Guía esencial de estudio · Geriatría - Eunacom

Guía esencial de estudio de Geriatría - Eunacom para preparar el examen EUNACOM.

Guía de Estudio EUNACOM - Geriatría

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Índice de contenido

  1. 1. Enfoque geriátrico y evaluación funcional
    1. 1.1. Generalidades de geriatría
      1. La función orienta las decisiones
      2. Cambios esperables y problemas que requieren evaluación
      3. Formas atípicas de enfermedad aguda
      4. Comparar siempre con la situación basal
      5. Fragilidad, discapacidad y comorbilidad
    2. 1.2. Valoración geriátrica integral
      1. Cuatro dimensiones, un plan
      2. Entrevista y examen que cambian la conducta
      3. Actividades básicas e instrumentales
      4. Instrumentos: elegir la pregunta correcta
      5. Del hallazgo a la intervención
    3. 1.3. EMPAM, EFAM y Barthel
      1. Ruta de evaluación en atención primaria
      2. EFAM: contenido de cada parte
      3. EFAM: interpretar sin mezclar partes
      4. Barthel: autocuidado y continencia
      5. Barthel: baño, transferencias y desplazamiento
      6. Barthel: bandas de dependencia usadas en REM
      7. Caso de interpretación
  2. 2. Movilidad, fragilidad y seguridad
    1. 2.1. Fragilidad
      1. Reconocer vulnerabilidad, sin confundir diagnósticos
      2. Pesquisa FRAIL: versión breve de Saint Louis University
      3. Investigar causas tratables
      4. Intervenir en varias dimensiones
      5. Decisiones y reevaluación
    2. 2.2. Sarcopenia
      1. Definir músculo y distinguir fragilidad
      2. Pesquisa SARC-F
      3. Fuerza: sarcopenia probable según EWGSOP2
      4. Confirmar y graduar
      5. Ejercicio y nutrición en Chile
      6. Seguimiento y errores de examen
    3. 2.3. Inmovilidad
      1. Definir el cambio y su urgencia
      2. Causas y evaluación práctica
      3. Complicaciones prevenibles
      4. Movilizar con objetivos
      5. Tromboprofilaxis y continuidad
    4. 2.4. Caídas
      1. Reconocer el evento y atender lesiones
      2. Historia que encuentra la causa
      3. Exploración y pruebas dirigidas
      4. Intervenciones que reducen nuevas caídas
      5. Síndrome poscaída y seguimiento
    5. 2.5. Trastornos de la marcha
      1. Observar antes de atribuir a la edad
      2. Patrones que orientan
      3. TUG: protocolo del instructivo EMPAM
      4. Estudiar y derivar según tiempo de evolución
      5. Rehabilitación y vigilancia
    6. 2.6. Hipotensión postural
      1. Definición y síntomas
      2. Medir de forma reproducible
      3. Buscar causas antes de tratar
      4. Medidas iniciales
      5. Persistencia, fármacos y control
    7. 2.7. Escaras o úlceras por presión
      1. Reconocer y documentar
      2. Clasificación NPIAP 2016
      3. Evaluar riesgo y descargar presión
      4. Cuidado local y nutrición
      5. Infección, urgencia y seguimiento
    8. 2.8. Hipotermia
      1. Reconocer y clasificar
      2. Buscar una causa secundaria
      3. Primeras medidas seguras
      4. Inestabilidad o paro
      5. Después de recalentar
    9. 2.9. Osteoporosis
      1. Sospecha clínica y urgencias
      2. DXA: interpretar población y sitio
      3. FRAX y riesgo de nueva fractura
      4. Causas secundarias y medidas generales
      5. Elegir tratamiento y administrarlo bien
      6. Opciones especializadas y seguridad
      7. Seguimiento y prevención secundaria
  3. 3. Cognición, ánimo y sueño
    1. 3.1. Síndrome confusional agudo (delirium)
      1. Reconocer el cambio agudo
      2. 4AT: aplicar y puntuar
      3. CAM: cuatro características, una regla
      4. Prioridad clínica y causas precipitantes
      5. Estudio orientado por hallazgos
      6. Medidas que tratan y previenen
      7. Fármacos y lugar de atención
    2. 3.2. Deterioro cognitivo / Demencia
      1. Definir el síndrome y su repercusión
      2. Reconocer patrones clínicos
      3. Buscar causas tratables y comorbilidades
      4. Intervención integral y apoyo al cuidador
      5. Tratamiento cognitivo: identificar la guía
      6. Cambios conductuales y síntomas psicológicos
      7. Continuidad, alimentación y etapa avanzada
    3. 3.3. Depresión en el adulto mayor
      1. Sospechar y confirmar clínicamente
      2. Yesavage: versiones y punto de corte
      3. Evaluar suicidio y gravedad
      4. Tratamiento centrado en la persona
      5. Antidepresivos: selección y riesgos geriátricos
      6. Seguimiento y prevención de recaídas
    4. 3.4. Sueño en la persona mayor
      1. Envejecimiento y sueño
      2. Buscar causas que cambian la conducta
      3. Primera línea no farmacológica
      4. Medicamentos: cautelas geriátricas
      5. Reevaluación y señales de alarma
    5. 3.5. Temblor
      1. Describir antes de etiquetar
      2. Buscar causas y signos de alarma
      3. Manejo inicial del temblor de acción
      4. Cuándo derivar
  4. 4. Problemas clínicos frecuentes
    1. 4.1. Hipertensión arterial
      1. Confirmar antes de intensificar
      2. Ortostatismo y valoración inicial
      3. Metas individualizadas
      4. Elegir tratamiento y vigilar daño
      5. Cifras muy altas: reconocer urgencia
    2. 4.2. Insuficiencia renal crónica
      1. Envejecimiento no equivale a enfermedad renal
      2. Clasificar por filtración y albuminuria
      3. Estudiar causa y repercusión
      4. Proteger función renal sin iatrogenia
      5. Nutrición y seguimiento funcional
      6. Derivar y decidir tratamiento avanzado
    3. 4.3. Diabetes mellitus tipo 2
      1. Valorar más que la glicemia
      2. Metas glucémicas según situación
      3. Seleccionar fármacos con seguridad
      4. Hipoglicemia: reconocer y actuar
      5. Seguimiento, nutrición y alarmas
    4. 4.4. Malnutrición
      1. Detectar pérdida nutricional y sus causas
      2. IMC en la persona mayor en Chile
      3. MNA-SF: aplicar el instrumento completo
      4. Aporte, hidratación y función
      5. Deglución y realimentación segura
      6. Comprobar respuesta
    5. 4.5. Constipación y fecalomas
      1. Reconocer el problema y revisar causas
      2. Evaluar y detectar alarmas
      3. Fecaloma y diarrea por rebalse
      4. Hábitos y primera línea
      5. Rescate, precauciones y seguimiento
    6. 4.6. Incontinencia urinaria
      1. Identificar el patrón
      2. Buscar reversibilidad y complicaciones
      3. Estudio inicial sin pruebas innecesarias
      4. Tratamiento conservador según mecanismo
      5. Urgencia: fármacos con evaluación geriátrica
      6. Rebalse y goteo continuo
      7. Bacteriuria sin síntomas no equivale a ITU
    7. 4.7. Enuresis
      1. Definir el síntoma nocturno
      2. Ordenar causas con historia y diario
      3. Evaluación inicial y alarmas
      4. Medidas iniciales seguras
      5. Desmopresina: selección y riesgo
  5. 5. Medicamentos e inmunizaciones
    1. 5.1. Manejo de fármacos en la persona mayor
      1. Conciliar y decidir qué aporta cada fármaco
      2. Envejecimiento y dosis
      3. Medicamentos de especial riesgo
      4. Interacciones y prescripción en cascada
      5. Deprescribir con seguimiento
      6. Hacer el plan administrable
    2. 5.2. Inmunizaciones en personas mayores
      1. Revisar antecedentes y oportunidad
      2. Influenza y COVID-19
      3. Neumococo: corregir la regla de cinco años
      4. Contraindicaciones y seguridad
      5. Prevención según riesgo y continuidad
  6. 6. Acompañamiento y continuidad
    1. 6.1. Plan de cuidado, cuidador y continuidad
      1. Decisiones compartidas
      2. Cuidador y entorno
      3. Transición entre hospital y domicilio
      4. Comprobar el resultado
    2. 6.2. Maltrato y protección de la persona mayor
      1. Reconocer las formas de maltrato
      2. Pesquisar con respeto y privacidad
      3. Actuar según riesgo
      4. Red chilena y autonomía
    3. 6.3. Manejo, cuidado y acompañamiento de final de vida
      1. Reconocer necesidades paliativas
      2. Conversar y acordar objetivos
      3. Capacidad, consentimiento y derechos
      4. Alivio de síntomas y revisión terapéutica
      5. Alimentación, hidratación y cuidado cotidiano
      6. Sedación paliativa: límites y requisitos
      7. Continuidad y acompañamiento
  7. 7. Fuentes clínicas

1. Enfoque geriátrico y evaluación funcional

Conocer la situación basal y las prioridades de la persona.

1.1. Generalidades de geriatría

La función orienta las decisiones

  • Heterogeneidad: Dos personas de la misma edad pueden tener reservas, autonomía, enfermedades y necesidades de apoyo muy distintas.
  • Objetivo: Mantener capacidades, participación y bienestar; aliviar síntomas y prevenir dependencia evitable.
  • Envejecimiento saludable: No exige ausencia de enfermedad. Importan las capacidades físicas y mentales y su interacción con el entorno.
  • Edadismo: No atribuir automáticamente un síntoma a la edad ni excluir tratamientos útiles solo por la edad cronológica.
Misma edad, necesidades distintas.

Cambios esperables y problemas que requieren evaluación

  • Aspecto y sentidos: Canas, arrugas y presbicia son frecuentes. Pérdida visual o auditiva que limita la actividad requiere evaluación y ayudas adecuadas.
  • Composición corporal: Puede disminuir masa muscular y aumentar grasa corporal. Debilidad marcada o pérdida funcional no deben normalizarse.
  • Marcha: La ampliación de la base de apoyo puede ser compensatoria; una marcha nueva, inestable o incapacitante exige buscar la causa.
  • Sueño: Puede fragmentarse o adelantarse el horario. No asumir que todas las personas mayores necesitan solo seis horas; valorar descanso y repercusión diurna.
  • Riñón y fármacos: La función renal puede disminuir, con mayor riesgo de acumulación de medicamentos. Interpretar estimación renal y masa muscular; una creatinina normal no garantiza función normal.
  • Laboratorio: No existe una regla clínica que permita considerar al aclaramiento de creatinina como el único examen que cambia con la edad. Investigar alteraciones en su contexto.

Formas atípicas de enfermedad aguda

  • Infección: Puede faltar fiebre; valorar disnea, alteración del estado mental, hipotensión y cambio funcional.
  • Abdomen agudo: La respuesta dolorosa o peritoneal puede ser menos evidente. Síntomas persistentes, vómitos, distensión o inestabilidad exigen estudio.
  • Isquemia miocárdica: Puede presentarse con disnea, debilidad, síncope o confusión, sin dolor torácico típico.
  • Deshidratación: No depender de la sed ni del pliegue cutáneo. Integrar ingesta, pérdidas, signos vitales, peso, diuresis y exámenes cuando correspondan.
  • Oliguria: Es una alarma que también puede reflejar daño renal, hipoperfusión u obstrucción. No es un marcador exclusivo ni suficiente de deshidratación.
Un cambio funcional puede ser la alarma. Comparar con la situación basal; no atribuir el cambio agudo a la edad.

