Guía esencial de estudio · Diabetes y Nutrición - Eunacom
Guía esencial de estudio de Diabetes y Nutrición - Eunacom para preparar el examen EUNACOM.
Guía de Estudio EUNACOM - Diabetes y Nutrición
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- 1. Tipos de diabetes y situaciones especiales
- 2. Insulina, urgencias y hospitalización
- 2.1. Insulinoterapia: perfil, pauta y ajustes
- 2.2. Cetoacidosis y estado hiperosmolar
- Reconocer la crisis y buscar el precipitante
- Diagnóstico en adultos: integrar todos los componentes
- Interpretar cetonas, osmolalidad y anion gap
- Gravedad de CAD y lugar de atención
- Fluidos: restaurar perfusión sin correcciones bruscas
- Potasio antes y durante la insulina
- Insulina, dextrosa y bicarbonato: pautas adultas
- Monitorización, resolución y transición
- Niños y adolescentes: utilizar protocolo pediátrico
- 2.3. Hipoglicemia: tratamiento y prevención de recurrencia
- 2.4. Diabetes durante hospitalización y enfermedad
- 3. Complicaciones microvasculares y macrovasculares
- 3.1. Nefropatía incipiente
- 3.2. Neuropatía diabética
- 3.3. Retinopatía diabética
- 3.4. Pie diabético y otras infecciones en diabetes
- Evaluar la lesión y la amenaza para la extremidad
- Wagner: descripción anatómica, no orden de amputación
- Infección IWGDF/IDSA: gravedad que cambia conducta
- Microbiología y osteomielitis
- Tratamiento integral y antimicrobianos
- Cirugía, salvamento y continuidad de cuidados
- Otras infecciones en diabetes: evitar atajos
- 3.5. Insuficiencia renal y diabetes
- 3.6. Hipertensión arterial en diabetes tipo 2
- 3.7. Vasculopatía periférica
- 4. Obesidad, alimentación y carencias nutricionales
- 5. Fuentes clínicas
Reconocer el patrón metabólico, elegir el tratamiento y anticipar complicaciones: claves clínicas de diabetes y nutrición para resolver preguntas y casos.
1. Tipos de diabetes y situaciones especiales
Confirmar el diagnóstico y distinguir tipo de diabetes, embarazo y efectos de los corticoides.
1.1. Diabetes mellitus tipo 1
Reconocer DM1 y evaluar la urgencia
- Mecanismo: Déficit de insulina por destrucción de células beta, habitualmente autoinmune. Puede comenzar a cualquier edad; la obesidad no excluye DM1.
- Sospecha: Poliuria, polidipsia, polifagia, pérdida involuntaria de peso o visión borrosa; una evolución rápida aumenta la sospecha de insulinopenia.
- Alarma: Vómitos, dolor abdominal, respiración profunda, deshidratación o compromiso de conciencia requieren glicemia, cetonas y evaluación urgente de cetoacidosis.
- Clasificación: Edad, adiposidad, velocidad de presentación y respuesta terapéutica orientan; ninguno confirma por sí solo el tipo. También existe DM2 con cetosis.
- Conducta: No retrasar insulina ni derivación urgente por esperar autoanticuerpos, péptido C o una segunda glicemia cuando existe descompensación inequívoca.
Criterios diagnósticos fuera del embarazo
| Prueba | Criterio de diabetes | Condición |
|---|---|---|
| Glicemia plasmática en ayunas | ≥126 mg/dL | Ayuno de al menos 8 horas. |
| PTGO con 75 g de glucosa | Glicemia a las 2 horas ≥200 mg/dL | Procedimiento estandarizado; no corresponde al umbral de intolerancia. |
| HbA1c | ≥6,5% | Método estandarizado y certificado; interpretar interferencias. |
| Glicemia plasmática aleatoria | ≥200 mg/dL | Con síntomas clásicos de hiperglicemia o crisis hiperglicémica. |
- Confirmación: Sin hiperglicemia inequívoca, obtener dos resultados anormales: repetir la misma prueba o utilizar dos pruebas diagnósticas, en una misma muestra o en muestras distintas.
- Discordancia: Si solo una prueba supera su umbral, repetir esa prueba y revisar interferencias. No promediar resultados ni descartar diabetes por una prueba diferente normal.
- Método: El glucómetro y el sensor orientan la urgencia y el seguimiento; el diagnóstico formal utiliza pruebas de laboratorio apropiadas.
- HbA1c poco fiable: Hemólisis, anemia con alteración del recambio eritrocitario, transfusión reciente, ciertas hemoglobinopatías, embarazo o enfermedad renal avanzada pueden distorsionarla; preferir criterios de glucosa cuando corresponda.
Imagen sugerida (nueva): comparación visual entre una muestra para glicemia de laboratorio, un glucómetro y un sensor, indicando qué medición sirve para confirmar el diagnóstico.
Prediabetes, pesquisa e hiperglicemia de estrés
| Hallazgo | Resultado fuera del embarazo |
|---|---|
| Glicemia de ayuno alterada | 100–125 mg/dL; un ayuno menor de 100 mg/dL no excluye una alteración poscarga. |
| Intolerancia a la glucosa | PTGO a las 2 horas: 140–199 mg/dL; menor de 140 mg/dL es normal para esa medición. |
| HbA1c de prediabetes, ADA | 5,7–6,4%; no equivale a diabetes confirmada. |
- Pesquisa chilena: La vía MINSAL propone pesquisa cada 3 años entre 20–40 años sin factores de riesgo; anual en mayores de 40 y entre 18–40 años con factores de riesgo.
- Riesgo: Considerar exceso de peso, familiar de primer grado, diabetes gestacional o macrosomía previa, enfermedad cardiovascular, alteración glucémica previa, ovario poliquístico o signos de insulinorresistencia.
- Ayuno 100–125 mg/dL: Completar con HbA1c certificada o PTGO según disponibilidad y contexto; un ayuno ≥126 mg/dL exige confirmación cuando no existe hiperglicemia inequívoca.
- Enfermedad aguda: Infección, corticoides y estrés fisiológico pueden elevar la glicemia. Evaluar la urgencia, antecedentes y HbA1c interpretable; confirmar persistencia tras recuperarse si el diagnóstico queda incierto.
- Interpretación: La infección no invalida todas las glicemias ni convierte automáticamente la HbA1c en prueba definitiva. Una HbA1c normal tampoco excluye un inicio muy reciente.
- HOMA e insulinemia: MINSAL no los recomienda para diagnosticar DM2 o decidir su tratamiento. HOMA mayor de 2,6 no es un punto de corte diagnóstico universal.
LADA, MODY y diabetes secundaria
| Tipo o sospecha | Claves que modifican la conducta |
|---|---|
| LADA | Autoinmunidad de inicio adulto y pérdida progresiva de secreción; forma de DM1. La velocidad de necesidad de insulina varía; no esperar una crisis para reevaluar. |
| MODY | Sospechar diabetes de inicio joven, patrón familiar en generaciones sucesivas y ausencia de características típicas de DM1/DM2. El límite de 25 años no es excluyente. Confirmación genética especializada; tratamiento según gen. |
| Secundaria | Corticoides y otros fármacos; pancreatitis, cirugía u otro daño pancreático; Cushing, acromegalia y otras endocrinopatías. Tratar el mecanismo y la hiperglicemia. |
| Embarazo | Distinguir diabetes previa o manifiesta de diabetes gestacional; aplicar el capítulo obstétrico y sus umbrales, no trasladar automáticamente los de esta tabla. |
- Autoanticuerpos: Si la clasificación es incierta, anti-GAD y, según contexto, IA-2/ZnT8 apoyan autoinmunidad. La negatividad no excluye por completo DM1.
- Péptido C: Interpretar con glicemia simultánea y contexto clínico; ayuda a estimar secreción residual en personas insulinotratadas con tipo incierto. Evitar interpretarlo durante las 2 semanas posteriores a una crisis hiperglicémica.
- Seguridad: No retirar insulina en una posible insulinopenia grave sin aclarar la clasificación. La respuesta transitoria a fármacos orales no demuestra DM2.
Tratamiento y seguimiento de DM1
- Reposición: Insulina basal más prandial y correcciones individualizadas, o bomba con educación y supervisión. Ajustes por alimentación, actividad, enfermedad y registro glucémico; las pautas se desarrollan en insulinoterapia.
- Educación imprescindible: Técnica, conteo de hidratos de carbono, monitorización, prevención y rescate de hipoglicemia, glucagón, cetonas y plan de días de enfermedad.
- Ayuno o enfermedad: Mantener insulina basal ajustada. Una bomba interrumpida puede provocar déficit rápido de insulina; disponer de un plan de respaldo.
- Remisión parcial: La “luna de miel” reduce necesidades, pero no equivale a curación ni autoriza suspender insulina sin evaluación especializada.
- Seguimiento: Revisar HbA1c, hipoglicemias, sensor cuando esté disponible, sitios de inyección, acceso a insumos, salud mental y complicaciones; pesquisar autoinmunidad tiroidea y celíaca según edad y contexto.
- Niños y adolescentes: ADA propone HbA1c menor de 7% para la mayoría, individualizada según seguridad y recursos. No asignar automáticamente una meta de 8% por ser un niño pequeño.
Claves EUNACOM
- DM1 también comienza en adultos; la edad y el peso no reemplazan la evaluación de insulinopenia.
- PTGO diagnóstica: 2 horas ≥200 mg/dL; HbA1c y glicemia requieren interpretación y confirmación cuando corresponda.
1.2. Diabetes mellitus tipo 2
Reconocimiento, evaluación y alcance
- Mecanismo: Resistencia a insulina con pérdida progresiva de función beta. Puede aparecer en jóvenes; la ausencia de obesidad no excluye DM2.
- Evaluación inicial: Confirmar el diagnóstico; registrar síntomas, peso, nutrición, actividad, fármacos, hipoglicemias, función renal, albuminuria y enfermedad cardiovascular o insuficiencia cardíaca.
- Sospecha de otro tipo: Catabolismo, cetosis, inicio rápido, autoinmunidad, daño pancreático o patrón familiar monogénico obligan a revisar la clasificación.
- Vía chilena de APS: La vía MINSAL referenciada se dirige a adultos con DM2; excluye menores de 18 años, DM1, embarazo/diabetes gestacional y hepatopatía avanzada.
- Decisión compartida: Integrar eficacia, riesgo de hipoglicemia, peso, comorbilidades, preferencias, acceso y capacidad de sostener la pauta. Educación, alimentación y actividad acompañan todas las etapas.
Elegir tratamiento por necesidad metabólica y cardiorrenal
- Metformina: Opción frecuente si es tolerada y la función renal lo permite. No retrasar un tratamiento con beneficio cardiorrenal para agotar primero todas sus dosis.
- Enfermedad aterosclerótica: Elegir agonista GLP-1 y/o inhibidor SGLT2 con beneficio cardiovascular demostrado para esa indicación, considerando características y disponibilidad.
- Insuficiencia cardíaca: Priorizar un inhibidor SGLT2 con beneficio demostrado cuando sea elegible, incluso si la HbA1c ya está en meta.
- DM2 con enfermedad renal: Los inhibidores SGLT2 aportan protección cardiorrenal desde VFG ≥20 mL/min/1,73 m² en pacientes elegibles; indicación, producto y ficha técnica determinan inicio y continuidad.
- Efecto distinto: La reducción de glicemia por SGLT2 disminuye con VFG menor de 45; el beneficio cardiorrenal puede persistir. “Insuficiencia renal severa” no resume correctamente todas sus indicaciones.
- Insulina sin demora: Considerarla ante síntomas marcados, catabolismo, sospecha de DM1 o hiperglicemia muy elevada: HbA1c mayor de 10% o glicemia ≥300 mg/dL como referencias ADA.
- Sin insulinopenia grave: Si se necesita tratamiento inyectable, considerar GLP-1 o terapia dual GIP/GLP-1 apropiada antes de insulina; la disponibilidad chilena y las contraindicaciones condicionan la elección.
- Combinación temprana: Puede ser necesaria si la HbA1c está muy alejada de la meta. HbA1c mayor de 9% no obliga por sí sola a una pauta única de NPH.
Metformina: dosis, tolerancia y función renal
- Inicio oral adulto: Liberación inmediata: 500 mg cada 12 horas u 850 mg al día con comidas; una introducción más gradual puede mejorar tolerancia. Titular según respuesta y síntomas gastrointestinales.
- Titulación: Incrementos de 500 mg por semana son un ejemplo de ficha técnica. Con frecuencia bastan 1.500–2.000 mg/día; el máximo depende de la formulación, no es universalmente 3 g.
- Liberación prolongada: Ejemplo: 500 mg con la comida de la tarde, aumentar gradualmente hasta 2.000 mg/día según ficha. La formulación inmediata citada permite hasta 2.550 mg/día en adultos seleccionados.
- Tolerancia y vigilancia: Diarrea, náuseas y déficit de vitamina B12; revisar B12 ante anemia o neuropatía y en uso prolongado. Sola tiene bajo riesgo de hipoglicemia.
- Riesgo agudo: Suspender temporalmente ante lesión renal aguda, deshidratación importante, hipoxia o hipoperfusión. La insuficiencia cardíaca estable no es una contraindicación absoluta.
- Criterio renal: No utilizar creatinina mayor de 1,5 mg/dL como corte aislado. Valorar VFG y evolución clínica; algunas fichas restringen iniciar el fármaco con VFG 30–44.
| VFG, mL/min/1,73 m² | Conducta orientativa |
|---|---|
| ≥45 | Uso si no hay otras contraindicaciones; revisar dosis entre 45–59 si aumenta el riesgo de hipoxia o hipoperfusión. |
| 30–44 | ADA/KDIGO: reducir a 1.000 mg/día; MINSAL indica reducción de dosis. Individualizar inicio o continuidad según ficha y seguimiento. |
| Menor de 30 | No utilizar metformina. |
Familias farmacológicas: beneficio y riesgo
| Familia | Utilidad | Precauciones esenciales |
|---|---|---|
| Sulfonilureas | Aumentan secreción de insulina; bajo costo. | Hipoglicemia y aumento de peso. Glibenclamida: riesgo prolongado, especialmente con edad avanzada o daño renal; MINSAL plantea retiro progresivo y programado. |
| Inhibidores DPP-4, gliptinas | Incretinas endógenas: secreción dependiente de glucosa; peso neutro y bajo riesgo de hipoglicemia en monoterapia. | Ajustar al fármaco y función renal; revisar seguridad cardíaca específica. Con insulina/sulfonilureas puede aumentar hipoglicemia. No combinar con agonista GLP-1. |
| Agonistas GLP-1 | Aumentan secreción dependiente de glucosa, reducen apetito y peso; algunos tienen beneficio cardiovascular/renal demostrado. | Náuseas y vómitos; titular. Dolor abdominal persistente exige evaluar pancreatitis. No sustituyen insulina en DM1; riesgo de hipoglicemia mayor al combinar con insulina/sulfonilurea. |
| Inhibidores SGLT2, gliflozinas | Glucosuria; beneficios en insuficiencia cardíaca y ERC con productos e indicaciones demostrados. | Micosis genital, depleción de volumen y cetoacidosis con glicemia no muy elevada. Pausar ante enfermedad grave, ayuno prolongado o cirugía; no indicar para DM1 de rutina. |
| Tiazolidinedionas | Pioglitazona: mejora sensibilidad a insulina. | Edema, aumento de peso y fracturas; evitar en insuficiencia cardíaca sintomática. Individualizar riesgo hepático y otras contraindicaciones. |
- Glibenclamida: Los 20 mg/día del apunte corresponden al límite de algunas presentaciones no micronizadas; no son una meta de titulación ni justifican mantenerla ante riesgo de hipoglicemia.
