Guía esencial de estudio · Dermatología - Eunacom

Guía esencial de estudio de Dermatología - Eunacom para preparar el examen EUNACOM.

Guía de Estudio EUNACOM - Dermatología

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Índice de contenido

  1. 1. Reconocer las lesiones cutáneas
    1. 1.1. Reconocer la lesión y priorizar el caso
      1. Describir antes de nombrar
      2. Lesiones elementales
      3. Patrón y pruebas útiles
      4. Urgencias que no esperan confirmación completa
  2. 2. Dermatitis y eccemas
    1. 2.1. Dermatitis atópica
      1. Reconocimiento clínico
      2. Distribución y diagnóstico
      3. Cuidado de la barrera
      4. Tratamiento de la inflamación
      5. Infección y derivación urgente
    2. 2.2. Dermatitis del pañal
      1. Mecanismo y evaluación
      2. Usar la distribución para orientar
      3. Medidas que reparan la piel
      4. Cuándo añadir medicamentos
      5. Señales de reevaluación
    3. 2.3. Dermatitis de contacto
      1. Dos mecanismos que pueden coexistir
      2. Claves comparativas
      3. Confirmación y diferenciales
      4. Manejo inicial
      5. Evitar recaídas
    4. 2.4. Dermatitis seborreica (infantil y del adulto)
      1. Reconocer la distribución
      2. Diferenciales prácticos
      3. Manejo del lactante
      4. Manejo del adulto
    5. 2.5. Eccema dishidrótico
      1. Reconocimiento
      2. Diagnóstico diferencial dirigido
      3. Tratamiento del brote
      4. Revisar si persiste
  3. 3. Placas, descamación y liquenificación
    1. 3.1. Psoriasis
      1. Placa típica y signos de apoyo
      2. Variantes que cambian la conducta
      3. Evaluar piel y comorbilidades
      4. Tratamiento local
      5. Enfermedad extensa o refractaria
    2. 3.2. Pitiriasis rosada
      1. Secuencia clínica característica
      2. Diagnóstico y exclusiones importantes
      3. Tratamiento sintomático
      4. Situaciones que requieren más atención
    3. 3.3. Sífilis secundaria y lesiones cutáneas
      1. El exantema que obliga a examinar palmas y plantas
      2. Confirmar, etapificar y buscar compromiso especial
      3. Tratamiento: distinguir la norma chilena del complemento internacional
      4. Seguimiento, contactos y reacción al tratamiento
    4. 3.4. Liquen plano
      1. Morfología y distribución
      2. Confirmar y buscar desencadenantes
      3. Tratamiento inicial
      4. Pronóstico y seguimiento
    5. 3.5. Liquen simple crónico
      1. Qué significa liquenificación
      2. Buscar la causa del prurito
      3. Interrumpir el rascado sin culpabilizar
      4. Comprobar respuesta
    6. 3.6. Liquen escleroso
      1. Reconocerlo temprano
      2. Diagnóstico y vigilancia
      3. Tratamiento de primera línea
      4. Seguimiento orientado a función
    7. 3.7. Lupus eritematoso cutáneo crónico (lupus discoide)
      1. Identificar lupus discoide
      2. Confirmación y evaluación inicial
      3. Tratamiento que evita cicatrices
      4. Seguimiento y decisiones de examen
  4. 4. Acné y rosácea
    1. 4.1. Acné
      1. Reconocer el patrón y su repercusión
      2. Elegir según lesiones y riesgo
      3. Hacer funcionar el plan
      4. Isotretinoína: eficacia con controles
    2. 4.2. Rosácea
      1. Reconocer rosácea y buscar el ojo
      2. Tratar la manifestación predominante
      3. Cuidados, límites y seguimiento
  5. 5. Habones, angioedema y prurigo
    1. 5.1. Urticaria aguda
      1. Habones y duración
      2. Diferencias que cambian la conducta
      3. Tratamiento si no hay anafilaxia
      4. Anafilaxia: conducta inmediata
      5. Angioedema: pensar en el mecanismo
    2. 5.2. Prúrigo infantil agudo / picadura de insectos
      1. Reconocer prúrigo por picaduras
      2. Aliviar y controlar la exposición
    3. 5.3. Prúrigo nodular
      1. Nódulos dentro de un circuito de prurito
      2. Plan para piel y prurito
  6. 6. Infecciones e infestaciones
    1. 6.1. Piodermias (superficiales y profundas)
      1. Reconocer la profundidad
      2. Distinguir pus, inflamación y gravedad
      3. Manejo ambulatorio orientativo
      4. Seguimiento y prevención
    2. 6.2. Infecciones micóticas de piel y fanéreos
      1. Piel, pelo y uñas: no requieren el mismo tratamiento
      2. Confirmar cuando modifica la decisión
      3. Elegir la vía y prevenir daño
      4. Pitiriasis versicolor
    3. 6.3. Candidiasis urogenital
      1. Reconocer candidiasis sin confundir colonización
      2. Confirmar y clasificar
      3. Tratamiento según contexto
      4. Reevaluar y aconsejar
    4. 6.4. Sarna
      1. Sospecha clínica de escabiosis
      2. Tratar piel completa y repetir correctamente
      3. Interrumpir transmisión
      4. Distinguir prurito residual de fracaso
    5. 6.5. Pediculosis
      1. Identificar el parásito y su localización
      2. Tratar infestación activa
      3. Contactos, ropa y escuela
      4. Derivar cuando cambia el riesgo
    6. 6.6. Verrugas
      1. Reconocer verrugas por VPH
      2. Elegir entre observación y tratamiento
      3. Condilomas: manejo por sitio y embarazo
      4. Prevención y seguimiento
    7. 6.7. Herpes simplex
      1. Vesículas agrupadas y recidivantes
      2. Confirmar cuando la presentación lo exige
      3. Antivirales: ejemplos en adulto con función renal normal
      4. Cuidar al paciente y evitar transmisión
    8. 6.8. Herpes zóster
      1. Reconocer el dermatoma y las complicaciones
      2. Situaciones que requieren atención inmediata
      3. Antiviral y control del dolor
      4. Contagio, cuidado local y prevención
    9. 6.9. Moluscos contagiosos
      1. Diagnóstico por la pápula umbilicada
      2. Observar también es una conducta terapéutica
      3. Cuidados que limitan autoinoculación
      4. Derivación y evaluación del contexto
  7. 7. Pigmentación y cabello
    1. 7.1. Vitiligo
      1. Confirmar despigmentación y extensión
      2. Opciones y limitaciones
    2. 7.2. Alteraciones pigmentarias
      1. Manchas claras: buscar escama y contexto
      2. Conductas en hipopigmentación
      3. Manchas oscuras: causas y prevención
    3. 7.3. Alopecias
      1. Clasificar antes de tratar
      2. Patrones principales
      3. Androgenética: expectativas y precauciones
      4. Areata y cicatricial: no esperar por defecto
  8. 8. Reacciones a la luz y al frío
    1. 8.1. Fotodermatosis
      1. Identificar una distribución fotosensible
      2. Fototoxicidad y fotoalergia
      3. Plantas y medicamentos: distinguir el mecanismo
      4. Erupción polimorfa lumínica
      5. Manejo y criterios de derivación
    2. 8.2. Perniosis o sabañones
      1. Frío más lesiones acrales
      2. Prevenir recurrencia y escalar
  9. 9. Nódulos, úlceras y ampollas
    1. 9.1. Eritema nodoso / Eritema indurado de Bazin
      1. Nódulos dolorosos: dos patrones
      2. Eritema nodoso: buscar el desencadenante
      3. Eritema indurado: no omitir tuberculosis
    2. 9.2. Pioderma gangrenoso
      1. Úlcera inflamatoria que puede parecer infección
      2. Excluir imitadores sin agravar la lesión
      3. Tratar según extensión y causa
    3. 9.3. Enfermedades ampollares
      1. Evaluar gravedad y confirmar el mecanismo
      2. Pénfigo frente a penfigoide
      3. Tratamiento de las formas autoinmunes
      4. Epidermólisis bullosa hereditaria
      5. Dermatitis herpetiforme
      6. Seguridad de dapsona y seguimiento
  10. 10. Eritema multiforme y reacciones a fármacos
    1. 10.1. Eritema polimorfo menor
      1. Diana típica y evolución
      2. Separar del diagnóstico grave
      3. Manejo y seguimiento
    2. 10.2. Reacciones cutáneas por fármacos (rash, toxidermia fija)
      1. Relacionar fármaco, tiempo y gravedad
      2. Fenotipos frecuentes
      3. SSJ/NET: retirar y sostener
      4. SCORTEN: un punto por criterio presente
      5. DRESS y continuidad segura
  11. 11. Tumores cutáneos y lesiones precursoras
    1. 11.1. Tumores benignos de piel (quistes, lipomas, queratosis seborreica)
      1. Tumores epidérmicos: reconocer sin sobretratar
      2. Nódulos subcutáneos
      3. Lesiones vasculares benignas
      4. Decidir con seguridad
    2. 11.2. Tumores premalignos (queratosis actínicas, enfermedad de Bowen)
      1. Queratosis actínica: detectar un campo de daño solar
      2. Elegir tratamiento de lesión o de campo
      3. Enfermedad de Bowen: carcinoma espinocelular in situ
      4. Nevo sebáceo de Jadassohn
    3. 11.3. Cáncer de piel no melanoma (carcinoma basocelular y espinocelular)
      1. Comparar los dos carcinomas más frecuentes
      2. La biología tumoral cambia la evaluación
      3. Confirmar y tratar con intención de control completo
      4. Derivación y vigilancia
    4. 11.4. Melanoma maligno
      1. Reconocer un melanoma incluso sin pigmento
      2. Biopsiar sin comprometer la etapificación
      3. Ampliación definitiva después del diagnóstico
      4. Ganglio centinela y tratamiento sistémico
    5. 11.5. Linfomas cutáneos
      1. Linfoma cutáneo: sospechar cuando el eczema no se comporta como eczema
      2. La clínica orienta, la histología confirma
      3. Tratamiento adaptado a compartimentos y etapa
      4. Cuidados iniciales y señales de alarma
  12. 12. Lesiones vasculares
    1. 12.1. Malformaciones vasculares cutáneas
      1. Distinguir tumor vascular y malformación
      2. Tres lesiones frecuentes
      3. Hemangioma: quién necesita evaluación temprana
      4. Tratamiento del hemangioma seleccionado
      5. Mancha de Oporto y malformaciones complejas
  13. 13. Fuentes clínicas

Reconocer las lesiones de la piel, relacionarlas con su distribución y elegir la conducta inicial. Integrar diagnóstico, tratamiento, señales de alarma y prevención.

1. Reconocer las lesiones cutáneas

La morfología, la distribución y la evolución orientan el diagnóstico.

1.1. Reconocer la lesión y priorizar el caso

Describir antes de nombrar

  • Historia: inicio, duración de cada lesión, progresión, prurito o dolor, fiebre, medicamentos, contacto, ocupación, viajes, sol, frío y tratamientos previos. Preguntar por embarazo, inmunosupresión y otras personas afectadas.
  • Examen: buena luz, inspección y palpación; precisar distribución, simetría, bordes, superficie y tamaño. Revisar mucosas, uñas, pelo y palmas/plantas cuando corresponda. El eritema puede verse violáceo o ser poco evidente en piel oscura.

Lesiones elementales

Lesión Cómo reconocerla
Mácula / mancha Cambio de color sin relieve; se suele reservar mácula para lesiones pequeñas.
Pápula / placa Elevación sólida pequeña / lesión más extensa, habitualmente de superficie plana.
Nódulo / tumor Lesión sólida profunda / masa; el término tumor no demuestra malignidad ni exige crecimiento exofítico.
Vesícula / ampolla Cavidad con líquido, pequeña / mayor; el corte de tamaño varía entre textos.
Pústula / comedón Contenido purulento / tapón folicular abierto o cerrado; pus no prueba siempre infección.
Habón o roncha Edema dérmico transitorio; suele blanquear, pero la presión no hace desaparecer de inmediato todo el relieve.
Erosión / úlcera Pérdida epidérmica / pérdida que alcanza dermis o más profundo; la úlcera puede cicatrizar con marca.
Escama / costra Acumulación córnea / desecación de suero, sangre o pus.
Excoriación / liquenificación Lesión por rascado / engrosamiento con acentuación de pliegues por roce crónico.

Imagen sugerida (nueva): Lámina de fotografías de lesiones elementales con nombre, tamaño y relieve identificados.

Patrón y pruebas útiles

  • Configuración: anular, lineal, agrupada, en diana, dermatomal, fotoexpuesta o en pliegues. Relacionar patrón con tiempo: un habón cambia en horas; una placa persistente obliga a otro diferencial.
  • Pruebas dirigidas: examen micológico ante tiña dudosa o antes de tratamiento ungueal prolongado; cultivo si infección seleccionada; dermatoscopia para lesiones pigmentadas; biopsia si cambia la conducta. No pedir baterías autoinmunes a todo exantema.
  • Vitropresión: blanqueamiento orienta a vasodilatación; púrpura no blanquea. Interpretar con clínica, porque una lesión violácea puede tener causas vasculares, inflamatorias o hemorrágicas.
Leer la piel en cuatro dimensiones.

Urgencias que no esperan confirmación completa

  • Actuar: compromiso respiratorio/circulatorio, dolor desproporcionado, necrosis rápida, fiebre con púrpura, ampollas extensas o erosiones mucosas requieren evaluación urgente.
  • Ojo: dolor ocular, fotofobia o menor visión junto a herpes, rosácea o erupción mucosa necesitan valoración oftalmológica oportuna.
  • Eritrodermia: eritema y descamación muy extensos, habitualmente ≥90% de superficie, pueden alterar temperatura, líquidos e infección; valorar hospitalización y causa.
  • Tratamiento tópico: seleccionar potencia, vehículo, zona, edad y duración. Cara/pliegues absorben más; evitar corticoides potentes continuos y combinaciones que enmascaren tiña.
Primero decidir si puede esperar.

Claves EUNACOM

  • Morfología, distribución y evolución se interpretan juntas.
  • La gravedad sistémica decide la prioridad aunque la lesión parezca pequeña.

Referencias: 1, 2, 3. Bibliografía al final.

2. Dermatitis y eccemas

Identificar el patrón y proteger la barrera cutánea.

2.1. Dermatitis atópica

Reconocimiento clínico

  • Base: alteración de barrera cutánea y respuesta inmunitaria, con predisposición genética; Staphylococcus aureus puede colonizar o sobreinfectar, pero no define la causa ni obliga a usar antibióticos.
  • Patrón: eccema muy pruriginoso, crónico o recurrente, xerosis, pápulas, placas y excoriaciones; el rascado persistente produce liquenificación. Preguntar por asma, rinitis y antecedentes familiares.
  • Signos de apoyo: queratosis pilar, pitiriasis alba, pliegue infraorbitario de Dennie-Morgan y oscurecimiento periocular. La lengua geográfica es inespecífica y no confirma atopia.

Distribución y diagnóstico

Etapa o problema Hallazgo orientador
Lactante Mejillas, cuero cabelludo y superficies extensoras; la zona cubierta por pañal suele estar menos afectada.
Niño mayor y adulto Pliegues antecubitales y poplíteos, cuello, manos; sudor, calor y fricción pueden exacerbar.
Diagnóstico Clínico. La IgE total elevada no confirma ni una IgE normal excluye DA.
Diferenciales Escabiosis, dermatitis de contacto o seborreica, psoriasis y tiña; reconsiderar si distribución o respuesta son atípicas.

Imagen sugerida (nueva): Fotografías comparativas de la distribución de dermatitis atópica según edad, como se describe en el apartado.

La edad cambia la distribución.

Cuidado de la barrera

  • Todos los días: emoliente sin perfume, especialmente después del baño; limpieza breve con agua tibia y limpiador suave. Evitar lana, productos irritantes, exceso de abrigo y fricción.
  • Plan: explicar la cantidad y zona de aplicación, controlar prurito, sueño y adherencia; evitar dietas de exclusión o pruebas alimentarias indiscriminadas sin sospecha clínica de alergia.
  • Seguimiento: valorar extensión, intensidad, infecciones y repercusión familiar; controlar tras un brote y ajustar un plan preventivo si recidiva.

Tratamiento de la inflamación

  • Brote: corticoide tópico de potencia apropiada para edad, gravedad y zona; en cara, pliegues y lactantes usar menor potencia y cursos breves. Emoliente y antiinflamatorio cumplen funciones distintas.
  • Tacrolimus o pimecrolimus: alternativas ahorradoras de corticoide, especialmente en zonas sensibles; su indicación y concentración dependen de la edad y del registro local. No aplicarlos sobre infección activa sin tratar.
  • Persistencia moderada o grave: derivar para fototerapia o tratamiento sistémico dirigido. Evitar corticoides sistémicos de rutina por efectos adversos y recaída; los antihistamínicos no sustituyen el control del eccema.
Dos objetivos del tratamiento.

Infección y derivación urgente

  • Sobreinfección bacteriana: pus, costras melicéricas, dolor creciente, extensión rápida o fiebre justifican evaluación y tratamiento dirigido; no indicar antibióticos por colonización aislada.
  • Eccema herpético: vesículas o erosiones monomorfas dolorosas, en sacabocados, con fiebre o malestar. Requiere valoración y antiviral sistémico urgente; compromiso ocular necesita oftalmología.
  • Derivar: mala respuesta pese a aplicación correcta, enfermedad extensa, deterioro importante del sueño, infecciones repetidas o duda diagnóstica.
Infección: pistas que cambian la conducta.

Claves EUNACOM

  • Prurito recurrente + xerosis + distribución según edad.
  • Emoliente diario y antiinflamatorio durante el brote.
  • Vesículas dolorosas monomorfas hacen sospechar eccema herpético.

Referencias: 4, 5, 6. Bibliografía al final.

2.2. Dermatitis del pañal

Mecanismo y evaluación

  • Dermatitis del pañal: inflamación por humedad, maceración, fricción y exposición a orina, enzimas fecales o irritantes. La diarrea, cambios poco frecuentes y antibióticos recientes pueden favorecerla.
  • Historia: duración, productos nuevos, tipo y frecuencia de cambio de pañal, diarrea, alimentación, antibióticos y tratamientos previos. Inspeccionar todo el cuerpo, la boca y la curva de crecimiento.
  • Diagnóstico: suele ser clínico. La candidiasis puede coexistir con irritación; no todas las lesiones intensamente rojas son micóticas.

Usar la distribución para orientar

Patrón Interpretación
Convexidades, con pliegues respetados Dermatitis irritativa: nalgas, genitales y muslos; puede dibujar una W.
Pliegues y lesiones satélite Candida: eritema intenso con pápulas o pústulas periféricas; buscar muguet.
Rojez perianal muy delimitada y dolor al defecar Sospechar infección estreptocócica; requiere evaluación específica.
Persistente o atípica Considerar psoriasis, seborrea, alergia de contacto, déficit de zinc o histiocitosis.
Dos patrones frecuentes.

Medidas que reparan la piel

  • Reducir exposición: cambiar pronto el pañal húmedo o sucio, dejar períodos al aire y evitar pañales excesivamente apretados. Usar productos absorbentes adecuados.
  • Limpieza: agua tibia y material suave; secar por contacto, sin frotar. Evitar jabones perfumados, alcohol, antisépticos y talco.
  • Barrera: aplicar una capa protectora de óxido de zinc o vaselina en cada cambio. Retirar sólo lo sucio y reponer; no eliminar vigorosamente toda la barrera cada vez.
Piel limpia, seca y protegida.