Comparar siempre con la situación basal

  • Tiempo: Precisar cuándo comenzó el cambio y si fluctúa; entrevistar a un informante cuando sea necesario.
  • Desempeño previo: Registrar cómo caminaba, comía, se vestía, usaba medicamentos y manejaba dinero antes del episodio.
  • Alerta: Confusión aguda, déficit focal, hipoxia, hipotensión, dolor torácico, retención urinaria o incapacidad brusca para caminar requieren evaluación prioritaria.
  • Síndromes que se superponen: Delirium, caídas, inmovilidad, incontinencia y anorexia pueden ser la manifestación inicial de varias enfermedades.

Fragilidad, discapacidad y comorbilidad

  • Fragilidad: Vulnerabilidad aumentada ante estresores por menor reserva fisiológica; puede existir sin dependencia establecida.
  • Discapacidad o dependencia: Dificultad o necesidad de ayuda para actividades concretas; identificar qué actividad y qué apoyo requiere.
  • Comorbilidad: Coexistencia de enfermedades. Su número no determina por sí solo la capacidad funcional.
  • Conducta: Relacionar los tres conceptos para ajustar tratamiento, rehabilitación y seguimiento.

Claves EUNACOM

  • Ante una caída funcional aguda, buscar enfermedad y efectos de medicamentos antes de atribuirla a envejecimiento.

Fuentes: OMS · Envejecimiento saludable y atención integrada; complemento internacional; MINSAL · Actualización del Manual de Geriatría para Médicos, 2019.

1.2. Valoración geriátrica integral

Cuatro dimensiones, un plan

  • Biomédica: Enfermedades, síntomas, dolor, nutrición, continencia, sueño y revisión de todos los medicamentos.
  • Mental: Atención, cognición, ánimo y conducta; diferenciar delirium, deterioro cognitivo y depresión.
  • Funcional: Movilidad, caídas, autocuidado, tareas instrumentales, visión y audición.
  • Social: Vivienda, apoyo real, soledad, recursos, acceso a alimentos y salud, cuidador y posible maltrato.
La persona en el centro de la VGI. De la valoración a un plan acordado y reevaluación.

Entrevista y examen que cambian la conducta

  • Persona primero: Preguntar qué le preocupa y qué actividad desea mantener o recuperar; hablarle directamente y ajustar la comunicación a audición y visión.
  • Informante: Contrastar el desempeño habitual sin reemplazar innecesariamente la voz de la persona.
  • Exploración: Signos vitales, peso y tendencia, hidratación, boca, piel, marcha y examen dirigido al síntoma. Medir presión de pie si existe indicación.
  • Medicamentos: Incluir receta, automedicación, suplementos, gotas y uso real; preguntar por cambios recientes.

Actividades básicas e instrumentales

  • ABVD: Comer, bañarse, vestirse, asearse, continencia, uso del baño y movilidad básica. Barthel cuantifica necesidad de ayuda.
  • AIVD: Manejo de dinero y medicamentos, compras, cocina, transporte, teléfono y tareas domésticas; explorar desempeño y cambio respecto de lo habitual.
  • Contexto: No puntuar como incapacidad una tarea que nunca realizó por distribución de roles, falta de oportunidad o barreras del entorno.
  • Autonomía: Necesitar ayuda física no implica incapacidad para decidir; valorar capacidad para la decisión concreta.
Función: distinguir dos niveles. Necesitar ayuda física no equivale a perder capacidad para decidir.

Instrumentos: elegir la pregunta correcta

  • Funcionalidad: EFAM o Barthel según el desempeño; no son intercambiables con una escala de fragilidad.
  • Cognición y ánimo: Usar instrumentos validados en el contexto, considerando educación y déficits sensoriales. Un tamizaje alterado requiere evaluación clínica.
  • Movilidad: Observar transferencia, equilibrio y marcha. Integrar pruebas con la historia de caídas y el examen.
  • Reevaluación: Registrar versión, condiciones y ayudas utilizadas; comparar mediciones interpretables, no números aislados.

Del hallazgo a la intervención

  • Priorizar: Resolver amenazas inmediatas; después jerarquizar problemas que más afectan función, síntomas y preferencias.
  • Equipo: Coordinar medicina, enfermería, kinesiología, terapia ocupacional, nutrición, farmacia y trabajo social según necesidad.
  • Seguimiento: Cada acción debe tener responsable, plazo e indicador de respuesta. Reevaluar también al cuidador.

Claves EUNACOM

  • La VGI es una evaluación vinculada a acciones y seguimiento; completar escalas sin intervenir no la reemplaza.

Fuentes: MINSAL · GPC sarcopenia, valoración geriátrica integral, 2019; OMS · Envejecimiento saludable y atención integrada; complemento internacional; MINSAL · Herramientas para el apoyo en la toma de decisiones en salud, 2024.

1.3. EMPAM, EFAM y Barthel

Ruta de evaluación en atención primaria

  • EMPAM: Control preventivo integral de las personas de 65 años y más; contempla valoración funcional y un plan de atención. El control cardiovascular no lo sustituye.
  • EFAM: Se utiliza en personas autovalentes para detectar riesgo de pérdida funcional. Aplicar el formulario oficial y sus instrucciones.
  • Barthel: Si necesita ayuda de otra persona para actividades básicas, cuantificar dependencia con Barthel; no forzar la parte B del EFAM.
  • Plan: Revisión anual y seguimiento antes cuando el riesgo o los problemas lo requieran. En categorías con riesgo o dependencia leve/moderada, el REM contempla seguimiento dentro de seis meses.

EFAM: contenido de cada parte

  • Parte A: Explora actividades cotidianas, cognición y escolaridad, además de función de extremidades superiores e inferiores.
  • Parte B: En personas autovalentes profundiza en riesgo cardiovascular, cognición y síntomas de ánimo/ansiedad.
  • Aplicación: Los pesos de cada respuesta no son equivalentes. No inventar un puntaje contando dominios ni reemplazar el instrumento por este resumen.

EFAM: interpretar sin mezclar partes

Resultado Clasificación y conducta
Parte A ≤42 Riesgo de dependencia; investigar e intervenir factores que amenazan función. No aplicar parte B.
Parte A ≥43 Autovalente; continuar con parte B.
Parte B ≤45 Autovalente con riesgo; plan y seguimiento dirigido.
Parte B ≥46 Autovalente sin riesgo; prevención y seguimiento.
EFAM: primero identificar la parte. Si requiere ayuda en actividades básicas, valorar dependencia con Barthel.

Barthel: autocuidado y continencia

Actividad Puntaje por desempeño
Alimentación 10: come solo; 5: precisa preparar/cortar; 0: requiere alimentación asistida.
Baño 5: completa el baño por sí mismo; 0: precisa ayuda.
Vestido 10: completo sin apoyo; 5: apoyo parcial; 0: asistencia completa.
Aseo personal 5: realiza arreglo personal solo; 0: necesita ayuda.
Deposiciones 10: control; 5: accidente ocasional o ayuda con evacuación; 0: incontinencia.
Micción 10: control o autogestión de sonda; 5: hasta un accidente diario o ayuda con sonda; 0: incontinencia.

Valorar el desempeño real. En continencia, considerar la semana previa según la pauta; usar instrucciones oficiales para resolver situaciones particulares.

Barthel: baño, transferencias y desplazamiento

Actividad Puntaje por desempeño
Uso del retrete 10: resuelve toda la actividad; 5: ayuda parcial, con higiene propia; 0: asistencia completa.
Cama-sillón 15: sin apoyo; 10: ayuda menor/supervisión; 5: ayuda importante, mantiene sedestación; 0: dependiente.
Desplazamiento 15: camina 50 m solo; 10: con apoyo/supervisión; 5: maneja silla de ruedas; 0: dependiente.
Escaleras 10: sube/baja solo; 5: ayuda/supervisión; 0: dependiente.

Sumar las diez actividades: 0–100. El puntaje describe ayuda funcional; no diagnostica demencia, fragilidad ni capacidad para consentir.

Barthel: bandas de dependencia usadas en REM

Puntaje Interpretación
100 Independencia en los ítems de la escala.
60–95 Dependencia leve.
40–55 Dependencia moderada.
20–35 Dependencia grave.
0–15 Dependencia total.

Estos cortes corresponden a la clasificación chilena indicada. Otras publicaciones usan bandas diferentes. En movilidad exclusivamente en silla de ruedas, interpretar el máximo alcanzable y las necesidades reales.

Barthel: interpretar la suma. Identificar ayudas concretas. No es una escala de fragilidad ni una prueba de capacidad para consentir.

Caso de interpretación

  • Ejemplo: Una persona obtiene 45 puntos en la parte A y 44 en la parte B del EFAM: es autovalente con riesgo, no dependiente por tener 44 puntos.
  • Contraste: Un Barthel de 45 indica dependencia moderada en esta clasificación. El mismo número tiene significados distintos según el instrumento.
  • Derivación: Dependencia grave o total requiere coordinar evaluación para atención domiciliaria y apoyo al cuidador; no basta con registrar el puntaje.

Claves EUNACOM

  • Siempre escribir el nombre y la parte del instrumento junto al puntaje. Un EFAM bajo y un Barthel bajo responden a preguntas diferentes.

Fuentes: MINSAL/DEIS · Manual REM, Serie P, versión 1.1, 2026; MINSAL/DEIS · Manual REM, Serie A, versión 1.1, 2026; MINSAL · Orientación técnica para personas mayores en APS, 2014; MINSAL · Instructivo de aplicación del control de salud anual del adulto mayor.

2. Movilidad, fragilidad y seguridad

Distinguir vulnerabilidad, debilidad y dependencia para actuar sobre sus causas.

2.1. Fragilidad

Reconocer vulnerabilidad, sin confundir diagnósticos

  • Definición: Disminución de reservas que aumenta vulnerabilidad a estresores. Una enfermedad menor puede provocar gran caída funcional; la situación puede mejorar con intervención.
  • No son sinónimos: Fragilidad es vulnerabilidad; sarcopenia afecta músculo; discapacidad limita actividades; multimorbilidad suma enfermedades. Pueden coexistir, pero ninguna demuestra automáticamente las otras.
  • Sospechar: Pérdida de peso, cansancio, lentitud, baja actividad, debilidad, caídas o recuperación incompleta tras enfermedad.
  • Situación basal: Distinguir función habitual de deterioro agudo. Edad cronológica sola no diagnostica fragilidad ni justifica negar tratamiento.
Cuatro conceptos que pueden coexistir. Ninguno demuestra automáticamente los otros; la edad por sí sola no diagnostica fragilidad.

Pesquisa FRAIL: versión breve de Saint Louis University

  • Versión utilizada: Formulario breve SLU: cinco preguntas, un punto por respuesta positiva, total 0–5. Mantener esta versión al reevaluar.
  • F y R: Fatiga: se siente cansado. Resistencia: incapaz de subir un tramo de escaleras.
  • A e I: Ambulación: incapaz de caminar una cuadra. Enfermedades: tiene más de cinco enfermedades.
  • L: Pérdida de peso superior al 5% en los últimos seis meses; documentar peso anterior y actual y si la pérdida fue buscada.
  • Interpretación: 0: sin fragilidad por este instrumento; 1–2: prefragilidad; 3–5: fragilidad. Es pesquisa para evaluación clínica, no decisión terapéutica automática.
  • No mezclar versiones: Otras publicaciones emplean cinco o más enfermedades y pérdida en doce meses; no combinar esos criterios con el formulario breve aquí descrito.
FRAIL: formulario breve SLU. Un punto por respuesta positiva: 0 sin fragilidad; 1–2 prefragilidad; 3–5 fragilidad. Pesquisa, no decisión automática. No mezclar versiones.