- Segunda línea: No existe una familia universal para todos. MINSAL incorpora riesgo cardiorrenal y retiro programado de glibenclamida; las alternativas dependen de comorbilidad, tolerancia y acceso.
- Si no tolera metformina: Probar titulación o formulación prolongada cuando corresponda; si está contraindicada, elegir por perfil clínico. La mención “SGLT1” del apunte no identifica una alternativa habitual equivalente.
DPP-4: ejemplos de dosis que exigen ajuste
| Fármaco oral | Función renal | Dosis adulta de referencia |
|---|---|---|
| Sitagliptina | VFG ≥45 mL/min/1,73 m² | 100 mg una vez al día. |
| Sitagliptina | VFG 30–44 mL/min/1,73 m² | 50 mg una vez al día. |
| Sitagliptina | VFG menor de 30 o diálisis | 25 mg una vez al día. |
| Vildagliptina, vía MINSAL | VFG ≥50 mL/min/1,73 m² | 50 mg cada 12 horas en la pauta referenciada. |
| Vildagliptina, vía MINSAL | VFG menor de 50 mL/min/1,73 m² | 50 mg una vez al día. |
- Vildagliptina: Revisar función hepática y ficha del producto; evitar en hepatopatía relevante. Algunas combinaciones, como con sulfonilurea, utilizan pautas diferentes.
- Alcance: Dosis para adultos seleccionados; no extrapolar a embarazo, menores o a otras gliptinas. Confirmar unidades, producto y función renal al prescribir.
Metas, controles e intensificación
| Parámetro | Adulto no gestante: meta habitual ADA |
|---|---|
| HbA1c | Menor de 7%, si se alcanza de forma segura. |
| Glicemia preprandial | 80–130 mg/dL. |
| Pico posprandial | Menor de 180 mg/dL, medido 1–2 horas desde el comienzo de la comida. |
- Individualizar: Fragilidad, comorbilidad grave, expectativa de vida limitada o hipoglicemias pueden justificar metas menos estrictas. La edad mayor de 75 años, por sí sola, no obliga a HbA1c de 8%.
- Controles: HbA1c aproximadamente cada 3 meses si cambia tratamiento o no alcanza la meta; al menos dos veces al año si el control permanece estable.
- Si no logra la meta: Revisar adherencia, técnica, alimentación, actividad, costo, fármacos hiperglicemiantes y patrón del día; intensificar sin demoras injustificadas.
- Al iniciar insulina: Mantener metformina y agentes con beneficio cardiorrenal si siguen indicados y son seguros. Reducir o retirar fármacos que añaden hipoglicemia, especialmente sulfonilureas, según pauta.
- Ayuno en meta, HbA1c alta: Buscar excursiones posprandiales; valorar GLP-1 o cobertura prandial. Aumentar indiscriminadamente la basal puede causar hipoglicemia nocturna.
- Riesgo vascular: Controlar presión, lípidos, tabaquismo y albuminuria según riesgo y capítulos específicos; LDL menor de 70 mg/dL no es una meta única para toda persona con diabetes.
Claves EUNACOM
- Elegir fármacos por comorbilidad, hipoglicemia, peso y acceso; la HbA1c no es el único criterio.
- La función renal modifica dosis e indicaciones; no confundir menor efecto glucémico con ausencia de beneficio cardiorrenal.
Referencias: 2, 5, 4, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12. Bibliografía al final.
1.3. Diabetes mellitus pregestacional
Diabetes previa, diabetes manifiesta y riesgos fetales
- Pregestacional: DM1 o DM2 conocida antes de concebir. El marco MINSAL también clasifica como pregestacional la diabetes manifiesta reconocida en el primer trimestre.
- Diabetes manifiesta: Ayuno ≥126 mg/dL o glicemia a las 2 horas de PTGO de 75 g ≥200 mg/dL; confirmar sin hiperglicemia inequívoca. Glicemia casual ≥200 mg/dL con síntomas clásicos permite diagnóstico.
- Organogénesis: Hiperglicemia temprana: pérdida gestacional y malformaciones, incluidas las del tubo neural. La oportunidad preventiva principal es antes de la concepción.
- Crecimiento: La hiperglicemia favorece macrosomía y polihidroamnios; la vasculopatía puede causar insuficiencia placentaria, restricción del crecimiento y oligohidramnios. No todos los fetos son grandes.
Preparación preconcepcional
- Control: Buscar HbA1c <6,5% antes de concebir, si es seguro; revisar anticoncepción hasta completar evaluación y ajustes.
- Órganos: Evaluar retina, RAC, creatinina/VFG y presión arterial; coordinar obstetricia de alto riesgo y equipo de diabetes.
- Fármacos: Revisar y sustituir tratamientos incompatibles: IECA/ARA II y otros fármacos con riesgo gestacional. Planificar cambios de antidiabéticos y tratamiento lipídico con el equipo, sin dejar hiperglicemia sin tratar.
- Folato en Chile: DIPRECE recomienda 4 mg/día en alto riesgo de defectos del tubo neural, por ejemplo embarazo previo afectado, desde 3 meses antes de concebir hasta 12 semanas; individualizar indicación.
- Complemento NICE: NICE 2025 incluye específicamente DM1/DM2 como indicación de ácido fólico 5 mg/día antes de concebir y durante las primeras 12 semanas. No mezclar dosis de protocolos ni extrapolarlas a toda diabetes gestacional.
Metas durante la gestación: identificar el marco
| Marco | Ayuno | Después de comer |
|---|---|---|
| MINSAL 2014 | 60–90 mg/dL | 1 hora <140 o 2 horas <120 mg/dL. |
| ADA 2026, complemento internacional | <95 mg/dL | 1 hora <140 o 2 horas <120 mg/dL. |
- Interpretación: Contar el tiempo posprandial desde el inicio de la comida. El rango chileno de ayuno no es una meta para provocar hipoglicemia; flexibilizar ante episodios o riesgo relevante.
- Otros valores MINSAL: Antes de otras comidas: 60–105 mg/dL; nocturna: 60–99 mg/dL. Son objetivos del documento de 2014, siempre condicionados a seguridad.
- HbA1c: Durante la gestación, ADA propone <6% si se logra sin hipoglicemia significativa; puede relajarse a <7%. Complementa el autocontrol, sin sustituir ayunos y posprandiales.
Insulina y vigilancia maternofetal
- Insulina: Necesaria en DM1 y preferida para tratar diabetes preexistente durante el embarazo. NPH y regular son opciones; análogos con respaldo gestacional se seleccionan según evaluación y disponibilidad.
- Autocontrol: Mediciones diarias de ayuno y posprandiales, agregando preprandiales/nocturnas según régimen. MINSAL indica al menos 4 controles diarios y otro al acostarse en pregestacional insulinotratada; no controles aislados cada 2 semanas.
- Ajustes: Requerimientos cambian durante el embarazo: anticipar hipoglicemia, revisar ingesta y adaptar dosis. En DM1, no suspender toda insulina por ayuno o enfermedad.
- Seguimiento: Vigilar presión, retina y riñón; evaluar anatomía y crecimiento fetal. El bienestar fetal y la enfermedad vascular materna orientan controles y decisiones obstétricas.
Parto y ajuste inmediato
- Momento: MINSAL 2014 contempla resolver la diabetes pregestacional al final de la semana 38; no es una regla automática. Control metabólico, complicaciones y evaluación fetal determinan el plan obstétrico.
- Vía: La diabetes aislada no obliga a cesárea. Con peso fetal estimado ≥4.500 g, valorar cesárea por riesgo de distocia de hombros; considerar incertidumbre ecográfica y contexto obstétrico.
- Intraparto: MINSAL utiliza 70–110 mg/dL. Medir glucosa seriada y ajustar insulina/glucosa según protocolo; aumentar vigilancia durante fase activa o infusión intravenosa.
- Posparto: Tras salir la placenta desciende la resistencia a insulina y suelen bajar las dosis. Ajustar de inmediato según glucosa; en DM1 debe mantenerse cobertura basal. Apoyar lactancia y prevenir hipoglicemia.
Recién nacido de madre con diabetes
- Riesgos: Macrosomía, distocia de hombros, hipoglicemia, hipocalcemia, policitemia y dificultad respiratoria, incluida enfermedad de membrana hialina.
- Alimentación: Favorecer leche materna e inicio temprano si el estado clínico lo permite; coordinar neonatología y protocolo de glucosa.
- Pesquisa: La guía chilena programa control de glicemia a las 2 horas de vida, con vigilancia más precoz en situaciones de riesgo. Si hay síntomas, medir y tratar de inmediato, sin esperar el horario de tamizaje.
Claves EUNACOM
- Hiperglicemia en organogénesis y vasculopatía placentaria producen riesgos diferentes.
- Después del parto disminuyen las dosis; la DM1 sigue necesitando insulina basal.
1.4. Diabetes gestacional
Pesquisa y diagnóstico en el marco MINSAL
- Mecanismo: Hormonas placentarias, incluido lactógeno placentario, aumentan resistencia a insulina; aparece diabetes gestacional cuando la respuesta pancreática no compensa.
- Primer control: Solicitar glicemia venosa de ayuno. Entre 100–125 mg/dL, repetir en otra muestra, dentro de 7 días según MINSAL 2014; persistencia permite diagnosticar diabetes gestacional.
- PTGO de 75 g: Si el examen inicial es normal, realizar a las 24–28 semanas. En segundo/tercer trimestre, ayuno ≥100 mg/dL o glicemia a las 2 horas ≥140 mg/dL son criterios chilenos.
- Nuevos factores de riesgo: Con PTGO previa normal y aparición de macrosomía, polihidroamnios o ganancia ponderal excesiva, MINSAL considera repetir a las 30–33 semanas.
- Diabetes manifiesta: Ayuno ≥126 mg/dL o glicemia casual ≥200 mg/dL con síntomas clásicos exige evaluar diabetes manifiesta; no clasificar automáticamente como una alteración gestacional leve.
Criterios internacionales: no combinarlos con los chilenos
| PTGO de 75 g | MINSAL 2014 | IADPSG, estrategia de un paso recogida por ADA 2026 |
|---|---|---|
| Ayuno | ≥100 mg/dL | ≥92 mg/dL |
| 1 hora | No integra el criterio chileno citado. | ≥180 mg/dL |
| 2 horas | ≥140 mg/dL | ≥153 mg/dL |
- Regla IADPSG: A las 24–28 semanas, basta un valor que alcance el umbral. ADA también admite otra estrategia en dos pasos; esta tabla corresponde exclusivamente a la de 75 g.
- Método: Usar plasma venoso de laboratorio y preparación correcta; un glucómetro no reemplaza la prueba diagnóstica.
- HbA1c: No sustituye la PTGO para pesquisa gestacional. Después de cirugía bariátrica, evaluar una alternativa especializada por dumping e interpretación alterada de la carga.
Tratamiento y autocontrol
- Nutrición: Plan suficiente para las necesidades del embarazo, distribuido en comidas; evitar restricción extrema, ayuno prolongado y dietas que favorezcan cetosis.
- Actividad: Ejercicio seguro para la gestación, adaptado a condiciones y contraindicaciones obstétricas.
- Glucosa: Autocontrol diario de ayuno y después de comidas. Aplicar las metas gestacionales del marco seleccionado, detalladas en diabetes pregestacional; revisar registros y modificar tratamiento oportunamente.
- Insulina: Indicar si las medidas iniciales no logran metas o el descontrol requiere tratamiento inmediato. Elegir basal/prandial según el patrón de hiperglicemia.
- Fármacos orales: Metformina y glibenclamida atraviesan la placenta y ADA no las recomienda como primera línea. Su uso no equivale a seguridad universal; requiere decisión especializada y protocolo definido.
Control obstétrico y nacimiento
- Vigilancia: Controlar presión y crecimiento/bienestar fetal; anticipar macrosomía, polihidroamnios, distocia y complicaciones neonatales descritas en diabetes pregestacional.
- Parto: En diabetes gestacional bien controlada y sin complicaciones, MINSAL 2014 desaconseja resolver antes de 39 semanas. El descontrol o compromiso maternofetal puede modificar el momento.
- Peso fetal: Con estimación ≥4.500 g, discutir cesárea según evaluación obstétrica; no imponer parto vaginal o cesárea exclusivamente por el diagnóstico de diabetes.
- Tras el nacimiento: Reevaluar necesidad de tratamiento al caer la resistencia a insulina y monitorizar glucosa. Si persiste hiperglicemia, estudiar y tratar sin esperar el control programado.
Reclasificación posparto y prevención
- MINSAL: PTGO de 75 g a las 6–12 semanas después del parto. No añadir ese intervalo al final del puerperio.
- ADA, complemento: Propone PTGO a las 4–12 semanas posparto. En ambos marcos se interpretan criterios de población no embarazada; HbA1c aislada es menos útil en este periodo.
- A largo plazo: Si la PTGO es normal, MINSAL plantea control cada 3 años y antes según riesgo; ADA propone cada 1–3 años. Adelantar ante síntomas, aumento de peso o planificación de embarazo.
- Prevención: Promover lactancia, alimentación, actividad y control de peso; revisar anticoncepción y advertir recurrencia gestacional y riesgo futuro de DM2.
Claves EUNACOM
- MINSAL 2014 y la estrategia IADPSG usan cortes distintos: identificar qué marco pide el caso.
- La PTGO posparto se cuenta desde el nacimiento, no desde el fin del puerperio.
1.5. Diabetes por corticoides
Patrón de hiperglicemia inducida por corticoides
- Mecanismo: Aumentan resistencia a insulina y producción hepática de glucosa; pueden descompensar diabetes conocida o revelar una alteración previa.
- Prednisona matinal: El aumento suele predominar desde mediodía y por la tarde, varias horas después de la dosis. Una glicemia de ayuno normal no excluye hiperglicemia importante.
- Dexametasona o dosis repetidas: El efecto puede extenderse durante todo el día y la noche; no asumir que una única NPH matinal cubre siempre el patrón.
- Evaluación: Registrar corticoide, vía, horario, dosis, duración, ingesta, infección y función renal; HbA1c interpretable ayuda a reconocer diabetes previa.
- Monitorización: En personas de riesgo sin diabetes, medir inicialmente alrededor de almuerzo o tarde; en diabetes conocida, antes de comidas y al acostarse, aumentando controles según resultados.