Cuándo añadir medicamentos

  • Inflamación que persiste: hidrocortisona al 1% en capa fina una o dos veces al día, curso breve y supervisado; reevaluar antes de prolongar. El pañal produce oclusión y aumenta la absorción.
  • Candida: añadir clotrimazol al 1% o miconazol al 2% tópico dos veces al día, según pauta clínica; mantener barrera e higiene. No usar corticoide potente ni combinaciones triples de forma empírica.
  • Fracaso: comprobar aplicación y diagnóstico antes de cambiar repetidamente de fármaco; considerar cultivo si se sospecha infección bacteriana, no en todo eccema simple.

Señales de reevaluación

  • Atención pronta: fiebre, dolor importante, ampollas, erosiones extensas, pus o progresión rápida, particularmente en recién nacidos.
  • Derivar: falta de mejoría con medidas correctas, púrpura, afectación fuera del pañal, diarrea crónica o mala ganancia ponderal; lesiones periorificiales y acrales con alopecia orientan a déficit de zinc.

Claves EUNACOM

  • Irritativa: respeta pliegues; Candida: afecta pliegues y deja satélites.
  • La barrera y los cambios frecuentes son la base.

Referencias: 4, 7, 8. Bibliografía al final.

2.3. Dermatitis de contacto

Dos mecanismos que pueden coexistir

  • Irritativa: lesión directa de la barrera por agua, detergentes, solventes, fricción u otros agentes; depende de concentración, duración y repetición. Puede afectar a cualquiera, con susceptibilidad individual variable.
  • Alérgica: hipersensibilidad retardada de tipo IV en una persona sensibilizada; puede aparecer con exposiciones pequeñas. No es una reacción mediada por IgE ni una enfermedad autoinmune.
  • Interrogar: trabajo, hobbies, guantes, cosméticos, tinturas, joyas, adhesivos, medicamentos tópicos y productos nuevos. Relacionar localización, horario y mejoría durante períodos sin exposición.
Irritación y alergia.

Claves comparativas

Característica Interpretación
Ardor, escozor y contacto repetido con irritantes Favorece dermatitis irritativa; suele predominar donde hubo exposición.
Prurito intenso y aparición retardada tras reexposición Favorece alergia; puede extenderse más allá del contacto inicial.
Eritema, edema, vesículas o ampollas y exudado Fase aguda, posible en ambos mecanismos.
Descamación, fisuras, liquenificación y cambio pigmentario Evolución subaguda o crónica; la morfología sola no identifica el agente.

Confirmación y diferenciales

  • Prueba de parche: estudia alergia de contacto retardada, con lecturas diferidas e interpretación de relevancia clínica. Indicada en cuadros persistentes, recurrentes u ocupacionales y cuando el alérgeno no es claro.
  • Límite: una prueba negativa no descarta dermatitis irritativa; prick test e IgE no reemplazan los parches. Contacto inmediato con habones o síntomas respiratorios exige pensar en otra reacción, como alergia inmediata al látex.
  • Diferenciales: tiña, psoriasis, dermatitis atópica o seborreica. Buscar borde micótico, lesiones a distancia y distribución que no encaje antes de prolongar corticoides.

Manejo inicial

  • Retirar exposición: identificar y sustituir el producto causante; guantes adecuados con períodos de descanso, protección frente a humedad y asesoría laboral si corresponde. El guante también puede contener un alérgeno.
  • Restaurar barrera: emoliente sin perfume varias veces al día, limpieza suave y reducción del trabajo húmedo.
  • Inflamación: corticoide tópico ajustado a sitio y grosor; baja potencia en cara y pliegues. Las lesiones exudativas pueden beneficiarse de compresas húmedas breves; no aplicar mezclas irritantes.
  • Grave o extensa: derivar para tratamiento supervisado; edema facial importante, afectación ocular, dolor intenso o sospecha infecciosa requieren valoración pronta.
Tratar el brote y su causa.

Evitar recaídas

  • Entregar nombre del alérgeno: enseñar a reconocerlo en etiquetas y productos laborales. La sensibilización puede persistir aunque desaparezca el eccema.
  • Control: revisar exposición oculta, adherencia y técnica. Explicar que la reparación de una dermatitis crónica tarda más que la desaparición inicial del eritema.

Claves EUNACOM

  • La prueba de parche estudia alergia retardada.
  • Retirar el agente es tan importante como tratar el brote.

Referencias: 9, 10, 11. Bibliografía al final.

2.4. Dermatitis seborreica (infantil y del adulto)

Reconocer la distribución

  • Dermatitis seborreica: inflamación crónica relacionada con Malassezia y la respuesta del huésped en áreas sebáceas; no es simplemente una infección contagiosa por un hongo.
  • Adulto: eritema y escama fina o amarillenta grasosa en cuero cabelludo, cejas, glabela, surcos nasolabiales, retroauricular y región preesternal. El prurito es variable.
  • Lactante: costra láctea, placas rosadas con escama untuosa y posible afectación de pliegues; suele causar menos prurito que la DA y tener evolución autolimitada.
  • Límite del cabello: ayuda a describir, pero sobrepasarlo o respetarlo no separa por sí solo seborrea y psoriasis; puede existir seborriasis.

Diferenciales prácticos

Hallazgo Diagnóstico a considerar
Placas gruesas, uñas con pits o codos y rodillas afectados Psoriasis.
Prurito intenso, xerosis y eccema recurrente flexural Dermatitis atópica.
Alopecia focal, pelos rotos, adenopatías o placa inflamatoria Tiña del cuero cabelludo.
Pliegues con pústulas satélite Candidiasis; puede coexistir con otra dermatitis.
No decidir sólo por el borde del cabello.

Manejo del lactante

  • Cuadro leve: educación, champú suave y cepillado delicado. Ablandar las escamas con una pequeña cantidad de aceite mineral o emoliente antes de retirarlas sin arrancarlas.
  • Persistencia inflamatoria: evaluar tratamiento tópico breve de baja potencia o antifúngico apropiado para la edad; evitar automedicación con preparados adultos irritantes.
  • Derivar o reevaluar: extensión importante, erosiones, sobreinfección, falta de respuesta o compromiso del estado general. No atribuir a costra láctea una eritrodermia con mala alimentación.
La edad orienta el manejo.

Manejo del adulto

  • Cuero cabelludo: champú con ketoconazol al 2% durante el brote, habitualmente dos veces por semana durante dos a cuatro semanas, siguiendo tiempo de contacto del producto; mantenimiento intermitente según recurrencia.
  • Cara y tronco: antifúngico tópico como ketoconazol; si hay inflamación marcada, añadir corticoide suave durante pocos días. Evitar aplicaciones faciales prolongadas por atrofia y rosácea inducida.
  • Recaídas: higiene suave y tratamiento intermitente; en zonas sensibles puede considerarse un inhibidor de calcineurina por especialista. La mejoría no impide recidivas.
  • Refractaria o extensa: revisar diagnóstico y adherencia; considerar VIH según contexto y ofrecer prueba cuando corresponda. También puede ser más intensa en trastornos neurológicos como Parkinson.

Claves EUNACOM

  • Escama grasosa en áreas sebáceas.
  • La costra láctea suele requerir cuidados suaves.
  • El límite del pelo no es un criterio absoluto.

Referencias: 4, 12, 13. Bibliografía al final.

2.5. Eccema dishidrótico

Reconocimiento

  • Sinónimos: dishidrosis, pónfolix o eccema vesicular palmoplantar. El nombre no significa que exista obstrucción de glándulas sudoríparas.
  • Lesión: vesículas pequeñas, profundas y tensas, muy pruriginosas, en caras laterales de dedos, palmas o plantas; pueden confluir en ampollas y luego descamar o fisurarse.
  • Curso: brotes recurrentes, a menudo simétricos. La inflamación dificulta uso de manos o marcha; el rascado y la ruptura de la barrera favorecen sobreinfección.
  • Factores: atopia, contacto con irritantes o alérgenos, sudoración y estrés pueden contribuir; no todos los casos son alérgicos ni exigen una dieta especial.

Diagnóstico diferencial dirigido

  • Tiña: pensar si predomina en una sola mano o pie, existe borde descamativo, afectación interdigital o micótica ungueal; realizar examen micológico cuando corresponda.
  • Contacto: exposición a metales, productos laborales o calzado; prueba de parche si persiste o hay sospecha de sensibilización.
  • Otros: pustulosis palmoplantar, escabiosis o enfermedades ampollares. Una vesícula no implica automáticamente infección herpética; el dolor intenso y las vesículas agrupadas localizadas requieren otra evaluación.
  • Evaluación inicial: preguntar por duración, recidivas, trabajo húmedo, guantes, productos y tratamientos. No se requieren exámenes sistémicos amplios cuando el patrón es típico.
Antes de escalar tratamiento.

Tratamiento del brote

  • Medidas: emoliente, limpiador suave, reducción del trabajo húmedo y guantes adecuados por períodos acotados; evitar oclusión sudorosa prolongada. Tratar hiperhidrosis o alergia confirmada cuando contribuyan.
  • Antiinflamatorio: las palmas y plantas gruesas suelen requerir corticoide tópico potente durante un curso breve supervisado; ajustar a edad, extensión y respuesta.
  • Vesículas: no arrancar la piel ni aplicar desinfectantes irritantes. En exudación intensa pueden usarse compresas húmedas breves bajo indicación.
  • Alternativas: tacrolimus puede considerarse en casos seleccionados; cuadros resistentes requieren dermatología, fototerapia u otra terapia sistémica. Prednisona oral sólo excepcional y breve, por riesgo de rebote y efectos adversos.
Control del brote y prevención.

Revisar si persiste

  • Seguimiento: evaluar control del prurito, fisuras y función; revalorar diagnóstico y exposición si recurre inmediatamente al suspender tratamiento.
  • Sobreinfección: aumento de dolor, calor, pus, extensión eritematosa o fiebre requiere valoración. No indicar antibióticos preventivos a todo paciente con vesículas.
  • Perla: vesículas profundas pruriginosas en bordes de dedos orientan a dishidrosis; una distribución unilateral obliga a descartar tiña antes de escalar corticoides.

Claves EUNACOM

  • Vesículas profundas y muy pruriginosas en manos o pies.
  • Descartar tiña si el patrón es unilateral.

Referencias: 14, 15. Bibliografía al final.

3. Placas, descamación y liquenificación

Separar patrones inflamatorios, infecciosos y cicatriciales.

3.1. Psoriasis

Placa típica y signos de apoyo

  • Psoriasis: enfermedad inflamatoria inmunomediada, crónica y no contagiosa; placas eritematosas bien delimitadas con escama blanquecina, habitualmente simétricas en codos, rodillas, región lumbosacra y cuero cabelludo; pueden sobrepasar la línea del pelo.
  • Brocq: el raspado puede desprender escama tipo cera y revelar puntos de sangrado, signo de Auspitz; es una descripción clásica, no una maniobra obligatoria ni exclusiva.
  • Uñas: pits, onicólisis, mancha de aceite e hiperqueratosis subungueal. Diferenciar de onicomicosis antes de atribuir todo cambio ungueal a psoriasis.
  • Desencadenantes: trauma, infecciones, estrés y algunos fármacos; el fenómeno de Koebner describe lesiones en zonas traumatizadas.

Imagen sugerida (nueva): Fotografías clínicas de placas de psoriasis y de los signos de apoyo descritos.

Variantes que cambian la conducta

Forma Pista y conducta
Guttata Pequeñas lesiones en gotas, a menudo tras infección estreptocócica; predominan en tronco y extremidades. Palmas y plantas suelen respetarse.
Invertida Placas lisas en pliegues con poca escama; evitar corticoides potentes prolongados.
Pustulosa generalizada Pústulas estériles extensas, posible fiebre y compromiso sistémico: valoración hospitalaria urgente.
Eritrodérmica Eritema y descamación casi generalizados, riesgo térmico e hidroelectrolítico: derivación inmediata.
Dos formas de alto riesgo.

Evaluar piel y comorbilidades

  • Gravedad: extensión corporal, intensidad y calidad de vida; cara, genitales, palmas, plantas y uñas pueden producir gran impacto aun con poca superficie. PASI y DLQI ayudan en la evaluación especializada.
  • Artritis psoriásica: preguntar por rigidez matinal, articulaciones inflamadas, dactilitis, entesitis y dolor lumbar inflamatorio; derivar pronto si se sospecha.
  • Ojo rojo doloroso con fotofobia: sospechar uveítis y derivar urgentemente. Revisar riesgo cardiovascular, obesidad, consumo de alcohol, tabaco y salud mental.
Evaluar más que la placa.

Tratamiento local

  • Base: emolientes y educación. En placas de tronco y extremidades, corticoide tópico y análogo de vitamina D, por ejemplo calcipotriol, según extensión y tolerancia.
  • Zonas sensibles: cursos cortos de corticoide suave o moderado; tacrolimus puede utilizarse fuera de indicación autorizada en casos seleccionados, especialmente facial o flexural. No es el tratamiento habitual de toda placa gruesa.
  • Seguridad: ajustar potencia y tiempo, evitar atrofia y revisar respuesta. En niños, valoración especializada y formulaciones apropiadas para la edad.

Enfermedad extensa o refractaria

  • Fototerapia: UVB de banda estrecha es una opción habitual, también para guttata extensa. PUVA queda para situaciones seleccionadas, por exposición acumulada y riesgo carcinogénico.
  • Sistémicos: metotrexato, ciclosporina, acitretina o terapias biológicas según perfil; requieren selección y monitoreo especializado. Metotrexato y acitretina son teratógenos y exigen planificación reproductiva.
  • Corticoides sistémicos: evitar como tratamiento rutinario de psoriasis; su retirada puede acompañarse de rebote grave. Si se usan por otra enfermedad, coordinar el manejo y evitar suspensión brusca.
  • Guttata y estreptococo: tratar una infección activa documentada; el antibiótico no garantiza la desaparición de la psoriasis.
La gravedad determina las opciones.

Claves EUNACOM

  • Psoriasis: examinar piel, uñas y articulaciones.
  • La pustulosa generalizada y la eritrodérmica son urgencias.
  • UVB y tratamiento sistémico se seleccionan según gravedad y contexto.

Referencias: 16, 17. Bibliografía al final.

3.2. Pitiriasis rosada

Secuencia clínica característica

  • Inicio: una placa ovalada mayor, placa heráldica, con collarete de descamación hacia el interior; puede confundirse inicialmente con tiña corporal. No siempre se identifica.
  • Después: brote de placas ovales menores, rosadas o pigmentadas, sobre tronco y raíz de extremidades, alineadas con líneas de tensión; la espalda adopta patrón de árbol de Navidad.
  • Etiología: se ha relacionado con reactivación de HHV-6 y HHV-7, pero no corresponde presentarla como una causalidad viral demostrada en cada caso.
  • Evolución: suele resolverse espontáneamente en seis a ocho semanas, ocasionalmente hasta tres meses; el prurito es variable y puede quedar pigmentación transitoria.
Evolución habitual.

Diagnóstico y exclusiones importantes

  • Patrón típico: diagnóstico clínico, sin paneles virales ni biopsia de rutina. Preguntar por fármacos recientes y síntomas generales.
  • Palmas, plantas o mucosa: afectación prominente, adenopatías o riesgo sexual obligan a descartar sífilis secundaria mediante estudio apropiado; la ausencia de lesión palmoplantar no la excluye por sí sola.
  • Placa única anular: borde activo y aclaramiento central sugieren tiña; tomar examen micológico si hay duda antes de tratar sólo con corticoide.
  • Otras alternativas: psoriasis guttata, eccema y erupción medicamentosa semejante a pitiriasis rosada; persistencia o distribución atípica justifican reevaluación.
Antes de cerrar el diagnóstico.

Tratamiento sintomático

  • Leve: explicar curso benigno y autolimitado; emolientes, baños tibios y evitar sobrecalentamiento o roce. No requiere antibióticos ni aislamiento de rutina.
  • Prurito: corticoide tópico de baja o moderada potencia por un curso breve, según zona; antihistamínico oral cuando el prurito lo justifique, considerando edad, embarazo y sedación.
  • Intensa o extensa: el especialista puede valorar fototerapia o aciclovir en casos seleccionados; no se indican de forma automática en toda pitiriasis rosada ni para sustituir una evaluación diagnóstica.

Situaciones que requieren más atención

  • Embarazo: confirmar diagnóstico y comunicarlo al equipo obstétrico, especialmente ante inicio temprano o cuadro extenso con síntomas. La evidencia sobre riesgo gestacional es heterogénea; no prometer ausencia de riesgo ni anticipar una pérdida gestacional.
  • Reevaluar: empeoramiento, fiebre importante, erosiones mucosas, síntomas persistentes, lesiones sin resolución tras aproximadamente tres meses o tratamiento farmacológico reciente.
  • Perla: la placa heráldica seguida de lesiones paralelas a líneas cutáneas favorece pitiriasis rosada; antes de tranquilizar, revisar los datos que podrían indicar sífilis o una reacción medicamentosa.

Claves EUNACOM

  • Placa heráldica y brote troncal en árbol de Navidad.
  • Descartar imitadores cuando el patrón sea atípico.

Referencias: 18, 19. Bibliografía al final.

3.3. Sífilis secundaria y lesiones cutáneas

El exantema que obliga a examinar palmas y plantas

  • Agente: Treponema pallidum. La sífilis secundaria puede producir un exantema simétrico eritematoso o cobrizo, papuloescamoso y poco pruriginoso, incluido tronco, caras internas de extremidades, palmas y plantas.
  • Otras pistas: adenopatías generalizadas, placas mucosas, condilomas planos húmedos y alopecia en claros. La presentación es variable; no se requiere reunir todos los hallazgos.
  • Diferenciales: pitiriasis rosada, psoriasis guttata, farmacodermia y otras ITS. Un chancro previo puede haber pasado inadvertido; examinar boca, región anogenital y toda la piel con consentimiento.
Integrar piel, mucosas y contexto.

Confirmar, etapificar y buscar compromiso especial

  • Pruebas: combinar test treponémico con VDRL o RPR cuantitativo. El título basal sirve para seguimiento; la prueba treponémica puede permanecer positiva y no mide respuesta.
  • Sospecha alta con resultado discordante: considerar infección muy reciente, fenómeno de prozona o tratamiento previo; coordinar repetición y pruebas adicionales. No inferir etapa únicamente por el título.
  • Urgencia: síntomas visuales, auditivos o neurológicos exigen descartar sífilis ocular, ótica o neurosífilis, cuyo tratamiento difiere. Ofrecer prueba de VIH y evaluación de otras ITS.