Investigar causas tratables

  • Valoración integral: Revisar función, ánimo/cognición, enfermedades, fármacos, nutrición, visión/audición, recursos y cuidador; identificar objetivos importantes para la persona.
  • Estudio dirigido: Buscar anemia, hipotiroidismo, malnutrición, dolor, insuficiencia cardiopulmonar, depresión o efectos farmacológicos según clínica; no existe un examen único confirmatorio.
  • Presentación atípica: Infección sin fiebre, infarto sin dolor típico o abdomen agudo con poca reacción peritoneal son posibles; confusión o pérdida funcional aguda obligan a buscar enfermedad.
  • Deshidratación: Integrar ingesta/pérdidas, PA, peso, diuresis, perfusión y laboratorio. Oliguria es alarma, pero también puede deberse a lesión renal u obstrucción.

Intervenir en varias dimensiones

  • Ejercicio: Fuerza progresiva, equilibrio y actividad funcional adaptadas; iniciar supervisado cuando haya riesgo y evitar inactividad por miedo.
  • Alimentación: Corregir aporte energético/proteico insuficiente y problemas dentales o deglutorios; suplementar si no alcanza necesidades, no por el puntaje aislado.
  • Tratamientos: Revisar beneficio, carga y riesgo de medicamentos; optimizar enfermedades tratables y ajustar metas con participación de la persona.
  • Entorno: Facilitar apoyos, participación social, acceso a alimentos y rehabilitación; abordar sobrecarga del cuidador.
Intervenir en fragilidad.

Decisiones y reevaluación

  • Plan concreto: Priorizar dos o tres objetivos funcionales alcanzables y responsables de cada intervención; registrar situación basal para comparar.
  • Seguimiento: Reevaluar peso, movilidad, actividades y síntomas tras intervenciones o nueva enfermedad; usar el mismo instrumento para describir cambios.
  • Derivar: Deterioro acelerado, causa incierta, pérdida ponderal progresiva, dependencia nueva o problemas complejos requieren equipo geriátrico o evaluación urgente según gravedad.
  • Proporcionalidad: Fragilidad informa riesgos y necesidades de apoyo; no equivale a futilidad ni sustituye preferencias, pronóstico y valoración individual.

Claves EUNACOM

  • Fragilidad puede coexistir con independencia; discapacidad no basta para diagnosticarla.
  • Confusión nueva exige buscar un proceso agudo.

Fuentes: Saint Louis University · Rapid Geriatric Assessment, formulario breve FRAIL y SARC-F; complemento internacional; ICFSR · Guía clínica de identificación y manejo de fragilidad física, 2019; complemento internacional; ICFSR · Pesquisa y manejo de fragilidad en atención primaria, 2020; complemento internacional; MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019.

2.2. Sarcopenia

Definir músculo y distinguir fragilidad

  • Concepto: Enfermedad muscular con disminución de fuerza y cantidad/calidad muscular; no basta observar delgadez o atribuir atrofia al sedentarismo.
  • Causas: Envejecimiento, inactividad, enfermedad sistémica y déficit nutricional pueden combinarse; investigar pérdida rápida de fuerza o peso.
  • Diferencia: Sarcopenia es alteración muscular; fragilidad es vulnerabilidad global. Obesidad no excluye sarcopenia.
  • Consecuencias: Dificultad para levantarse o caminar, caídas, dependencia, peor recuperación y mayor mortalidad; no supone que toda caída se deba a ella.

Pesquisa SARC-F

  • Componentes: Dificultad para cargar 10 libras —aproximadamente 4,5 kg—, caminar por una habitación, levantarse de silla/cama y subir diez escalones; quinto componente: caídas.
  • Puntuación funcional: En cada una de las cuatro tareas: 0 sin dificultad, 1 alguna, 2 mucha o incapaz. En marcha, usar auxiliar puntúa 2; en transferencia, no poder sin ayuda puntúa 2.
  • Caídas en el último año: 0 ninguna; 1 con una a tres; 2 con cuatro o más. Total SARC-F: 0–10.
  • Interpretación: ≥4 indica pesquisa positiva y evaluación muscular; no confirma por sí solo. Sospecha clínica fuerte justifica estudiar aun con puntaje menor.
SARC-F: cinco componentes. Cuatro tareas: 0 sin dificultad, 1 alguna, 2 mucha/incapaz. Total 0–10; ≥4 pesquisa positiva, no confirmación. Sospecha clínica persiste aunque puntaje menor.

Fuerza: sarcopenia probable según EWGSOP2

  • Prensión: Dinamómetro con técnica estandarizada; fuerza baja: <27 kg en hombres o <16 kg en mujeres, puntos europeos de referencia.
  • Cinco levantadas: Cronometrar levantarse cinco veces de una silla sin ayuda de brazos, cuando sea seguro; >15 segundos sugiere fuerza baja. Si no puede, registrar limitación.
  • Algoritmo: Fuerza baja: sarcopenia probable. No confundir esta prueba con TUG, que incluye caminar y girar.
  • Contexto: Dolor, artritis de manos, déficit neurológico y técnica pueden alterar resultados; interpretar con clínica y referencias de población.

Imagen sugerida (nueva): fotografías de la medición de prensión con dinamómetro y de la prueba de cinco levantadas, con la posición del paciente rotulada.

Confirmar y graduar

  • Confirmación: Fuerza baja más baja cantidad/calidad muscular medida mediante técnica validada; DXA o bioimpedancia según disponibilidad y contexto.
  • Masa apendicular/talla²: EWGSOP2: <7,0 kg/m² en hombres y <5,5 kg/m² en mujeres; el valor femenino corresponde a la corrección publicada del consenso.
  • Gravedad: Sarcopenia confirmada más rendimiento físico bajo indica forma grave; velocidad de marcha ≤0,8 m/s es uno de los criterios EWGSOP2.
  • Limitaciones: Estimar antropometría no equivale automáticamente a confirmar DXA; edema y otros factores pueden distorsionar bioimpedancia. Documentar método y versión.
Confirmar y graduar sarcopenia. DXA o bioimpedancia según contexto; documentar método. Edema puede distorsionar bioimpedancia; antropometría no equivale automáticamente a DXA.

Ejercicio y nutrición en Chile

  • Resistencia muscular: MINSAL favorece programas estructurados, progresivos e individualizados; combinar entrenamiento de fuerza con equilibrio y función.
  • Proteína: En personas ≥60 años con sarcopenia, GPC MINSAL recomienda aporte de 1–1,5 g/kg/día junto con ejercicio de resistencia; calcular según estado nutricional y adaptar a comorbilidades.
  • Precaución renal: En enfermedad renal avanzada u otra condición que requiera restricciones, acordar objetivo con nutrición/equipo tratante; no imponer una dieta hiperproteica uniforme.
  • Alimentación: Asegurar energía suficiente, acceso a alimentos y manejo de disfagia/problemas dentales; suplemento cuando la dieta no cubre necesidades.
Sarcopenia: intervención según MINSAL.

Seguimiento y errores de examen

  • Reevaluar: Fuerza, levantarse, marcha, peso/ingesta y actividades; usar mismo dispositivo y protocolo, además de metas funcionales.
  • Vitamina D: No sustituye ejercicio ni nutrición como tratamiento muscular. Valorar déficit e indicaciones óseas individuales; evitar presentarla como cura universal de sarcopenia.
  • Fármacos: No indicar testosterona u hormonas de crecimiento rutinarias; buscar otra indicación específica antes de plantearlas.
  • Derivación: Pérdida rápida, debilidad focal, disfagia, gran compromiso funcional o diagnóstico incierto requieren evaluación especializada.

Claves EUNACOM

  • Fuerza baja: probable; añadir masa baja: confirmada; añadir rendimiento bajo: grave.

Fuentes: MINSAL/DIPRECE · GPC Sarcopenia, recomendaciones formuladas en 2019; Saint Louis University · Rapid Geriatric Assessment, formulario breve FRAIL y SARC-F; complemento internacional; EWGSOP2 · Consenso europeo revisado de sarcopenia, 2019; complemento internacional; EWGSOP2 · Corrección del umbral de masa muscular femenina, 2019; complemento internacional; ICFSR · Guía de pesquisa, diagnóstico y manejo de sarcopenia, 2018; complemento internacional.

2.3. Inmovilidad

Definir el cambio y su urgencia

  • Concepto: Limitación para cambiar de posición, transferirse o desplazarse; puede ser parcial o completa, reciente o persistente. Comparar con la situación habitual.
  • Inicio agudo: Buscar enfermedad intercurrente, dolor, fractura, ictus, delirium, hipoglucemia, infección o efecto farmacológico. No atribuir nueva postración a la edad.
  • Contexto: Precisar cuánto tiempo pasa en cama/sillón, quién ayuda y qué actividades aún realiza; dependencia no significa ausencia de potencial rehabilitador.

Causas y evaluación práctica

  • Causas frecuentes: Artrosis dolorosa, fractura, déficit neurológico, insuficiencia cardiopulmonar, debilidad, malnutrición, miedo poscaída, depresión y barreras del entorno.
  • Iatrogenia: Reposo sin indicación, sedación, dispositivos innecesarios y ayudas mal ajustadas pueden perpetuar la pérdida funcional.
  • Explorar: Dolor, fuerza, movilidad articular, contracturas, piel, equilibrio sentado, transferencia y tolerancia ortostática; valorar cognición, deglución y nutrición.
  • Registro: Describir ayuda necesaria para girar, sentarse, ponerse de pie y caminar. Usar la evaluación funcional integral del curso para seguimiento, sin sustituirla por una etiqueta de postración.
Buscar por qué dejó de moverse.

Complicaciones prevenibles

  • Musculoesqueléticas: Pérdida de fuerza y masa, contracturas y mayor fragilidad ósea; el reposo puede empeorar el problema que pretendía proteger.
  • Piel y circulación: Lesiones por presión, edema, hipotensión ortostática y tromboembolismo venoso, especialmente durante enfermedad aguda.
  • Otros sistemas: Estreñimiento/fecaloma, retención urinaria, deterioro de ánimo, aislamiento y delirium; vigilar hidratación y seguridad de alimentación.
  • Señales urgentes: Disnea súbita, dolor torácico, edema unilateral, nueva focalidad, fiebre con deterioro o herida infectada requieren evaluación inmediata.
La inmovilidad afecta varios sistemas.

Movilizar con objetivos

  • Tratar causas: Analgesia prudente, corrección de alteraciones agudas, revisión farmacológica y atención de déficits nutricionales.
  • Progresión segura: Cuando esté clínicamente estable: movimientos activos/asistidos, sedestación, transferencias, bipedestación y marcha según tolerancia; no forzar ante inestabilidad o lesión no estabilizada.
  • Plan compartido: Kinesiología y terapia ocupacional fijan metas concretas: girar sin ayuda, llegar al baño o comer sentado. Enseñar técnica segura a cuidadores.
  • Prevención diaria: Cambios posturales, cuidado cutáneo, movilidad articular y ayudas para transferencias; preservar actividades que todavía puede realizar.
Progresión de movilidad según tolerancia. Solo con estabilidad clínica; no forzar ante inestabilidad o lesión no estabilizada. Mantener cuidado cutáneo y postural.