Tratamiento alineado con el corticoide
- Decisión: Tratar según magnitud, persistencia, síntomas e ingesta; la hiperglicemia significativa o hospitalaria suele requerir insulina. No esperar a que se eleve el ayuno.
- Prednisona matinal: NPH administrada con el corticoide puede acompañar su perfil. En adultos seleccionados sin insulina previa, JBDS propone 10 unidades por la mañana y titulación diaria de 10–20% según glicemias.
- Alcance de la dosis: Es un ejemplo británico para ajuste supervisado, no una fórmula universal. Insulinoterapia previa, función renal, dosis del corticoide y riesgo de hipoglicemia modifican necesidades.
- Cobertura prolongada: Con dexametasona, múltiples dosis o hiperglicemia persistente, puede requerirse basal-prandial o NPH distribuida según el patrón; añadirla a la pauta existente exige vigilancia.
- Hospital no crítico: Endocrine Society admite pautas basadas en NPH o basal-prandial; las correcciones aisladas no bastan cuando persiste la hiperglicemia.
- Corticoide: Revisar con el equipo la menor dosis eficaz; no suspender bruscamente un tratamiento prolongado por la hiperglicemia.
Reducción del corticoide y seguimiento
- Prevenir hipoglicemia: Al reducir o retirar el corticoide, disminuir oportunamente insulina u otros agentes que provoquen hipoglicemia, guiado por glicemias y pauta individual.
- Persistencia: Mantener controles si continúa hiperglicemia; no asumir que toda alteración desaparecerá tras terminar el corticoide.
- Confirmación posterior: Para valorar diabetes persistente, JBDS propone HbA1c aproximadamente 3 meses después de suspenderlo; si se necesita evaluar antes, utilizar glicemia en ayunas o PTGO apropiada.
- Revisar diagnóstico: Cetosis, pérdida de peso marcada o antecedentes pancreáticos obligan a evaluar otros mecanismos; “diabetes por corticoides” no excluye DM1, DM2 o enfermedad pancreática.
Claves EUNACOM
- Con prednisona por la mañana, el ayuno puede ser normal mientras la tarde muestra hiperglicemia.
- Toda reducción del corticoide exige revisar la dosis hipoglicemiante para prevenir hipoglicemia.
2. Insulina, urgencias y hospitalización
La ingesta, la estabilidad y el patrón de glucosa determinan la pauta y la necesidad de vigilancia.
2.1. Insulinoterapia: perfil, pauta y ajustes
Qué necesidad cubre cada componente
| Componente | Función | Aplicación |
|---|---|---|
| Basal | Control entre comidas y durante la noche. | NPH o análogo basal; ajustar principalmente con ayuno, tendencia nocturna y seguridad. |
| Prandial | Cubrir la ingesta de hidratos de carbono. | Regular o análogo rápido; coordinar con hora y cantidad de comida. |
| Corrección | Tratar una glicemia sobre la meta. | Dosis individual según sensibilidad y pauta; evitar acumulación de dosis aún activas. |
- Interpretar patrones: La glicemia antes de una comida también refleja el bolo previo, actividad y alimentos; no depende exclusivamente de NPH o de la basal.
- Dosis en unidades: La concentración y el dispositivo no son intercambiables por volumen. Confirmar nombre, concentración, unidades, horario y vía.
Perfiles de acción aproximados
| Insulina subcutánea | Inicio y máximo de acción | Duración y uso |
|---|---|---|
| Regular o cristalina | Inicio cercano a 30 minutos; máximo 2–3 horas. | Aproximadamente 3–6 horas. Habitualmente se administra 30 minutos antes de comer. |
| Análogos rápidos: lispro, aspart, glulisina | Inicio cercano a 15 minutos; máximo alrededor de 1 hora. | Aproximadamente 2–4 horas; próximos a la comida según producto. Existen formulaciones más rápidas con tiempos diferentes. |
| NPH, intermedia | Inicio 2–4 horas; máximo 4–12 horas. | Aproximadamente 12–18 horas; una o dos dosis según necesidad, con riesgo de hipoglicemia durante el máximo. |
| Glargina U100 | Perfil basal sin máximo pronunciado. | Cercana a 24 horas; habitualmente una dosis diaria. |
| Detemir | Perfil basal de menor variabilidad que NPH. | Hasta 24 horas, dependiente de dosis; puede requerir una o dos administraciones diarias. |
| Glargina U300 | Perfil basal prolongado, sin máximo pronunciado. | Más de 24 y hasta 36 horas; administración diaria, con ajuste específico al cambiar formulación. |
| Degludec | Perfil basal ultralargo, sin máximo pronunciado. | Efecto superior a 42 horas; se administra diariamente, no cada 42 horas. |
- Variabilidad: Los tiempos son orientativos: dosis, sitio de inyección, actividad, temperatura, función renal y formulación modifican el efecto.
- Análogos rápidos: Su flexibilidad y menor riesgo de hipoglicemia en determinadas pautas no se resumen como “beneficio marginal”. Las bombas utilizan insulinas compatibles con cada dispositivo.
- Análogos basales: Pueden reducir hipoglicemia nocturna respecto de NPH; no eliminan toda hipoglicemia y no comparten una duración idéntica.
DM1: reposición basal y prandial
- Pauta: Basal más bolos de comida y corrección, o bomba; en esta última la infusión programada cumple el componente basal.
- Referencia adulta: En DM1 recién diagnosticada y metabólicamente estable, ADA describe aproximadamente 0,2–0,6 unidades/kg/día; 0,5 unidades/kg/día es un ejemplo inicial habitual.
- Distribución: Como punto de partida adulto, cerca de la mitad basal y la mitad prandial repartida entre comidas; ajustar por carbohidratos, sensibilidad y registros, sin convertirlo en proporción fija.
- Necesidad variable: Remisión parcial, daño renal o alto riesgo de hipoglicemia pueden reducir dosis; pubertad, infección o corticoides pueden aumentarlas. En niños y embarazo se requieren pautas específicas.
- Seguridad: No suspender basal durante ayuno. Si la bomba falla, aplicar el respaldo indicado y medir cetonas ante hiperglicemia; la cetoacidosis se maneja con un protocolo específico.
DM2: iniciar basal y ajustar sin sobretratar
- Inicio adulto orientativo: Si está indicada insulinización, ADA propone basal subcutánea 10 unidades/día o 0,1–0,2 unidades/kg/día. Elegir dosis menor ante fragilidad, daño renal o riesgo de hipoglicemia.
- Elección: NPH nocturna es una opción; un análogo basal puede facilitar una pauta diaria y reducir hipoglicemia nocturna. Considerar costo, duración y patrón.
- Titulación: Ejemplo con educación y automonitoreo: aumentar 2 unidades cada 3 días hasta la meta de ayuno individual, siempre que no exista hipoglicemia.
- Hipoglicemia inexplicada: Investigar y reducir la dosis responsable; una disminución de 10–20% es una referencia de algoritmo, seguida de reevaluación. Un episodio grave requiere atención y revisión inmediata.
- Ayuno ya controlado: Si HbA1c sigue alta, evaluar comidas, técnica y excursiones; considerar GLP-1 o añadir insulina prandial, no subir automáticamente la basal.
- Agregar bolo: Si se decide cobertura prandial, un ejemplo ADA es 4 unidades o 10% de la dosis basal en la comida principal o de mayor excursión, con titulación individual.
- Más de una dosis: NPH puede requerir dos administraciones; basal-prandial o mezclas se eligen según patrón, comidas y capacidad de manejo. Un ayuno normal no obliga a añadir NPH matinal.
- Límite del algoritmo chileno: La cifra de 0,5 unidades/kg/día de basal en la vía APS señala revisión/intensificación dentro de ese algoritmo; no es una dosis máxima farmacológica universal.
Técnica, mezclas y prevención de errores
- Inyección: Rotar dentro de zonas adecuadas; revisar lipohipertrofia, aguja, técnica y funcionamiento del dispositivo. Cambiar desde una zona alterada puede modificar absorción y requerir ajuste.
- NPH: Resuspender según instrucciones del producto; no agitar violentamente. Confirmar que corresponde a la insulina prescrita.
- Mezcla: Regular y NPH pueden mezclarse cuando la ficha y la pauta lo permiten; extraer primero la regular transparente y luego la NPH. No mezclar análogos basales en la misma jeringa.
- Vía: NPH y análogos basales no se administran por vía intravenosa. La insulina intravenosa requiere formulación apropiada y protocolo monitorizado.
- Conservación: Mantener cadena de frío antes de uso según producto, evitar congelación y calor; comprobar tiempo permitido del dispositivo abierto. No extraer insulina de lápices concentrados a jeringas.
- Ajuste razonado: Buscar comida omitida, ejercicio, alcohol, deterioro renal, dosis duplicada o errores de horario. No sostener una sobredosis aumentando comida de forma crónica.
- Hiperglicemia: Comprobar técnica, adherencia, enfermedad y cetonas cuando corresponda; ajustar el componente responsable. No reemplazar evaluación por restricción alimentaria indiscriminada.
Imagen sugerida (nueva): fotografías de lipohipertrofia y de la rotación de sitios de inyección para relacionar técnica y absorción de insulina.
Claves EUNACOM
- Basal, bolo de comida y corrección tienen funciones distintas; ajustar por patrones y seguridad.
- Una duración superior a 24 horas no significa espaciar automáticamente la administración del análogo basal.
Referencias: 59, 4, 2, 60, 61, 62, 63. Bibliografía al final.
2.2. Cetoacidosis y estado hiperosmolar
Reconocer la crisis y buscar el precipitante
- CAD: Déficit de insulina con cetosis y acidosis: poliuria, sed, deshidratación, náuseas, vómitos, dolor abdominal, aliento cetónico y respiración profunda de Kussmaul. Puede ocurrir en DM1 o DM2.
- EHH: Predominan diuresis osmótica, deshidratación intensa, taquicardia/hipotensión y alteración cognitiva, incluso coma. Suele evolucionar más lentamente; CAD y EHH pueden coexistir.
- Alarmas: Shock, deterioro de conciencia, convulsiones o focalidad requieren evaluación urgente. No atribuir toda focalidad a hiperosmolalidad ni todo dolor abdominal a CAD: descartar ACV, infección y abdomen agudo.
- Precipitantes: Buscar omisión de insulina o problemas con su administración, infección, IAM, ACV, pancreatitis y fármacos. Considerar corticoides, antipsicóticos e inhibidores SGLT2; evaluar acceso a tratamiento y problemas psicosociales.
- Estudio inicial: Glucosa, beta-hidroxibutirato, gas venoso, sodio, potasio, cloro, bicarbonato, creatinina, urea/BUN y hemograma; ECG, balance y diuresis. Cultivos, imágenes y troponina según sospecha clínica.
Diagnóstico en adultos: integrar todos los componentes
| Síndrome | Criterios del consenso 2024 |
|---|---|
| CAD | Diabetes conocida o glucosa ≥200 mg/dL; más beta-hidroxibutirato ≥3 mmol/L o cetonuria ≥2+; más pH <7,3 o bicarbonato <18 mmol/L. |
| EHH | Glucosa ≥600 mg/dL; osmolalidad efectiva >300 o total >320 mOsm/kg; beta-hidroxibutirato <3 mmol/L; pH ≥7,3 y bicarbonato ≥15 mmol/L. |
La hiperglicemia aislada no demuestra CAD. EHH exige hiperosmolalidad y ausencia de cetosis/acidosis significativas; valorar siempre un cuadro mixto.
Interpretar cetonas, osmolalidad y anion gap
- Cetonas: Preferir beta-hidroxibutirato sanguíneo. La tira urinaria detecta acetoacetato: puede subestimar el inicio y persistir positiva durante recuperación; no demuestra por sí sola fracaso terapéutico.
- CAD euglicémica: Glucosa <200 mg/dL no la excluye, especialmente con SGLT2, embarazo, ayuno o insulina previa. Si hay cetosis y acidosis compatibles, suspender SGLT2 y tratar con insulina más dextrosa precoz.
- Osmolalidad: Efectiva estimada = 2 × sodio + glucosa/18; total añade BUN/2,8. Sodio en mmol/L; glucosa y BUN en mg/dL; resultado aproximado en mOsm/kg. Urea y BUN no son intercambiables.
- Anion gap: Na − (Cl + bicarbonato); >12 mmol/L orienta a acidosis con aniones no medidos. Ayuda si no hay cetonemia disponible, pero no sustituye cetonas ni constituye el criterio preferido de resolución.
- Diferenciales: Considerar cetosis de ayuno, cetoacidosis alcohólica, acidosis láctica, falla renal y tóxicos según historia. Puede haber trastornos ácido-base mixtos.
Gravedad de CAD y lugar de atención
| Categoría | Datos orientadores | Nivel de atención |
|---|---|---|
| Leve | Cetonemia 3–6 mmol/L; pH >7,25 y <7,30 o bicarbonato 15–18 mmol/L; alerta. | Unidad con vigilancia estrecha y protocolo. |
| Moderada | Cetonemia 3–6 mmol/L; pH 7,0–7,25 o bicarbonato 10 a <15 mmol/L; alerta o somnolencia. | Unidad intermedia según recursos y evolución. |
| Grave | Cetonemia >6 mmol/L; pH <7,0 o bicarbonato <10 mmol/L; estupor/coma orientan gravedad. | Cuidados intensivos. |
No se necesitan todos los rasgos para asignar gravedad. EHH, shock, alteración importante de conciencia o enfermedad crítica precipitante también justifican cuidados intensivos.
Fluidos: restaurar perfusión sin correcciones bruscas
- Adulto sin compromiso cardíaco/renal: Cristaloide isotónico balanceado o NaCl 0,9%: 500–1.000 mL/h durante las primeras 2–4 horas, ajustando a respuesta. Reponer déficit restante de forma individualizada, habitualmente en 24–48 horas.
- Riesgo de sobrecarga: En mayores, insuficiencia cardíaca o renal avanzada, considerar bolos pequeños, por ejemplo 250 mL, con reevaluación frecuente de perfusión y congestión. No imponer litros rápidos a toda persona.
- EHH: La glucosa no debe caer más de 90–120 mg/dL/h; procurar descenso de osmolalidad de 3–8 mOsm/kg/h y de sodio no mayor de 10 mmol/L en 24 horas.
- Sodio durante tratamiento: Puede subir inicialmente al bajar glucosa, sin indicar por sí solo solución hipotónica. Considerar NaCl 0,45% únicamente si la osmolalidad no disminuye pese a balance positivo y tratamiento apropiado.
- Reevaluación: Registrar PA, pulso, conciencia, diuresis y balance. En EHH, los líquidos por sí solos pueden bajar mucho la glucosa: coordinar inicio de insulina y velocidad según respuesta osmótica.
Potasio antes y durante la insulina
- Déficit corporal: Puede existir aunque el potasio inicial sea normal o alto. Insulina, corrección de acidosis y diuresis hacen descender la concentración; solicitar ECG y función renal.
- Potasio <3,5 mmol/L: Diferir insulina y comenzar reposición, como referencia 10 mmol/h bajo protocolo y monitorización, hasta alcanzar >3,5 mmol/L. El umbral adulto actualizado sustituye al antiguo 3,3.