Tratamiento: distinguir la norma chilena del complemento internacional

  • Chile: la Norma MINSAL 187 establece para sífilis primaria, secundaria o latente precoz en adulto sin compromiso especial penicilina benzatina 2,4 millones UI intramusculares semanalmente, por 2 semanas consecutivas.
  • Duración incierta o tardía: la norma indica 3 dosis semanales. Verificar antecedentes y coordinar la atención en la red de ITS; embarazo, VIH y compromiso neurológico requieren evaluación específica.
  • Comparación: CDC recomienda una dosis de 2,4 millones UI para sífilis primaria y secundaria no complicada. Esta diferencia explica la dosis única del apunte; no debe presentarse como si fuera la pauta ministerial chilena.
  • Gestación y alergia: la penicilina es el tratamiento con eficacia demostrada para prevenir sífilis congénita. Ante alergia, evaluación especializada urgente para confirmar tipo y planificar desensibilización cuando proceda; no sustituir automáticamente por macrólidos.
La etapa y el órgano afectado cambian la pauta.

Seguimiento, contactos y reacción al tratamiento

  • Control: repetir prueba no treponémica cuantitativa con la misma técnica y laboratorio cuando sea posible. MINSAL programa controles a 1, 3, 6 y 12 meses; interpretar tendencia junto a etapa, tratamiento y posibles nuevas exposiciones.
  • Contactos: evaluación y tratamiento según protocolo, consejería sexual y notificación sanitaria correspondiente. Evitar relaciones hasta completar manejo y resolución de lesiones.
  • Jarisch-Herxheimer: fiebre y empeoramiento transitorio tras iniciar antibiótico no equivalen a alergia. Disnea, hipotensión o urticaria inmediata requieren evaluar anafilaxia; en embarazadas, síntomas obstétricos exigen atención urgente.

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  • Exantema con palmas y plantas: incluir sífilis en el diagnóstico diferencial.
  • La pauta chilena y la de CDC no deben mezclarse sin atribución.

Referencias: 20, 21, 22, 23. Bibliografía al final.

3.4. Liquen plano

Morfología y distribución

  • Liquen plano: dermatosis inflamatoria inmunomediada; pápulas pequeñas, planas, poligonales, violáceas, brillantes y pruriginosas. Las seis P ayudan a recordar la morfología.
  • Sitios: cara flexora de muñecas y antebrazos, tobillos y región lumbar; puede presentar líneas blanquecinas finas, estrías de Wickham, y lesiones en zonas de traumatismo.
  • Mucosas: reticulado blanco bilateral en mejillas o encías, a veces dolorosas erosiones orales; preguntar además por síntomas vulvovaginales o del pene. La afectación oral aparece aproximadamente en la mitad de quienes tienen lesiones cutáneas, pero no es obligatoria.
  • Uñas y pelo: surcos, adelgazamiento o pterigión ungueal; el liquen planopilar puede producir alopecia cicatricial. Estas formas requieren diagnóstico temprano.
El patrón del liquen plano.

Confirmar y buscar desencadenantes

  • Diagnóstico: clínico si el patrón es típico; biopsia ante duda, presentación erosiva o lesiones persistentes. Revisar piel, mucosa oral, genitales, cuero cabelludo y uñas.
  • Medicamentos: una erupción liquenoide puede imitar liquen plano; revisar antihipertensivos, antiinflamatorios y otros fármacos, con cronología detallada y sin suspender tratamientos esenciales sin evaluación.
  • Hepatitis C: considerar estudio según factores de riesgo, epidemiología y presentación clínica; la asociación no convierte toda lesión liquenoide en hepatitis.
  • Diferenciales: psoriasis, eccema, sífilis secundaria, lupus cutáneo y candidiasis o leucoplasia en mucosa; una lesión oral unilateral indurada o ulcerada obliga a descartar neoplasia.

Tratamiento inicial

  • Localizado en piel: corticoide tópico potente durante un curso acotado, ajustado al sitio y con control; emolientes y reducción del rascado. Evitar potencia alta prolongada sobre cara o pliegues.
  • Prurito: tratar la inflamación; un antihistamínico puede aliviar síntomas seleccionados, pero no modifica el proceso inmunitario.
  • Mucosa oral: corticoide tópico en formulación apropiada y seguimiento odontológico o especializado; valorar dolor, ingesta y sobreinfección por Candida.
  • Extenso o resistente: dermatología puede usar fototerapia, corticoide sistémico breve u otros inmunomoduladores; no iniciar inmunosupresión sin revisar infección, embarazo y comorbilidades.

Pronóstico y seguimiento

  • Piel: muchas formas remiten con el tiempo, aunque puede quedar hiperpigmentación posinflamatoria; las variantes mucosas o foliculares pueden persistir y dejar secuelas.
  • Derivación prioritaria: alopecia cicatricial, destrucción ungueal, dolor o erosión genital, dificultad para comer o enfermedad muy extensa.
  • Vigilancia de mucosas: lesiones erosivas crónicas requieren controles. Una úlcera que no cura, sangrado, induración o crecimiento focal amerita biopsia por riesgo de carcinoma, aunque éste no sea el desenlace habitual.
Persistencia que requiere revisión.

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  • Pápulas violáceas poligonales pruriginosas y estrías de Wickham.
  • Revisar boca, genitales, pelo y uñas.

Referencias: 24, 25, 26. Bibliografía al final.

3.5. Liquen simple crónico

Qué significa liquenificación

  • Definición: engrosamiento de la piel con acentuación de sus líneas por fricción o rascado persistente. Es un patrón de reacción y no sinónimo de liquen plano ni de liquen escleroso.
  • Círculo mantenido: prurito provoca rascado, el rascado inflama y engrosa, y esa piel vuelve a picar; el hábito puede continuar incluso cuando el desencadenante inicial disminuye.
  • Clínica: una o varias placas bien delimitadas, secas, engrosadas, pruriginosas y a menudo hiperpigmentadas, con excoriaciones. Se ubican en zonas alcanzables: nuca, antebrazos, piernas, tobillos y genitales.
Por qué persiste la placa. El proceso se repite si no se controla el prurito y su causa.

Buscar la causa del prurito

  • Locales: dermatitis atópica o de contacto, psoriasis, infección fúngica, escabiosis u otro proceso inflamatorio. Preguntar por humedad, ropa, productos y contacto laboral.
  • Contexto: estrés y ansiedad pueden perpetuar el rascado, pero no justifican omitir examen físico ni atribuir el problema exclusivamente a una causa psicológica.
  • Prurito generalizado: examinar piel completa y orientar estudio de causas sistémicas si no hay explicación cutánea; no solicitar un panel universal en toda placa localizada.
  • Duda diagnóstica: examen micológico, parches o biopsia según sospecha. Una placa genital blanca con pérdida de arquitectura puede corresponder a liquen escleroso.

Interrumpir el rascado sin culpabilizar

  • Educación: explicar el mecanismo, mantener uñas cortas, sustituir el rascado por presión suave o enfriamiento y reducir fricción. Identificar períodos de rascado involuntario, como durante el sueño.
  • Barrera: emoliente frecuente; evitar baños muy calientes, jabones perfumados y tejidos irritantes. Un apósito apropiado puede proteger de la manipulación cuando no exista infección.
  • Antiinflamatorio: corticoide tópico de potencia suficiente para la placa gruesa durante un curso acotado; ajustar estrictamente si afecta genitales, cara o pliegues. Oclusión sólo con indicación porque aumenta absorción.
  • Síntomas: un antihistamínico sedante nocturno puede ayudar excepcionalmente al sueño, pero no es el tratamiento central; considerar somnolencia, caídas, interacciones y edad.
Tres componentes del manejo.

Comprobar respuesta

  • Seguimiento: debe disminuir primero el prurito y luego el grosor. Si no mejora, revisar persistencia del irritante, técnica, adherencia y diagnóstico antes de prolongar corticoide.
  • Derivación: enfermedad resistente, genital, muy extensa, sospecha de lesión tumoral o necesidad de inmunomoduladores.
  • Alarma: ulceración que no cicatriza, sangrado espontáneo, dolor nuevo, secreción purulenta o cambio focal de una placa requieren reevaluación y posible biopsia.

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  • Liquenificación = piel engrosada y dibujo cutáneo marcado.
  • Tratar la causa y romper el hábito de rascado.

Referencias: 27, 28. Bibliografía al final.

3.6. Liquen escleroso

Reconocerlo temprano

  • Enfermedad: inflamación crónica asociada a mecanismos inmunitarios, con placas blanquecinas, atróficas y frágiles; puede coexistir eritema, fisuras, equimosis y engrosamiento por rascado. No es una ITS.
  • Mujer: vulva y región perianal, a veces en figura de ocho; produce prurito, ardor, dispareunia, fisuras y cambios de arquitectura como fusión labial o estrechamiento. La mucosa vaginal suele respetarse.
  • Hombre: prepucio y glande; puede provocar fimosis, dolor, fisuras y estrechez meatal. También existe en niños y en localizaciones extragenitales.
  • Diferencial: vitiligo conserva textura y arquitectura; candidiasis, liquen plano erosivo, dermatitis y neoplasia pueden confundirse o coexistir.
Localización y consecuencias.

Diagnóstico y vigilancia

  • Evaluación: examen genital completo, síntomas urinarios y sexuales, extensión y documentación de cambios anatómicos con respeto y consentimiento.
  • Biopsia: ante incertidumbre, mala respuesta o área sospechosa, especialmente úlcera persistente, nódulo, induración o hiperqueratosis focal. Un aspecto típico puede permitir diagnóstico clínico especializado.
  • Riesgo: existe riesgo aumentado de carcinoma escamoso genital; requiere seguimiento prolongado y consulta ante cambios nuevos, aunque el control de la inflamación reduzca complicaciones.

Tratamiento de primera línea

  • Corticoide muy potente: clobetasol al 0,05% en ungüento es una opción estándar, con esquema de inducción, reducción y mantenimiento individualizado. Aplicar sobre la zona indicada y revisar técnica; potencia alta aquí tiene una indicación específica.
  • Cuidados: sustituto de jabón, emoliente o barrera, secado suave y reducción de roce. Tratar dolor, estreñimiento en niños y síntomas sexuales asociados.
  • Persistencia: comprobar uso, diagnóstico y lesiones sospechosas; tacrolimus u otros tratamientos son alternativas seleccionadas, no reemplazo automático de la terapia inicial.
  • Cirugía: puede requerirse para fimosis o secuelas obstructivas, con urología; no sustituye el control de la inflamación vulvar.
Objetivos del seguimiento.

Seguimiento orientado a función

  • Control inicial: comprobar mejoría de prurito y fisuras y posteriormente mantener revisiones; el objetivo incluye prevenir cicatrización, pérdida anatómica y daño funcional.
  • Consulta prioritaria: dificultad para orinar, chorro alterado, dolor importante, fisuras que impiden actividad o lesión que persiste pese a tratamiento correcto.
  • Autoobservación: enseñar a reconocer úlcera, bulto, sangrado o engrosamiento nuevo y a consultar sin esperar el control programado. En niños, manejo por equipo con experiencia y continuidad al crecer.

Claves EUNACOM

  • Placa blanca atrófica con prurito y cambio de arquitectura.
  • Clobetasol supervisado y seguimiento prolongado.

Referencias: 29, 30, 31. Bibliografía al final.

3.7. Lupus eritematoso cutáneo crónico (lupus discoide)

Identificar lupus discoide

  • Lupus cutáneo crónico: placas persistentes eritematosas con escama adherente, tapones foliculares, atrofia, alteración pigmentaria y cicatriz. Predomina en cara, orejas y cuero cabelludo.
  • Cabello: la inflamación folicular mantenida puede producir alopecia cicatricial irreversible; tratar pronto limita daño permanente. No confundir con alopecia difusa no cicatricial de otras causas.
  • Extensión: localizado sobre cabeza y cuello o generalizado cuando compromete otras áreas; radiación ultravioleta, tabaco y trauma pueden agravarlo.
  • Relación sistémica: el lupus discoide puede aparecer solo o acompañar lupus sistémico; no se debe diagnosticar LES únicamente por la lesión cutánea.
Pistas de lupus discoide.

Confirmación y evaluación inicial

  • Biopsia: indicada para confirmar lesiones dudosas y distinguir psoriasis, tiña, liquen plano, queratosis actínica o neoplasia. Dermatología selecciona lesión y estudio histológico; la inmunofluorescencia puede aportar en casos elegidos.
  • Interrogar: fotosensibilidad, úlceras orales, artritis, fiebre, dolor pleurítico, síntomas neurológicos, edema y orina espumosa.
  • Laboratorio dirigido: hemograma, creatinina y orina completa para buscar compromiso sistémico; ANA y otros anticuerpos según sospecha. ANA aislado no demuestra LES; resultado negativo no excluye lupus exclusivamente cutáneo.
  • Derivación: dermatología para control cutáneo; reumatología si hay síntomas, citopenias, alteración renal u otros indicios sistémicos.
Evaluación en dos planos.

Tratamiento que evita cicatrices

  • Fotoprotección: ropa, sombra y protector amplio espectro UVA/UVB de factor alto; abandonar tabaco. Evitar traumatizar o manipular las placas.
  • Enfermedad localizada: corticoide tópico de potencia y duración elegidas por sitio; las placas resistentes pueden requerir infiltración. Tacrolimus o pimecrolimus pueden ser alternativas en áreas sensibles bajo supervisión.
  • Extendida o refractaria: hidroxicloroquina es una opción sistémica habitual, con selección de dosis por peso y evaluación ocular; otros inmunomoduladores se reservan para especialista. No reemplazarla automáticamente por corticoide sistémico crónico.

Seguimiento y decisiones de examen

  • Control: documentar actividad frente a cicatriz ya establecida, caída del cabello, adherencia y exposición solar. La cicatriz y la despigmentación residual no siempre representan inflamación activa.
  • Lesión que cambia: ulceración persistente, crecimiento, sangrado o engrosamiento focal sobre una placa crónica exige valoración y eventual biopsia para descartar carcinoma.
  • Embarazo: revisar fármacos y actividad junto al equipo tratante; no retirar por cuenta propia hidroxicloroquina indicada. Metotrexato y otros teratógenos requieren una estrategia diferente.
  • Perla: placa descamativa con tapones foliculares, atrofia central y alopecia cicatricial orienta más a lupus discoide que a dermatitis seborreica.

Claves EUNACOM

  • El lupus discoide cicatriza y puede destruir folículos.
  • Investigar LES según clínica, hemograma, función renal y orina.

Referencias: 32, 33, 34. Bibliografía al final.

4. Acné y rosácea

La presencia de comedones y el compromiso ocular cambian la conducta.

4.1. Acné

Reconocer el patrón y su repercusión

  • Base: enfermedad inflamatoria del folículo pilosebáceo, con sebo, hiperqueratinización, Cutibacterium acnes y factores hormonales/genéticos. No se explica por suciedad ni requiere antibiótico en todos los casos.
  • Lesiones: comedones abiertos/cerrados, pápulas, pústulas y nódulos; cara, pecho y espalda. Buscar cicatrices, hiperpigmentación y sufrimiento psicológico, que pueden justificar derivación aunque haya pocas lesiones.
  • Formas intensas: conglobata con nódulos profundos, trayectos y cicatrices; fulminans con lesiones ulceradas y posible fiebre/artralgias necesita dermatología urgente.
  • Historia: tratamientos y adherencia, fármacos, embarazo posible y signos de hiperandrogenismo. Estudios hormonales se seleccionan por irregularidad menstrual, hirsutismo u otros datos.
La lesión orienta la intensidad.

Elegir según lesiones y riesgo

Situación Tratamiento orientador
Comedones / leve Retinoide tópico, como adapaleno, frecuentemente asociado a peróxido de benzoilo; ácido azelaico es otra opción.
Pápulas y pústulas Combinación tópica; si se usa clindamicina, asociar peróxido de benzoilo y limitar duración.
Moderado a grave inflamatorio Doxiciclina oral seleccionada más tratamiento tópico no antibiótico; revisar contraindicación por embarazo/edad.
Nódulos, cicatrices o fracaso Valorar isotretinoína oral con dermatología; considerar opciones hormonales en pacientes apropiadas.

Hacer funcionar el plan

  • Aplicación: tratar la zona propensa, no solo cada lesión; iniciar retinoide en noches alternas si irrita, acompañar hidratación y fotoprotección. La mejoría necesita semanas; revisar alrededor de 12 semanas.
  • Antibióticos: evitar monoterapia tópica/oral, combinación de antibiótico tópico y oral y prolongación indefinida. Mantener retinoide/peróxido o alternativa apropiada tras retirarlos. Minociclina tiene riesgos específicos y no es preferencia automática.
  • Hábitos: limpieza suave, productos no comedogénicos y no manipular lesiones. No hay dieta específica obligatoria respaldada para todos; no afirmar que la alimentación nunca influye ni imponer restricciones intensas.
  • Hormonas: anticoncepción combinada o espironolactona pueden ser útiles según perfil y riesgos; requieren evaluación de embarazo y contraindicaciones. No aplicar igual estrategia a toda persona con acné.
Revisar antes de declarar fracaso.

Isotretinoína: eficacia con controles

  • Seguridad: es muy teratógena; contraindicada en embarazo y lactancia. Excluir embarazo con pruebas y establecer anticoncepción eficaz desde un mes antes, durante y hasta un mes después del tratamiento.
  • Seguimiento reproductivo: realizar pruebas según ficha y protocolo; no compartir medicación ni donar sangre durante tratamiento y el mes siguiente.
  • Control: revisar antecedentes, perfil hepático y lípidos según situación, salud mental y posibles síntomas sexuales. Queilitis/xerosis son frecuentes; cefalea intensa con alteración visual, síntomas psiquiátricos o lesión hepática requieren evaluación.
  • Interacciones: no combinar con tetraciclinas por riesgo de hipertensión intracraneana ni con suplementos de vitamina A. Retinoides tópicos y tetraciclinas también se evitan durante embarazo/planificación.
  • Acné fulminans: puede requerir corticoide sistémico inicial e introducción cuidadosa de isotretinoína por especialista. No indicar automáticamente corticoide más isotretinoína más antibiótico, ni combinar isotretinoína y doxiciclina.
Antes y durante isotretinoína.

Claves EUNACOM

  • El comedón favorece acné; la rosácea habitualmente no lo presenta.
  • Antibióticos limitados y acompañados de tratamiento tópico adecuado.

Referencias: 35, 36, 37, 38, 39. Bibliografía al final.

4.2. Rosácea

Reconocer rosácea y buscar el ojo

  • Patrón: eritema centrofacial persistente o episodios de rubor, telangiectasias, ardor y posible inflamación papulopustular. Habitualmente no hay comedones; pueden coexistir rosácea y acné.
  • Fenotipos: predominio vascular, inflamatorio, fimatoso u ocular; pueden superponerse. Rinofima es engrosamiento nasal y no demuestra alcoholismo.
  • Mecanismos: alteración neurovascular e inmune, predisposición y microbiota, incluido Demodex. Su presencia no obliga a diagnosticar parasitosis ni usar permetrina a todos.
  • Ojo: sequedad, sensación de arenilla, blefaritis o chalaziones; queratitis y úlcera corneal amenazan visión. Dolor, fotofobia o disminución visual requieren valoración oftalmológica urgente.
Síntomas oculares: graduar urgencia.

Tratar la manifestación predominante

Manifestación Opciones
Eritema persistente Brimonidina u otros agentes vasoconstrictores tópicos en seleccionados; explicar irritación o rebote.
Telangiectasias Láser/luz por personal capacitado según fototipo y objetivos.
Pápulas y pústulas Metronidazol, ivermectina o ácido azelaico tópicos; doxiciclina oral si extensión/respuesta lo requiere.
Fimatosis Evaluación especializada; fármacos en fase inflamatoria y procedimientos si tejido establecido.
Ocular Higiene palpebral, lubricación y coordinación oftalmológica según gravedad.
Una rosácea, varios objetivos.