Tromboprofilaxis y continuidad

  • Hospitalización aguda: Valorar riesgo trombótico y hemorrágico; indicar profilaxis farmacológica o mecánica conforme al contexto, función renal y protocolo.
  • Inmovilidad crónica domiciliaria: No implica anticoagulación preventiva sistemática. Revaluar si aparece una enfermedad aguda, cirugía u otra indicación independiente.
  • Alta y domicilio: Asegurar equipamiento, apoyo y continuidad de rehabilitación; anticipar necesidades del cuidador y pausas de descanso.
  • Control: Revisar logros funcionales, piel, nutrición, dolor, síntomas ortostáticos y sobrecarga del cuidador. Ajustar objetivos a preferencias y pronóstico.

Claves EUNACOM

  • Tratar la causa de la inmovilidad y sus complicaciones simultáneamente.

Fuentes: MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019; ICFSR · Recomendaciones internacionales de ejercicio en personas mayores, 2021; complemento internacional; ASH · Tromboprofilaxis en pacientes médicos hospitalizados y ambulatorios, 2018; complemento internacional; NPIAP/EPUAP/PPPIA · International Guideline, capítulo Repositioning, cuarta edición; complemento internacional.

2.4. Caídas

Reconocer el evento y atender lesiones

  • Definición: Evento involuntario que deja a la persona en el suelo u otro nivel inferior. No es una consecuencia inevitable de envejecer.
  • Prioridad: Evaluar conciencia, respiración, circulación, dolor, traumatismo craneal y posible fractura; no levantar apresuradamente a quien presenta dolor intenso o incapacidad para apoyar.
  • Urgencia: Déficit neurológico nuevo, síncope de esfuerzo, dolor torácico, disnea, inestabilidad o traumatismo significativo requieren evaluación urgente. Traumatismo craneal con anticoagulantes exige valoración específica.
  • Consecuencia grave: La fractura de cadera puede producir dependencia y aumentar mortalidad; requiere atención, rehabilitación y prevención secundaria.
  • Tiempo en el suelo: Buscar hipotermia, deshidratación, lesiones por presión y rabdomiólisis si permaneció caído mucho tiempo; solicitar estudios según hallazgos.
Después de una caída: prioridades.

Historia que encuentra la causa

  • Reconstrucción: Preguntar actividad, lugar, calzado, iluminación, tropiezo, pródromos, pérdida de conciencia, palpitaciones y recuperación; obtener relato de testigos cuando sea posible.
  • Recurrencia: Registrar caídas del último año, lesiones, capacidad de levantarse y temor posterior. Caída inexplicada puede ser síncope, aunque el paciente no recuerde perder conciencia.
  • Multifactorial: Debilidad, alteración de marcha/equilibrio, hipotensión, fármacos, visión, pies, neuropatía, Parkinson y barreras ambientales pueden coexistir; sarcopenia no es la causa universal más frecuente.
  • Evaluación integral: Revisar función previa y actual, cognición, ánimo, continencia, alimentación, comorbilidades y apoyo; no limitar el estudio a una radiografía negativa.
La caída suele tener varios determinantes. Una caída inexplicada puede ser síncope; sarcopenia no es una explicación universal.

Exploración y pruebas dirigidas

  • Explorar: PA acostado/de pie, pulso, corazón, examen neurológico, visión, pies, fuerza y marcha; supervisar cualquier prueba de movilidad.
  • ECG: Especialmente ante síncope, pérdida de conciencia, palpitaciones, bradicardia o caídas inexplicadas; considerar monitorización si sospecha arrítmica persiste.
  • Bradicardia: Correlacionar síntomas y ritmo, revisar causas reversibles. Marcapasos no corresponde a toda caída ni a cualquier frecuencia baja; bloqueo avanzado no reversible requiere valoración cardiológica.
  • Pruebas funcionales: TUG describe movilidad dinámica; levantarse cinco veces de una silla explora fuerza funcional. Un puntaje aislado no predice con certeza nuevas caídas.

Intervenciones que reducen nuevas caídas

  • Ejercicio: Programa progresivo e individualizado de equilibrio, fuerza y tareas funcionales; adaptar supervisión a capacidad y riesgo, con continuidad después del programa inicial.
  • Fármacos: Revisar benzodiacepinas, hipnóticos, antipsicóticos, antidepresivos y tratamientos que provoquen hipotensión; ajustar de forma individual y evitar suspensiones bruscas.
  • Ayudas técnicas: Bastón o andador según déficit, altura y capacidad de uso; entrenar marcha, giros y transferencias. No son únicamente una tercera opción tras fracasar otras medidas.
  • Hogar: Retirar o fijar alfombras, secar pisos, despejar pasos, mejorar iluminación e instalar apoyos seguros en baño/escaleras. Evaluar acceso al dormitorio sin imponer vivir siempre en primer piso.
  • Visión y pies: Revisar graduación y uso adecuado de lentes, catarata, dolor del pie y calzado cerrado antideslizante; adaptar cambios visuales a la marcha.
Prevenir caídas en la vida cotidiana.

Síndrome poscaída y seguimiento

  • Círculo evitable: Miedo a caer favorece restricción, desacondicionamiento y dependencia. Preguntar qué actividades abandonó y acordar recuperación gradual segura.
  • Acompañamiento: Kinesiología, terapia ocupacional y apoyo del cuidador; considerar intervención psicológica si miedo desproporcionado persiste.
  • Plan: Tratar causas identificadas, prevenir fracturas y enseñar cómo pedir ayuda; revisar nuevas caídas, adherencia, función y seguridad del domicilio.
  • Valoración ampliada: Caídas recurrentes, lesión relevante, fragilidad o problemas de marcha/equilibrio justifican evaluación multifactorial; proteger movilidad evitando reposo o sujeciones innecesarios.
Recuperar actividad después de caer.

Claves EUNACOM

  • Después de tratar la lesión, explicar por qué cayó y cómo evitar la siguiente.
  • Caída inexplicada: pensar también en síncope.

Fuentes: NICE · NG249, prevención y evaluación de caídas, 2025; complemento internacional; NICE · NG249, fundamento de las recomendaciones, 2025; complemento internacional; CDC · Prevención de caídas e impacto de la visión; complemento internacional; ACC/AHA/HRS · Guía de bradicardia y trastornos de conducción, 2018; complemento internacional; MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019.

2.5. Trastornos de la marcha

Observar antes de atribuir a la edad

  • Historia: Inicio, progresión, dolor, caídas, vértigo, debilidad, pérdida sensitiva, congelamiento y ayudas; comparar marcha previa y posterior a medicamentos o enfermedad.
  • Observación: Evaluar levantarse, base de apoyo, longitud y simetría del paso, despeje del pie, braceo, giros, velocidad y detención; usar el calzado/ayuda habituales y supervisión.
  • Exploración: Fuerza, tono, reflejos, sensibilidad/propriocepción, coordinación, visión, pies/articulaciones y PA ortostática.
  • Principio: Una base más amplia o marcha lenta no permite diagnosticar simplemente envejecimiento: buscar causas tratables.

Patrones que orientan

  • Antálgica: Reduce apoyo en la extremidad dolorosa; buscar artrosis, lesión o fractura.
  • Parkinsoniana: Pasos cortos, menor braceo y dificultad de inicio/giros, a veces congelamiento; valorar bradicinesia y rigidez, no solo temblor.
  • Neuropática: Pie caído con elevación excesiva de rodilla o arrastre; déficit sensitivo/proprioceptivo puede empeorar el equilibrio al retirar apoyo visual.
  • Cerebelosa: Base amplia e irregularidad con incoordinación; signos acompañantes orientan. Inestabilidad de inicio súbito puede ser ictus.
  • Frontal/apráxica: Dificultad para iniciar y organizar pasos, a veces apariencia magnética; con deterioro cognitivo/urinario considerar hidrocefalia de presión normal.
  • Piramidal: Rigidez espástica, circunducción o patrón en tijera; investigar lesión central. Es frecuente la combinación de mecanismos.
Patrones de marcha que orientan. La marcha piramidal puede ser espástica, en circunducción o tijera; varios mecanismos pueden coexistir.

TUG: protocolo del instructivo EMPAM

  • Preparar: Silla estable y recorrido de tres metros; explicar levantarse, caminar, girar, volver y sentarse, con resguardo del examinador.
  • Cronometrar: En la versión EMPAM, desde que despega la espalda de la silla hasta recuperar la posición inicial. Registrar ayuda técnica y condiciones para comparar.
  • Cortes del instructivo: ≤10 segundos: normal; 11–20: riesgo leve; >20: alto riesgo. Si requiere ayuda para ponerse de pie, suspender y clasificar alto riesgo según ese protocolo.
  • Interpretación: Describe movilidad/equilibrio dinámico, no fuerza aislada ni causa de la alteración. No mezclar sus cortes con otras versiones de TUG o con criterios de sarcopenia.
  • Seguridad: No realizar si hay inestabilidad, dolor agudo importante o incapacidad insegura; registrar el motivo y valorar directamente la función.

Imagen sugerida (nueva): secuencia visual del TUG con silla, recorrido de tres metros, giro y retorno para fijar el protocolo EMPAM.

TUG: recorrido y cortes EMPAM. No realizar en condiciones inseguras. TUG mide movilidad dinámica, no fuerza aislada; no mezclar cortes de otras versiones.

Estudiar y derivar según tiempo de evolución

  • Inicio súbito: Ataxia nueva, déficit focal o incapacidad brusca para caminar: urgencia y evaluación vascular/neurológica.
  • Progresión rápida: Días-semanas: derivación neurológica prioritaria; considerar lesiones estructurales, tóxicas, inflamatorias o metabólicas.
  • Progresión gradual: Revisar alcohol/fármacos; hemograma, B12, función tiroidea y estudios dirigidos según clínica. Neurología si causa incierta o sospecha degenerativa.
  • Apraxia: Derivar para excluir hidrocefalia de presión normal; no diagnosticarla solo por incontinencia y marcha lenta.

Rehabilitación y vigilancia

  • Causal: Tratar dolor, corregir déficits sensoriales/metabólicos y ajustar medicamentos; tratamiento neurológico según diagnóstico.
  • Funcional: Entrenar fuerza, equilibrio, transferencias y giros, con ayudas ajustadas y evaluación domiciliaria.
  • Seguimiento: Registrar velocidad o TUG con el mismo procedimiento, caídas y actividades recuperadas; combinar medición con experiencia de la persona.
  • Evitar: Reposo como tratamiento crónico de inseguridad; la supervisión y adaptación permiten conservar movilidad.

Claves EUNACOM

  • TUG integra levantarse, caminar, girar y sentarse; no equivale a la prueba de cinco levantadas.

Fuentes: MINSAL · Instructivo de Aplicación del Control de Salud Anual del Adulto Mayor; MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019; NICE · NG127, reconocimiento y derivación de trastornos neurológicos, 2019/2023; complemento internacional; NICE · NG127, fundamento clínico de marcha atáxica y apráxica, 2019; complemento internacional; ICFSR · Recomendaciones internacionales de ejercicio en personas mayores, 2021; complemento internacional.