- Potasio de 3,5 a <5 mmol/L: Añadir habitualmente 20–30 mmol por litro de líquido IV, según diuresis, función renal y controles; objetivo 4–5 mmol/L. Concentración por litro y velocidad por hora son magnitudes diferentes.
- Potasio ≥5 mmol/L: No añadir inicialmente; repetir y comenzar reposición cuando descienda según protocolo. Anuria/ERC requieren selección individual, no reposición automática.
- Seguridad: Nunca administrar KCl en bolo IV. Expresar dosis en mmol o mEq, concentración y velocidad; para potasio 1 mmol equivale a 1 mEq. Evitar órdenes ambiguas de «gramos en goteo».
Insulina, dextrosa y bicarbonato: pautas adultas
- CAD: Insulina regular/cristalina IV continua a 0,1 U/kg/h cuando el potasio lo permita. No exige bolo rutinario si la infusión comienza oportunamente; si hay demora, el protocolo puede considerar bolo de 0,1 U/kg.
- EHH sin acidosis significativa: Insulina IV a 0,05 U/kg/h cuando cetonemia <3 mmol/L, pH ≥7,3 y bicarbonato ≥18 mmol/L. Hiperosmolalidad con cetosis/acidosis significativa requiere pauta de CAD a 0,1 U/kg/h.
- Umbrales distintos: El bicarbonato ≥15 integra el diagnóstico de EHH; para seleccionar la pauta de 0,05 U/kg/h se exige ≥18. Con valores 15–17,9, investigar acidosis concomitante y manejar según protocolo de crisis mixta.
- Glucosa <250 mg/dL en CAD: Agregar dextrosa al 5–10% y reducir infusión a 0,05 U/kg/h; mantener glucosa aproximadamente en 200 mg/dL mientras se resuelve cetosis/acidosis. No suspender insulina solo porque la glucosa se normalizó.
- Bicarbonato: No rutinario. Si pH <7,0, considerar bajo supervisión: el consenso describe infusión de 100 mmol de bicarbonato sódico en 400 mL de agua estéril, reevaluando cada 2 horas hasta pH >7,0; vigilar potasio.
- Fosfato: No reponer rutinariamente. Considerarlo si <1 mmol/L y hay debilidad con compromiso respiratorio o cardíaco, con control de calcio y selección de la preparación.
Monitorización, resolución y transición
- Controles: Glucosa cada 1–2 horas; electrolitos, creatinina, cetonemia y pH venoso cada 4 horas. Potasio a las 2 horas de iniciar insulina y luego cada 4; en EHH seguir también osmolalidad cada 4 horas.
- Resolución CAD: Beta-hidroxibutirato <0,6 mmol/L y (pH venoso ≥7,3 o bicarbonato ≥18 mmol/L); idealmente glucosa <200 mg/dL. No usar solo cierre del anion gap ni desaparición de cetonuria.
- Resolución EHH: Osmolalidad <300 mOsm/kg, glucosa <250 mg/dL, mejoría cognitiva y diuresis >0,5 mL/kg/h orientan resolución. Integrar recuperación clínica; no existe una definición universal única.
- Paso a subcutánea: Superponer insulina basal subcutánea e infusión IV durante al menos 1–2 horas; ajustar por ingesta, función renal y riesgo de hipoglicemia. En DM1, asegurar siempre cobertura basal.
- Alternativa seleccionada: CAD leve/moderada no complicada puede tratarse con análogo rápido subcutáneo cada 1–2 horas, exclusivamente con protocolo y vigilancia adecuados. No extrapolar a CAD grave o EHH.
- Prevención: Antes del alta, corregir causa, asegurar insulina e insumos, enseñar días de enfermedad y medición de cetonas. Revisar barreras económicas, salud mental y apoyo; organizar seguimiento cercano.
Niños y adolescentes: utilizar protocolo pediátrico
- Diferencia esencial: No aplicar velocidades fijas en litros ni bolos de insulina del adulto. La reposición se calcula por peso, estado circulatorio y déficit con controles neurológicos frecuentes.
- Insulina: En CAD pediátrica se inicia después de la primera hora de líquidos y con potasio seguro, sin bolo, mediante pauta pediátrica. Derivar a un equipo con experiencia.
- Lesión cerebral: Cefalea progresiva, bradicardia, deterioro de conciencia o cambios respiratorios requieren respuesta inmediata; no esperar imagen para tratar una sospecha clínica grave.
Claves EUNACOM
- Glucosa normal o moderada no excluye CAD euglicémica.
- Corregir potasio peligrosamente bajo antes de administrar insulina.
- La resolución requiere corregir cetosis/acidosis o hiperosmolalidad, no solo la glucosa.
2.3. Hipoglicemia: tratamiento y prevención de recurrencia
Reconocimiento y niveles de gravedad
- Síntomas autonómicos: Temblor, sudoración, hambre, palpitaciones e inquietud. Betabloqueadores pueden atenuar algunas señales adrenérgicas; la ausencia de taquicardia no excluye hipoglicemia.
- Neuroglucopenia: Conducta anormal, agitación, desorientación, convulsiones o compromiso de conciencia; puede simular ACV. Medir glucosa inmediatamente ante alteración neurológica.
- Nivel 1: Glucosa <70 y ≥54 mg/dL: valor de alerta para actuar. Nivel 2: <54 mg/dL, clínicamente significativa. No esperar síntomas intensos para corregir.
- Nivel 3: Evento con alteración mental/física que requiere ayuda de otra persona para recuperarse, independientemente del número medido; no exige pérdida completa de conciencia.
- Whipple: Síntomas compatibles, glucosa plasmática baja y alivio al corregirla orientan estudio de hipoglicemia espontánea. No retrasar rescate grave para completar la tríada o esperar laboratorio.
Consciente y capaz de deglutir
- Rescate oral: Administrar habitualmente 15 g de glucosa o carbohidrato de absorción rápida. Recontrolar a los 15 minutos; repetir si persiste hipoglicemia y buscar ayuda si no se corrige.
- Elegir bien: Preferir glucosa; evitar chocolate/comidas grasas como rescate inicial porque retardan absorción. La cantidad de bebida depende de sus gramos de azúcar, no de un volumen universal.
- Después: Una vez recuperado, comer la colación o comida apropiada según tiempo hasta la siguiente ingesta, insulina activa y riesgo de recaída. Revisar el tratamiento responsable.
- Sistemas automatizados: En usuarios de administración automatizada de insulina, ADA contempla 5–10 g en muchos episodios; ejercicio o un bolo excesivo pueden requerir más. Seguir el plan individual.
Sin deglución segura: rescate parenteral adulto
- Prioridades: Pedir ayuda, asegurar vía aérea y acceso venoso; suspender transitoriamente la insulina IV si está corriendo. No administrar bebidas ni alimentos por boca a quien no protege la vía aérea.
- Glucosa IV: Una pauta JBDS es 20 g: 200 mL al 10% o 100 mL al 20% en 10–15 minutos, titulados a respuesta y situación circulatoria. Recontrolar a los 10–15 minutos y repetir si precisa.
- Concentraciones: 25 g equivalen a 250 mL al 10% o 50 mL al 50%. Son equivalencias, no una obligación de usar 50%; las soluciones muy concentradas aumentan daño por extravasación.
- Sin vía disponible: Glucagón 1 mg IM en adulto es una alternativa; algunas presentaciones permiten vía subcutánea. La formulación nasal utiliza 3 mg. Comprobar presentación y disponibilidad local; no retrasar atención urgente.
- Vigilancia: Si recurre, puede necesitar perfusión de glucosa y controles seriados. Glucagón puede ser menos eficaz con ayuno prolongado, alcoholismo o depleción de glucógeno; tras recuperar deglución, aportar carbohidratos.
Sulfonilureas y riesgo de recurrencia
- Persistencia: Glibenclamida y otras sulfonilureas pueden causar hipoglicemia prolongada, especialmente con ERC; también la sobredosis de insulina de acción prolongada. Una glicemia corregida no garantiza resolución.
- Ingreso: Intoxicación, recurrencia, neuroglucopenia grave o imposibilidad de vigilancia segura requieren hospitalización. La observación puede necesitar 24–48 horas o más según agente, formulación, función renal y evolución.
- Tratamiento: Corregir con glucosa IV y consultar toxicología; octreótido reduce liberación de insulina en intoxicación por sulfonilureas. La dextrosa sola puede alimentar recurrencias; no dar alta por una normalización transitoria tras un bolo.
- Alta: Exige estabilidad sin soporte IV ni recaídas y un plan seguro. Tras suspender dextrosa/octreótido, mantener observación protocolizada; en niños, una sola tableta puede ser peligrosa.
Causa, estudio dirigido y prevención
- Provocada: Revisar dosis/horario de insulina o secretagogos, errores, menor ingesta, ejercicio, alcohol, interacciones y deterioro renal/hepático. No limitarse a indicar comer más manteniendo una pauta excesiva.
- Sin diabetes: Distinguir ayuno de episodios posprandiales, a menudo 2–4 horas después de comer. Síntomas posprandiales sin glucosa baja documentada no prueban hipoglicemia reactiva.
- Diferenciales: Enfermedad grave, insuficiencia suprarrenal, insulinoma/hiperinsulinismo, tumores no insulares, autoinmunidad e insulina o secretagogos exógenos. Una causa facticia requiere evaluación cuidadosa, sin acusaciones basadas en sospecha.
- Muestra crítica: Si es posible sin retrasar rescate, obtener glucosa plasmática, insulina, péptido C, beta-hidroxibutirato y pesquisa de secretagogos durante el episodio; completar estudio endocrino según contexto.
- Tras nivel 2 o 3: Revisar objetivos y reducir/cambiar tratamiento cuando corresponda; enseñar rescate, alarmas/monitorización y uso de glucagón a convivientes. Valorar pérdida de percepción de hipoglicemia y riesgo al conducir.
Claves EUNACOM
- La gravedad depende de la ayuda necesaria, no solo del número de glucosa.
- Sin deglución segura, el rescate es parenteral.
- Sulfonilureas e insulina prolongada pueden recaer tras una mejoría inicial.
2.4. Diabetes durante hospitalización y enfermedad
Evaluación y metas durante hospitalización
- Alcance: Metas y pautas de referencia para adultos no gestantes; embarazo y población pediátrica requieren protocolos específicos.
- Ingreso: Identificar tipo de diabetes, pauta previa, ingesta, función renal, corticoides e infección. Solicitar HbA1c si no hay resultado de los últimos 3 meses y existe diabetes o hiperglicemia.
- Hiperglicemia persistente: ADA propone iniciar o intensificar tratamiento ante glicemias ≥180 mg/dL confirmadas en dos ocasiones dentro de 24 horas, en la mayoría de hospitalizados.
- No crítico: Meta habitual 100–180 mg/dL si puede lograrse sin hipoglicemia significativa.
- Crítico: Meta habitual 140–180 mg/dL; objetivos más estrictos solo en casos seleccionados y con seguridad. Evitar normalización intensiva indiscriminada.
- Individualizar: Insuficiencia renal, fragilidad, nutrición variable y cuidados al final de vida modifican riesgos y objetivos; distinguir hiperglicemia de estrés de diabetes previa.
Pauta según ingesta y gravedad
| Situación | Pauta habitual | Precaución |
|---|---|---|
| No crítico que come | Insulina basal más prandial y correcciones subcutáneas. | Coordinar glucómetro, dosis y entrega de comida. |
| No crítico sin ingesta o con ingesta escasa | Basal y correcciones subcutáneas; omitir el bolo de comida que no recibirá. | En DM1 mantener siempre cobertura basal, ajustada al contexto. |
| Crítico o crisis con indicación de insulina IV | Infusión intravenosa con protocolo, monitorización y ajustes frecuentes. | No sustituir por bolos intravenosos fijos cada 6 horas. |
| Hiperglicemia leve seleccionada | Correcciones iniciales pueden bastar en ciertos pacientes sin insulina previa. | Si persiste ≥180 mg/dL, añadir tratamiento programado; no usar como única pauta prolongada en DM1. |
- Esquema ambulatorio: Adaptarlo a ingesta, función renal y gravedad; no mantener dosis ciegamente ni suspender toda basal por ayuno.
- Bomba: Continuación solo si la persona puede manejarla y existen insumos, supervisión y protocolo. Incapacidad, crisis o enfermedad crítica requieren transición segura.
Controles y transición de insulina intravenosa
- Con comidas: Medir glicemia antes de comer; añadir controles según pauta, síntomas y riesgo nocturno.
- Sin comidas: Control habitual cada 4–6 horas; la corrección correspondiente es subcutánea cuando se utiliza esa estrategia.
- Infusión IV: Monitorización habitualmente cada 30 minutos a 2 horas según estabilidad y protocolo; ajustar también frente a cambios de nutrición, potasio y función renal.
- Resultados dudosos: Si glicemia capilar no concuerda con síntomas o perfusión, confirmar por laboratorio sin retrasar tratamiento de una hipoglicemia clínicamente importante.
- Paso a subcutánea: Planificar necesidades basales y nutricionales; administrar la basal aproximadamente 2 horas antes de suspender la infusión IV según protocolo, evitando un intervalo sin insulina.
- Crisis hiperglicémicas: Además de bajar glicemia, deben resolverse cetosis/acidosis u osmolalidad y alteraciones clínicas según el cuadro; aplicar los criterios del capítulo de complicaciones agudas.
Revisar fármacos y procedimientos
- Metformina: Reevaluar ante lesión renal aguda, hipoxia, hipoperfusión o deshidratación; la decisión depende del estado clínico, no solo de estar hospitalizado.
- Sulfonilureas: La ingesta irregular y el deterioro renal aumentan hipoglicemia prolongada; habitualmente se suspenden durante la enfermedad aguda.
- SGLT2: Evitar durante enfermedad grave, cetosis, ayuno prolongado o cirugía. Considerar cetoacidosis incluso sin hiperglicemia marcada.
- Cirugía electiva: Pausar SGLT2 al menos 3 días antes; ertugliflozina, 4 días. Reiniciar cuando se resuelvan factores de riesgo y la ingesta/estado clínico sean adecuados.
- Día del procedimiento: ADA recomienda omitir metformina y otros antidiabéticos orales ese día; prever manejo de insulina y monitorización. SGLT2 y GLP-1 requieren además sus consideraciones específicas.
- Insuficiencia cardíaca: El uso hospitalario de SGLT2 puede ser apropiado tras recuperarse de la enfermedad aguda y si no hay contraindicaciones; no aplicarlo durante cetosis o inestabilidad.
- GLP-1: Reevaluar en enfermedad aguda y procedimientos por síntomas digestivos y vaciamiento gástrico. La conducta perioperatoria es individual; no imponer una suspensión idéntica para todos los productos.
- Otras opciones: DPP-4 con corrección puede ser alternativa en pacientes no críticos seleccionados con DM2 e hiperglicemia leve; requiere criterios y supervisión, no sustituye insulina en DM1.