Cuidados, límites y seguimiento

  • Base: limpieza suave, hidratación y fotoprotección; identificar desencadenantes personales como sol, calor, alcohol o comidas picantes sin prohibiciones indiscriminadas.
  • Precaución: evitar corticoides tópicos faciales de uso prolongado. Tacrolimus o isotretinoína no son tratamiento general de primera línea; isotretinoína queda para casos seleccionados y con controles reproductivos.
  • Reevaluar: respuesta se mide en semanas, con fotografías clínicas y síntomas si es útil. Unilateralidad marcada, fotosensibilidad sistémica o presentación atípica obligan a revisar lupus, dermatitis u otras causas.
  • Embarazo: seleccionar medicamentos compatibles; no extrapolar doxiciclina o isotretinoína. No confundir disponibilidad internacional de una formulación con indicación o acceso garantizado en Chile.

Claves EUNACOM

  • Sin comedones y con rubor centrofacial: pensar en rosácea.
  • La afectación ocular puede ser más importante que la cutánea.

Referencias: 3, 40, 36. Bibliografía al final.

5. Habones, angioedema y prurigo

Distinguir prurito persistente de reacciones con riesgo sistémico.

5.1. Urticaria aguda

Habones y duración

  • Lesión: elevación pruriginosa, variable, evanescente; cada habón suele durar menos de 24 horas y no deja cicatriz. Puede acompañarse de angioedema, más profundo y duradero. Dermatografismo es una forma inducible.
  • Curso: aguda hasta seis semanas; si persiste o recurre más de seis semanas se considera crónica. No esperar seis meses para reclasificar.
  • Causas: infecciones, alimentos, fármacos o estímulos físicos; muchos episodios no tienen causa identificada. Urticaria no equivale automáticamente a alergia alimentaria.
Dos relojes distintos.

Diferencias que cambian la conducta

Patrón Qué considerar
Habones aislados, paciente estable Urticaria: control del prurito y búsqueda dirigida de desencadenantes.
Habones con disnea, estridor, síncope o hipotensión Anafilaxia: adrenalina IM y manejo de urgencia.
Angioedema sin habones, IECA o episodios familiares Mecanismo por bradicinina; riesgo de vía aérea y tratamiento específico.
Lesión fija >24 h, dolor, púrpura o residuo Reconsiderar vasculitis urticarial u otro diagnóstico.

Tratamiento si no hay anafilaxia

  • Primera línea: antihistamínico H1 de segunda generación, por ejemplo cetirizina 10 mg/día en adulto; ajustar a edad, función renal y ficha del medicamento. Evitar sedantes como elección rutinaria.
  • Evaluación: historia y exploración suelen bastar en episodio agudo simple. No solicitar de rutina paneles alimentarios ni indicar dietas amplias de exclusión. Retirar el desencadenante demostrado.
  • Persistencia: revisar diagnóstico, adherencia y factores agravantes, incluidos AINE. En crónica, la guía chilena contempla aumentar el mismo H1 hasta cuatro veces bajo supervisión; no es una instrucción universal para niños ni automedicación.
  • Escalar: omalizumab y otros tratamientos corresponden a urticaria crónica refractaria especializada. Corticoides sistémicos no son mantenimiento y su rescate breve se individualiza; angioedema aislado no exige añadirlos automáticamente.

Anafilaxia: conducta inmediata

  • Reconocer: inicio rápido con compromiso de vía aérea, respiración o circulación, a veces sin lesiones cutáneas. Activar ayuda, retirar exposición posible y mantener al paciente acostado; adaptar posición si disnea o embarazo, sin dejarlo ponerse de pie.
  • Adrenalina IM: usar solución de 1 mg/mL en cara anterolateral del muslo. Dosis por peso 0,01 mg/kg, máximo 0,5 mg por dosis; adulto habitualmente 0,5 mg. Repetir a los cinco minutos si persiste compromiso, según respuesta y protocolo.
  • Soporte: oxígeno, monitorización, acceso venoso y cristaloides si shock; pedir apoyo temprano para vía aérea amenazada. No esperar a antihistamínicos ni corticoides: no revierten por sí solos el compromiso vital.
  • Después: observación según gravedad, respuesta y riesgo bifásico; documentar causa, prevención y plan de emergencia. Adrenalina IV requiere equipo experto y monitorización.
Si hay compromiso vital. Soporte, adrenalina y organización de ayuda se realizan sin demoras evitables.

Angioedema: pensar en el mecanismo

  • Histaminérgico: suele ser rápido y acompañar habones; si hay anafilaxia se trata como tal.
  • Bradicinina: IECA o déficit/disfunción de C1 inhibidor pueden producir edema sin prurito ni habones, incluso dolor abdominal recurrente. Antihistamínicos, corticoides y adrenalina suelen ser ineficaces frente al mecanismo puro.
  • Prioridad: asegurar valoración de vía aérea y atención urgente si lengua/laringe comprometidas. Suspender IECA causal y derivar para tratamiento específico; C4 y C1 inhibidor ayudan en estudio hereditario/adquirido, sin retrasar atención.
Angioedema: mecanismo y seguridad.

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  • Urticaria crónica: más de seis semanas, no seis meses.
  • Anafilaxia: adrenalina intramuscular temprana.

Referencias: 41, 42, 43. Bibliografía al final.

5.2. Prúrigo infantil agudo / picadura de insectos

Reconocer prúrigo por picaduras

  • Patrón: brotes de pápulas muy pruriginosas, a veces con vesícula o punto central; predominan áreas expuestas, aunque nuevas reacciones pueden aparecer en otras zonas. Frecuente en niños sensibilizados a picaduras.
  • Historia: pulgas, chinches, mosquitos, mascotas, viajes y vivienda; personas convivientes pueden no reaccionar igual. Las lesiones duran días, a diferencia de cada habón urticarial.
  • Diferenciales: sarna si prurito nocturno/convivientes y distribución compatible; impétigo si sobreinfección; varicela u otras erupciones según clínica. No atribuir lesiones necróticas automáticamente a una araña.

Aliviar y controlar la exposición

  • Medidas: frío local, evitar rascado, uñas cortas, higiene y control ambiental responsable, incluyendo tratamiento veterinario de mascotas si corresponde. Repelente adecuado a edad y protección física.
  • Síntomas: corticoide tópico breve de potencia apropiada y antihistamínico oral no sedante si prurito importante, con dosis por edad/peso. No aplicar insecticidas domésticos directamente en la piel.
  • Antibiótico: no se indica por enrojecimiento o prurito aislados; reservar para infección bacteriana documentada clínicamente. Buscar fiebre, dolor creciente, pus o expansión compatible.
  • Urgencia: disnea, edema de lengua o síncope tras picadura sugieren anafilaxia; dolor intenso, necrosis o deterioro general requieren atención inmediata.
Cortar el ciclo de picaduras.

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  • Controlar la exposición evita nuevos brotes.
  • Inflamación por picadura no significa infección bacteriana.

Referencias: 44, 43. Bibliografía al final.

5.3. Prúrigo nodular

Nódulos dentro de un circuito de prurito

  • Clínica: nódulos firmes, excoriados e intensamente pruriginosos, a menudo simétricos en superficies extensoras. El rascado perpetúa inflamación, pero no explica por sí solo toda la enfermedad.
  • Mecanismo: trastorno neuroinmunológico crónico; puede coexistir atopia o enfermedad sistémica. No es simplemente una reacción alérgica a insectos ni debe etiquetarse como autoinmunidad obligatoria.
  • Evaluar: sueño, salud mental, medicamentos y causas de prurito; seleccionar estudios renales, hepáticos, hematológicos u otros por historia. Biopsia si lesión atípica o duda diagnóstica.

Plan para piel y prurito

  • Base: emolientes, reducción del trauma, protección de lesiones y tratar causas coexistentes. Los antihistamínicos solos suelen ser insuficientes.
  • Local: corticoides tópicos potentes por tiempo y zona, a veces oclusión o tratamiento intralesional especializado.
  • Extenso o refractario: fototerapia UVB y tratamientos sistémicos o biológicos seleccionados por dermatología; valorar seguridad y acceso. Controlar picor y aparición de nuevas lesiones además del aspecto de nódulos.
Tratar el circuito completo.

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  • Prurito, rascado e inflamación se refuerzan entre sí.

Referencias: 45. Bibliografía al final.

6. Infecciones e infestaciones

Reconocer el agente probable, la extensión y los contactos que requieren manejo.

6.1. Piodermias (superficiales y profundas)

Reconocer la profundidad

  • Impétigo: erosiones con costras melicéricas; la forma ampollar produce ampollas flácidas por toxinas de Staphylococcus aureus. También participa Streptococcus pyogenes. Es frecuente sobre excoriaciones, eczema o picaduras.
  • Ectima: úlcera cubierta por costra adherente, más profunda y con riesgo de cicatriz. Foliculitis: pústulas centradas por pelo; furúnculo: infección folicular profunda y dolorosa. Carbunco estafilocócico: conglomerado de furúnculos.
  • Erisipela: placa caliente, dolorosa, de borde más elevado y definido; celulitis: inflamación profunda de bordes menos nítidos. Buscar puerta de entrada, edema y tiña interdigital.
De la superficie a los tejidos profundos.

Distinguir pus, inflamación y gravedad

  • Absceso: colección fluctuante; la ecografía ayuda cuando la palpación es dudosa. Drenar es el tratamiento central; los antibióticos por sí solos no sustituyen el control del foco.
  • Cultivo: útil en pus, recurrencia, fracaso, inmunosupresión o sospecha de resistencia. La celulitis típica leve no requiere cultivo superficial ni hemocultivos rutinarios.
  • Urgencia: dolor desproporcionado, avance rápido, bullas hemorrágicas, necrosis, crepitación, hipotensión o toxicidad sugieren infección necrosante. Reanimar, antibióticos intravenosos amplios y evaluación quirúrgica inmediata; no demorar por imágenes.

Manejo ambulatorio orientativo

Presentación Conducta
Impétigo localizado, sin compromiso general Aseo suave y mupirocina tópica 2 veces al día por 5 días según esquema IDSA; evitar cursos repetidos indiscriminados.
Impétigo extenso o ectima Antibiótico oral activo frente a estreptococo y S. aureus sensible, por ejemplo cefalexina; habitualmente 7 días. Ajustar a alergias y resistencias locales.
Celulitis no purulenta leve Betalactámico oral adecuado, como cefalexina; reevaluar a las 48-72 horas. Un curso inicial de 5 días puede prolongarse si no mejora.
Absceso con fiebre, múltiples focos o huésped vulnerable Drenaje más antibiótico según cultivo y riesgo de S. aureus resistente; individualizar embarazo, edad y función renal.
La conducta depende del foco y del paciente.

Seguimiento y prevención

  • Evolución: delimitar el eritema, elevar la extremidad y controlar dolor. La coloración puede tardar en desaparecer; empeoramiento sistémico o falta de mejoría obliga a revisar diagnóstico, foco y adherencia.
  • Evitar errores: dermatitis por estasis bilateral no equivale a celulitis. Un quiste roto puede estar inflamado sin infección. No añadir cobertura para S. aureus resistente a meticilina automáticamente a toda celulitis no purulenta.
  • Prevenir: higiene de manos, cubrir lesiones exudativas, no compartir toallas y tratar puertas de entrada. Infección periocular, recién nacido, sepsis o sospecha necrosante requieren evaluación urgente.

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  • La presencia de una colección cambia la conducta: buscar drenaje.
  • Dolor desproporcionado con progresión rápida exige descartar infección necrosante.

Referencias: 46, 47, 48. Bibliografía al final.

6.2. Infecciones micóticas de piel y fanéreos

Piel, pelo y uñas: no requieren el mismo tratamiento

  • Tiña corporal: placa anular con borde activo descamativo y aclaramiento central; puede ser poco típica después de corticoides. Tiña crural suele respetar el escroto; candidiasis puede comprometerlo y producir lesiones satélite.
  • Tiña pedis: maceración interdigital, descamación plantar o vesículas. Puede actuar como puerta de entrada para celulitis; revisar calzado, humedad y uñas.
  • Tiña capitis: descamación, pelos rotos, puntos negros o alopecia en placas; querion es una forma inflamatoria tumefacta con riesgo de alopecia cicatricial. Examinar contactos y posible exposición a animales.

Imagen sugerida (nueva): Lámina de fotografías de micosis de piel, pelo y uñas, con localización y patrón rotulados.

Confirmar cuando modifica la decisión

  • Micología: raspado del borde activo con examen directo con KOH; cultivo si diagnóstico incierto, enfermedad capilar, fracaso o necesidad de identificar especie. Una toma deficiente puede dar un resultado negativo.
  • Onicomicosis: engrosamiento, cambio de color y detritos subungueales también aparecen en psoriasis o trauma. Confirmar infección con KOH, cultivo o histología de recorte antes de un antifúngico sistémico prolongado.
  • Resistencia: enfermedad extensa o persistente pese a tratamiento bien realizado exige verificar diagnóstico y adherencia, cultivar y derivar; existen dermatofitos resistentes emergentes.

Elegir la vía y prevenir daño

  • Tiña localizada: terbinafina o azol tópicos según localización y formulación; completar el curso indicado y mantener seca la zona. Evitar combinaciones rutinarias con corticoides potentes, que enmascaran y extienden la infección.
  • Pelo: tiña capitis requiere antifúngico oral; griseofulvina o terbinafina se seleccionan según especie, peso y disponibilidad. El champú antifúngico solo reduce transmisión y nunca sustituye el tratamiento sistémico. Derivar querion prontamente.
  • Uñas: terbinafina oral suele ser opción en dermatofitos; evaluar hepatopatía, interacciones y exámenes basales. Las lacas sirven en casos superficiales o limitados. La uña sana tarda meses en crecer; no declarar fracaso precoz.
  • Embarazo: preferir manejo tópico cuando corresponde y posponer tratamientos sistémicos electivos de uñas; toda indicación oral requiere evaluación específica.
La localización orienta la vía terapéutica.

Pitiriasis versicolor

  • Patrón: proliferación de Malassezia; máculas hipo o hiperpigmentadas en tronco y hombros, con escama fina que aparece al raspar suavemente, o signo del uñetazo. El KOH muestra levaduras e hifas cortas.
  • Manejo: azol tópico o champú de sulfuro de selenio según pauta; enfermedad extensa o recurrente puede requerir azol oral supervisado. Evitar ketoconazol oral por toxicidad. Controlar humedad y sudor, y usar fotoprotección.
  • Evolución: la descamación mejora antes que el color; la pigmentación puede demorar semanas o meses en normalizarse. La recurrencia no implica mala higiene y puede requerir prevención tópica individualizada.
Versicolor: actividad y pigmentación no son equivalentes.

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  • Tiña capitis: tratamiento oral; un champú aislado es insuficiente.
  • Onicomicosis: confirmar antes de tratamiento sistémico prolongado.

Referencias: 49, 50, 51, 52. Bibliografía al final.

6.3. Candidiasis urogenital

Reconocer candidiasis sin confundir colonización

  • Vulvovaginitis: prurito intenso, eritema, edema, fisuras, disuria externa y flujo blanco grumoso; estos hallazgos no son exclusivos. El pH vaginal suele permanecer menor de 4,5.
  • Factores asociados: antibióticos recientes, embarazo, diabetes mal controlada e inmunosupresión. Muchos episodios ocurren sin desencadenante identificable; no asumir una infección de transmisión sexual.
  • Balanitis candidiásica: glande y prepucio eritematosos, prurito y pequeñas lesiones periféricas. Si recurre, investigar diabetes y diagnósticos alternativos; no retraer forzadamente un prepucio estrecho.

Confirmar y clasificar

  • Evaluación: examen vulvovaginal y microscopía de secreción con solución salina/KOH si está disponible. Un cultivo positivo aislado sin síntomas no obliga a tratar.
  • Complicada: síntomas intensos, recurrencia, especie no albicans o huésped inmunocomprometido. Solicitar cultivo o prueba validada para identificar especie y considerar susceptibilidad ante persistencia.
  • Diferenciales: vaginosis bacteriana, tricomoniasis, dermatitis irritativa y liquen escleroso. Dolor pélvico, fiebre, úlcera o secreción uretral requieren otra evaluación y no deben atribuirse automáticamente a Candida.
No todo prurito genital es candidiasis.

Tratamiento según contexto

Situación Manejo inicial
Episodio no complicado, no gestante Azol vaginal según formulación, o fluconazol 150 mg oral una vez si no hay contraindicaciones o interacciones.
Embarazo Azol tópico vaginal durante 7 días. Evitar fluconazol oral y ácido bórico.
Recurrente: 3 o más episodios en menos de un año Confirmar y evaluar factores. Puede necesitar inducción prolongada y supresión con fluconazol 150 mg semanal por 6 meses bajo supervisión; excluir embarazo y revisar interacciones, hepatopatía y función renal antes de elegir una pauta oral.
Balanitis sintomática Higiene suave, secado y azol tópico. Evaluar fimosis, diabetes y otras causas si persiste.
Tres escenarios terapéuticos.

Reevaluar y aconsejar

  • Persistencia: no encadenar tratamientos sin examen. En enfermedad severa o inmunosupresión suelen requerirse pautas más prolongadas; Candida no albicans necesita manejo dirigido, no repetir automáticamente fluconazol.
  • Parejas: no tratar sistemáticamente a parejas asintomáticas. Una pareja con balanitis sí puede beneficiarse de tratamiento; evaluar otras ITS según antecedentes y hallazgos.
  • Cuidados: evitar duchas vaginales y productos irritantes. Algunas cremas vaginales debilitan preservativos de látex; revisar el prospecto. No hay evidencia suficiente para sustituir antifúngicos por probióticos o remedios caseros.

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  • El embarazo cambia la elección: azol tópico vaginal por 7 días.
  • Síntomas persistentes exigen revisar diagnóstico y especie.

Referencias: 53, 54, 55. Bibliografía al final.

6.4. Sarna

Sospecha clínica de escabiosis

  • Patrón: prurito predominantemente nocturno con otros convivientes afectados; pápulas, excoriaciones y surcos en espacios interdigitales, muñecas, axilas, cintura, areolas o genitales. Puede coexistir impétigo.
  • Lactantes y mayores: distribución menos típica; pueden afectarse palmas, plantas y cuero cabelludo. La ausencia de prurito intenso no excluye sarna en personas frágiles o inmunodeprimidas.
  • Confirmación: dermatoscopía o identificación de ácaros, huevos o heces en raspado. Un examen negativo no descarta una sospecha clínica alta; diferenciar eczema, picaduras, prúrigo y pediculosis.

Imagen sugerida (nueva): Fotografía clínica y dermatoscópica de escabiosis, con los hallazgos descritos señalados.