2.6. Hipotensión postural

Definición y síntomas

  • Criterio habitual: Descenso sostenido de PA sistólica ≥20 mmHg o diastólica ≥10 mmHg dentro de tres minutos de ponerse de pie; puede existir sin síntomas.
  • Manifestaciones: Mareo, visión borrosa, debilidad, presíncope, síncope o caída al levantarse; relacionar con comidas, calor, ejercicio y medicamentos.
  • Diferenciales: Vértigo, hipoglucemia y síncope arrítmico no se diagnostican por un mareo inespecífico. Síntomas compatibles con medición normal requieren reevaluación.
  • Urgencia: Síncope con lesión, dolor torácico, disnea, sangrado, déficit neurológico o PA persistentemente muy baja exige estudio urgente.

Medir de forma reproducible

  • Preparación: Reposo acostado cinco minutos; medir PA y pulso. Ayudar a ponerse de pie con seguridad.
  • Mediciones: Repetir PA y pulso al minuto y a los tres minutos; anotar síntomas y circunstancias. Suspender si presíncope intenso o inseguridad.
  • Interpretación: El criterio es el descenso respecto del decúbito. Síntomas sin descenso suficiente no descartan intolerancia ortostática ni confirman por sí solos hipotensión clásica.
  • Si persiste sospecha: Repetir en condiciones que precipitan síntomas o derivar para evaluación prolongada/mesa basculante; formas tardías aparecen después de tres minutos.

Imagen sugerida (nueva): secuencia de medición de presión acostado y de pie, con los momentos de registro señalados.

Medición ortostática reproducible. Suspender ante presíncope intenso o inseguridad. Documentar síntomas y circunstancias.

Buscar causas antes de tratar

  • Volumen y enfermedad: Deshidratación, sangrado, anemia o enfermedad aguda; evaluar ingesta, pérdidas y función renal.
  • Autonómicas: Parkinson y otras sinucleinopatías, neuropatía diabética y disautonomías; considerar respuesta del pulso, sin interpretarla aislada si usa betabloqueante o tiene arritmia.
  • Medicamentos: Diuréticos, vasodilatadores, alfabloqueantes, nitratos, algunos antidepresivos/antipsicóticos y dopaminérgicos pueden contribuir.
  • Hipertensión coexistente: No retirar todos los antihipertensivos automáticamente; ajustar los causantes probables y comprobar PA de pie y acostado, evitando también hipertensión supina.
Hipotensión postural: buscar la causa.

Medidas iniciales

  • Hábitos: Levantarse por etapas, movilizar piernas antes de incorporarse, evitar calor y alcohol excesivos; comidas pequeñas si componente posprandial.
  • Agua y sal: Corregir déficit e individualizar aporte; aumentar líquidos/sal no es universal en insuficiencia cardíaca, renal o hipertensión supina.
  • Contramaniobras: Cruzar piernas y contraer músculos puede ayudar si conserva equilibrio; sentarse o acostarse ante síntomas, sin arriesgar una caída.
  • Compresión: Faja abdominal o prendas hasta cintura pueden reducir acumulación venosa; medias cortas de pantorrilla suelen ser insuficientes. Valorar tolerancia, piel, perfusión arterial y capacidad para colocarlas.
Medidas iniciales para síntomas ortostáticos.

Persistencia, fármacos y control

  • Objetivo: Mejorar síntomas y autonomía; no normalizar a cualquier costo una cifra de PA. Derivar hipotensión neurogénica persistente o diagnóstico incierto.
  • Midodrina: En casos seleccionados: 2,5–10 mg oral hasta tres veces al día, titulada bajo supervisión; última dosis al menos cuatro horas antes de acostarse. Verificar disponibilidad local.
  • Contraindicaciones de midodrina: Hipertensión supina persistente/excesiva, retención urinaria, enfermedad renal aguda, cardiopatía orgánica grave, feocromocitoma o tirotoxicosis.
  • Vigilancia: Puede causar hipertensión supina y retención urinaria; revisar función renal y contraindicaciones antes de iniciar, controlar PA acostado/de pie y beneficio clínico.
  • Fludrocortisona: No es tratamiento universal; puede agravar edema, hipopotasemia, hipertensión supina e insuficiencia cardíaca. Requiere selección y monitorización especializada.
  • Seguimiento: Registrar síntomas/caídas, horarios de comida y fármacos, PA y respuesta; reconsiderar causas si empeora.

Claves EUNACOM

  • Medir presión acostado y de pie; medias elásticas no sustituyen buscar la causa.

Fuentes: CDC STEADI · Medición de presión arterial ortostática; complemento internacional; AHA · Hipotensión ortostática en adultos con hipertensión, 2024; complemento internacional; NHS Gateshead Health · Midodrine; complemento internacional; DailyMed · Ficha oficial de midodrina; complemento internacional; MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019.

2.7. Escaras o úlceras por presión

Reconocer y documentar

  • Terminología: Lesión por presión: daño localizado por presión, con o sin cizalla, habitualmente sobre prominencia ósea o dispositivo. Puede existir con piel intacta.
  • Riesgo: Inmovilidad, incapacidad de reposicionarse, malnutrición, alteración sensitiva, humedad y mala perfusión; revisar sacro, talones, trocánteres, occipucio y zonas bajo dispositivos.
  • Examinar: Registrar localización, longitud/ancho/profundidad, tejido, exudado, dolor, bordes y piel vecina; buscar túneles y socavación cuando proceda.
  • Diferencial: Dermatitis por humedad, lesión vascular o neuropática y desgarro cutáneo no se clasifican automáticamente como lesión por presión.

Clasificación NPIAP 2016

  • Estadio 1: Piel íntegra con eritema no blanqueable. En piel oscura valorar cambios de color, temperatura, consistencia y dolor.
  • Estadio 2: Pérdida parcial de piel con dermis expuesta o ampolla serosa; sin grasa visible, esfacelo ni escara que oculten profundidad.
  • Estadio 3: Pérdida completa de piel, con grasa visible; sin fascia, músculo, tendón, cartílago ni hueso expuestos.
  • Estadio 4: Pérdida completa de piel y tejido, con estructuras profundas expuestas o palpables: fascia, músculo, tendón, cartílago o hueso.
  • No clasificable: Pérdida completa cuya profundidad queda oculta por esfacelo/escara. Lesión tisular profunda: color rojo oscuro, marrón o violáceo persistente, o ampolla hemática.
  • Evolución: No bajar el estadio porque cicatriza: describir, por ejemplo, estadio 4 en cicatrización. La lesión profunda puede progresar pese a una superficie pequeña.

Imagen sugerida (nueva): fotografías de lesiones por presión con tejidos visibles y datos de exploración; en lesiones no clasificables, señalar que la profundidad está oculta.

Lesión por presión: profundidad visible. No bajar el estadio al cicatrizar; describir el estadio original en cicatrización. Cuando la superficie no muestra todo. La lesión profunda puede progresar aunque la superficie parezca pequeña.

Evaluar riesgo y descargar presión

  • Braden: Seis componentes: percepción sensorial, humedad, actividad, movilidad, nutrición y fricción/cizalla. Aplicar los descriptores del formulario oficial, junto con examen de piel y juicio clínico.
  • Puntuación: Primeros cinco componentes: 1–4; fricción/cizalla: 1–3. Total 6–23: menor puntaje implica mayor riesgo.
  • Umbral orientador: En adultos, ≤18 suele identificar riesgo; ajustar al contexto y protocolo local. Revaluar ante cambios clínicos, sin esperar que el puntaje confirme una lesión.
  • Superficies: Colchón y cojines que redistribuyan presión, con descarga de talones y revisión de dispositivos. Ningún colchón elimina necesidad de reposicionamiento.
  • Frecuencia: Plan individual según movilidad, perfusión, piel, tolerancia, sueño y superficie. Documentar posiciones y respuesta; no imponer el mismo intervalo a todos.
  • Referencia internacional: La cuarta edición admite intervalos de dos o tres horas en muchos pacientes con superficie adecuada, individualizando; inestabilidad o daño temprano pueden exigir ajustes más frecuentes.
  • Técnica: Reducir arrastre/cizalla, usar ayudas para mover y mantener talones libres de presión. No masajear áreas enrojecidas ni usar aros como solución universal.
Braden orienta la prevención. Aplicar los descriptores del formulario oficial. El riesgo se revalora ante cambios clínicos.

Cuidado local y nutrición

  • Limpieza y apósito: Limpiar suavemente y elegir apósito según exudado, profundidad, piel vecina y confort; favorecer cicatrización húmeda sin macerar.
  • Desbridamiento: Valorar necrosis, perfusión, profundidad, dolor y objetivos. Escara seca estable del talón, sin eritema, fluctuación ni infección, no se retira automáticamente.
  • Humedad: Manejar incontinencia, higiene y barrera cutánea; no confundir dermatitis por humedad con estadio 2.
  • Nutrición: Pesquisar malnutrición, evaluar ingesta y deglución, asegurar energía/proteína/hidratación; suplementar si hay déficit y necesidades no cubiertas.
  • Sondas: No indicar alimentación por sonda solo para prevenir lesiones por presión; valorar indicación nutricional global, preferencias y objetivos.

Infección, urgencia y seguimiento

  • Infección clínica: Celulitis progresiva, pus, dolor creciente, mal olor con deterioro, fiebre o inestabilidad requieren evaluación; investigar osteomielitis cuando corresponda.
  • Antibióticos sistémicos: Indicados ante sepsis, celulitis extendida u osteomielitis; cultivo positivo aislado/colonización no justifica antibiótico ni demuestra infección.
  • Derivación: Necrosis extensa, progresión rápida, perfusión comprometida, exposición profunda, sospecha ósea o fracaso pese a descarga requieren equipo especializado.
  • Seguimiento: Medir evolución con método consistente, documentar dolor y exudado y revisar descarga, soporte y nutrición. Ajustar cuidados a confort y metas, especialmente al final de vida.
Lesión por presión: antibióticos y derivación. Evaluar infección clínicamente y seguir tamaño, dolor, exudado, descarga y nutrición.

Claves EUNACOM

  • Piel intacta no excluye lesión por presión.
  • Cultivo positivo sin infección clínica no obliga a antibiótico.

Fuentes: NPIAP · Sistema de clasificación de lesiones por presión, 2016; complemento internacional; AHRQ · Prevención hospitalaria de lesiones por presión, instrumento Braden; complemento internacional; NICE · CG179, lesiones por presión: prevención y tratamiento, 2014; complemento internacional; NPIAP/EPUAP/PPPIA · International Guideline, capítulo Repositioning, cuarta edición; complemento internacional; NPIAP/EPUAP/PPPIA · International Guideline, nutrición, cuarta edición; complemento internacional.

2.8. Hipotermia

Reconocer y clasificar

  • Definición: Temperatura central <35 °C. La medición periférica habitual puede ser inexacta; utilizar termómetro que registre temperaturas bajas.
  • Grados térmicos: Leve: 32 a <35 °C; moderada: 28 a <32 °C; grave: <28 °C. Estado clínico y estabilidad pesan más que una categoría aislada.
  • Persona mayor: Puede aparecer dentro del domicilio por calefacción insuficiente, fragilidad, malnutrición, inmovilidad o alteración cognitiva, incluso sin exposición extrema.
  • Manifestaciones: Temblor, torpeza, disartria y confusión; al agravarse pueden desaparecer temblores, disminuir conciencia y aparecer bradicardia o arritmias.
Hipotermia: temperatura central y clínica. Hipotermia: temperatura central <35 °C. La estabilidad y el estado clínico prevalecen sobre una categoría aislada.