Días de enfermedad y alta segura
- Plan domiciliario: Mantener hidratación posible, monitorizar con mayor frecuencia y medir cetonas cuando corresponda; mantener la basal en DM1 y ajustar con instrucciones claras.
- Alarmas: Vómitos persistentes, incapacidad para beber, cetonas, respiración anormal, somnolencia o hipoglicemia grave requieren evaluación urgente.
- Recuperación: Al mejorar la infección o reducir corticoides, pueden bajar las necesidades de insulina; anticipar hipoglicemia. Los cambios de ingesta y función renal también obligan a reevaluar dosis.
- Alta: Conciliar fármacos y dosis, asegurar insulina/insumos, enseñar técnica y rescate, entregar metas y pautas de consulta comprensibles.
- Seguimiento: Programar control dentro de 1 mes; preferir 1–2 semanas si cambió tratamiento o el control no es adecuado. Comunicar hiperglicemia de estrés y pruebas pendientes.
Claves EUNACOM
- Hospitalización no equivale a regular intravenosa cada 6 horas: la vía y pauta dependen de gravedad e ingesta.
- En DM1 nunca dejar un intervalo sin cobertura basal, tampoco durante ayuno o al retirar infusión.
3. Complicaciones microvasculares y macrovasculares
Pesquisar daño antes de los síntomas y reconocer las complicaciones que exigen derivación urgente.
3.1. Nefropatía incipiente
Albuminuria: medida y categorías
- Nefropatía incipiente: Término clásico para albuminuria moderadamente aumentada. Puede existir con VFG normal y señala mayor riesgo renal y cardiovascular.
- Muestra: Solicitar razón albúmina/creatinina urinaria, RAC, preferentemente en primera orina matinal; acompañar con creatinina y VFG estimada.
| Categoría KDIGO | RAC |
|---|---|
| A1: normal a levemente aumentada | <30 mg/g |
| A2: moderadamente aumentada; antigua microalbuminuria | 30–300 mg/g |
| A3: severamente aumentada; antigua macroalbuminuria | >300 mg/g |
- Unidades: Una excreción de 30–300 mg/24 horas y una RAC de 30–300 mg/g son medidas relacionadas, no unidades intercambiables. Una RAC de 0,03 mg/mg equivale a 30 mg/g.
- Convención: La tabla usa límites KDIGO. ADA expresa A2 como ≥30 y <300 mg/g, y A3 como ≥300 mg/g; identificar la convención evita contradicciones en el valor limítrofe.
Confirmación y pesquisa
- Persistencia: ADA recomienda al menos 2 de 3 RAC anormales recogidas durante 3–6 meses; una muestra elevada no basta para diagnosticar albuminuria persistente.
- Elevación transitoria: Ejercicio intenso reciente, fiebre, infección urinaria, menstruación, hiperglicemia marcada, hipertensión descontrolada o insuficiencia cardíaca pueden aumentar RAC.
- Adultos: Medir RAC y VFG al menos anualmente desde el diagnóstico de DM2; en DM1, iniciar a los 5 años de evolución, salvo indicación clínica anterior.
- Evolución: Interpretar tendencia, sedimento y VFG. La albuminuria puede regresar y no implica progresión inevitable a falla renal.
Protección renal y control del tratamiento
- Medidas integrales: Optimizar glucosa, presión y lípidos, abandonar tabaco y evaluar fármacos con beneficio cardiorrenal. Bajar HbA1c no resume toda la protección renal.
- IECA o ARA II: Preferentes en hipertensión con albuminuria; usar uno y titular a dosis máxima tolerada. No asociar IECA con ARA II.
- Vigilancia: Controlar creatinina y potasio dentro de 2–4 semanas del inicio o aumento de dosis. Si creatinina sube >30% dentro de 4 semanas, buscar causas y reevaluar tratamiento.
- Límite de indicación: No indicar bloqueo renina–angiotensina como prevención primaria en una persona con presión, RAC y VFG normales.
- Diltiazem: No es un agregado obligatorio ni reemplaza automáticamente terapias renoprotectoras con beneficio demostrado. Para iSGLT2 y finerenona, aplicar criterios de la sección de ERC.
Seguimiento y sospecha de otra nefropatía
- Frecuencia: En ERC, controlar RAC y VFG 1–4 veces al año según riesgo y evolución; intensificar después de cambios terapéuticos o deterioro.
- Datos atípicos: Hematuria glomerular o sedimento activo, proteinuria de inicio brusco y caída rápida de VFG exigen buscar otra causa y valorar nefrología.
- Interpretación: No diagnosticar nefropatía diabética únicamente porque la persona tenga diabetes; RAC y VFG aportan información complementaria.
Claves EUNACOM
- RAC elevada aislada no demuestra persistencia; confirmar y excluir factores transitorios.
- RAC se informa en mg/g, no como una concentración aislada de albúmina.
3.2. Neuropatía diabética
Polineuropatía distal: reconocer y pesquisar
- Patrón típico: Compromiso distal simétrico, primero pies y después manos en calcetín/guante; pérdida termoalgésica, vibratoria y de reflejos. En evolución puede haber atrofia muscular distal y cambios tróficos de piel.
- Dolor: Quemazón, descargas, alodinia e hiperalgesia, a menudo nocturnas. El dolor puede coexistir con pérdida de sensibilidad protectora; una neuropatía importante también puede ser indolora.
- Pesquisa: ADA: desde diagnóstico de DM2 y a los 5 años de DM1; luego al menos anual. Síntomas o hallazgos nuevos justifican evaluar antes, cualquiera sea la duración.
- Exploración: Temperatura/pinchazo para fibras pequeñas; vibración con diapasón de 128 Hz, propiocepción y reflejos para fibras grandes. Añadir monofilamento de 10 g para pérdida de sensibilidad protectora; inspeccionar piel, deformidades y pulsos.
- Monofilamento: Un resultado normal no excluye neuropatía inicial de fibras pequeñas. No probar sobre callos ni úlceras; complementar con otra modalidad sensitiva.
Imagen sugerida (nueva): secuencia de exploración del pie con monofilamento de 10 g y diapasón de 128 Hz, mostrando dónde y cómo se aplican.
Diagnóstico diferencial y patrones no habituales
- Otras causas: Considerar B12 baja, alcohol, hipotiroidismo, ERC, fármacos neurotóxicos y otras neuropatías. En metformina prolongada con neuropatía/anemia, investigar B12; diabetes no excluye una causa tratable.
- Estudio especializado: Asimetría, inicio agudo/subagudo, progresión rápida, debilidad marcada, predominio motor o distribución proximal/no dependiente de longitud requieren neurología y eventual electromiografía. No pedir EMG por rutina en el patrón distal típico.
- Amiotrofia diabética: Radiculoplexopatía dolorosa con debilidad y atrofia proximal, frecuentemente asimétrica; puede acompañarse de baja de peso. Excluir lesión estructural y otras causas, rehabilitar y controlar dolor.
- Atrapamiento: El túnel carpiano y otras mononeuropatías pueden coexistir; localizar clínicamente y estudiar según déficit. No etiquetar toda parestesia como polineuropatía distal.
Neuropatía autonómica y pares craneales
- Autonómica: Ortostatismo, taquicardia de reposo, gastroparesia, alteraciones intestinales, vejiga neurógena y disfunción sexual orientan; descartar deshidratación, medicamentos y otras causas antes de atribuirlos a diabetes.
- Ortostatismo: Medir PA acostado y de pie, revisar fármacos y caídas; adaptar hidratación y medidas físicas a función cardíaca/renal. Gastroparesia y vaciamiento irregular complican la coordinación comida-insulina.
- Pares craneales: Mononeuropatías III, IV o VI pueden producir diplopía; III puede asociar ptosis. La presencia de diabetes no demuestra etiología microvascular.
- Alarma oculomotora: Parálisis aguda del III par con pupila dilatada, cefalea intensa u otros signos neurológicos exige excluir aneurisma/compresión o ACV urgentemente. La pupila respetada no descarta por sí sola compresión; valoración neurooftalmológica e imagen según contexto.
Dolor, función y protección del pie
- Tratamiento causal: Optimizar glucemia y riesgo cardiovascular; corregir causas coexistentes. El control metabólico ayuda a prevenir progresión, pero no reemplaza analgesia ni recupera inmediatamente la sensibilidad perdida.
- Opciones para dolor: Duloxetina o venlafaxina, pregabalina, gabapentina y tricíclicos como amitriptilina son alternativas según comorbilidad. Elegir una clase, titular y evaluar alivio, sueño y función; cambiar de clase si fracasa o no se tolera.
- Precauciones: Ajustar gabapentinoides a función renal; vigilar somnolencia, edema y caídas. Tricíclicos tienen efectos anticolinérgicos y cardíacos; cautela especial en personas mayores. No usar opioides como tratamiento habitual.
- Prevención diaria: Inspeccionar pies y calzado, evitar caminar descalzo y calor directo, mantener piel cuidada y consultar precozmente por herida, ampolla, enrojecimiento o aumento de temperatura. Evaluar apoyo si no puede revisarse solo.
Claves EUNACOM
- Dolor y pérdida de sensibilidad protectora pueden coexistir.
- Diabetes no explica automáticamente una neuropatía atípica ni una parálisis oculomotora.
3.3. Retinopatía diabética
Lesión retiniana y amenaza visual
- No proliferativa: Daño microvascular con pérdida de pericitos, microaneurismas, microhemorragias, exudados duros o céreos y focos isquémicos; los exudados algodonosos reflejan microinfartos.
- Proliferativa: La isquemia induce neovasos: riesgo de hemorragia vítrea, fibrosis y desprendimiento de retina por tracción.
- Edema macular: Puede aparecer en cualquier etapa y comprometer visión central. No equivale a retinopatía proliferativa.
- Clínica: Puede ser asintomática hasta fases avanzadas; ausencia de molestias o agudeza visual conservada no descarta enfermedad.
Imagen sugerida (nueva): retinografías comparativas con microaneurismas, exudados y neovasos señalados para reconocer los patrones de retinopatía diabética.
Cuándo pesquisar y repetir el examen
- Inicio en adultos: DM2: desde el diagnóstico. ADA 2026 indica el primer examen completo de retina a los 5 años del inicio de DM1; síntomas o circunstancias especiales requieren evaluación antes.
- Método: Examen de retina dilatado o retinografía validada con lectura y circuito de derivación. Una imagen no interpretable requiere completar evaluación.
- Chile: El Manual REM 2025–2026 reconoce vigencia de 2 años para tamizaje negativo. Un resultado positivo activa atención y seguimiento por retinopatía; no sigue la misma periodicidad de pesquisa.
- Riesgo individual: ADA permite cada 1–2 años tras exámenes normales y buen control; con retinopatía, al menos anual y antes si progresa o amenaza visión. No imponer 3–6 meses a todos los hallazgos.
- Embarazo: En diabetes preexistente, evaluar antes de concebir o en primer trimestre; seguimiento durante embarazo y posparto según gravedad. La diabetes gestacional aislada no exige esta vigilancia por sí sola.
Tratamiento sistémico y oftalmológico
- Prevención: Controlar glucosa, presión y lípidos; reducir progresión no garantiza revertir lesión establecida.
- Antiproliferativo: Fotocoagulación panretiniana y anti-VEGF son opciones según tipo/gravedad de lesión y posibilidad de seguimiento; no toda retinopatía requiere combinarlos.
- Mácula: Anti-VEGF intravítreo, por ejemplo ranibizumab, es una opción central para edema macular que afecta visión; selección por oftalmología.
- Cirugía: Vitrectomía en hemorragia vítrea persistente u otras complicaciones seleccionadas, especialmente tracción. No es automática en toda hemorragia.
- Cambio metabólico: La mejoría glicémica muy rápida puede empeorar transitoriamente retinopatía preexistente: coordinar vigilancia sin justificar mantener hiperglicemia.
Pérdida visual aguda: derivación urgente
- Alarma: Pérdida visual brusca, nuevas moscas volantes, destellos o sombra/cortina requieren evaluación oftalmológica urgente.
- Hemorragia vítrea: Puede producir amaurosis súbita y disminuir u ocultar el reflejo rojo; confirmar causa y descartar desprendimiento de retina.
- Conducta: No esperar el control periódico ni asumir que toda disminución visual es retinopatía. La evaluación especializada decide imagen, observación y tratamiento.
Claves EUNACOM
- Edema macular puede amenazar visión sin neovasos.
- La pesquisa de personas asintomáticas y el seguimiento de retinopatía confirmada usan intervalos diferentes.
3.4. Pie diabético y otras infecciones en diabetes
Evaluar la lesión y la amenaza para la extremidad
- Pie de riesgo: Neuropatía, deformidades o enfermedad arterial pueden existir sin úlcera. Ante lesión, evaluar extensión, profundidad, infección, perfusión y sensibilidad, además del estado metabólico y sistémico.
- Infección clínica: Buscar al menos dos signos: edema/induración, eritema, calor, dolor/sensibilidad o secreción purulenta. Excluir inflamación no infecciosa; neuropatía e isquemia pueden atenuar signos. Colonización o cultivo positivo aislado no equivalen a infección.
- Profundidad: Explorar trayectos, abscesos, necrosis y exposición/contacto óseo con sonda estéril. Úlcera plantar sobre prominencia sugiere componente neuropático; lesión distal o en bordes puede ser isquémica/neuroisquémica.
- Charcot: Pie neuropático caliente, rojo y tumefacto, a veces poco doloroso y sin herida: sospechar neuroartropatía activa. Inmovilizar/descargar precozmente y derivar; una radiografía inicial normal no la excluye.
- Urgencia: Dolor desproporcionado, progresión rápida, gas, bullas, necrosis, toxicidad o perfusión amenazada requieren atención inmediata. La ausencia de fiebre no descarta infección grave.
Wagner: descripción anatómica, no orden de amputación
| Grado | Hallazgo |
|---|---|
| 0 | Sin úlcera abierta; puede existir pie de riesgo/deformidad. |
| 1 | Úlcera superficial. |
| 2 | Úlcera profunda hasta tendón, músculo, cápsula o estructuras profundas, sin absceso/osteomielitis del grado 3. |
| 3 | Úlcera profunda complicada con absceso, osteomielitis o infección articular. |
| 4 | Gangrena localizada. |
| 5 | Gangrena extensa del pie. |
Graduar también infección y perfusión. Visualizar hueso aumenta sospecha de osteomielitis; Wagner 3 no obliga a amputar. Preservar tejido viable y función cuando sea seguro.
Imagen sugerida (nueva): fotografías del pie diabético acompañadas de un esquema anatómico y hallazgos confirmados para aplicar Wagner; distinguir lo visible de absceso u osteomielitis documentados.
