenciación con una DM2, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad.
LADA (Diabetes Latente Autoinmune del Adulto). Forma de DM1 en adultos jóvenes, de presentación atípica, con escasa sintomatología y lenta evolución a la insulinodependencia. Estos pacientes suelen tener normopeso, ausencia de signos de insulinorresistencia y sin antecedentes familiares de diabetes. La garantía GES de DM1 la incluye.
Orientación Diagnóstica: DM1 versus DM2
Orientan hacia DM1: edad menor de 20 años, eutrofia (normopeso) y ausencia de signos de insulinorresistencia. Por el contrario, la presencia de acantosis nigricans, el sobrepeso y los antecedentes familiares de DM2 orientan a resistencia a la insulina (DM2).
Diagnóstico
- El diagnóstico se basa en la glicemia (la confirmación del caso GES se efectúa con una glicemia concluyente).
- La HbA1c no está validada para el diagnóstico de DM1.
- La PTGO no está indicada en el diagnóstico de DM1.
Marcadores inmunológicos. Existen marcadores de la destrucción autoinmune de la célula beta (anticuerpos antiislotes, anti-GAD —antidescarboxilasa del ácido glutámico— y anti-insulina), que pueden estar presentes al diagnóstico. Si el cuadro clínico es claro, no es necesaria la confirmación con estos marcadores; se reservan para los casos de duda diagnóstica con DM2.
Garantía GES
- Con sospecha: acceso a confirmación diagnóstica. Ante sospecha por exámenes alterados, la consulta con especialista debe realizarse en un plazo de 7 días.
- Con confirmación diagnóstica: acceso a tratamiento (incluye el tratamiento del pie diabético).
- Con descompensación: acceso a tratamiento de urgencia y hospitalización según indicación médica.
Cetoacidosis diabética. Requiere hospitalización inmediata de todo paciente que debuta con ella. Es una emergencia que cursa con deshidratación, respiración acidótica (de Kussmaul) y compromiso de conciencia variable.
Tratamiento
El tratamiento es la insulinoterapia, indispensable y de por vida. El objetivo es lograr un control metabólico óptimo para prevenir o retrasar las complicaciones crónicas (microangiopáticas y macrovasculares) y mejorar la expectativa de vida.
Un pilar fundamental es la educación del paciente y su familia, dirigida a adquirir las habilidades para asumir el control de la enfermedad: técnica de inyección de insulina, autocontrol de la glicemia y manejo de la hipoglicemia.
Seguimiento
El manejo de la DM1 es por equipo especializado, con controles periódicos, ajuste de la insulinoterapia, educación continua y pesquisa de complicaciones crónicas. El logro y mantención del control metabólico, junto con la prevención de las descompensaciones agudas (cetoacidosis e hipoglicemia), son los objetivos centrales del cuidado.