Buscar una causa secundaria

  • Causas médicas: Sepsis, hipoglucemia, hipotiroidismo grave, insuficiencia suprarrenal, intoxicación o fármacos depresores; revisar exposición y tiempo inmóvil.
  • Evaluación inicial: ABCDE, glucemia inmediata, temperatura central, ECG y monitorización; proteger vía aérea según conciencia.
  • Exámenes dirigidos: Electrolitos, función renal, hemograma, gasometría/lactato y estudios de infección o endocrinos según sospecha; valorar rabdomiólisis tras inmovilidad prolongada.
  • Límite clínico: Ausencia de fiebre no excluye sepsis. Una cifra baja no se explica automáticamente por envejecimiento.

Primeras medidas seguras

  • Evitar pérdidas: Retirar ropa mojada, secar y aislar del suelo/frío; cubrir cabeza y cuerpo. Manipular suavemente, sobre todo con hipotermia importante.
  • Recalentar: Paciente estable: aislamiento y calentamiento externo controlado, especialmente tronco. Cuadro moderado/grave requiere tratamiento hospitalario monitorizado.
  • Evitar daño: No friccionar extremidades ni aplicar calor capaz de quemar piel insensible; evitar alcohol. Bebida tibia solo si despierto y deglución segura.
  • Fluidos: Si se requieren por hipovolemia, administrar cristaloides calentados con reevaluación; no sustituye las técnicas de recalentamiento ni justifica sobrecarga.
Recalentar sin añadir daño.

Inestabilidad o paro

  • Alto riesgo: Temperatura central <30 °C, arritmia ventricular o PA sistólica <90 mmHg: coordinar traslado a centro con capacidad avanzada de recalentamiento; valorar soporte extracorpóreo.
  • Signos vitales lentos: En hipotermia profunda, buscar respiración y pulso hasta un minuto antes de concluir paro; iniciar RCP si corresponde.
  • Reanimación: Seguir protocolo específico de hipotermia con equipo experto; continuar soporte durante traslado y no aplicar criterios de suspensión del paro normotérmico sin contextualizar.
  • Pronóstico: No declarar irreversibilidad solo por estar muy frío; decisiones de soporte extracorpóreo y suspensión requieren evaluación especializada.
Hipotermia con inestabilidad o paro. Estar muy frío no demuestra irreversibilidad.

Después de recalentar

  • Vigilar: Temperatura, ritmo, PA, diuresis, glucosa y electrolitos; pueden aparecer alteraciones durante el recalentamiento.
  • Tratar desencadenante: Corregir infección, déficit nutricional, problema endocrino o exposición, además del frío.
  • Alta segura: Recuperación clínica y térmica sostenida, causa controlada y domicilio con abrigo/calefacción/apoyo suficientes; evitar retorno a condiciones que causaron el episodio.
  • Prevención: Plan con cuidador y red social para abrigo, alimentación, movilidad y contacto periódico en personas vulnerables.

Claves EUNACOM

  • Hipotermia en un domicilio templado obliga a buscar enfermedad secundaria.

Fuentes: European Resuscitation Council · Situaciones especiales de reanimación, 2025; complemento internacional; Defence Medical Command · Hipotermia; complemento internacional; MINSAL · Actualización Manual de Geriatría para Médicos, 2019.

2.9. Osteoporosis

Sospecha clínica y urgencias

  • Concepto: Fragilidad del hueso y riesgo de fractura; suele ser asintomática hasta fracturarse. Dolor no es requisito para osteoporosis.
  • Fractura por fragilidad: Traumatismo de baja energía, típicamente caída desde la propia altura o menor; sitios frecuentes: cadera, vértebra, radio distal y húmero proximal.
  • Buscar activamente: Fractura previa, pérdida de talla, cifosis, dolor dorsal/lumbar nuevo, glucocorticoides, bajo peso, caídas, tabaquismo y antecedentes familiares.
  • Urgencia: Dolor de cadera e incapacidad para apoyar tras caída, o dolor vertebral con déficit neurológico, requieren evaluación urgente; no esperar densitometría.

DXA: interpretar población y sitio

  • A quién estudiar: Considerar DXA en mujeres ≥65 y hombres ≥70 años, o antes con fractura/riesgos relevantes; adaptar a acceso y protocolo chileno.
  • Diagnóstico densitométrico: En posmenopáusicas y hombres ≥50 años: T-score ≤−2,5 en cuello femoral, cadera total o columna lumbar.
  • Clasificación: T-score ≥−1: normal; entre −1 y −2,5 sin incluir extremos: baja masa ósea; ≤−2,5: osteoporosis. Considerar artefactos por artrosis o fractura vertebral.
  • Otros grupos: Premenopáusicas y hombres <50 años requieren interpretación con Z-score y contexto; no extrapolar automáticamente el criterio geriátrico de T-score.
  • Fractura importa: Una fractura de cadera o vertebral por fragilidad puede justificar tratamiento aunque el T-score no alcance −2,5.

Imagen sugerida (nueva): informe de DXA anonimizado con los sitios de medición y el T-score destacados para practicar la interpretación geriátrica.

DXA: T-score en la población apropiada. Criterios para posmenopáusicas y hombres ≥50 años. En otros grupos, interpretar Z-score/contexto. Fractura de cadera/vertebral puede justificar tratamiento sin ese umbral.

FRAX y riesgo de nueva fractura

  • Modelo chileno: FRAX estima probabilidad a diez años de fractura mayor osteoporótica y de cadera; seleccionar Chile y usar datos reales.
  • Entradas: Edad, sexo, peso/talla, fractura previa, fractura parental de cadera, tabaco, glucocorticoides, artritis reumatoide, osteoporosis secundaria, alcohol y, opcionalmente, DMO de cuello femoral.
  • Aplicación: La calculadora utiliza edades de 40–90 años; no ingresar DMO lumbar como si fuera femoral. FRAX no equivale a diagnóstico densitométrico.
  • Límites: El modelo básico no recoge completamente número/recencia de fracturas, frecuencia de caídas ni dosis de corticoide; una fractura reciente implica riesgo inminente que exige juicio clínico.
  • Umbrales: Usar marco nacional/local para decidir. Los cortes 3% de cadera/20% mayor de algunas guías y los umbrales británicos NOGG no son reglas universales chilenas.
FRAX: usar el modelo chileno. Una fractura reciente añade riesgo inminente que requiere juicio clínico.

Causas secundarias y medidas generales

  • Estudio: Calcio, función renal, fosfatasa alcalina, hemograma y 25-OH-vitamina D según contexto; ampliar a TSH, PTH, mieloma, malabsorción o hipogonadismo cuando corresponda.
  • Calcio total, referencia BHOF: Hombres 50–70 años: 1.000 mg/día; mujeres ≥51 y hombres ≥71: 1.200 mg/día, preferentemente dieta; suplementar solo lo insuficiente.
  • Vitamina D: En osteoporosis o insuficiencia/riesgo de déficit, frecuentemente 800–1.000 UI/día, ajustando al estado clínico. No usar megadosis intermitentes indiscriminadas para prevenir caídas.
  • Actividad: Fuerza, equilibrio y ejercicio con carga adaptado; cesar tabaco, moderar alcohol, asegurar proteína y prevenir caídas. Evitar flexión forzada/carga insegura con fractura vertebral.

Elegir tratamiento y administrarlo bien

  • Indicación: Fractura de cadera/vertebral por fragilidad, osteoporosis densitométrica o riesgo clínico suficientemente alto; valorar función, preferencias, adherencia y expectativa de beneficio.
  • Primera línea habitual: Bisfosfonato oral o zoledronato IV si apropiados. Corregir hipocalcemia/déficit relevante de vitamina D y revisar función renal antes.
  • Alendronato: 70 mg oral una vez por semana, en ayunas con agua; esperar al menos 30 minutos antes de comida u otros medicamentos y mantenerse erguido ese tiempo.
  • Contraindicaciones relevantes: Alendronato oral: trastorno esofágico que retrasa vaciamiento o incapacidad de permanecer erguido; evitar ante hipocalcemia. Con aclaramiento de creatinina <35 mL/min requiere alternativa/valoración especializada.
  • Zoledronato: 5 mg IV una vez al año para osteoporosis, con evaluación renal previa; contraindicado con aclaramiento <35 mL/min. No confundir esta pauta con dosis oncológicas.

Opciones especializadas y seguridad

  • Denosumab: 60 mg subcutáneo cada seis meses; prevenir hipocalcemia y asegurar seguimiento, especialmente en enfermedad renal avanzada.
  • No interrumpir sin plan: Retrasar o suspender denosumab puede provocar rebote y fracturas vertebrales; organizar tratamiento secuencial con especialista.
  • Riesgo muy alto: Fracturas vertebrales recientes/múltiples, riesgo extremo o fracaso terapéutico justifican derivación para opciones anabólicas y secuencia posterior.
  • Efectos poco frecuentes: Dolor nuevo de muslo/ingle durante antiresortivos obliga a considerar fractura femoral atípica; cuidar salud oral y valorar procedimientos dentales sin suspender automáticamente tratamiento.

Seguimiento y prevención secundaria

  • Control: Revisar adherencia, técnica, tolerancia, nuevas caídas/fracturas y causas secundarias; densitometría según situación y posibilidad de que cambie conducta.
  • Duración: Reevaluar riesgo tras cinco años de bisfosfonato oral o tres de IV; continuar si alto riesgo. Una pausa no es automática ni se aplica igual a denosumab.
  • Después de fractura: Coordinar rehabilitación, evaluación ósea, tratamiento y prevención de nuevas caídas; no limitar el alta a consolidar la lesión.
  • Tratamiento eficaz: Mejoría de T-score no borra antecedente de osteoporosis ni elimina riesgo; mantener decisiones basadas en historia completa.
Osteoporosis: revisar el plan a largo plazo. Las reglas de pausa de bisfosfonatos no se aplican igual a denosumab.

Claves EUNACOM

  • Fractura por fragilidad pesa más que una densitometría aislada.
  • Denosumab no admite una pausa improvisada.

Fuentes: ISCD · Posiciones oficiales de densitometría en adultos, 2023; complemento internacional; MINSAL · Orientaciones técnicas para la atención integral de la mujer en edad de climaterio, 2014; FRAX · Preguntas frecuentes del modelo de riesgo; complemento internacional; Bone Health and Osteoporosis Foundation · Guía clínica de osteoporosis, 2022; complemento internacional; NOGG · Umbrales de intervención y estrategia, guía 2024; complemento internacional; NOGG · Tratamiento farmacológico, guía 2024; complemento internacional; NOGG · Duración y seguimiento del tratamiento, guía 2024; complemento internacional.

3. Cognición, ánimo y sueño

Reconocer el cambio agudo y evitar confundir síndromes que pueden coexistir.