Infección IWGDF/IDSA: gravedad que cambia conducta
| Gravedad | Características | Conducta inicial |
|---|---|---|
| Leve | Limitada a piel/subcutáneo, sin manifestaciones sistémicas; si hay eritema, extensión >0,5 y <2 cm alrededor de la herida. | Generalmente ambulatoria con seguimiento fiable. |
| Moderada | Eritema ≥2 cm o extensión a tendón, músculo, articulación/hueso, sin respuesta sistémica. | Valorar ingreso, especialmente si isquemia, comorbilidad relevante o necesidad quirúrgica. |
| Grave | Infección con ≥2 criterios de respuesta inflamatoria sistémica. | Hospitalizar, antibióticos y evaluación quirúrgica urgente. |
SIRS: temperatura >38 o <36 °C; pulso >90/min; frecuencia respiratoria >20/min o PaCO2 <32 mmHg; leucocitos >12.000 o <4.000/µL o >10% formas inmaduras. No confundir este grado con Wagner.
Microbiología y osteomielitis
- Cultivo: Tras limpiar y retirar tejido desvitalizado, obtener muestra profunda por curetaje/biopsia para cultivo; un hisopado superficial suele reflejar colonización. No retrasar antibióticos de sepsis para esperar una muestra ideal.
- Sospecha ósea: Combinar prueba de contacto óseo, radiografía y marcadores inflamatorios. La utilidad del sondaje depende del riesgo previo; ni una prueba aislada ni una radiografía precoz normal descartan toda osteomielitis.
- Imagen: Si persiste incertidumbre, resonancia. Charcot puede dificultar su interpretación; consultar especialista. Ante absceso profundo o necrosis no retrasar control quirúrgico esperando imagen.
- Muestra ósea: Si se sospecha osteomielitis, preferir cultivo de hueso, obtenido de manera aséptica, para dirigir tratamiento; valorar histología según procedimiento.
Tratamiento integral y antimicrobianos
- Cuatro frentes: Descargar presión, limpiar/desbridar cuando corresponda, tratar infección y evaluar perfusión/revascularización. Añadir control metabólico, nutrición y cuidado de la otra extremidad.
- Úlcera no infectada: No indicar antibióticos sistémicos ni tópicos para prevenir infección o acelerar cierre. Tratar una herida colonizada no sustituye descarga y perfusión.
- Infección leve: Cubrir principalmente estreptococos y S. aureus según cultivos previos, alergias y epidemiología. Ejemplo MINSAL en adulto: amoxicilina/clavulánico 875/125 mg oral cada 12 horas; ajustar a función renal y respuesta.
- Moderada/grave hospitalaria: Cobertura parenteral y cirugía según foco; ejemplo MINSAL: ampicilina/sulbactam 3 g IV cada 6 horas, con ajuste renal. Añadir cobertura resistente cuando esté indicada; no cubre automáticamente MRSA ni Pseudomonas.
- Duración: Tejidos blandos: habitualmente 1–2 semanas; MINSAL orienta 7 días en leve y 10–14 en moderada. Extender solo por respuesta, extensión/isquemia u otra indicación; no mantener antibiótico hasta que cierre toda la herida.
- Reevaluar: Ajustar a cultivo y evolución; fracaso obliga a revisar absceso, hueso, perfusión, descarga y resistencia. No prescribir cobertura antipseudomónica por el solo diagnóstico de pie diabético.
Cirugía, salvamento y continuidad de cuidados
- Consulta inmediata: Infección necrosante, absceso profundo, síndrome compartimental, gangrena extensa, isquemia grave o sepsis persistente requieren cirugía urgente. Infección más enfermedad arterial exige coordinación quirúrgica y vascular.
- Desbridamiento: Retirar tejido infectado/no viable; la profundidad hasta tendón/músculo exige evaluación especializada, no una amputación automática. Elegir nivel según viabilidad, perfusión, control infeccioso y función esperable.
- Osteomielitis seleccionada: Puede tratarse sin cirugía si afecta antepié, no requiere drenaje inmediato, no hay enfermedad arterial y no existe hueso expuesto. Decisión especializada, con seguimiento.
- Tratamiento óseo: IWGDF/IDSA orienta 6 semanas sin resección ósea y hasta 3 semanas tras amputación menor con margen óseo positivo; no extrapolar la duración de celulitis. Adaptar a cirugía, cultivo y evolución.
- Prevención de recaída: Examinar pies al menos anualmente; con pérdida sensitiva o úlcera/amputación previa, inspeccionar en cada visita. Calzado adecuado, inspección diaria y apoyo del cuidador; cicatrización no elimina riesgo.
Otras infecciones en diabetes: evitar atajos
- Foco y repercusión: Infección urinaria, respiratoria o de piel puede descompensar la glucosa; evaluar gravedad, hidratación, cetonas si corresponde y tratamiento del foco. Control glicémico no reemplaza antimicrobianos o drenaje cuando se necesitan.
- Bacteriuria asintomática: Diabetes por sí sola no indica pesquisa ni antibiótico. Embarazo y ciertos procedimientos urológicos con trauma mucoso tienen recomendaciones propias.
- Infección necrosante: Dolor intenso desproporcionado, extensión rápida, bullas o compromiso sistémico, incluido periné, exigen evaluación quirúrgica inmediata y antibióticos de amplio espectro; no esperar respuesta a tratamiento ambulatorio.
Claves EUNACOM
- Wagner 3 no es una indicación automática de amputación.
- La infección se diagnostica clínicamente; colonización no basta.
- Sin perfusión y descarga apropiadas, antibióticos solos pueden fracasar.
3.5. Insuficiencia renal y diabetes
Reconocer y clasificar enfermedad renal crónica
- Definición: VFG <60 mL/min/1,73 m² o marcadores de daño renal durante ≥3 meses. Una alteración aguda aislada no basta.
- Evaluación: RAC, VFG y sedimento; puede haber ERC con poca albuminuria. Diabetes no demuestra por sí sola la etiología renal.
| Categoría | VFG: mL/min/1,73 m² |
|---|---|
| G1 / G2 | ≥90 / 60–89; requieren otro marcador de daño para diagnosticar ERC. |
| G3a / G3b | 45–59 / 30–44. |
| G4 / G5 | 15–29 / <15. |
- Riesgo: Combinar categoría G con albuminuria A1–A3. ERC aumenta riesgo cardiovascular e hipoglicemia; sedimento activo o deterioro rápido obliga a buscar causas adicionales.
Ajuste de antidiabéticos según función renal
- Metformina: Usar solo con VFG ≥30; en 30–44, reducir a un máximo de 1.000 mg/día según consenso ADA/KDIGO. Inicio o continuidad también deben ajustarse a ficha local y situación clínica.
- Enfermedad aguda: Suspender temporalmente metformina ante lesión renal aguda, hipoxia o deshidratación importante; dejar plan de reevaluación y reinicio. La IC estable no es contraindicación universal.
- Insulina: Al reducirse su eliminación pueden disminuir necesidades y aumentar hipoglicemias: ajustar por glucosa, ingesta y evolución, sin una reducción fija para todos.
- iSGLT2: En DM2 con ERC, KDIGO recomienda iniciar con VFG ≥20 cuando el fármaco y la indicación sean elegibles. La vía MINSAL DM2 contempla este grupo en VFG 20–29.
- Beneficio y seguridad: El efecto hipoglicemiante de iSGLT2 disminuye con VFG baja, pero persiste beneficio cardiorrenal. Revisar volemia y suspender temporalmente en ayuno prolongado, cirugía o enfermedad grave con riesgo de cetosis.
Protección cardiorrenal adicional
- Bloqueo RAS: IECA o ARA II cuando esté indicado, especialmente hipertensión con albuminuria; vigilar potasio/creatinina y aplicar los criterios de seguridad de nefropatía incipiente.
- Finerenona: Complemento ADA/KDIGO para DM2, VFG ≥25, potasio normal y RAC ≥30 mg/g persistente pese a dosis máxima tolerada de IECA/ARA II.
- Seguridad de finerenona: Confirmar potasio y VFG antes de iniciar; controlar potasio a las 4 semanas y tras cambios de dosis, y periódicamente. La hiperkalemia exige reevaluar o interrumpir según protocolo.
- Selección: Priorizar fármacos con beneficio renal/cardiovascular demostrado según comorbilidad y acceso; no decidir exclusivamente por descenso de HbA1c.
Complicaciones y derivación
- Controles: Vigilar anemia, potasio, bicarbonato, trastorno mineral/óseo y estado nutricional; revisar nefrotóxicos, interacciones y todas las dosis renales.
- Nefrología: Derivar con VFG <30, deterioro progresivo o acelerado, albuminuria creciente, complicaciones difíciles de controlar o etiología incierta.
- Urgencias: Hiperkalemia grave, acidosis refractaria, edema pulmonar resistente o manifestaciones urémicas requieren evaluación urgente; no esperar al control programado.
- Planificación: Discutir tratamiento renal sustitutivo o cuidados conservadores según situación y preferencias. Diálisis no se inicia automáticamente por una cifra aislada de VFG.
Claves EUNACOM
- La función renal modifica seguridad y dosis; el efecto hipoglicemiante no equivale al beneficio cardiorrenal.
- ERC puede ser no albuminúrica, y una persona con diabetes puede tener otra nefropatía.
3.6. Hipertensión arterial en diabetes tipo 2
Diagnóstico y evaluación en la persona no embarazada
- Chile: HEARTS utiliza PAS ≥140 o PAD ≥90 mmHg como umbral diagnóstico. Confirmar con técnica correcta y mediciones repetidas; MINSAL favorece MAPA si está disponible.
- Ortostatismo: Valorar caída postural de presión, especialmente con neuropatía autonómica, fragilidad, mareos o caídas.
- Daño orgánico: Revisar RAC, VFG, retina y enfermedad cardíaca; la diabetes aumenta el riesgo cardiovascular y orienta intensidad del tratamiento.
- Concepto: Umbral diagnóstico y meta terapéutica no son equivalentes. La meta puede ser menor que la presión que define HTA.
Metas de presión: explicitar guía y contexto
| Marco | Objetivo |
|---|---|
| HEARTS Chile, protocolo 2021 | <140/90 mmHg en menores de 80 años; <130/80 con albuminuria moderada o severa. |
| ADA 2026, complemento internacional | <130/80 mmHg si se logra con seguridad; alienta PAS <120 en alto riesgo cardiovascular o renal, con selección y vigilancia. |
- Individualización: Evitar hipotensión, caídas o deterioro renal; acordar meta según tolerancia, edad, fragilidad y comorbilidad.
- Excepciones: El algoritmo chileno estandarizado excluye embarazo, personas ≥80 años y ERC G4–G5, entre otras situaciones; requieren plan individual. Estas cifras no definen metas obstétricas.
Elección de tratamiento
- Hábitos: Reducir sodio, mantener actividad física apropiada, tratar exceso de peso y abandonar tabaco; acompañar el tratamiento farmacológico.
- Albuminuria: Preferir IECA o ARA II, no ambos. Usar dosis toleradas y vigilar potasio/creatinina; no añadir diltiazem sistemáticamente para toda proteinuria.
- Combinaciones: Amlodipino y diuréticos tiazídicos o similares son opciones eficaces; la selección y necesidad de combinación dependen de presión, función renal y comorbilidades.
- Tiazidas: Pueden alterar glucosa y electrolitos; la diabetes no elimina su beneficio ni constituye una contraindicación automática.
- Betabloqueadores: Útiles con indicación cardíaca específica; pueden atenuar taquicardia o temblor de hipoglicemia. Educar sobre otros síntomas y autocontrol.
- Gestación: IECA y ARA II están contraindicados: revisar posibilidad y planificación de embarazo antes de prescribir.
Control después de ajustar medicamentos
- Vigilancia: Revisar presión domiciliaria, adherencia, edema y mareos; medir electrolitos y creatinina tras cambios que lo requieran.
- IECA/ARA II: Control de potasio y creatinina en 2–4 semanas; anticiparlo según riesgo. Una elevación leve de creatinina no obliga a suspender automáticamente.
- HTA resistente: Confirmar medición, adherencia y efecto de bata blanca antes de atribuir fracaso; valorar hiperaldosteronismo, apnea del sueño, fármacos y otras causas secundarias.
- Objetivo clínico: Controlar presión reduce daño renal y eventos vasculares, además de los beneficios del control glicémico.
Claves EUNACOM
- La meta chilena con albuminuria difiere de la meta general del protocolo: leer el contexto.
- No asociar IECA y ARA II, ni usar un algoritmo no obstétrico durante el embarazo.
3.7. Vasculopatía periférica
Sospechar enfermedad arterial periférica
- Manifestaciones: Claudicación reproducible al caminar que mejora con reposo, dolor de reposo distal, heridas que no cicatrizan y gangrena. Diabetes puede producir enfermedad infrapoplítea y neuropatía que oculta dolor.
- Exploración: Comparar pulsos, temperatura, relleno capilar, palidez con elevación y rubor al declive; inspeccionar dedos, bordes y talón. Un pie rosado o la ausencia de claudicación no excluyen isquemia.
- Amenaza crónica: Dolor isquémico persistente en reposo, úlcera o gangrena requieren evaluación vascular pronta. La infección asociada aumenta urgencia y riesgo de pérdida de extremidad.
- Isquemia aguda: Inicio súbito de dolor, palidez, frialdad, ausencia de pulso, parestesias o parálisis: urgencia vascular. Déficit motor o sensitivo progresivo indica extremidad amenazada; no esperar un control ambulatorio.
Pruebas hemodinámicas: interpretar las limitaciones
| Prueba | Interpretación útil |
|---|---|
| Índice tobillo-brazo (ITB) | ≤0,90: anormal; 0,91–0,99: límite. AHA 2024: 1,00–1,40 normal y >1,40 no compresible. MINSAL advierte calcificación desde >1,30. |
| Doppler y presión de ortejo | Útiles si arterias no compresibles o clínica/ITB discordantes. Ninguna prueba aislada excluye enfermedad arterial en todo pie diabético. |
| Úlcera e isquemia grave | ITB <0,4, presión de tobillo <50 mmHg, presión de ortejo <30 mmHg o TcPO2 <30 mmHg exigen consulta vascular urgente; Doppler pedal monofásico/ausente refuerza urgencia. |
La calcificación puede elevar falsamente el ITB. Interpretar junto a síntomas, herida y Doppler; no asumir buena perfusión por un valor alto.
Imagen sugerida (nueva): fotografía de la medición del índice tobillo-brazo con Doppler, acompañada de un esquema de los puntos de medición.
Tratamiento crónico y decisión de revascularizar
- Protección cardiovascular: Suspender tabaco, indicar estatina según riesgo, controlar PA/glucosa y actividad estructurada cuando sea apropiada. La enfermedad arterial implica riesgo coronario y cerebral elevado.
- Antitrombóticos: En enfermedad arterial sintomática, antiagregación según riesgo y contraindicación. Combinaciones con anticoagulación requieren indicación específica y valoración hemorrágica; no anticoagular a dosis plena por diabetes o claudicación aisladas.
- Ejercicio: Terapia de marcha supervisada/estructurada ayuda en claudicación estable. Una úlcera que necesita descarga o una extremidad amenazada exige adaptar la actividad, no insistir en caminar sobre la lesión.
- Revascularización: Valorar ante amenaza de extremidad o claudicación limitante pese a tratamiento apropiado. Doppler e imagen arterial definen anatomía; la estrategia depende de viabilidad, extensión, comorbilidad y objetivos funcionales.