Tratar piel completa y repetir correctamente

  • Primera opción habitual: permetrina al 5%; cubrir toda la piel indicada, incluidos pliegues, espacios interdigitales, genitales y debajo de uñas. En adulto, desde cuello hacia abajo; en lactantes y personas con compromiso cefálico, incluir cabeza evitando ojos y boca.
  • Aplicación: dejar 8-14 horas y lavar; repetir aproximadamente a los 7 días. Reaplicar en manos si se lavan durante el período de exposición. Seguir la ficha del producto y asegurar cantidad suficiente.
  • Edad y embarazo: permetrina es una opción habitual en embarazo y desde los 2 meses. En lactantes menores se requiere pauta pediátrica, como azufre precipitado formulado; no improvisar concentraciones.
  • Ivermectina: alternativa oral de 200 microgramos/kg por dosis, dos dosis separadas 7-14 días. Evitar su uso habitual en embarazo y niños menores de 15 kg, donde la seguridad no está establecida; evaluar interacciones.
Un tratamiento completo exige varios pasos.

Interrumpir transmisión

  • Contactos: tratar simultáneamente a convivientes y contactos estrechos, aunque aún no tengan síntomas. Coordinar la segunda aplicación para evitar reinfestación.
  • Ambiente: lavar ropa, toallas y ropa de cama con ciclo caliente; lo no lavable puede mantenerse sellado al menos 72 horas, hasta una semana. No fumigar la vivienda ni usar insecticidas ambientales sobre la piel.
  • Conducta: evitar contacto cutáneo estrecho hasta completar las medidas indicadas; revisar brotes en residencias, hospitales o escuelas con el equipo de salud.

Distinguir prurito residual de fracaso

  • Después del tratamiento: el prurito puede durar semanas; usar emolientes y tratamiento sintomático indicado. La persistencia aislada de picazón no justifica repetir indefinidamente escabicidas.
  • Reevaluar: nuevos surcos, nuevas lesiones o síntomas persistentes más allá de 2-4 semanas sugieren reinfestación, aplicación incompleta o diagnóstico alternativo.
  • Sarna costrosa: placas hiperqueratósicas extensas y gran carga parasitaria; es muy contagiosa. Requiere aislamiento de contacto, manejo especializado y combinación de tratamiento tópico y oral.
Prurito posterior: interpretar el patrón.

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  • Tratar al paciente sin tratar contactos favorece reinfestación.
  • Picazón residual no equivale por sí sola a ácaros vivos.

Referencias: 56, 57, 58. Bibliografía al final.

6.5. Pediculosis

Identificar el parásito y su localización

  • Pediculosis capitis: prurito del cuero cabelludo, excoriaciones occipitales o retroauriculares y piojos vivos. La transmisión es principalmente cabeza a cabeza; no demuestra falta de higiene.
  • Diagnóstico: buscar ninfas o adultos con peinado húmedo y peine fino. Las liendres se adhieren al pelo; las alejadas del cuero cabelludo pueden estar vacías o muertas. Caspa y residuos se desprenden más fácilmente.
  • Pediculosis corporis: piojos en costuras de ropa, asociados a dificultad de acceso a baño y ropa limpia. Priorizar cambio y lavado de prendas; considerar enfermedades transmitidas por piojos ante fiebre.
  • Pediculosis pubis: ladillas y liendres en pelo púbico u otras áreas de pelo grueso. Investigar contactos sexuales y ofrecer estudio de otras ITS; afectación de pestañas requiere manejo específico.
La ubicación orienta las medidas.

Tratar infestación activa

  • Cabeza: permetrina al 1% es una opción desde los 2 meses, según formulación disponible. Aplicar siguiendo exactamente tiempo y modo del producto; a menudo requiere segunda aplicación alrededor del día 9.
  • Apoyo: retirar piojos y liendres con peine fino, revisar cuero cabelludo y contactos. Evitar acondicionador antes de productos cuya eficacia se reduce por este; no mezclar pediculicidas.
  • Si persiste: confirmar piojos vivos, técnica correcta y reinfestación antes de atribuir resistencia. Tras fracaso de una pauta completa, elegir otro mecanismo según edad, disponibilidad y prescripción.
  • Seguridad: evitar ivermectina oral en embarazo o menores de 15 kg. No utilizar lindano de rutina, ni kerosene, insecticidas domésticos o preparados veterinarios.
Antes de repetir un pediculicida.

Contactos, ropa y escuela

  • Familia: revisar convivientes y tratar infestaciones activas; también considerar tratamiento de quienes comparten cama. En ladillas, tratar parejas del último mes y evitar relaciones hasta resolver infestación.
  • Textiles: lavar y secar con calor ropa de cama y prendas recientemente usadas; limpiar peines. La limpieza excesiva y la fumigación no aportan beneficios.
  • Escuela: las liendres aisladas no son criterio razonable de exclusión prolongada. Iniciar tratamiento y seguir recomendaciones sanitarias locales; reducir el estigma y el contacto directo de cabezas.

Derivar cuando cambia el riesgo

  • Ojos o pestañas: no aplicar champú pediculicida cerca de la córnea; valoración profesional.
  • Complicaciones: fiebre, impetiginización extensa, adenopatías dolorosas o prurito persistente requieren examen. En lesiones genitales infantiles evaluar contexto y protección del niño sin inferir por sí solas una vía de transmisión.

Claves EUNACOM

  • Piojos vivos confirman infestación activa; liendres antiguas no siempre.
  • Permetrina 1% para piojos y 5% para sarna son pautas distintas.

Referencias: 59, 60, 61. Bibliografía al final.

6.6. Verrugas

Reconocer verrugas por VPH

  • Vulgares: pápulas hiperqueratósicas de superficie rugosa, frecuentes en manos y dedos. Los puntos negros corresponden a capilares trombosados.
  • Plantares: interrumpen las líneas de la piel y pueden doler al comprimir lateralmente; el callo suele conservar dermatoglifos. Las planas son pequeñas y lisas; las filiformes tienen prolongaciones finas.
  • Anogenitales: lesiones papilomatosas o verrugosas, aisladas o agrupadas. Las verrugas suelen relacionarse con tipos de VPH de bajo riesgo; su presencia no equivale a cáncer.
  • Confirmación: habitualmente clínica. Biopsiar o derivar lesión pigmentada irregular, indurada, fija, ulcerada, sangrante, de crecimiento rápido o resistente, especialmente en inmunosupresión.

Elegir entre observación y tratamiento

  • Verruga no genital: puede observarse si no molesta, pues muchas remiten espontáneamente. Explicar que el tratamiento toma semanas y que puede haber recidivas.
  • Ácido salicílico: opción tópica habitual para verrugas comunes o plantares; aplicar solo sobre la lesión, protegiendo piel sana y según concentración indicada. No usar en cara, mucosas o genitales ni sin evaluación en pie diabético o mala circulación.
  • Crioterapia: alternativa aplicada por personal capacitado; puede requerir sesiones repetidas, causar dolor, ampolla y cambios de pigmentación. Considerar edad, localización y tolerancia.
  • Lesión dudosa: no destruirla antes de obtener diagnóstico; el tratamiento cosmético de una lesión maligna retrasa la atención.
La localización cambia el tratamiento.

Condilomas: manejo por sitio y embarazo

  • Opciones: crioterapia, ácido tricloroacético por profesional o tratamiento tópico prescrito, como imiquimod o podofilotoxina, según lesión, sitio y disponibilidad. Ninguna opción elimina toda infección latente por VPH.
  • Embarazo: evitar podofilina, podofilotoxina y sinecatequinas; imiquimod generalmente se evita por datos limitados. Preferir alternativas profesionales apropiadas, como crioterapia.
  • Sitios internos: lesión cervical, intraanal o uretral requiere evaluación dirigida; no extrapolar productos cutáneos a mucosas. Examinar y ofrecer pruebas para otras ITS según riesgo.

Prevención y seguimiento

  • Educación: no cortar ni arrancar las verrugas; evitar compartir instrumentos de depilación o limado. Los preservativos reducen exposición, pero no cubren toda la piel susceptible.
  • Vacuna: previene infección por tipos incluidos, no trata verrugas ya presentes. Mantener vacunación y tamizaje cervical conforme al programa chileno; un condiloma aislado no indica por sí solo controles cervicales más frecuentes.
  • Derivación: inmunosupresión, múltiples recidivas, diagnóstico incierto, compromiso funcional o sospecha de neoplasia.
Tratamiento, vacuna y tamizaje tienen funciones distintas.

Claves EUNACOM

  • Una lesión verrugosa atípica necesita diagnóstico antes de destrucción.
  • No aplicar tratamientos de verrugas comunes en genitales.

Referencias: 62, 63, 64. Bibliografía al final.

6.7. Herpes simplex

Vesículas agrupadas y recidivantes

  • Clínica: ardor o dolor seguido de vesículas agrupadas sobre base eritematosa, que evolucionan a erosiones y costras. HSV-1 y HSV-2 pueden comprometer boca o genitales; la ubicación no identifica por sí sola el tipo viral.
  • Primoinfección oral: gingivoestomatitis dolorosa, fiebre y dificultad para alimentarse, especialmente en niños. Evaluar hidratación. La recidiva labial suele ser más localizada.
  • Panadizo herpético: dedo doloroso con vesículas; no incidir como si fuera un absceso bacteriano. Eczema herpético: erosiones o vesículas monomorfas diseminadas sobre eczema, con dolor y posible fiebre.
Un mismo virus puede producir cuadros muy distintos.

Confirmar cuando la presentación lo exige

  • Prueba preferente: PCR/NAAT de lesión reciente para herpes genital o atípico; el rendimiento baja cuando la lesión cicatriza. El cultivo es una alternativa menos sensible.
  • Serología: tiene indicaciones seleccionadas y limitaciones; una IgM de HSV no confirma un episodio reciente y no se recomienda. Ofrecer prueba de VIH ante herpes genital y evaluar otras causas de úlcera.
  • Urgencia: ojo rojo doloroso, fotofobia o disminución visual; recién nacido; alteración de conciencia; diseminación o inmunosupresión importante. No iniciar corticoide ocular sin evaluación oftalmológica.

Antivirales: ejemplos en adulto con función renal normal

Situación Pauta orientativa
Primer episodio genital Aciclovir 400 mg oral cada 8 horas o valaciclovir 1 g cada 12 horas, durante 7-10 días.
Recurrencia genital Iniciar en pródromo o primer día; ejemplo: valaciclovir 500 mg cada 12 horas por 3 días.
Supresión de recidivas Ejemplo: aciclovir 400 mg cada 12 horas; decidir por frecuencia, repercusión y preferencias, con revisión periódica.
Enfermedad grave o complicada Hospitalización y aciclovir intravenoso ajustado a función renal y síndrome; no usar una pauta oral corta.
Elegir la estrategia antiviral.

Cuidar al paciente y evitar transmisión

  • Labial leve: analgesia, hidratación y evitar manipulación; valorar antiviral temprano en episodios importantes. Los antivirales reducen duración y recidivas, pero no eliminan la latencia.
  • Embarazo: consultar prontamente por primer episodio, especialmente cercano al parto; coordinar manejo obstétrico para prevenir herpes neonatal. Aciclovir puede usarse cuando está indicado.
  • Consejería: evitar besos o relaciones con contacto de la zona durante lesiones o pródromos. Existe eliminación viral asintomática; preservativos y supresión reducen, pero no anulan, transmisión. No besar a recién nacidos con lesiones labiales.

Claves EUNACOM

  • Herpes ocular y eczema herpético requieren atención urgente.
  • El antiviral controla replicación; no erradica la latencia.

Referencias: 65, 66, 67, 68. Bibliografía al final.

6.8. Herpes zóster

Reconocer el dermatoma y las complicaciones

  • Reactivación: el virus varicela-zóster permanece latente y causa dolor, ardor o hipersensibilidad, seguido de vesículas agrupadas en un dermatoma, habitualmente unilateral y sin cruzar la línea media.
  • Diferenciales: herpes simplex recurrente, dermatitis de contacto y dolor radicular sin lesiones. La PCR de una vesícula ayuda cuando el patrón es atípico, diseminado o aparece en un huésped inmunocomprometido.
  • Neuralgia posherpética: dolor que persiste más de 90 días desde el inicio del exantema; su riesgo aumenta con edad y gravedad. No confundir persistencia de dolor con actividad viral continua.

Imagen sugerida (nueva): Fotografía de lesiones de herpes zóster que permita reconocer la distribución en un dermatoma.

Situaciones que requieren atención inmediata

  • Rama oftálmica: lesiones en frente, párpado o nariz exigen evaluar compromiso ocular. Ojo rojo, dolor ocular, fotofobia o alteración visual requieren oftalmología urgente; la ausencia de lesión nasal no excluye afectación ocular.
  • Ramsay Hunt: vesículas auriculares con otalgia y parálisis facial periférica, a veces vértigo o hipoacusia; derivar de urgencia.
  • Diseminación: lesiones fuera del territorio esperado, compromiso neurológico, visceral o inmunosupresión importante pueden requerir hospitalización y antiviral intravenoso. Embarazo y niños ameritan evaluación individual.
Localización y huésped definen urgencia.

Antiviral y control del dolor

  • Oportunidad: iniciar idealmente durante las primeras 72 horas. Tratar también más tarde si siguen apareciendo vesículas o existe compromiso ocular, inmunosupresión o enfermedad complicada; no descartar tratamiento solo por el reloj.
  • Adulto sin insuficiencia renal: ejemplo de pauta es valaciclovir 1 g oral cada 8 horas por 7 días; alternativa aciclovir 800 mg 5 veces al día por 7 días. Ajustar por función renal y asegurar hidratación.
  • Analgesia: paracetamol o antiinflamatorio si son apropiados; dolor neuropático persistente puede requerir gabapentinoide o antidepresivo seleccionado, considerando sedación, caídas e interacciones.
  • Límites: los antivirales favorecen recuperación, pero no garantizan prevenir neuralgia. No usar corticoides sistémicos de rutina ni como monoterapia antiviral.
Actuar sobre virus, dolor y transmisión.

Contagio, cuidado local y prevención

  • Transmisión: una persona susceptible expuesta puede desarrollar varicela. Cubrir lesiones, higiene de manos y evitar contacto con embarazadas no inmunes, recién nacidos e inmunodeprimidos hasta que todas estén en costra.
  • Cuidados: mantener lesiones limpias y secas; no usar antibióticos sin infección bacteriana agregada. En diseminación o inmunosupresión seguir precauciones hospitalarias correspondientes.
  • Vacunación: la vacuna recombinante previene nuevos episodios y complicaciones en grupos indicados; no trata el episodio actual. Verificar indicación y acceso en Chile sin asumir cobertura universal.

Claves EUNACOM

  • Zóster oftálmico: iniciar manejo y evaluar el ojo sin demora.
  • La función renal modifica las dosis de aciclovir y valaciclovir.

Referencias: 69, 70, 71. Bibliografía al final.

6.9. Moluscos contagiosos

Diagnóstico por la pápula umbilicada

  • Morfología: pequeñas pápulas firmes, brillantes, perladas o del color de la piel, con depresión central. Son causadas por un poxvirus; suelen agruparse en tronco, pliegues y extremidades.
  • Transmisión: contacto directo, autoinoculación por rascado y objetos compartidos. Es frecuente en niños y en piel atópica; en adultos, lesiones genitales pueden adquirirse por contacto sexual.
  • Evolución: suele resolverse espontáneamente en meses, aunque algunos casos duran años. El enrojecimiento de una lesión puede acompañar la respuesta inmune previa a desaparecer y no prueba infección bacteriana.
  • Duda diagnóstica: verrugas, milia y otras pápulas pueden parecerse. Lesiones grandes, numerosas o atípicas, especialmente faciales en adultos, requieren evaluar inmunosupresión y considerar biopsia.

Observar también es una conducta terapéutica

  • Niño inmunocompetente: explicar evolución, evitar rascado y controlar dermatitis asociada. Si las lesiones son pocas y no molestan, la observación suele ser suficiente.
  • Tratamiento activo: considerar por síntomas, eczema difícil, autoinoculación persistente, impacto importante, localización genital o inmunosupresión. Discutir beneficio frente a dolor, cicatriz y alteración de pigmentación.
  • Procedimientos: crioterapia o curetaje por personal entrenado, seleccionando edad y tolerancia; no indicar extracción casera ni exprimir el centro. Tratamientos tópicos específicos dependen de disponibilidad y evaluación.
  • Evitar: imiquimod no se recomienda en niños por falta de beneficio demostrado y efectos adversos. Antibióticos solo si existe sobreinfección bacteriana, no para eliminar el virus.
Cuándo observar y cuándo intervenir.

Cuidados que limitan autoinoculación

  • Piel: mantener uñas cortas, no rasurar sobre lesiones y usar emolientes si hay eczema. Cubrirlas cuando exista contacto deportivo o exposición directa, evitando maceración continua.
  • Objetos: no compartir toallas, esponjas, máquinas de afeitar ni ropa en contacto directo con lesiones. Higiene habitual de manos; no es necesario desinfectar de manera agresiva toda la casa.
  • Vida diaria: no excluir automáticamente de escuela o jardín por moluscos; se pueden adaptar actividades y cubrir lesiones, siguiendo orientaciones sanitarias locales.
Reducir la autoinoculación.

Derivación y evaluación del contexto

  • Ocular: lesión palpebral con conjuntivitis persistente requiere oftalmología.
  • Adulto con lesiones genitales: ofrecer evaluación de otras ITS según riesgo y aconsejar evitar contacto directo hasta resolución. El preservativo no cubre toda el área afectada.
  • Inmunosupresión: valorar VIH u otras causas según antecedentes; la recuperación inmunitaria es parte del tratamiento. En niños, la localización genital requiere evaluación cuidadosa del contexto, sin atribuir automáticamente abuso.

Claves EUNACOM

  • Pápula perlada umbilicada es la pista principal.
  • El molusco típico puede observarse; destruir todas las lesiones no siempre mejora el resultado.

Referencias: 72, 73, 74. Bibliografía al final.

7. Pigmentación y cabello

Diferenciar cambios reversibles, lesiones sospechosas y pérdida folicular permanente.

7.1. Vitiligo

Confirmar despigmentación y extensión

  • Lesión: mácula blanca bien delimitada, sin descamación, por pérdida funcional/destrucción de melanocitos. Puede afectar zonas periorificiales, manos, pies, pliegues y genitales; segmentario y no segmentario tienen patrones diferentes.
  • Evaluación: lámpara de Wood ayuda a delimitar; registrar extensión, progresión, pelo blanco y efecto emocional. No es contagioso y el estrés no explica por sí solo su origen.
  • Asociaciones: preguntar por enfermedad tiroidea y otras autoinmunes. Evaluación tiroidea según guía, antecedentes y contexto; evitar paneles indiscriminados sin interpretación.

Opciones y limitaciones

  • Base: educación, fotoprotección, camuflaje si se desea y apoyo psicológico. La piel despigmentada se quema fácilmente.
  • Localizado: corticoide tópico por periodos y potencia adecuados o tacrolimus, especialmente en zonas sensibles; vigilar atrofia y evitar corticoide potente continuo en cara.
  • Extenso o progresivo: UVB de banda estrecha y otras intervenciones especializadas. Ruxolitinib tópico es una opción internacional seleccionada; confirmar indicación y acceso local. No equiparar UVA/PUVA con primera elección rutinaria.
  • Seguimiento: repigmentación es lenta, variable y suele ser peor en regiones acrales. Crecimiento rápido o impacto importante justifican derivación, aunque la superficie sea pequeña.
Plan de vitiligo.

Claves EUNACOM

  • Mácula acrómica sin escama orienta a vitiligo.
  • Evaluar progresión e impacto, no solo área afectada.

Referencias: 75, 76. Bibliografía al final.