3.1. Síndrome confusional agudo (delirium)

Reconocer el cambio agudo

  • Delirium: Alteración aguda de atención y conciencia, con fluctuación y otro cambio cognitivo. Puede ser hiperactivo, hipoactivo o mixto; somnolencia nueva también exige evaluación.
  • Demencia: Deterioro habitualmente progresivo durante meses o años, con pérdida de autonomía. El cambio respecto del funcionamiento previo orienta a delirium sobreagregado.
  • Depresión: Ánimo bajo o anhedonia persistentes, con dificultades de concentración; puede coexistir con demencia. Una escala aislada no diferencia estas tres condiciones.
  • Historia basal: Preguntar a familiares o cuidadores cuándo comenzó el cambio y cómo funcionaba antes. Ante duda entre delirium y demencia, priorizar la búsqueda del desencadenante agudo.
Cambio mental: comparar el curso. Conocer el estado previo permite reconocer delirium sobreagregado.

4AT: aplicar y puntuar

  • Alerta: Normal o somnolencia inicial menor de 10 segundos seguida de normalidad: 0 puntos. Alerta claramente anormal: 4 puntos.
  • AMT4: Preguntar edad, fecha de nacimiento, lugar y año: ningún error = 0; un error = 1; dos o más errores o no evaluable = 2 puntos.
  • Atención: Meses hacia atrás desde diciembre: al menos 7 correctos = 0; inicia pero logra menos de 7, o rechaza comenzar = 1; no puede comenzar por enfermedad/inatención/somnolencia = 2.
  • Cambio agudo: Cambio o fluctuación importante surgido durante las últimas 2 semanas y todavía evidente en las últimas 24 horas: sí = 4; no = 0 puntos.
  • Interpretación: Total 0–12: ≥4 sugiere delirium; 1–3, posible deterioro cognitivo; 0 no lo excluye definitivamente. Confirmar clínicamente; corregir barreras auditivas, visuales y de idioma.
  • Aplicación: La imposibilidad de responder no se puntúa como normal. En UCI o recuperación posoperatoria utilizar instrumentos específicos, como CAM-ICU, según el contexto.
4AT: cuatro componentes. Total ≥4: posible delirium; 1–3: posible deterioro cognitivo. Un 0 no excluye definitivamente. Confirmar clínicamente.

CAM: cuatro características, una regla

  • Característica 1: Inicio agudo y/o curso fluctuante respecto del estado habitual; establecerlo mediante observación e información de alguien que conozca al paciente.
  • Característica 2: Inatención: dificultad para mantener o cambiar el foco. Explorar durante la conversación y mediante series invertidas; considerar comprensión y déficits sensoriales.
  • Característica 3: Pensamiento desorganizado: discurso incoherente, razonamiento ilógico o cambios impredecibles de tema.
  • Característica 4: Nivel de conciencia alterado: hiperalerta, letargia, estupor o coma, en lugar de alerta normal.
  • Regla CAM: Compatible con delirium cuando están presentes 1 y 2, más 3 o 4. El curso fluctuante no sustituye al pensamiento desorganizado dentro del algoritmo.
  • Límite: En coma o ausencia profunda de respuesta, priorizar estabilización y evaluación urgente; explorar delirium cuando sea posible. Una escala no permite diagnosticarlo exclusivamente por la falta de respuesta.
CAM: combinar características. Regla: 1 y 2, más 3 o 4. En coma, estabilizar y evaluar antes; no diagnosticar delirium solo por una escala.

Prioridad clínica y causas precipitantes

  • Evaluación urgente: Comprobar vía aérea, respiración, circulación, oxigenación, glucemia, temperatura y examen neurológico. Déficit focal, convulsión, trauma o deterioro importante de conciencia requieren atención urgente dirigida.
  • Causas frecuentes: Infección, hipoxia, deshidratación, dolor, retención urinaria, impactación fecal, alteraciones electrolíticas, insuficiencia renal/hepática, cirugía y privación de sueño; suelen coexistir varios factores.
  • Medicamentos y sustancias: Revisar incorporaciones, aumentos de dosis, anticolinérgicos, sedantes, opioides y abstinencia de alcohol o benzodiacepinas. Ajustar según función renal y contexto.
  • Presentación atípica: Una enfermedad grave puede debutar con confusión sin fiebre o sin dolor típico. La ausencia de síntomas clásicos no permite descartarla.

Estudio orientado por hallazgos

  • Laboratorio: Según sospecha: hemograma, glucosa, electrolitos, función renal y hepática. No existe una batería única que identifique todos los precipitantes.
  • Otros exámenes: ECG, radiografía de tórax, estudios urinarios, neuroimagen o punción lumbar dependen de síntomas, examen y diagnóstico diferencial; no solicitar todos automáticamente.
  • Bacteriuria aislada: Delirium y bacteriuria, sin síntomas urinarios ni signos sistémicos, no bastan para diagnosticar ITU ni indicar antibióticos. Buscar otras causas; la sepsis requiere una conducta distinta.
  • Reevaluación: Registrar evolución, ingesta, dolor, eliminación y cambios de medicación. La mejoría incompleta obliga a reconsiderar precipitantes persistentes y el estado cognitivo basal.

Medidas que tratan y previenen

  • Causa: Corregir el desencadenante y aliviar dolor; reponer líquidos u oxígeno cuando estén indicados, considerando insuficiencia cardíaca y renal.
  • Orientación: Presentarse, explicar lugar y situación, disponer de reloj y calendario; facilitar compañía conocida y evitar traslados innecesarios.
  • Función: Usar lentes y audífonos, movilizar durante el día y favorecer alimentación, eliminación y sueño nocturno. Reducir ruido y procedimientos evitables durante la noche.
  • Seguridad: Adaptar el entorno y supervisar según riesgo. Evitar contenciones físicas e intervenciones invasivas innecesarias; pueden aumentar agitación y complicaciones.

Fármacos y lugar de atención

  • Antipsicóticos: No son tratamiento rutinario ni corrigen la causa. Considerarlos únicamente ante sufrimiento importante o peligro, cuando las medidas de desescalada resultan insuficientes.
  • Si se indican: Usar la menor dosis eficaz, el menor tiempo posible y revisión frecuente. Valorar ECG, electrolitos, QT e interacciones; no trasladar una pauta intramuscular como receta universal.
  • Haloperidol: Evitarlo en enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy por riesgo neurológico grave. Vigilar síntomas extrapiramidales y efectos cardíacos.
  • Benzodiacepinas: Pueden agravar delirium; reservar indicaciones específicas, como abstinencia, con vigilancia apropiada.
  • Destino: Hospitalizar cuando la gravedad, causa, necesidad de monitorización o falta de apoyo lo exijan. Toda confusión aguda requiere evaluación oportuna y un plan de seguimiento documentado.
Delirium: antes de un antipsicótico. Haloperidol: evitar en Parkinson y cuerpos de Lewy. Revisar QT, electrolitos e interacciones.

Claves EUNACOM

  • Delirium hipoactivo también es una urgencia diagnóstica; la ausencia de agitación no tranquiliza.
  • CAM = 1 + 2 + (3 o 4); 4AT ≥4 orienta, pero no reemplaza el juicio clínico.
  • En coma o falta profunda de respuesta, estabilizar y estudiar primero; no etiquetar delirium solo por una escala.

Fuentes: NICE · CG103 Delirium, actualización 2023; complemento internacional; 4AT · Guía oficial del instrumento; complemento internacional; Marcantonio y colaboradores · Validación de 3D-CAM, 2014; investigación primaria; MHRA · Haloperidol en delirium de personas mayores, 2021; complemento internacional; IDSA · Asymptomatic bacteriuria guideline, 2019; complemento internacional.

3.2. Deterioro cognitivo / Demencia

Definir el síndrome y su repercusión

  • Demencia: Deterioro adquirido de uno o más dominios cognitivos que interfiere con la independencia. La memoria no es obligatoriamente la primera función afectada.
  • Dominios: Explorar memoria, lenguaje, atención, funciones ejecutivas, habilidades visuoespaciales y cognición social; apraxia y agnosia ayudan a caracterizar el síndrome.
  • Deterioro leve: Existe declive cognitivo, pero se conserva la independencia cotidiana, a veces con mayor esfuerzo o estrategias compensatorias.
  • Entrevista: Contrastar relato de la persona y de un informante; revisar evolución, escolaridad, actividades instrumentales, seguridad, fármacos, ánimo, visión y audición.
  • Tamizaje: MMSE, reloj u otro instrumento validado apoyan la evaluación; un MMSE <24 no constituye por sí solo diagnóstico ni un corte universal para toda escolaridad.
  • Urgencia: Cambio agudo sugiere delirium. Progresión rápida, focalidad o convulsiones requieren estudio prioritario; el seguimiento ambulatorio corresponde a cuadros estables.
Cognición: la autonomía importa. Un cambio agudo obliga a buscar delirium.

Reconocer patrones clínicos

  • Alzheimer: Causa más frecuente de demencia. Inicio insidioso y progresión gradual, típicamente con memoria episódica afectada; posteriormente pueden aparecer apraxia, agnosia y trastornos del lenguaje.
  • Vascular: Relación con enfermedad cerebrovascular, focalidad o alteración ejecutiva y de la marcha. Puede seguir uno o varios eventos; también coexistir con Alzheimer.
  • Frontotemporal: Cambios conductuales, desinhibición, pérdida de empatía o alteración del lenguaje, a menudo de inicio más joven. La atrofia frontotemporal apoya; seis meses no es un criterio diagnóstico.
  • Cuerpos de Lewy: Fluctuaciones cognitivas, alucinaciones visuales recurrentes, parkinsonismo y trastorno de conducta del sueño REM orientan. Puede existir marcada sensibilidad a antipsicóticos; las alucinaciones auditivas no son el rasgo central.
  • Hidrocefalia normotensiva: Trastorno de marcha, deterioro cognitivo y urgencia/incontinencia urinaria motivan neuroimagen y derivación. La triada puede ser incompleta; la derivación de líquido se decide tras evaluación especializada.
Patrones que orientan el subtipo. Los patrones orientan; pueden coexistir causas y requieren evaluación clínica. Hidrocefalia normotensiva: sospechar. La triada puede ser incompleta. Neuroimagen y evaluación especializada; la derivación no se indica automáticamente.

Buscar causas tratables y comorbilidades

  • Revisión clínica: Descartar delirium, depresión, consumo de sustancias, efectos farmacológicos y déficits sensoriales. Una causa tratable puede coexistir con neurodegeneración.
  • Laboratorio: Según contexto: hemograma, electrolitos, función renal/hepática, TSH y vitamina B12. Un hemograma normal no sustituye la medición de B12 cuando corresponde.
  • Pruebas selectivas: VIH, sífilis y otros estudios se solicitan por antecedentes, riesgo y presentación; no son obligatorios para toda persona con deterioro cognitivo.
  • Neuroimagen: TAC o resonancia ayudan a excluir lesiones estructurales y orientar subtipo; la selección depende de la presentación y del beneficio esperado.
  • Curso rápidamente progresivo: Ampliar el diagnóstico diferencial: causas tóxico-metabólicas, infecciosas, autoinmunes, vasculares y otras. En personas jóvenes, VIH es una posibilidad contextual, no la explicación obligatoria.
Cognición: estudio con propósito. Un hemograma normal no sustituye B12 cuando está indicada.