- Herida persistente: Si no mejora de modo significativo pese a controlar infección, descargar y tratar la herida, reevaluar perfusión y consultar vascular, aunque el estudio inicial pareciera tranquilizador.
Conducta urgente y seguimiento
- Isquemia aguda: Activar cirugía vascular inmediatamente; examinar sensibilidad, fuerza y señales Doppler. Se recomienda heparina no fraccionada sistémica salvo contraindicación, bajo atención hospitalaria; coordinar revascularización según viabilidad.
- No retrasar: Imágenes deben apoyar la decisión sin demorar una extremidad amenazada. Si el tejido es irreversible, revascularizar puede ser dañino: la decisión de amputación corresponde al equipo vascular.
- Cuidado local: Proteger del trauma y temperaturas extremas, revisar calzado y heridas. Evitar compresión intensa con isquemia importante sin evaluación especializada.
- Control: Vigilar cicatrización, capacidad de marcha, adherencia y pie contralateral. Tratar infección sin resolver perfusión insuficiente puede impedir cicatrización y favorecer amputación.
Claves EUNACOM
- Un ITB alto puede indicar arterias calcificadas, no circulación normal.
- La neuropatía puede enmascarar dolor isquémico.
- Isquemia aguda y pie infectado isquémico son urgencias.
4. Obesidad, alimentación y carencias nutricionales
Integrar antropometría, ingesta, función y contexto: un número aislado no define el estado nutricional.
4.1. Obesidad
Evaluación: adiposidad, función y comorbilidades
- Obesidad: enfermedad crónica multifactorial. Registrar evolución del peso, cintura, alimentación, actividad, sueño, fármacos, salud mental y barreras económicas; evitar atribuirla solo a falta de voluntad.
- Buscar repercusión: DM2, hipertensión, dislipidemia, apnea obstructiva, hígado graso metabólico, limitación osteoarticular y trastornos de la conducta alimentaria. Medir PA y solicitar glucosa/HbA1c, lípidos y otros exámenes según contexto.
- Causa secundaria: estudiar si hay hallazgos orientadores de hipotiroidismo, Cushing u otra enfermedad. No indicar un panel hormonal indiscriminado.
Imagen sugerida (nueva): secuencia fotográfica de medición de la cintura para reforzar la evaluación de adiposidad junto al peso y las comorbilidades.
IMC en adultos: clasificación de referencia
| IMC, kg/m² | Clasificación |
|---|---|
| Menor de 18,5 | Bajo peso: evaluar causa y estado nutricional. |
| 18,5–24,9 | Intervalo habitual de referencia. |
| 25–29,9 | Sobrepeso. |
| 30–34,9 | Obesidad clase I. |
| 35–39,9 | Obesidad clase II. |
| 40 o más | Obesidad clase III. |
IMC = peso / talla², en kg y metros. No distingue músculo de grasa. En niños, adolescentes, embarazo y personas mayores se necesitan referencias específicas. En Chile, entre 5 y 19 años se utiliza IMC para edad y sexo con referencia OMS; no aplicar los cortes del adulto.
Intervención nutricional que puede mantenerse
- Plan individual: déficit energético moderado si corresponde, suficiente proteína y fibra, horarios factibles y objetivos de salud y función. Una reducción inicial de 5–10% del peso suele mejorar riesgo metabólico; no exigirla como única medida de éxito.
- Guías alimentarias chilenas: preferir alimentos frescos, verduras y frutas, legumbres, pescados y lácteos según tolerancia. Usar agua como bebida habitual; reducir ultraprocesados y productos con sellos de advertencia.
- Conducta: cocinar y comer con atención, compartir tareas y planificar compras; adaptar por cultura, acceso y preferencias. Evitar dietas extremas y soluciones de corta duración.
- Movimiento: combinar actividad aeróbica y fuerza progresivas, disminuir sedentarismo y atender sueño. Ajustar a capacidad física, hipoglicemia y complicaciones de diabetes.
Cuándo intensificar
- Fármacos: complemento de alimentación, actividad y apoyo conductual. Se consideran según IMC, complicaciones, respuesta y ficha técnica local; no usar para pérdida cosmética ni durante embarazo.
- Opciones: agonistas GLP-1 como liraglutida o semaglutida y agonismo GIP/GLP-1 con tirzepatida reducen apetito; orlistat reduce absorción de grasa. Disponibilidad, indicación y dosis para obesidad deben verificarse en el registro local: no intercambiar presentaciones para diabetes.
- Seguimiento: tolerancia, adherencia, peso, cintura, comorbilidades y masa/función muscular. Anticipar efectos digestivos y ajustar fármacos hipoglicemiantes al bajar la ingesta o el peso.
- Cirugía metabólica: valorar cuando cumple criterios y existe evaluación multidisciplinaria; requiere seguimiento prolongado, igual que el tratamiento médico.
IMC para edad y sexo: de 5 años 1 mes a 19 años, marco MINSAL
| Puntaje z, desviaciones estándar | Clasificación |
|---|---|
| ≤−2 | Desnutrición. |
| >−2 y ≤−1 | Déficit ponderal o bajo peso. |
| >−1 y <+1 | Normal. |
| ≥+1 y <+2 | Sobrepeso. |
| ≥+2 y <+3 | Obesidad. |
| ≥+3 | Obesidad severa. |
Interpretar la curva OMS 2007 y la trayectoria individual. +2 DE se aproxima al percentil 97,7, no al 95; percentiles y desviaciones estándar no son intercambiables por aproximación.
- Menores: antes de 1 año, usar peso/edad, salvo peso/talla ≥+1 DE, cuando prima este último. Desde 1 año hasta 5 años 29 días se utiliza peso/talla. Siempre integrar trayectoria de crecimiento y clínica.
Claves EUNACOM
- IMC clasifica; comorbilidades y función orientan intensidad del tratamiento.
- En pediatría se interpreta por edad y sexo.
4.2. Obesidad mórbida
Obesidad severa: evaluación integral
- Clasificación: el término tradicional obesidad mórbida suele referirse a IMC ≥40. La gravedad clínica también depende de daño orgánico y limitación funcional, que pueden aparecer con IMC menor.
- Antes de cirugía: evaluar diabetes, apnea, riesgo cardiovascular/trombótico, hígado, reflujo, deficiencias, conducta alimentaria, consumo de sustancias y capacidad de seguimiento. Corregir problemas tratables y acordar expectativas.
Criterios de referencia: identificar el marco
| Marco | Criterio orientador |
|---|---|
| Clásico, presente en el apunte | IMC ≥40, o ≥35 con comorbilidad relevante. |
| ASMBS/IFSO, complemento internacional | Recomienda cirugía con IMC ≥35, aun sin comorbilidades, y en DM2 con IMC ≥30. Considerar IMC 30–34,9 si el tratamiento no quirúrgico no logra mejoría suficiente y sostenida. |
La indicación clínica no equivale a cobertura automática. La selección final integra riesgo, beneficio, procedimiento y requisitos del programa chileno correspondiente.
Procedimientos y vigilancia
- Manga gástrica: reduce volumen gástrico; puede agravar reflujo. Bypass gástrico: combina cambios anatómicos y metabólicos con riesgo de déficits, úlcera marginal y hernia interna.
- Seguimiento: ingesta proteica, hidratación, tolerancia, pérdida de masa muscular, hemograma, hierro, B12, folato, calcio y vitamina D; ampliar según técnica y síntomas. Requiere suplementación y control de por vida.
- B12: suplementar según procedimiento, absorción y controles; puede utilizarse vía oral en dosis altas o parenteral. No toda persona operada necesita necesariamente B12 intramuscular.
- Alarma: dolor abdominal persistente, taquicardia, fiebre o vómitos requieren evaluación quirúrgica. Vómitos prolongados con ataxia/confusión sugieren déficit de tiamina: tratar sin esperar confirmación.
Dumping: relación con el tiempo
| Patrón | Manifestación y conducta |
|---|---|
| Temprano: habitualmente dentro de la primera hora | Dolor, diarrea, palpitaciones, rubor o mareo por tránsito rápido y cambios de volumen. |
| Tardío: habitualmente 1–3 horas después | Hipoglicemia posprandial por respuesta insulínica excesiva; documentar glucosa y descartar otras causas. |
Fraccionar comidas, reducir azúcares de absorción rápida y adaptar líquidos y composición con nutrición. Persistencia, desmayo o hipoglicemia severa requieren evaluación especializada.
Claves EUNACOM
- La cirugía no termina el seguimiento metabólico y nutricional.
- Vómitos persistentes tras cirugía obligan a pensar en complicación anatómica y déficit de tiamina.
4.3. Síndrome metabólico
Qué reúne y para qué sirve
- Síndrome metabólico: agrupación de adiposidad central, alteraciones de glucosa, PA y lípidos que señala mayor riesgo cardiometabólico.
- Mecanismo: adiposidad visceral y resistencia a insulina favorecen hipertrigliceridemia, HDL bajo e hiperglicemia. No se necesita HOMA ni insulinemia para diagnosticarlo.
- Utilidad: activa pesquisa e intervención integral; no reemplaza diagnosticar diabetes o HTA ni estimar riesgo cardiovascular.
Definición utilizada en el consenso MINSAL: tres de cinco
| Componente | Criterio |
|---|---|
| Cintura | ≥90 cm en hombres o ≥80 cm en mujeres. |
| Triglicéridos | ≥150 mg/dL o tratamiento por hipertrigliceridemia. |
| HDL | <40 mg/dL en hombres o <50 mg/dL en mujeres, o tratamiento específico. |
| Presión arterial | ≥130/85 mmHg o tratamiento antihipertensivo. |
| Glucosa en ayuno | ≥100 mg/dL o tratamiento por hiperglicemia. |
Basta tres componentes. ATP III clásico usa cintura mayor de 102/88 cm: no mezclar sus cortes con esta definición local ni exigir obesidad central como componente obligatorio.
Tratamiento por componentes
- Intervenir: alimentación, ejercicio, sueño, tabaco y peso; tratar PA, glucosa y colesterol según su indicación y riesgo global.
- No hay un fármaco único: metformina no se indica automáticamente solo por este rótulo, ni se prescribe un fármaco para subir HDL aislado sin atender riesgo.
- Seguimiento: registrar cintura, PA, glicemia/HbA1c y lípidos; pesquisar hígado graso metabólico y apnea según clínica.
Claves EUNACOM
- Tres de cinco componentes; HOMA no forma parte del criterio.
- Tratar cada factor de riesgo y el riesgo cardiovascular total.
Referencias: 43. Bibliografía al final.
4.4. Dislipidemias (nutrición)
Leer el patrón lipídico
- LDL: objetivo principal de prevención aterosclerótica. El colesterol no HDL se calcula como total menos HDL y ayuda cuando hay triglicéridos elevados.
- Buscar causas secundarias: diabetes descompensada, hipotiroidismo, enfermedad renal/nefrótica, alcohol, colestasia y fármacos; considerar causa familiar si LDL muy alto o eventos precoces.
- LDL calculado: la fórmula de Friedewald pierde validez con triglicéridos ≥400 mg/dL. Utilizar método apropiado o repetir según contexto; no tratar una cifra inválida como exacta.
Nutrición según la alteración predominante
| Patrón | Intervención prioritaria |
|---|---|
| LDL elevado | Reducir grasas saturadas y evitar trans; reemplazar por grasas insaturadas, incorporar fibra soluble, legumbres y alimentos poco procesados. |
| Triglicéridos elevados | Reducir azúcares/refinados, controlar glucosa y peso, suspender alcohol si están muy elevados. En hipertrigliceridemia extrema, pauta especializada con fuerte restricción de grasa. |
| HDL bajo | Actividad, suspensión de tabaco y tratamiento del riesgo global. No usar alcohol para elevar HDL. |
Cuándo la dieta es insuficiente
- LDL ≥190 mg/dL: hipercolesterolemia severa; evaluar causa familiar y tratamiento farmacológico, sin esperar meses de dieta aislada.
- Triglicéridos ≥500 mg/dL: preocupa pancreatitis, especialmente ≥1.000. Corregir factores precipitantes y valorar fibrato/tratamiento específico; dolor abdominal intenso exige evaluación urgente.
- Diabetes: la indicación de estatina depende de edad, daño orgánico, enfermedad cardiovascular y riesgo; no se decide solo por el LDL basal. Atorvastatina 40–80 mg o rosuvastatina 20–40 mg son ejemplos de alta intensidad cuando corresponde.
- Embarazo: revisar fármacos hipolipemiantes antes de concepción; no trasladar el esquema habitual del adulto sin valoración especializada.
Metas de la orientación MINSAL de dislipidemias
| Riesgo cardiovascular | LDL / no HDL, mg/dL |
|---|---|
| Alto | Menor de 70 / menor de 100. |
| Moderado | Menor de 100 / menor de 130. |
| Bajo | Menor de 130 / menor de 160. |
Aplicar la estratificación local. Algunas guías internacionales fijan metas más intensivas en riesgo muy alto; identificar siempre el marco y la situación clínica.
Claves EUNACOM
- LDL dirige prevención aterosclerótica; triglicéridos muy altos añaden riesgo de pancreatitis.
- Modificar alimentación acompaña, y no reemplaza, un fármaco ya indicado.
4.5. Desnutrición
Sospechar desnutrición aunque el IMC sea normal o alto
- Historia: pérdida involuntaria de peso, disminución de ingesta, disfagia, diarrea/malabsorción, cirugía, cáncer, infección y barreras de acceso a alimentos. Explorar músculo, grasa, edema y capacidad funcional.
- Contextos: déficit energético prolongado produce emaciación; déficit con edema puede ocultar pérdida de peso. Sepsis, quemaduras, trauma y pancreatitis aumentan catabolismo.
- Laboratorio: albúmina y prealbúmina dependen de inflamación y otros factores; no diagnostican por sí solas desnutrición. Colesterol bajo y linfopenia también son inespecíficos.
- Balance nitrogenado: compara nitrógeno ingerido con pérdidas estimadas. Puede orientar en contextos seleccionados, pero no sustituye evaluación clínica ni tiene precisión absoluta.
Diagnóstico adulto: cribado y criterios GLIM
- Primer paso: cribado con herramienta validada; después, valoración diagnóstica.
- GLIM exige ambos: al menos un criterio fenotípico —pérdida de peso, IMC bajo o reducción de masa muscular— y uno etiológico —menor ingesta/absorción o inflamación/carga de enfermedad—.
- Ejemplos: pérdida mayor de 5% en seis meses o de 10% en más tiempo; IMC menor de 20 antes de 70 años o menor de 22 desde esa edad, según población. La gravedad se gradúa por el fenotipo; IMC <18,5 por sí solo no equivale a toda la clasificación.
- Infancia: usar curvas de crecimiento, historia de alimentación y evaluación clínica; no trasladar GLIM del adulto ni cortes fijos de IMC.
- Ingesta en GLIM original: ≤50% de necesidades energéticas por más de una semana, cualquier reducción por más de dos semanas o una condición digestiva crónica que perjudica asimilación/absorción.