7.2. Alteraciones pigmentarias

Manchas claras: buscar escama y contexto

Patrón Orientación
Niño, cara/brazos, borde difuso y escama fina Pitiriasis alba; frecuente en piel atópica.
Tronco, escama fina al raspar, variable tonalidad Pitiriasis versicolor; confirmar si duda y tratar hongo.
Blanco neto, sin escama Vitiligo u otra despigmentación.
Pálida desde infancia, no enrojece al frotar Nevo anémico: mecanismo vascular.
Halo blanco alrededor de un nevo Nevo con halo; revisar aspecto de la lesión central.
Una mancha clara: tres preguntas.

Conductas en hipopigmentación

  • Pitiriasis alba: emolientes, fotoprotección y corticoide suave breve si inflamación; explicar que el color puede tardar meses o más en recuperarse. No requiere antimicótico si el patrón es típico.
  • Nevo anémico: contraste disminuye al presionar piel vecina, sin pérdida real de pigmento; observar si confirmado y sin otros hallazgos que justifiquen estudio.
  • Nevo con halo: en niño con lesión central simétrica puede observarse; lesión central atípica, cambio reciente o presentación inusual necesita dermatoscopia/biopsia seleccionada. Puede coexistir vitiligo; no tranquilizar solo porque hay halo.
  • Después de inflamación: hipo o hiperpigmentación pueden persistir tras resolver dermatitis o infección; distinguir actividad de secuela antes de repetir tratamiento.

Manchas oscuras: causas y prevención

  • Melasma: pigmento facial marrón bilateral, asociado a predisposición, luz y hormonas. Fotoprotección amplia, incluida luz visible con productos pigmentados, y tratamientos tópicos seleccionados; evitar mezclas despigmentantes sin control.
  • Posinflamatoria: tratar causa y proteger del sol; procedimientos irritantes pueden agravarla. Hidroquinona/retinoides se valoran por tiempo, zona y embarazo, no como fórmula universal.
  • Otras pistas: acantosis nigricans es engrosamiento aterciopelado, usualmente en pliegues; evaluar contexto metabólico. Pigmentación difusa nueva con síntomas sistémicos exige descartar causas endocrinas o medicamentosas.
  • Alarma: una lesión pigmentada asimétrica o que cambia sigue la ruta de melanoma. No destruirla con láser o despigmentante antes de aclarar diagnóstico.
Tratar pigmento sin perder el diagnóstico.

Claves EUNACOM

  • Hipopigmentación no equivale siempre a infección fúngica.
  • La lesión central de un nevo con halo también se examina.

Referencias: 77, 78, 79, 80, 81. Bibliografía al final.

7.3. Alopecias

Clasificar antes de tratar

  • Preguntar: caída o adelgazamiento, focal o difuso, rapidez, parto, fiebre, pérdida de peso, dieta, fármacos y tracción. Revisar cuero cabelludo, cejas, uñas y otras áreas.
  • Clave: conservar o perder orificios foliculares distingue alopecia no cicatricial de cicatricial. Eritema perifolicular, escama, dolor o pústulas sugieren actividad inflamatoria y justifican derivación temprana.
  • Pruebas: tricoscopia y prueba de tracción según caso; hemograma, ferritina, TSH u otros estudios solo si historia y examen lo justifican. En descamación/pelos rotos pensar en tiña y confirmar.
Primero mirar los folículos.

Patrones principales

Patrón Pistas y manejo
Androgenética Miniaturización gradual frontotemporal y vértex en varón, con relativo respeto occipital; en mujer, ensanchamiento de raya. Minoxidil tópico y opciones seleccionadas.
Areata Placas lisas, pelos en signo de exclamación, posible daño ungueal; autoinmune. Corticoide tópico/intralesional según extensión y edad.
Efluvio telógeno Caída difusa meses después de desencadenante; tratar causa y explicar recuperación gradual.
Cicatricial Pérdida de ostios, posible inflamación. Biopsia del borde activo y tratamiento etiológico para frenar pérdida irreversible.
Tracción / tricotilomanía Distribución y pelos rotos orientan; retirar tracción y abordar conducta/impacto de manera respetuosa.

Androgenética: expectativas y precauciones

  • Minoxidil tópico: requiere uso continuo y meses para valorar respuesta; puede irritar o aumentar transitoriamente caída inicial. No prometer recuperación completa. Evitarlo durante embarazo, planificación gestacional y lactancia.
  • Tratamiento hormonal: finasterida en varones seleccionados; dutasterida o antiandrógenos tienen indicaciones/regulación particulares y se individualizan. Revisar efectos sexuales y contraindicación durante embarazo; no manejar comprimidos triturados de finasterida en gestantes.
  • Mujer: buscar hiperandrogenismo cuando existen signos; anticonceptivo antiandrogénico no es obligatorio para toda alopecia. Trasplante y camuflaje se seleccionan según estabilidad, disponibilidad y preferencia.

Areata y cicatricial: no esperar por defecto

  • Areata: puede repoblar espontáneamente, pero curso es impredecible. Afectación extensa, especialmente ≥50% del cuero cabelludo, pérdida de cejas/pestañas o impacto psicológico requieren atención especializada; inmunoterapia y JAK son opciones internacionales seleccionadas con evaluación de riesgos.
  • Cicatricial: lupus, liquen planopilar y otras inflamaciones pueden destruir folículos; el objetivo temprano es detener actividad. Peluca/camuflaje ayudan, pero no reemplazan tratar enfermedad activa.
  • Acompañamiento: revisar salud mental y expectativas; no atribuir toda areata al estrés ni considerar toda caída difusa como androgenética.
Objetivo según el mecanismo.

Claves EUNACOM

  • Pérdida de orificios foliculares: priorizar alopecia cicatricial.
  • En androgenética masculina suele respetarse relativamente el occipucio.

Referencias: 82, 83, 84. Bibliografía al final.

8. Reacciones a la luz y al frío

Relacionar las lesiones con exposiciones y buscar causas secundarias cuando corresponda.

8.1. Fotodermatosis

Identificar una distribución fotosensible

  • Patrón: eritema, pápulas, eccema o ampollas en cara, escote, dorso de manos y otras áreas expuestas; el respeto de zonas cubiertas o sombreadas ayuda a reconocerlo.
  • Historia: intervalo entre luz y lesión, estación del año, exposición a través de ventanas, productos cutáneos, plantas y medicamentos. Preguntar por dolor, prurito, fragilidad y síntomas sistémicos.
  • Diferenciales: lupus, dermatomiositis, porfirias, urticaria solar y erupción polimorfa lumínica; la fotosensibilidad no identifica por sí sola una causa.

Fototoxicidad y fotoalergia

Mecanismo Clínica Ejemplos y claves
Fototóxico Daño directo tras sustancia y luz; parece quemadura, puede ampollarse y dejar pigmentación. No requiere sensibilización. Algunas tetraciclinas, quinolonas, antiinflamatorios y sustancias vegetales fotosensibilizantes.
Fotoalérgico Hipersensibilidad retardada en persona sensibilizada; eccema pruriginoso, a veces más allá de áreas expuestas. Algunos filtros solares, fragancias o fármacos tópicos; fotoparche en estudio especializado.
Dos reacciones frente a luz y sustancia.

Plantas y medicamentos: distinguir el mecanismo

  • Limón o lima: furocumarinas y radiación UVA pueden producir fitofotodermatitis, con formas lineales, salpicaduras o huellas y pigmentación posterior; es fototoxicidad, no alergia obligatoria.
  • Litre: causa clásica de dermatitis alérgica de contacto en Chile; no se debe clasificar automáticamente como fotoalérgica ni asumir que necesita sol para aparecer.
  • Fármacos: revisar principio activo y cronología, no sólo la familia. Doxiciclina es un ejemplo relevante; retinoides como isotretinoína requieren precaución solar por fragilidad e irritación, sin atribuir todo caso al mismo mecanismo.
No confundir estas exposiciones.

Erupción polimorfa lumínica

  • Presentación: brotes pruriginosos de pápulas, placas o vesículas horas o días después del sol, frecuentemente en primavera o primeras exposiciones; cada persona suele repetir una morfología semejante.
  • Conducta: fotoprotección, reducción de exposición desencadenante y corticoide tópico breve si inflamatoria. En casos recurrentes intensos, dermatología puede indicar fototerapia preventiva supervisada.
  • No confundir: los habones que aparecen en minutos y desaparecen rápidamente orientan a urticaria solar; ampollas crónicas con fragilidad dorsal requieren considerar porfiria.

Manejo y criterios de derivación

  • Inicial: retirar o sustituir el desencadenante cuando sea clínicamente seguro, lavar la sustancia de contacto, usar ropa y protector UVA/UVB de factor alto. Evitar nueva exposición mientras se resuelve.
  • Sintomático: emolientes, compresas frías y corticoide tópico adecuado; manejar ampollas o quemadura según extensión. No suspender medicamentos esenciales sin plan alternativo.
  • Derivar: cuadro persistente o grave, duda diagnóstica, síntomas sistémicos, sospecha de lupus o porfiria, o necesidad de fotopruebas. Fiebre, piel dolorosa extensa y erosiones mucosas obligan a descartar una reacción farmacológica grave.

Claves EUNACOM

  • Fototoxicidad: daño directo; fotoalergia: respuesta retardada.
  • Lima más UVA produce fitofototoxicidad.
  • Litre orienta a alergia de contacto.

Referencias: 85, 86, 87, 88. Bibliografía al final.

8.2. Perniosis o sabañones

Frío más lesiones acrales

  • Clínica: pápulas, placas o nódulos rojos/violáceos, pruriginosos o dolorosos, en dedos de manos/pies tras frío húmedo no congelante. Pueden durar más de un día y recurrir en invierno.
  • Diferenciar: Raynaud produce cambios de color episódicos; congelación implica daño por frío extremo. Necrosis, pulsos alterados o dolor intenso obligan a descartar isquemia u otra causa.
  • Secundaria: persistencia fuera de época fría, ulceración, síntomas sistémicos o presentación atípica sugieren lupus, alteraciones hematológicas o crioproteínas. Hemograma/ANA y otros estudios se eligen según sospecha, no siempre a toda lesión típica.
Sabañones: reconocer lo atípico.

Prevenir recurrencia y escalar

  • Base: abrigo seco, guantes/calzado adecuado, calentamiento gradual y evitar tabaco. No acercar piel insensible a calor intenso.
  • Manejo: suele mejorar al evitar frío; síntomas persistentes o lesiones complicadas requieren valoración. Vasodilatadores, como nifedipino, se individualizan por beneficio incierto y riesgo de hipotensión.
  • Seguimiento: revisar curación y signos de infección; una lesión que no sigue el patrón esperado necesita replantear diagnóstico y eventual biopsia.

Claves EUNACOM

  • Sabañones típicos: frío y localización acral.
  • Persistencia, úlcera o signos sistémicos justifican estudio dirigido.

Referencias: 89. Bibliografía al final.

9. Nódulos, úlceras y ampollas

El plano afectado y el compromiso sistémico determinan estudio y derivación.

9.1. Eritema nodoso / Eritema indurado de Bazin

Nódulos dolorosos: dos patrones

Dato Eritema nodoso Eritema indurado / vasculitis nodular
Localización Pretibial, generalmente bilateral. Predominio posterior de pantorrillas.
Evolución Color de hematoma; habitualmente no ulcera ni cicatriza. Puede ulcerarse y dejar cicatriz.
Histología Paniculitis predominantemente septal. Paniculitis lobulillar con vasculitis variable.
Causa Infección, inflamación, fármacos, embarazo o idiopático. Bazin se vincula a tuberculosis; existen formas sin TB.
La localización orienta, la causa decide.

Eritema nodoso: buscar el desencadenante

  • Clínica: nódulos sensibles, calientes, mal delimitados y profundos; puede haber fiebre, malestar y artralgias. No corresponde a un absceso para drenar.
  • Búsqueda: infección estreptocócica reciente, tuberculosis según riesgo, sarcoidosis, enfermedad inflamatoria intestinal, embarazo y medicamentos. Individualizar hemograma/reactantes, estudio faríngeo, radiografía de tórax y pruebas dirigidas.
  • Biopsia: reservar para presentación atípica, persistente o diagnóstico incierto; debe alcanzar tejido subcutáneo. Una biopsia superficial puede omitir la paniculitis.
  • Manejo: tratar causa, reposo relativo, elevar piernas y analgesia/AINE si procede. Corticoides sistémicos solo seleccionados tras excluir infección relevante, especialmente TB; yoduro potásico no es una receta rutinaria y requiere supervisión.
Estudiar según la historia.

Eritema indurado: no omitir tuberculosis

  • Evaluación: nódulos violáceos posteriores, recurrentes y ulcerados justifican biopsia profunda y búsqueda de infección o enfermedad vascular/inflamatoria según contexto.
  • TB: investigar con historia, examen, imagen y estudios apropiados. Un IGRA o PPD positivo demuestra sensibilización, no confirma por sí solo que toda lesión sea tuberculosa.
  • Conducta: si se establece tuberculosis asociada, coordinar tratamiento antituberculoso combinado en la red/PROCET conforme norma chilena. No dar monoterapia ni solo antiinflamatorios para la causa.
  • Diferenciales: infección profunda, tromboflebitis, vasculitis y otras paniculitis; dolor intenso, fiebre o necrosis rápida requieren evaluación urgente.

Claves EUNACOM

  • Nódulo pretibial sin úlcera sugiere eritema nodoso.
  • Nódulo posterior ulcerado: ampliar a vasculitis nodular y TB.

Referencias: 90, 91, 92, 93. Bibliografía al final.

9.2. Pioderma gangrenoso

Úlcera inflamatoria que puede parecer infección

  • Patrón: pápula o pústula dolorosa que ulcera y progresa, con borde violáceo socavado; frecuente en piernas, también tronco o alrededor de estomas.
  • Patergia: trauma puede desencadenar o agravar la lesión. No confundir su nombre con una piodermia bacteriana común.
  • Asociaciones: enfermedad inflamatoria intestinal, artritis, neoplasias hematológicas o ausencia de enfermedad demostrada. Preguntar por síntomas digestivos, articulares y generales.

Excluir imitadores sin agravar la lesión

  • Prioridad: valoración dermatológica urgente y analgesia. Infección profunda/necrosante, vasculitis, úlcera vascular y tumor pueden imitarlo.
  • Muestra: biopsia del borde activo con profundidad adecuada, más cultivos seleccionados, ayuda a excluir alternativas; histología no siempre es específica. Explicar riesgo de patergia, sin omitir una muestra necesaria.
  • Cirugía: evitar desbridamiento agresivo rutinario de una lesión sospechosa no aclarada. Si el cuadro indica infección necrosante, la cirugía urgente no debe retrasarse por atribuirlo a pioderma.
Úlcera rápida: mantener abiertas las alternativas.

Tratar según extensión y causa

  • Cuidados: curaciones atraumáticas y control del dolor; antimicrobianos solo si existe infección asociada.
  • Inflamación: lesiones limitadas pueden responder a corticoide tópico potente o tacrolimus; formas extensas suelen precisar corticoide sistémico, ciclosporina u otras opciones especializadas.
  • Control: tratar enfermedad asociada y vigilar reducción del dolor, actividad del borde y cierre. Inmunosupresión exige evaluar infección y toxicidad.
Cuidar y frenar actividad.

Claves EUNACOM

  • Úlcera dolorosa con borde violáceo y patergia: considerar pioderma gangrenoso.
  • Excluir infección antes de inmunosuprimir; evitar trauma innecesario.

Referencias: 94. Bibliografía al final.

9.3. Enfermedades ampollares

Evaluar gravedad y confirmar el mecanismo

  • Primero: extensión, dolor, fiebre, deshidratación, infección y compromiso oral, ocular, genital o respiratorio. Ampollas extensas, erosiones mucosas importantes o mal estado general requieren atención urgente.
  • Diagnóstico: para sospecha autoinmune suelen tomarse dos muestras: lesión reciente para histología y piel perilesional aparentemente sana para inmunofluorescencia directa. Coordinar medio de transporte; la muestra para inmunofluorescencia no va en formalina.
  • Complementos: anticuerpos séricos específicos ayudan a confirmar y seguir actividad. Nikolsky orienta, pero no confirma ni excluye por sí solo; evitar fricción innecesaria sobre piel frágil.

Pénfigo frente a penfigoide

Entidad Clínica y plano Hallazgo inmunológico
Pénfigo vulgar Ampolla flácida que se rompe y deja erosiones; mucosa oral frecuente. Separación intraepidérmica; Nikolsky suele ser positivo. Anticuerpos contra desmogleínas; inmunofluorescencia intercelular de IgG/C3, patrón en red.
Penfigoide ampolloso Persona mayor con prurito, placas urticariales y ampollas tensas; mucosa menos frecuente. Separación subepidérmica; Nikolsky suele ser negativo. Anticuerpos contra BP180/BP230; depósito lineal de IgG/C3 en membrana basal.

Imagen sugerida (nueva): Fotografías comparativas de pénfigo y penfigoide, con las características de las ampollas descritas señaladas.

El plano de separación orienta.

Tratamiento de las formas autoinmunes

  • Pénfigo: requiere dermatología; corticoide sistémico y terapia ahorradora de corticoide según gravedad. Rituximab es una opción principal en enfermedad moderada o grave; evaluar infecciones y riesgos antes de inmunosupresión.
  • Penfigoide: corticoide tópico muy potente puede controlar enfermedad cuando es factible aplicarlo; corticoide sistémico u otras opciones antiinflamatorias o inmunomoduladoras según extensión, fragilidad y comorbilidades.
  • Soporte: curaciones no adherentes, analgesia, hidratación y nutrición; vigilar infección, sin antibióticos preventivos universales. Considerar complicaciones óseas, metabólicas e infecciosas de corticoides prolongados.

Epidermólisis bullosa hereditaria

  • Mecanismo: grupo genético de fragilidad cutánea; el nivel de separación varía según la proteína afectada, no siempre se limita a la membrana basal. Puede manifestarse al nacer o más tarde con roce mínimo.
  • Expresión: ampollas, erosiones y heridas recurrentes, con gravedad variable; las formas severas pueden afectar mucosas, alimentación, uñas, movilidad y nutrición.
  • Manejo: equipo multidisciplinario, evitar trauma y adhesivos agresivos, curaciones atraumáticas, analgesia, nutrición y prevención de contracturas; diagnóstico molecular y consejo genético cuando se disponga.
  • Actualización: existen terapias dirigidas y génicas aprobadas en algunos países para subtipos específicos; por ejemplo, beremagene geperpavec para heridas en EB distrófica con mutación COL7A1. No equivale a cura universal ni asegura acceso local.

Dermatitis herpetiforme

  • Sospecha: pápulas y pequeñas vesículas agrupadas, simétricas y extremadamente pruriginosas en codos, rodillas, nalgas y otras superficies extensoras. Frecuentemente predominan excoriaciones por rascado.
  • Relación: manifestación cutánea de enfermedad celíaca, incluso sin síntomas digestivos; no es herpes. Inmunofluorescencia de piel perilesional muestra depósitos granulares de IgA en papilas dérmicas.
  • Estudio: serología celíaca e IgA total, con evaluación digestiva; tomar muestras antes de retirar gluten si la situación lo permite para no disminuir sensibilidad diagnóstica.
  • Tratamiento: dieta estricta sin gluten con apoyo nutricional; dapsona permite controlar rápidamente síntomas, pero no sustituye el manejo intestinal ni la dieta.

Seguridad de dapsona y seguimiento

  • Antes de prescribir: comprobar G6PD, hemograma y función hepática y renal; ajustar o evitar según contraindicaciones y riesgo individual.
  • Durante tratamiento: vigilar hemólisis, metahemoglobinemia, citopenias y reacción de hipersensibilidad; disnea, cianosis, fiebre, odinofagia o erupción nueva requieren evaluación pronta.
  • Embarazo y lactancia: decisión individual especializada, especialmente por riesgo hematológico del lactante si hay déficit de G6PD; no extrapolar automáticamente una pauta del adulto.
  • Clave: distinguir enfermedad autoinmune, fragilidad genética y enfermedad celíaca cambia las pruebas, el tratamiento y el seguimiento.
Cuatro mecanismos, cuatro claves.

Claves EUNACOM

  • Flácida y mucosa: pensar pénfigo; tensa y pruriginosa: penfigoide.
  • Histología e inmunofluorescencia requieren muestras diferentes.
  • Dapsona exige G6PD y vigilancia hematológica.

Referencias: 95, 96, 97, 98, 99, 100, 101. Bibliografía al final.

10. Eritema multiforme y reacciones a fármacos

Reconocer patrones y retirar a tiempo un desencadenante peligroso.

10.1. Eritema polimorfo menor

Diana típica y evolución

  • Reconocer: lesiones simétricas, preferentemente acrales y extensoras, con tres zonas concéntricas; pueden alcanzar palmas y plantas. Permanecen días en el mismo lugar, a diferencia del habón evanescente.
  • Desencadenante: herpes simple es frecuente; revisar otras infecciones y fármacos. La erupción mucocutánea reactiva a infección respiratoria puede representar RIME, entidad diferente.
  • Menor: afectación mucosa ausente o limitada, sin gran compromiso sistémico. Eritema multiforme mayor con mucositis importante requiere otra intensidad de manejo.

Separar del diagnóstico grave

Patrón Orientación
Dianas elevadas típicas, distribución acral Favorece eritema multiforme.
Máculas dolorosas, dianas planas atípicas, desprendimiento y erosiones mucosas Considerar SSJ/NET y hospitalizar según sospecha.
Lesión que cambia de sitio en horas Favorece urticaria.
No todas las dianas significan lo mismo.

Manejo y seguimiento

  • Leve: educación sobre curso habitualmente autolimitado, emolientes, analgesia y antihistamínico o corticoide tópico para síntomas si corresponde. No requiere antibiótico de rutina.
  • Causa: tratar infección activa pertinente y retirar fármaco sospechoso; tratar HSV una vez iniciada la erupción no garantiza acortarla. Recurrencias asociadas a herpes pueden requerir profilaxis antiviral especializada.
  • Derivar: dolor ocular, erosiones extensas, dificultad para beber, deterioro sistémico o duda con SSJ/NET. No presentar eritema multiforme como una fase que necesariamente progresa a necrolisis.

Claves EUNACOM

  • Diana típica fija durante días: no equivale a urticaria.
  • Eritema multiforme y SSJ/NET son entidades distintas.

Referencias: 102, 103, 2. Bibliografía al final.

10.2. Reacciones cutáneas por fármacos (rash, toxidermia fija)

Relacionar fármaco, tiempo y gravedad

  • Historia: incluir recetas, automedicación, suplementos y exposiciones intermitentes; anotar inicio, suspensión y dosis. Una tolerancia antigua no excluye reacción nueva.
  • Examen: extensión, dolor, cara, mucosas, ampollas, púrpura, fiebre, adenopatías y estado hemodinámico. La eosinofilia ausente al comienzo no descarta reacción grave.
  • Alarmas: dolor cutáneo, desprendimiento, edema facial importante, mucositis, fiebre, disnea, ictericia o deterioro renal requieren evaluación urgente y retirada de sospechosos.
Erupción nueva: buscar gravedad.

Fenotipos frecuentes

Presentación Claves y conducta
Exantema morbiliforme Máculas/pápulas simétricas tras fármaco; si estable y sin alarmas, valorar suspensión y tratamiento sintomático con seguimiento.
Erupción fija Placa bien delimitada que reaparece en el mismo sitio y deja pigmento; puede ser genital o ampollar. Evitar reexposición causal.
AGEP / pustulosis exantemática Pústulas pequeñas no foliculares, fiebre y neutrofilia; requiere valorar compromiso sistémico y diagnóstico diferencial.
DRESS Erupción con fiebre, edema facial, alteraciones hematológicas y lesión de órganos, habitualmente tras semanas.
SSJ/NET Dolor, necrosis epidérmica, desprendimiento y erosiones mucosas; urgencia hospitalaria.

Imagen sugerida (nueva): Lámina de fotografías de los patrones de reacción cutánea por medicamentos descritos.

SSJ/NET: retirar y sostener

  • Clasificación habitual: SSJ con desprendimiento <10%; superposición 10-30%; NET >30%. Se mide piel desprendida o desprendible, no todo el eritema. El límite exacto de 30% varía en algunas guías.
  • Fármacos: anticonvulsivantes, alopurinol, cotrimoxazol y otros antibióticos, nevirapina y ciertos AINE son ejemplos; no atribuir todo caso exclusivamente a betalactámicos.
  • Inicial: retirar inmediatamente los sospechosos y organizar manejo hospitalario especializado. Proteger piel, controlar dolor, temperatura, líquidos, electrolitos y nutrición; evaluación precoz de ojos y otras mucosas.
  • Tratamiento específico: inmunomodulación se decide por equipo experto, considerando evidencia y contraindicaciones. No convertir ciclosporina, corticoides, inmunoglobulina o biológicos en receta universal ni retrasar soporte esperando su decisión.
Sospecha de SSJ/NET.

SCORTEN: un punto por criterio presente

Criterio Umbral
Edad >40 años.
Malignidad Cáncer sólido o hematológico.
Frecuencia cardíaca >120 por minuto.
Desprendimiento inicial >10% de superficie corporal.
Urea >10 mmol/L; equivale aproximadamente a urea 60 mg/dL o BUN 28 mg/dL.
Glucosa >14 mmol/L, aproximadamente 252 mg/dL.
Bicarbonato <20 mmol/L.

DRESS y continuidad segura

  • DRESS: latencia frecuente de dos a ocho semanas, aunque puede ser menor; buscar eosinofilia/linfocitos atípicos, hepatitis, nefritis, neumonitis o miocarditis. No exigir simultáneamente todas las manifestaciones para derivar.
  • Estudio: hemograma diferencial, función hepática/renal y pruebas según órgano; clasificación RegiSCAR ayuda al especialista. Retirar causal y valorar ingreso; compromiso orgánico relevante suele requerir corticoides sistémicos con descenso lento y seguimiento.
  • Seguimiento: vigilar recaídas y secuelas, incluidas alteraciones tiroideas después de DRESS. Registrar fármaco, reacción y fecha, informar al paciente y notificar sospecha grave al sistema de farmacovigilancia. No hacer provocación con el causal de una reacción grave.
  • Uso del SCORTEN: estima riesgo, no diagnostica ni autoriza retrasar ingreso con puntaje bajo. Sumar 0-7 y reevaluar evolución; la estimación poblacional no predice con certeza el desenlace individual.
DRESS: revisar más allá de la piel.

Claves EUNACOM

  • Fármaco más dolor cutáneo y mucosas: descartar reacción grave.
  • Suspender el sospechoso y sostener funciones vitales tiene prioridad.

Referencias: 104, 2, 105, 37. Bibliografía al final.

11. Tumores cutáneos y lesiones precursoras

Distinguir lesiones benignas de sospecha de cáncer y elegir una biopsia adecuada.

11.1. Tumores benignos de piel (quistes, lipomas, queratosis seborreica)

Tumores epidérmicos: reconocer sin sobretratar

  • Queratosis seborreica: lesión bien delimitada, cérea o verrugosa, que parece adherida a la piel; puede ser clara o muy pigmentada. Aumenta con edad, en tronco, cabeza y cuello. No es una lesión premaligna ni un marcador universal de fotodaño.
  • Acrocordón: pápula blanda y pediculada en cuello, axilas o ingles. Puede asociarse a obesidad, diabetes o síndrome metabólico, pero no diagnostica resistencia a insulina por sí solo ni obliga a resecarlo.
  • Conducta: observar lesiones típicas asintomáticas. Tratar si se irritan, sangran por roce o afectan función; ante pigmentación irregular, cambio acelerado o duda, confirmar diagnóstico antes de crioterapia o cauterización.
La superficie aporta pistas.

Nódulos subcutáneos

  • Quiste epidermoide: nódulo móvil con poro central; contiene queratina, no verdadero sebo. Puede romperse e inflamarse sin infección bacteriana. Si es molesto o recidivante, la excisión completa de la cápsula en fase no inflamada reduce recurrencia.
  • Complicación: un quiste con absceso necesita drenaje; antibiótico solo según celulitis, síntomas sistémicos o riesgo del paciente. Evitar exprimirlo repetidamente.
  • Quiste dermoide: masa congénita de crecimiento lento, frecuente junto a la ceja; derivar para valorar extensión y resección. Ubicación medial o signos de profundidad pueden exigir imágenes antes de intervenir.
  • Lipoma: nódulo blando, móvil, subcutáneo y generalmente indoloro. Crecimiento rápido, fijación, profundidad, tamaño importante o dolor progresivo obligan a estudiar una masa de partes blandas antes de asumir benignidad.

Lesiones vasculares benignas

  • Punto rubí: pápula roja o violácea bien delimitada, frecuente en tronco y más numerosa con edad. No es necesariamente fotodaño; puede observarse si el diagnóstico es claro.
  • Lago venoso: pápula azul violácea, blanda y compresible, a menudo en labio de una persona mayor; se relaciona con dilatación vascular y exposición solar. Si no blanquea o es atípica, descartar lesión pigmentada maligna.
  • Granuloma piógeno: proliferación vascular reactiva, a veces posterior a trauma o durante embarazo; crece rápido y sangra con facilidad, frecuentemente en dedos o mucosa oral. No es una infección purulenta pese a su nombre.
  • Tratamiento: presión para sangrado inicial; resección o curetaje con control hemostático por profesional según sitio. Enviar muestra a histología, porque melanoma amelanótico y otros tumores pueden imitarlo.
Tres lesiones vasculares frecuentes.

Decidir con seguridad

  • Evaluación: registrar antigüedad, cambios, síntomas, consistencia y relación con piel o planos profundos. La dermatoscopía complementa el examen, pero no reemplaza histología ante sospecha.
  • Derivar: ulceración espontánea, sangrado persistente, crecimiento rápido, pigmentación nueva irregular, masa profunda o diagnóstico incierto. No atribuir todo cambio a roce o envejecimiento.
  • Educación: explicar signos de alarma y opciones de observación o tratamiento; la fotoprotección es útil aunque una lesión concreta no dependa del sol.
Observar, tratar o estudiar.

Claves EUNACOM

  • Una lesión de aspecto benigno que cambia merece reevaluación.
  • Quiste epidermoide inflamado no significa automáticamente infección.

Referencias: 106, 107, 108, 109, 110, 111, 112, 113. Bibliografía al final.

11.2. Tumores premalignos (queratosis actínicas, enfermedad de Bowen)

Queratosis actínica: detectar un campo de daño solar

  • Clínica: mácula o placa áspera, eritematosa y descamativa, a veces mejor palpable que visible, en cara, cuero cabelludo calvo, orejas y dorso de manos. Puede existir un campo con múltiples lesiones.
  • Significado: proliferación de queratinocitos atípicos asociada a radiación ultravioleta. Puede persistir, involucionar o progresar a carcinoma espinocelular; la progresión no es inevitable en cada lesión.
  • Alarma: induración, dolor, ulceración, sangrado, crecimiento rápido o hiperqueratosis marcada sugieren invasión y requieren biopsia. No asumir que una lesión gruesa es solo otra queratosis.

Elegir tratamiento de lesión o de campo

  • Pocas lesiones típicas: crioterapia es una opción frecuente; elegir técnica y duración con personal capacitado para minimizar cicatriz y discromía.
  • Múltiples lesiones: considerar tratamiento de campo con 5-fluorouracilo, imiquimod u otras modalidades, como terapia fotodinámica, según disponibilidad, contraindicaciones y evaluación dermatológica.
  • Explicar respuesta: algunas terapias causan inflamación local prevista; indicar aplicación precisa, cuidados, duración y señales para suspender o consultar. No usar 5-fluorouracilo en embarazo.
  • Prevención: ropa, sombra y protector solar de amplio espectro, con reaplicación; evitar solárium. Revisar toda la piel y mantener controles según carga de lesiones y riesgo.
Seleccionar el alcance del tratamiento.

Enfermedad de Bowen: carcinoma espinocelular in situ

  • Reconocimiento: placa eritematodescamativa bien delimitada, persistente y de crecimiento lento; puede confundirse con eczema o psoriasis. No tiene que estar siempre en una zona fotoexpuesta.
  • Confirmación: biopsia demuestra atipia de queratinocitos a todo el espesor epidérmico sin invasión dérmica. Nódulo, ulceración o sangrado dentro de la placa aumenta sospecha de invasión.
  • Manejo: excisión, terapias tópicas, crioterapia o terapia fotodinámica en casos seleccionados. Elegir según tamaño, localización, cicatrización, inmunosupresión y posibilidad de seguimiento; no considerar todas las opciones intercambiables.
  • Seguimiento: la desaparición visual después de tratamiento no elimina necesidad de revisión. Persistencia o recurrencia exige reevaluar y considerar nueva biopsia.
Una placa persistente necesita una explicación.

Nevo sebáceo de Jadassohn

  • Patrón: hamartoma congénito amarillento o anaranjado, a menudo alopécico en cuero cabelludo o cara; puede engrosarse y volverse verrugoso durante pubertad. No es una queratosis actínica.
  • Riesgo: pueden aparecer tumores secundarios, en su mayoría benignos; la malignidad es infrecuente. Un nódulo nuevo, ulceración, sangrado o cambio focal justifica valoración y biopsia.
  • Conducta: dermatología para decidir observación o resección completa según evolución, tamaño, localización y preferencias. La extirpación preventiva en la infancia no es obligatoria para todos los casos; evitar procedimientos superficiales que dejan lesión residual.
Nevo sebáceo: evolución global frente a cambio focal.

Claves EUNACOM

  • Bowen ya es carcinoma in situ; la biopsia busca descartar invasión.
  • Lesión actínica indurada, dolorosa o ulcerada: estudiar antes de destruir.

Referencias: 114, 115, 116, 117. Bibliografía al final.

11.3. Cáncer de piel no melanoma (carcinoma basocelular y espinocelular)

Comparar los dos carcinomas más frecuentes

  • Basocelular: pápula o nódulo perlado con telangiectasias, borde elevado y posible ulceración central. También puede ser superficial eritematoso, pigmentado o semejante a una cicatriz.
  • Espinocelular: placa o nódulo queratósico, indurado, que crece, se ulcera o sangra; puede aparecer sobre queratosis actínica, cicatriz o úlcera crónica. Evaluar labios, orejas y otras áreas expuestas.
  • Riesgos compartidos: radiación UV, edad, fototipo claro y antecedente de cáncer cutáneo. La inmunosupresión aumenta especialmente el riesgo y agresividad del espinocelular. Ningún fototipo excluye el diagnóstico.

Imagen sugerida (nueva): Fotografías comparativas de carcinoma basocelular y espinocelular, con sus rasgos clínicos rotulados.

Dos patrones que obligan a sospechar.

La biología tumoral cambia la evaluación

Característica Basocelular Espinocelular
Comportamiento Invasión y destrucción local; metástasis excepcional, no imposible. Puede invadir tejidos y metastatizar a ganglios u otros órganos.
Alto riesgo Localización crítica facial, recidiva, bordes mal definidos o histología agresiva. Gran tamaño o profundidad, mala diferenciación, invasión perineural, inmunosupresión, labio u oreja.
Evaluación Biopsia y selección del tratamiento según subtipo y riesgo. Biopsia adecuada, palpación ganglionar y estudio de extensión si riesgo o hallazgos lo justifican.
No basta con el nombre del tumor.

Confirmar y tratar con intención de control completo

  • Biopsia: elegir técnica que permita conocer histología y profundidad relevante; no tratar una lesión sospechosa como verruga sin diagnóstico. Documentar localización, tamaño, evolución, síntomas y antecedentes.
  • Cirugía: la excisión con evaluación de márgenes es central. Cirugía de Mohs permite controlar márgenes preservando tejido y se reserva especialmente para tumores de alto riesgo, recidivas o áreas donde conservar tejido es crucial. No todo basocelular requiere Mohs.
  • Alternativas locales: en algunos basocelulares superficiales de bajo riesgo pueden utilizarse terapias tópicas u otras técnicas; su selección exige diagnóstico y seguimiento. No extrapolarlas a un carcinoma invasor de alto riesgo.
  • Enfermedad avanzada: equipo multidisciplinario puede indicar radioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas. No corresponde quimioterapia automática después de toda excisión; depende de histología, extensión y resecabilidad.
De la sospecha al control.

Derivación y vigilancia

  • Priorizar: lesión rápidamente creciente, dolor o parestesias sugestivas de invasión perineural, compromiso periocular, labial u auricular, adenopatías o inmunosupresión.
  • Después del tratamiento: revisar cicatriz y piel completa para recurrencias y nuevos tumores; la frecuencia se adapta al riesgo. El antecedente de uno aumenta la probabilidad de otros cánceres cutáneos.
  • Prevención: protección solar combinada, evitar solárium y autoexamen. Una herida que no cicatriza o un tumor que sangra sin explicación requiere consulta, aunque parezca pequeño.
  • Acceso: derivar por la red asistencial correspondiente y confirmar cobertura aplicable; no asumir una garantía universal por el solo nombre cáncer de piel.

Claves EUNACOM

  • Basocelular: metástasis excepcional, pero puede ser localmente destructivo.
  • Espinocelular: evaluar riesgo de invasión y diseminación ganglionar.

Referencias: 117, 118, 119, 120. Bibliografía al final.

11.4. Melanoma maligno

Reconocer un melanoma incluso sin pigmento

  • Alarma ABCDE: asimetría, bordes irregulares, color heterogéneo, diámetro y evolución. Un diámetro mayor de 6 mm aumenta sospecha, pero existen melanomas más pequeños; E significa evolución.
  • Otras pistas: lesión diferente a los demás nevos, o signo del patito feo; nódulo elevado, firme y en crecimiento. Un melanoma puede ser rosado o rojizo, sin pigmento visible.
  • Subtipos: extensión superficial, nodular, lentigo maligno y acral. Revisar palmas, plantas, uñas y mucosas; una banda ungueal nueva o creciente, especialmente con pigmento periungueal, requiere evaluación.
  • Riesgo: exposición UV y quemaduras, antecedentes personales o familiares y numerosos nevos atípicos; algunos subtipos, como el acral, no dependen principalmente del sol.

Imagen sugerida (nueva): Fotografías clínicas y dermatoscópicas de lesiones pigmentadas para ilustrar los criterios descritos y sus límites.

ABCDE: una señal puede justificar estudio.