Elegir soporte y corregir la causa
- Si puede comer: enriquecer alimentos y usar suplementos orales cuando hagan falta, con aporte energético/proteico individualizado.
- Tubo digestivo funcional, ingesta insuficiente: considerar nutrición enteral. Imposibilidad o insuficiencia de vía digestiva: valorar nutrición parenteral con equipo experto.
- Seguimiento: ingesta real, tolerancia, peso interpretado con balance hídrico, fuerza/músculo, electrolitos, glucosa y función renal. Tratar dolor, depresión, disfagia, malabsorción y causas sociales.
Identificar riesgo de síndrome de realimentación
- Alto riesgo NICE: basta uno de estos: IMC <16; pérdida >15% en 3–6 meses; ingesta mínima o nula >10 días; potasio, fósforo o magnesio bajos.
- También es alto riesgo: dos de estos: IMC <18,5; pérdida >10% en 3–6 meses; ingesta mínima/nula >5 días; consumo perjudicial de alcohol o fármacos de riesgo, como insulina, quimioterapia, antiácidos o diuréticos.
- Mecanismo: el aumento de insulina desplaza fósforo, potasio y magnesio al interior celular, aumenta demanda de tiamina y favorece retención de agua/sodio. Puede causar arritmias, debilidad respiratoria, edema, hemólisis y alteraciones neurológicas.
Realimentación: prevención y actuación
- Antes y durante: tiamina, valoración de volemia, glucosa y electrolitos; reponer déficits y monitorizar estrechamente. La hipofosfatemia es una pista clave, pero el síndrome no depende de una sola cifra.
- Inicio de alto riesgo: NICE propone como máximo 10 kcal/kg/día. En situaciones extremas —IMC <14 o ingesta insignificante >15 días—, 5 kcal/kg/día y monitorización continua del ritmo cardíaco. Incrementar gradualmente según respuesta; no aplicar estas cifras a toda persona desnutrida.
- Tiamina preventiva: NICE contempla 200–300 mg por vía oral al día antes y durante los primeros diez días; adaptar vía a absorción y situación clínica. Sospecha de Wernicke requiere tratamiento parenteral, no solo esta profilaxis.
- Si aparecen complicaciones: reevaluar o frenar escalamiento, corregir electrolitos y volumen y tratar repercusión cardíaca/respiratoria. No continuar aumentando aporte de forma automática.
Gravedad GLIM: clasificar después de confirmar desnutrición
| Indicador fenotípico | Moderada | Severa |
|---|---|---|
| Pérdida de peso | 5–10% en 6 meses, o 10–20% en más de 6 meses. | >10% en 6 meses, o >20% en más de 6 meses. |
| IMC, referencia no asiática | <20 si <70 años; <22 desde 70, sin alcanzar el umbral severo. | <18,5 si <70 años; <20 desde 70. |
| Masa muscular | Déficit leve/moderado por método validado. | Déficit severo por método validado. |
Se utiliza el criterio fenotípico de mayor gravedad; no hace falta reunir los tres. Estos umbrales son del marco GLIM original y no equivalen a los de cribado ni a la clasificación del IMC por exceso de peso.
Claves EUNACOM
- La desnutrición puede coexistir con obesidad.
- Albúmina baja no es sinónimo de desnutrición.
- Antes de realimentar, revisar tiamina, fósforo, potasio y magnesio.
4.6. Síndromes carenciales de vitaminas y minerales
Vitaminas: reconocer los patrones
| Déficit | Pista clínica y contexto |
|---|---|
| A, retinol | Ceguera nocturna y xeroftalmía; riesgo con malabsorción de grasas. |
| C, ácido ascórbico | Escorbuto: petequias, equimosis, sangrado gingival y mala cicatrización; puede haber dolor óseo. |
| D | Raquitismo en niños; osteomalacia en adultos. Relacionar con calcio, fósforo, fosfatasa alcalina y contexto. |
| K | Sangrado por déficit de factores dependientes de vitamina K; riesgo neonatal, colestasia o malabsorción. La profilaxis neonatal es preventiva. |
| B1, tiamina | Wernicke, neuropatía y beriberi; riesgo con alcohol, desnutrición y vómitos prolongados. |
| B3, niacina | Pelagra: dermatitis fotosensible, diarrea y alteración neuropsiquiátrica. |
| B9, folato | Anemia megaloblástica; no produce el patrón neurológico típico de B12. |
| B12, cobalamina | Anemia megaloblástica y/o compromiso neurológico; este puede existir sin anemia. |
Imagen sugerida (nueva): panel de fotografías de xeroftalmía, sangrado gingival por escorbuto y dermatitis de pelagra, con el déficit correspondiente rotulado.
Tiamina: una urgencia que puede ser incompleta
- Wernicke: confusión, ataxia y alteraciones oculomotoras; la tríada completa no es obligatoria. Dar tiamina parenteral ante sospecha y corregir magnesio según déficit.
- Contextos: alcohol, ayuno prolongado, cáncer, vómitos y cirugía bariátrica. No esperar un nivel de laboratorio para tratar.
- Korsakoff: síndrome amnésico persistente, a veces con confabulación. Beriberi: neuropatía periférica o compromiso cardiovascular, incluido fallo cardíaco de alto gasto.
- Glucosa: aportar tiamina antes o junto con carbohidratos cuando hay riesgo, pero no retrasar el rescate de una hipoglicemia grave.
B12 y folato: investigar el mecanismo
- B12 baja: ingesta vegana sin suplemento, anemia perniciosa por déficit de factor intrínseco, cirugía gástrica, enfermedad/resección ileal y fármacos como metformina. Cirugía gástrica y resección ileal alteran pasos diferentes de su absorción.
- Estudio: hemograma, B12 y folato según sospecha; valores limítrofes de B12 pueden requerir ácido metilmalónico, interpretado con función renal. Buscar causa y no solo reponer.
- Tratamiento: B12 oral en dosis altas o parenteral según causa, gravedad y absorción; compromiso neurológico requiere atención oportuna. La anemia perniciosa necesita sustitución mantenida.
- Evitar: corregir solo folato sin considerar B12: puede mejorar la anemia mientras progresa el daño neurológico.
Minerales y oligoelementos
| Déficit | Manifestación orientadora |
|---|---|
| Hierro | Anemia microcítica, fatiga o pica; buscar pérdidas, ingesta y malabsorción. Ferritina se interpreta con inflamación. |
| Zinc | Dermatitis periorificial/acral, alopecia, diarrea y mala cicatrización. No confundir con pelagra. |
| Cobre | Anemia, neutropenia y posible mieloneuropatía, especialmente después de cirugía o con exceso de zinc. |
| Yodo | Bocio e hipotiroidismo; especial importancia en desarrollo fetal e infantil. |
| Calcio / magnesio / fósforo | Alteraciones neuromusculares, óseas o cardíacas; medir y corregir según causa, función renal y gravedad. |
Reponer con un objetivo
- Deficiencias combinadas: frecuentes en malabsorción, cirugía y desnutrición; un síntoma no identifica por sí solo un nutriente.
- Control: tratar la causa, elegir vía/dosis por gravedad y comprobar respuesta. No usar megadosis como sustituto de evaluación.
- Excesos: vitamina A preformada puede ser tóxica y teratógena; exceso de vitamina D causa hipercalcemia. Dosis altas de zinc pueden inducir déficit de cobre.
Claves EUNACOM
- Wernicke se trata por sospecha; no exige tríada completa.
- B12 puede dañar el sistema nervioso sin anemia.
- Dermatitis fotosensible orienta a niacina; periorificial/acral, a zinc.
Referencias: 49, 50, 51, 42, 52, 41, 53, 54. Bibliografía al final.
4.7. Trastornos de conducta alimentaria
Distinguir los cuadros principales
| Trastorno | Patrón clínico |
|---|---|
| Anorexia nerviosa | Restricción que lleva a peso significativamente bajo, temor a engordar o conducta que impide recuperar peso y alteración de la experiencia corporal. Amenorrea no es requisito. |
| Bulimia nerviosa | Atracones con pérdida de control y compensación inapropiada; ambos al menos semanalmente durante 3 meses. Autoevaluación muy influida por peso/figura; no exclusivamente durante anorexia. |
| Trastorno por atracones | Atracones recurrentes con malestar marcado, al menos semanales durante 3 meses, sin compensación regular. |
| Evitación/restricción de ingesta, ARFID | Restricción por bajo interés, sensibilidad sensorial o temor a consecuencias, con repercusión nutricional o psicosocial; no motivada por peso/figura. |
Estas son claves de reconocimiento, no todos los criterios diagnósticos. Peso normal o elevado no excluye un trastorno ni gravedad médica.
Evaluación: salud física y riesgo psiquiátrico
- Entrevista: trayectoria de peso, patrón alimentario, pérdida de control, conductas compensatorias, ejercicio, imagen corporal, fármacos/sustancias, depresión, autolesión y suicidio.
- Exploración: PA, pulso, temperatura, ortostatismo, hidratación y signos de purga. Revisar electrolitos, función renal, glucosa y ECG si hay restricción importante, purgas, síncope o bradicardia.
- Complicaciones: hipokalemia y alcalosis por vómitos, arritmias, lesión dental/esofágica, osteoporosis y alteraciones hormonales. La realimentación también puede ser riesgosa.
Derivación urgente y tratamiento
- Urgencia: inestabilidad hemodinámica, síncope, deshidratación, alteraciones electrolíticas significativas, QT prolongado, daño orgánico o riesgo suicida. No decidir hospitalización por un único corte de IMC.
- Manejo: equipo médico, nutricional y de salud mental; restauración nutricional vigilada y psicoterapia específica. En adolescentes, involucrar familia de manera terapéutica cuando corresponda.
- Fármacos: no sustituyen rehabilitación y psicoterapia. La elección depende del diagnóstico y comorbilidades; vigilar efectos cardíacos, electrolitos y riesgo convulsivo.
- Trato: lenguaje neutral, privacidad y acuerdos concretos. Evitar felicitar automáticamente una pérdida de peso sin conocer cómo ocurrió.
Claves EUNACOM
- La estabilidad médica se evalúa independientemente del peso.
- El tratamiento integra nutrición, salud mental y vigilancia médica.
5. Fuentes clínicas
- ADA. Diagnóstico y clasificación: Standards of Care in Diabetes, capítulo 2, 2026; complemento internacional
- MINSAL. Vía clínica de diabetes mellitus tipo 2 en APS, 2026
- ADA. Niños y adolescentes: Standards of Care in Diabetes, capítulo 14, 2026; complemento internacional
- ADA. Tratamiento farmacológico: Standards of Care in Diabetes, capítulo 9, 2026; complemento internacional
- MINSAL. Lanzamiento de la vía clínica DM2: enfoque cardiorrenal y retiro programado de glibenclamida, 2026
- ADA. Metas glucémicas: Standards of Care in Diabetes, capítulo 6, 2026; complemento internacional
- ADA/KDIGO. Consenso sobre diabetes y enfermedad renal crónica, 2022; complemento internacional
- DailyMed. Metformina de liberación inmediata: ficha de prescripción
- DailyMed. Metformina de liberación prolongada: ficha de prescripción
- DailyMed. Sitagliptina: ficha de prescripción y ajuste renal
- EMA. Galvus: ficha técnica de vildagliptina
- DailyMed. Glibenclamida no micronizada: ficha de prescripción
- MINSAL · Guía Diabetes y embarazo, 2014
- ADA · Diabetes y embarazo, 2026; complemento internacional
- DIPRECE · Disrafias espinales: suplementación con ácido fólico
- NICE · Nutrición materna NG247, 2025; complemento internacional
- JBDS. Hiperglucemia y tratamiento con glucocorticoides, 2023; complemento británico
- Endocrine Society. Manejo de la hiperglucemia en adultos hospitalizados no críticos, 2022; complemento internacional
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- KDIGO · Enfermedad renal crónica, 2024; complemento internacional
- ADA · Enfermedad renal crónica, 2026; complemento internacional
- MINSAL · Orientación técnica de manejo integral del pie diabético, 2018
- MINSAL · Amputación de pie diabético, orientación técnica 2024
- ADA · Neuropatía y cuidado del pie, 2026; complemento internacional
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- MINSAL/DEIS · Manual REM 2025–2026, series A-BS-BM-D, versión 2026
- IWGDF/IDSA · Infecciones del pie diabético, 2023; complemento internacional
- IWGDF · Guía de Charcot, 2023; complemento internacional
- IDSA · Bacteriuria asintomática, 2019; complemento internacional
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- MINSAL · GPC hipertensión arterial, 2018; publicación 2019
- ADA · Riesgo cardiovascular, 2026; complemento internacional
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- MINSAL · Control de salud integral adolescente, orientación técnica 2021, difundida en 2022
- NICE · NG246, fármacos y cirugía de obesidad; complemento internacional
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- ASMBS/IFSO · Indicaciones de cirugía metabólica y bariátrica, 2022; complemento internacional
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- NIH ODS · Tiamina, ficha profesional
- MINSAL · Consenso de enfoque de riesgo cardiovascular, 2014; definición chilena
- MINSAL · Orientación técnica de dislipidemias, 2018; copia del documento ministerial en SOCHED
- ESPEN y sociedades GLIM · Criterios diagnósticos de desnutrición del adulto
- ASPEN · Albúmina y prealbúmina como marcadores; posición 2021
- NICE · CG32, soporte nutricional y realimentación; complemento internacional
- GLIM · Consenso original de diagnóstico y gravedad, publicado en 2019
- NIH ODS · Vitaminas y minerales, fichas profesionales
- NIH ODS · Vitamina A
- NIH ODS · Vitamina C
- NIH ODS · Niacina
- NIH ODS · Zinc
- ESPEN · Guía de micronutrientes, 2022; complemento internacional
- NIMH · Trastornos alimentarios: reconocimiento y tratamiento
- SAMHSA · Criterios diagnósticos de bulimia, reproducidos en NCBI Bookshelf
- AHRQ · Criterios de trastorno por atracones
- NICE · NG69, trastornos alimentarios; complemento internacional
- NIDDK. Insulin, medicines and other diabetes treatments: perfiles de acción, revisión 2022
- EMA. Levemir: perfil de insulina detemir
- EMA. Toujeo: perfil de insulina glargina U300
- EMA. Tresiba: perfil de insulina degludec
- DailyMed. Humulin R: administración y mezcla con NPH
- ADA/EASD/JBDS/AACE/DTS · Consenso de crisis hiperglicémicas en adultos, 2024; complemento internacional
- Canadian Paediatric Society · CAD pediátrica, 2023; complemento internacional
- JBDS · Hipoglicemia hospitalaria adulta, enero de 2023; complemento internacional
- Royal Children’s Hospital · Intoxicación por hipoglicemiantes orales; complemento toxicológico internacional
- Australian Commission on Safety and Quality in Health Care · Glipizida, ficha oficial: sobredosis y observación
- Endocrine Society · Evaluación de trastornos hipoglicémicos adultos, 2009; marco diagnóstico internacional