Biopsiar sin comprometer la etapificación

  • Sospecha: dermatoscopía por personal entrenado y derivación preferente. Cuando es factible, biopsia excisional completa con margen clínico estrecho de 1-3 mm y profundidad suficiente para medir invasión.
  • Evitar: destrucción con láser, crioterapia o muestras superficiales que impidan medir Breslow. Biopsia parcial se reserva para situaciones anatómicas o lesiones extensas, planificada por especialista.
  • Informe: grosor de Breslow en milímetros, ulceración, márgenes y otros factores histológicos. El Breslow informa profundidad; no es el diámetro de la lesión. Pronóstico y etapa también dependen de ganglios y metástasis.
Biopsia diagnóstica antes de cirugía definitiva.

Ampliación definitiva después del diagnóstico

Breslow o condición Margen clínico orientativo
Melanoma in situ 0,5-1 cm; algunos lentigos malignos requieren técnicas con control de márgenes.
Invasor de hasta 1 mm 1 cm.
Mayor de 1 y hasta 2 mm 1-2 cm, según localización y factores clínicos.
Mayor de 2 mm 2 cm.

Ganglio centinela y tratamiento sistémico

  • Etapificación regional: discutir biopsia de ganglio centinela según grosor, ulceración y factores de riesgo; habitualmente se ofrece en lesiones mayores de 1 mm y se considera en T1b: grosor de 0,8-1,0 mm con o sin ulceración, o menor de 0,8 mm ulcerado. No es rutinaria en melanoma in situ.
  • Enfermedad avanzada o riesgo elevado: manejo multidisciplinario con inmunoterapia y, si corresponde por mutación, terapia dirigida BRAF/MEK. Las indicaciones adyuvantes o paliativas dependen de etapa y biomarcadores; la quimioterapia clásica ya no resume el manejo actual. La radioterapia tiene indicaciones seleccionadas, por ejemplo control de metástasis sintomáticas.
  • Seguimiento: examen cutáneo completo y ganglios, educación sobre nuevos cambios y protección UV. Las imágenes se solicitan según etapa y síntomas, no indiscriminadamente para todo melanoma delgado.
  • Clave práctica: primero confirmar con biopsia adecuada; luego planificar ampliación y etapificación. No aplicar de entrada un margen amplio de 2 cm a toda lesión pigmentada sospechosa.

Claves EUNACOM

  • E corresponde a evolución; tamaño pequeño o ausencia de pigmento no excluyen melanoma.
  • Los márgenes definitivos dependen de Breslow, no de una regla única mayor de 1 mm.

Referencias: 121, 117, 122, 123. Bibliografía al final.

11.5. Linfomas cutáneos

Linfoma cutáneo: sospechar cuando el eczema no se comporta como eczema

  • Definición: proliferación clonal de linfocitos en piel; distinguir linfoma cutáneo primario de afectación cutánea secundaria de un linfoma sistémico. Existen linfomas de células T y B con conductas diferentes.
  • Micosis fungoide: linfoma T cutáneo, no infección micótica. Puede comenzar con parches persistentes y pruriginosos, en zonas relativamente cubiertas, que simulan eczema, psoriasis o cambios de pigmentación.
  • Evolución: algunos pacientes desarrollan placas infiltradas o tumores; la progresión no es inevitable ni siempre lineal. Lesiones asimétricas persistentes, morfología variable o mala respuesta justifican biopsia.
  • Sézary: eritrodermia extensa y pruriginosa con linfocitos T neoplásicos circulantes, a menudo adenopatías. Puede asociar queratodermia palmoplantar, alteraciones ungueales y alopecia; requiere evaluación especializada rápida.
Comparar patrones, sin sustituir la biopsia.

La clínica orienta, la histología confirma

  • Biopsia: tomar lesiones representativas para histología e inmunohistoquímica; puede ser necesario repetir o tomar varias muestras. Coordinar con dermatología la suspensión de tópicos antes de muestrear para mejorar rendimiento.
  • Correlación: integrar evolución, examen, histología, inmunofenotipo y, cuando corresponde, estudios de clonalidad. Una prueba de clonalidad aislada no sustituye el diagnóstico clinicopatológico.
  • Extensión: examinar piel completa y ganglios; hemograma, frotis, bioquímica y estudio de sangre por citometría según sospecha. Las imágenes y biopsia ganglionar se indican según hallazgos y etapa.
  • Sézary: no se diagnostica solo por eritrodermia o por una célula atípica; requiere demostrar afectación sanguínea compatible en contexto clínico y patológico.
Resolver una dermatosis persistente y atípica.

Tratamiento adaptado a compartimentos y etapa

  • Micosis fungoide temprana: terapias dirigidas a piel, como corticoides tópicos, fototerapia UVB de banda estrecha o PUVA, y otras modalidades seleccionadas. Objetivo: controlar lesiones y síntomas con la menor toxicidad necesaria.
  • Tumores o enfermedad avanzada: pueden requerir radioterapia, agentes sistémicos, inmunoterapia o tratamientos dirigidos según subtipo y biomarcadores. La quimioterapia citotóxica no es obligatoria para todo linfoma cutáneo.
  • Sézary: manejo conjunto dermatología-hematología; pueden usarse tratamientos sistémicos y fotoféresis extracorpórea, combinados con medidas cutáneas. La selección depende de carga sanguínea, piel, ganglios, comorbilidad y acceso.
  • Linfomas B cutáneos: no se manejan automáticamente igual que micosis fungoide; confirmar subtipo, descartar extensión extracutánea y derivar.

Cuidados iniciales y señales de alarma

  • Síntomas: emolientes, cuidado de la barrera y manejo del prurito; vigilar sobreinfección, pérdida de líquidos y alteraciones de temperatura en eritrodermia.
  • Priorizar: eritrodermia, fiebre, pérdida de peso, sudoración nocturna, adenopatías progresivas, tumores ulcerados o sospecha de sepsis.
  • Seguimiento: curso prolongado con controles clínicos y ajuste de tratamiento; evitar sucesivos ciclos empíricos de inmunosupresión sin aclarar un diagnóstico atípico.

Claves EUNACOM

  • Micosis fungoide es un linfoma, no una micosis.
  • Eritrodermia con sospecha de Sézary exige estudio cutáneo y sanguíneo.

Referencias: 124, 125, 126. Bibliografía al final.

12. Lesiones vasculares

La evolución, la localización y la repercusión funcional orientan el manejo.

12.1. Malformaciones vasculares cutáneas

Distinguir tumor vascular y malformación

  • Hemangioma infantil: tumor vascular benigno; suele hacerse evidente en primeras semanas, crece rápido inicialmente y luego involuciona en años, con posible residuo cutáneo. No implica cáncer.
  • Malformación vascular: alteración estructural de vasos, presente desde el nacimiento aunque no siempre visible; crece proporcionalmente y no sigue la involución típica del hemangioma.
  • Evaluación: fecha de aparición, velocidad de crecimiento, color, profundidad, compresibilidad, temperatura, dolor, sangrado y repercusión sobre visión, respiración o alimentación.
La evolución ayuda a clasificar.

Tres lesiones frecuentes

Lesión Aspecto y evolución Conducta inicial
Mancha salmón Mácula rosada tenue, habitual en glabela, párpados o nuca; se acentúa al llorar. Muchas faciales desaparecen en primeros años; las nucales pueden persistir. Observación si el patrón es típico.
Mancha de vino de Oporto Malformación capilar rosada o violácea, persistente; puede oscurecerse y engrosarse. No siempre sigue un dermatoma ni respeta estrictamente la línea media. Evaluar localización y riesgo; considerar láser de colorante pulsado.
Hemangioma infantil Superficial rojo brillante, profundo azulado o mixto; proliferación e involución características. Observar si bajo riesgo; derivar temprano si amenaza función o deja secuela importante.

Hemangioma: quién necesita evaluación temprana

  • Alto riesgo: periocular, vía aérea o distribución en barba, labios que dificultan alimentación, ulceración, crecimiento marcado, lesión segmentaria extensa o localización con riesgo de desfiguración. Derivar durante las primeras semanas.
  • Asociaciones: hemangioma segmentario grande de cara puede sugerir PHACE; segmentario lumbosacro o perineal puede asociarse a anomalías estructurales. Cinco o más hemangiomas cutáneos justifican evaluar compromiso hepático.
  • Imágenes: no se indican de rutina en una lesión típica de bajo riesgo; ecografía ante diagnóstico incierto y estudios dirigidos cuando se sospechan asociaciones.
Hemangioma: no esperar si hay riesgo.

Tratamiento del hemangioma seleccionado

  • Propranolol: primera opción sistémica cuando está indicado, habitualmente con dosis objetivo de 2-3 mg/kg/día dividida y titulación supervisada; requiere evaluación cardiovascular, respiratoria y del riesgo de hipoglucemia.
  • Seguridad: administrar con o después de alimentación; suspender temporalmente ante ingesta reducida o vómitos según instrucciones. Bradicardia, hipotensión, broncoespasmo y cardiopatías requieren precauciones o contraindican su uso.
  • Otras opciones: timolol tópico para lesiones superficiales seleccionadas; curación y analgesia si ulceradas. Láser o cirugía se reservan para indicaciones concretas o secuelas, no para toda lesión que sangra.

Mancha de Oporto y malformaciones complejas

  • Cara: compromiso de frente, región frontonasal o párpado superior aumenta sospecha de Sturge-Weber; lesión periocular implica riesgo de glaucoma. Derivar a neurología y oftalmología según distribución, sin esperar convulsiones.
  • Neuroimagen: el especialista decide indicación y momento; una mancha facial no obliga automáticamente a una RM urgente en todo lactante asintomático. Los protocolos pueden variar según riesgo y edad.
  • Lumbosacra: valorar extensión y otros marcadores de disrafismo o síndromes antes de decidir ecografía o RM; no toda mácula sacra implica espina bífida.
  • Otras malformaciones: pueden ser venosas, linfáticas, arteriovenosas o combinadas; dolor, sangrado, soplo, calor, aumento de volumen o déficit funcional requieren equipo especializado. El tratamiento puede incluir compresión, escleroterapia, láser o cirugía según tipo.
Localización de la mancha de Oporto.

Claves EUNACOM

  • El hemangioma infantil es un tumor benigno con proliferación e involución.
  • La mancha de Oporto es persistente y su localización determina riesgos.
  • Propranolol requiere indicación, alimentación y supervisión.

Referencias: 127, 128, 129, 130, 4. Bibliografía al final.

13. Fuentes clínicas

  1. PCDS · Terminología dermatológica; complemento internacional
  2. PCDS · Reacciones cutáneas medicamentosas graves; complemento internacional
  3. AAD · Diagnóstico y tratamiento de rosácea; complemento internacional
  4. MINSAL · Norma técnica de supervisión de salud infantil, piel y fanéreos
  5. AAD · Guías de dermatitis atópica; complemento internacional
  6. PCDS · Dermatitis atópica; complemento internacional
  7. Royal Children’s Hospital · Dermatitis del pañal; complemento internacional
  8. RCH · Cuidados del pañal para familias; complemento internacional
  9. BAD · Dermatitis de contacto; complemento internacional
  10. PCDS · Dermatitis alérgica de contacto; complemento internacional
  11. BAD · Protección de las manos; complemento internacional
  12. PCDS · Dermatitis seborreica; complemento internacional
  13. BAD · Dermatitis seborreica; complemento internacional
  14. PCDS · Eccema de manos y pies; complemento internacional
  15. NHS · Pónfolix; complemento internacional
  16. NICE CG153 · Evaluación y manejo de psoriasis; complemento internacional
  17. AAD · Guías de psoriasis; complemento internacional
  18. PCDS · Pitiriasis rosada; complemento internacional
  19. AAD · Diagnóstico y tratamiento de pitiriasis rosada; complemento internacional
  20. MINSAL · Norma General Técnica 187, profilaxis, diagnóstico y tratamiento de ITS
  21. CDC · Diagnóstico y seguimiento de sífilis; complemento internacional
  22. CDC · Sífilis primaria y secundaria; complemento internacional
  23. CDC · Sífilis en embarazo; complemento internacional
  24. BAD · Liquen plano; complemento internacional
  25. BAD y British Society for Oral Medicine · Liquen plano oral; complemento internacional
  26. PCDS · Liquen plano; complemento internacional
  27. PCDS · Liquen simple crónico; complemento internacional
  28. PCDS · Educación sobre liquen simple; complemento internacional
  29. BAD · Liquen escleroso femenino; complemento internacional
  30. BAD · Liquen escleroso masculino; complemento internacional
  31. BAD · Liquen escleroso en niñas; complemento internacional
  32. MINSAL · Guía clínica de lupus eritematoso sistémico
  33. BAD · Lupus discoide; complemento internacional
  34. BAD · Guía de lupus cutáneo; complemento internacional
  35. AAD · Guía clínica de acné, 2024; complemento internacional
  36. NICE NG198 · Acné; complemento internacional
  37. ISP Chile · Alerta de seguridad sobre isotretinoína, 2023
  38. AAD · Seguridad de isotretinoína; complemento internacional
  39. ISP · Resolución 12359, prevención de embarazo con isotretinoína
  40. AAD · Manifestaciones y mecanismos de rosácea; complemento internacional
  41. Sociedad Chilena de Alergia e Inmunología · Guía clínica de urticaria crónica espontánea
  42. MINSAL · Lineamientos PNI influenza 2022: tratamiento inicial de anafilaxia
  43. Resuscitation Council UK · Anafilaxia, 2021; complemento internacional
  44. NICE NG182 · Picaduras; complemento internacional
  45. DermNet · Prúrigo nodular; complemento internacional
  46. IDSA · Infecciones de piel y tejidos blandos; complemento internacional
  47. NICE NG153 · Impétigo; complemento internacional
  48. NICE NG141 · Celulitis y erisipela; complemento internacional
  49. CDC · Tiñas y onicomicosis; complemento internacional
  50. CDC · Tiña resistente emergente; complemento internacional
  51. AAD · Pitiriasis versicolor; complemento internacional
  52. Nationwide Children’s · Tiña capitis; complemento internacional
  53. CDC · Candidiasis vulvovaginal; complemento internacional
  54. NHS · Candidiasis genital; complemento internacional
  55. PCDS · Candidiasis; complemento internacional
  56. CDC · Tratamiento clínico de escabiosis; complemento internacional
  57. CDC · Cuidados y contactos; complemento internacional
  58. CDC · Ectoparasitosis; complemento internacional
  59. CDC · Pediculosis capitis: clínica y tratamiento; complemento internacional
  60. CDC · Diagnóstico y transmisión de piojos; complemento internacional
  61. CDC · Pediculosis pubis; complemento internacional
  62. AAD · Verrugas: diagnóstico y tratamiento; complemento internacional
  63. CDC · Verrugas anogenitales; complemento internacional
  64. AAD · Prevención de verrugas; complemento internacional
  65. CDC · Herpes genital; complemento internacional
  66. AAD · Herpes simplex: síntomas; complemento internacional
  67. AAD · Herpes simplex: manejo; complemento internacional
  68. NHS · Herpes labial; complemento internacional
  69. CDC · Herpes zóster: evaluación clínica; complemento internacional
  70. NHS · Herpes zóster; complemento internacional
  71. NHS Highland · Pautas antivirales para zóster; complemento internacional
  72. CDC · Molusco contagioso: clínica; complemento internacional
  73. CDC · Molusco: transmisión y prevención; complemento internacional
  74. AAD · Molusco: opciones terapéuticas; complemento internacional
  75. BAD · Vitiligo; complemento internacional
  76. BAD · Evaluación y derivación de vitiligo; complemento internacional
  77. DermNet · Pitiriasis alba; complemento internacional
  78. DermNet · Nevo anémico; complemento internacional
  79. DermNet · Nevo con halo; complemento internacional
  80. DermNet · Melasma; complemento internacional
  81. DermNet · Hiperpigmentación posinflamatoria; complemento internacional
  82. PCDS · Ruta clínica de alopecias; complemento internacional
  83. BAD · Alopecia areata, 2024; complemento internacional
  84. AAD · Alopecia femenina y precauciones de minoxidil; complemento internacional
  85. Investigación chilena · Litreol y dermatitis de contacto
  86. PCDS · Fotodermatosis; complemento internacional
  87. PCDS · Fotodermatosis inducidas por fármacos o químicos; complemento internacional
  88. PCDS · Erupción polimorfa lumínica; complemento internacional
  89. PCDS · Perniosis; complemento internacional
  90. PCDS · Eritema nodoso; complemento internacional
  91. DermNet · Vasculitis nodular; complemento internacional
  92. DermNet · Eritema nodoso; complemento internacional
  93. MINSAL · Norma técnica para control y eliminación de tuberculosis, 2022
  94. PCDS · Pioderma gangrenoso; complemento internacional
  95. BAD · Pénfigo vulgar; complemento internacional
  96. BAD · Penfigoide ampolloso; complemento internacional
  97. BAD · Dermatitis herpetiforme; complemento internacional
  98. BAD · Dapsona y seguridad; complemento internacional
  99. FDA · Indicación de VYJUVEK en EB distrófica; autorización estadounidense
  100. NIAMS · Diagnóstico y cuidados de epidermólisis bullosa; complemento internacional
  101. BAD · Manual clínico de dermatología, enfermedades ampollares; complemento internacional
  102. DermNet · Eritema multiforme; complemento internacional
  103. DermNet · Lesiones en diana; complemento internacional
  104. PCDS · Reacciones cutáneas medicamentosas leves y moderadas; complemento internacional
  105. ERN-Skin · Necrolisis epidérmica: urgencias y SCORTEN; complemento internacional
  106. AAD · Queratosis seborreica; complemento internacional
  107. AAD · Acrocordones; complemento internacional
  108. PCDS · Quiste epidermoide; complemento internacional
  109. Nationwide Children’s · Quiste dermoide; complemento internacional
  110. NHS · Lipoma; complemento internacional
  111. PCDS · Lago venoso; complemento internacional
  112. PCDS · Granuloma piógeno; complemento internacional
  113. PCDS · Punto rubí; complemento internacional
  114. AAD · Guía de queratosis actínica; complemento internacional
  115. BAD · Enfermedad de Bowen; complemento internacional
  116. PCDS · Nevo sebáceo de Jadassohn; complemento internacional
  117. MINSAL · Prevención y detección del cáncer de piel
  118. AAD · Guía de carcinoma basocelular; complemento internacional
  119. AAD · Guía de carcinoma espinocelular; complemento internacional
  120. NCI · Tratamiento del cáncer de piel no melanoma; complemento internacional
  121. SOCHIDERM · Guía de práctica para manejo del melanoma cutáneo primario
  122. AAD · ABCDE del melanoma; complemento internacional
  123. NCI · Tratamiento del melanoma; complemento internacional
  124. NCI · Micosis fungoide y otros linfomas T cutáneos; complemento internacional
  125. NCI · Micosis fungoide y Sézary, diagnóstico; complemento internacional
  126. NHS Newcastle · Micosis fungoide; complemento internacional
  127. ISSVA · Clasificación de anomalías vasculares; complemento internacional
  128. AAP · Guía de hemangiomas infantiles; complemento internacional
  129. Consenso experto · Neurología, neuroimagen y oftalmología en Sturge-Weber; complemento internacional
  130. Consenso multidisciplinario de Sturge-Weber; complemento internacional