Intervención integral y apoyo al cuidador

  • Plan: Coordinar atención primaria y equipo interdisciplinario: geriatría, terapia ocupacional, enfermería, kinesiología y apoyo social según necesidades.
  • Función y entorno: Favorecer actividad física adaptada, actividades significativas, rutinas y ayudas sensoriales. Revisar conducción, cocina, caídas, extravío y administración de medicamentos.
  • Cuidador: Explorar sobrecarga, ánimo, sueño y capacidad real de cuidado; repartir tareas, enseñar manejo cotidiano y ofrecer apoyos y respiro disponibles.
  • Decisiones: Incluir a la persona, adaptar la comunicación y planificar preferencias mientras pueda expresarlas. Demencia no equivale automáticamente a incapacidad para toda decisión.

Tratamiento cognitivo: identificar la guía

  • MINSAL: Las recomendaciones GRADE chilenas de Alzheimer sugieren no usar anticolinesterásicos ni memantina en sus indicaciones evaluadas. Son condicionales, con certeza baja; requieren decisión individual, no una prohibición absoluta.
  • NICE: Alzheimer: Como complemento internacional, recomienda donepezilo, galantamina o rivastigmina en enfermedad leve–moderada; memantina en enfermedad grave, o moderada si aquellos están contraindicados o no se toleran.
  • NICE: combinación: En Alzheimer tratado con un anticolinesterásico, considera añadir memantina en enfermedad moderada y lo recomienda en grave; la indicación depende de evaluación especializada.
  • Otros subtipos: NICE contempla donepezilo/rivastigmina en Lewy; no recomienda estos fármacos en frontotemporal. En vascular, considerarlos solo si existe una enfermedad concomitante para la cual estén indicados.
  • Seguimiento: Acordar objetivos y revisar beneficio, tolerancia, adherencia y carga terapéutica. No presentar estos fármacos como curativos ni iniciar o suspender por una escala aislada.
Alzheimer: reconocer qué guía se aplica. No mezclar ambas recomendaciones ni interpretar una recomendación condicional como prohibición absoluta.

Cambios conductuales y síntomas psicológicos

  • Antes de medicar: Buscar dolor, infección, delirium, hambre, retención, estreñimiento, miedo y sobrecarga ambiental. Identificar desencadenantes y adaptar la interacción.
  • Primera respuesta: Estrategias individualizadas y apoyo al cuidador. Evitar confrontar, sujetar o sedar por conveniencia; evaluar riesgo y sufrimiento.
  • MINSAL: síntomas persistentes: En Alzheimer con agitación, agresividad, irritabilidad o labilidad pese a medidas no farmacológicas, sugiere ISRS antes que antipsicóticos atípicos; recomendación condicional, no una medida de control inmediato.
  • Antipsicóticos: Restringir a riesgo de daño o sufrimiento intenso tras valorar causas y alternativas; explicar riesgos, vigilar efectos y reevaluar necesidad. Extremar precaución en Lewy y Parkinson.

Continuidad, alimentación y etapa avanzada

  • Red chilena: Activar la evaluación y continuidad de atención de Alzheimer y otras demencias mediante la red asistencial y las garantías que correspondan.
  • Disfagia avanzada: Evaluar causas y estrategias compensatorias; conversar sobre objetivos, asistencia y alimentación por confort. Una sonda no es una respuesta automática a la demencia avanzada.
  • MINSAL: En Alzheimer con trastorno deglutorio severo, favorece condicionalmente estrategias orales no invasivas frente a alimentación enteral. Individualizar riesgo, tolerancia y preferencias.
  • Final de vida: Revisar proporcionalidad de tratamientos y considerar deprescripción de antidemenciantes; mantener alivio de síntomas, acompañamiento y apoyo al cuidador.

Claves EUNACOM

  • La repercusión sobre la independencia distingue demencia de deterioro cognitivo leve.
  • Lewy más antipsicóticos puede producir una reacción grave; revisar siempre el subtipo.

Fuentes: MINSAL · Guía Envejecimiento y Salud Mental en Personas Mayores, 2023; MINSAL/DIPRECE · Demencia tipo Alzheimer: recomendaciones GRADE, guía 2022; NICE · NG97 Dementia; complemento internacional; NINDS · Dementias; complemento internacional; NINDS · Hydrocephalus; complemento internacional.

3.3. Depresión en el adulto mayor

Sospechar y confirmar clínicamente

  • Presentación: Ánimo deprimido, anhedonia, apatía, ansiedad, quejas somáticas o cognitivas, cambios de sueño/apetito y pérdida de función. No atribuirlos automáticamente al envejecimiento.
  • Contexto: Explorar soledad, duelo, enfermedad, dolor, pobreza, dependencia y aislamiento. Son factores asociados; ninguno explica por sí solo todos los episodios.
  • Entrevista: Preguntar por ánimo y pérdida de interés, duración, interferencia cotidiana, culpa, energía, concentración, cambios psicomotores y pensamientos de muerte.
  • Duración: Para un episodio depresivo mayor, los síntomas persisten la mayor parte del día, casi diariamente, al menos 2 semanas; debe existir ánimo deprimido o pérdida de interés.
  • Diagnóstico: Confirmar síndrome persistente y clínicamente significativo mediante entrevista; diferenciar duelo, trastorno adaptativo, bipolaridad, sustancias, delirium y enfermedad médica.
  • Cognición: La depresión puede deteriorar atención y memoria, pero no excluye demencia coexistente. Reevaluar funcionamiento cognitivo después del tratamiento.

Yesavage: versiones y punto de corte

  • Pesquisa inicial: Preguntar si se ha sentido deprimido facilita la detección, pero una respuesta única no confirma ni descarta el diagnóstico.
  • GDS-15 en Chile: MINSAL 2023 utiliza 15 respuestas sí/no; cada respuesta depresiva vale 1. Un total ≥6 puntos indica sospecha y derivación para evaluación clínica, no diagnóstico automático.
  • Puntuación GDS-15: En el formulario estándar, puntúan las respuestas «no» de los ítems 1, 5, 7, 11 y 13; «sí» en los restantes. Aplicar el formulario íntegro y su orden validado.
  • Contenido: Explora satisfacción, abandono de actividades, vacío, aburrimiento, ánimo, temor, felicidad, desamparo, quedarse en casa, memoria, valoración de vivir, inutilidad, energía, desesperanza y comparación con otros.
  • GDS-30: La versión extensa tiene 30 preguntas. Su clasificación original es 0–9, 10–19 y 20–30; ≥10 orienta a evaluación. Estas categorías de síntomas no sustituyen la valoración clínica de gravedad.
  • Límites: La GDS es tamizaje; delirium, demencia avanzada, barreras de comunicación y contexto cultural pueden reducir su validez. No reemplaza la entrevista ni la evaluación de suicidio.
Yesavage: no intercambiar versiones.

Evaluar suicidio y gravedad

  • Preguntar directamente: Explorar deseos de morir, ideación, plan, intención, acceso a medios, intentos previos, desesperanza, consumo y factores protectores.
  • Riesgo inmediato: Intención o plan activo, intento reciente, psicosis, agitación grave o imposibilidad de mantener seguridad requieren evaluación urgente y acompañamiento continuo hasta asegurar atención.
  • Protección: Acordar un plan de seguridad, reducir acceso a medios y activar apoyo confiable. Una promesa de no suicidarse no sustituye estas medidas.
  • Derivación: Depresión psicótica, catatonía, compromiso alimentario importante, resistencia al tratamiento o dudas de bipolaridad requieren evaluación especializada.
Depresión: prioridad de seguridad. Una promesa de no suicidarse no reemplaza evaluación ni protección.

Tratamiento centrado en la persona

  • Plan compartido: Relacionar tratamiento con gravedad, preferencias, comorbilidades, función y apoyos. Abordar dolor, aislamiento, dificultades económicas y sobrecarga de cuidado.
  • Intervenciones: Psicoterapia adaptada, activación conductual, actividades significativas, ejercicio seguro y fortalecimiento de redes; ajustar a limitaciones sensoriales y cognitivas.
  • Medicamentos: Considerarlos según gravedad, persistencia, antecedentes y preferencia; en cuadros más graves combinar opciones psicológicas y farmacológicas cuando corresponda.
  • Tratamiento especializado: La terapia electroconvulsiva puede considerarse en cuadros graves cuando se necesita respuesta rápida o han fallado otras opciones; exige evaluación y consentimiento apropiados.

Antidepresivos: selección y riesgos geriátricos

  • ISRS: Sertralina y escitalopram son opciones frecuentes; elegir según interacciones, comorbilidades y respuesta previa. Comenzar prudentemente y titular según tolerancia y evolución.
  • Fluoxetina: No está universalmente contraindicada; su vida media prolongada e interacciones pueden dificultar ajustes en polifarmacia. No asumir que todos los ISRS son intercambiables.
  • Citalopram: La ficha FDA limita a 20 mg/día en mayores de 60 años por riesgo de prolongación QT. Revisar cardiopatía, electrolitos e interacciones y la ficha local correspondiente.
  • Paroxetina y tricíclicos: Generalmente evitar por carga anticolinérgica, sedación e hipotensión ortostática. Los criterios Beers orientan decisiones; no equivalen a contraindicación absoluta en cualquier contexto.
  • Vigilancia: Controlar hiponatremia, caídas, sangrado e interacciones según riesgo. Especial atención con diuréticos, anticoagulantes, antiagregantes y otros fármacos serotoninérgicos.
Antidepresivos: diferencias relevantes. La selección exige vigilancia de caídas, sodio, sangrado e interacciones.

Seguimiento y prevención de recaídas

  • Primer control: Revisar tolerancia, adherencia, síntomas y riesgo durante las primeras semanas; anticipar una revisión más precoz si aumenta el riesgo suicida.
  • Respuesta insuficiente: Comprobar diagnóstico, dosis/duración adecuadas, adherencia, interacciones y factores sociales antes de cambiar o asociar fármacos.
  • Continuidad: Tras remisión, suele mantenerse el antidepresivo al menos 6 meses; antecedentes de recurrencia o factores persistentes pueden justificar más tiempo con revisión periódica.
  • Retirada: Reducir de manera gradual y acordada; distinguir síntomas de discontinuación de recaída. Mantener seguimiento, actividades y apoyo social.

Claves EUNACOM

  • Yesavage positivo significa estudiar, no etiquetar automáticamente como depresión.
  • Ante depresión en una persona mayor, preguntar por suicidio incluso si predominan síntomas físicos.

Fuentes: MINSAL · Guía Envejecimiento y Salud Mental en Personas Mayores, 2023; Yesavage/Stanford · Geriatric Depression Scale, versiones e instrumentos originales; NICE · NG222 Depression in adults, 2022; complemento internacional; American Geriatrics Society · Beers Criteria, 2023; complemento internacional; FDA/DailyMed · Citalopram, ficha oficial; complemento internacional; AEMPS · Fluoxetina, ficha técnica; complemento internacional; National Institute of Mental Health · Depression; fuente oficial internacional; Yesavage/Stanford · GDS-30 original y puntuación; Yesavage/Stanford · GDS-15 original y puntuación.

3.4. Sueño en la persona mayor

Envejecimiento y sueño

  • Necesidad: Las personas mayores suelen necesitar 7–9 horas de sueño; existe variación individual. Dormir 6 horas no es una regla universal de normalidad.
  • Cambios habituales: Puede adelantarse el horario y aumentar la fragmentación o el sueño ligero. La somnolencia diurna persistente y el deterioro funcional merecen evaluación.
  • Insomnio: Dificultad para iniciar o mantener sueño, o despertar precoz, con consecuencias diurnas pese a oportunidad adecuada para dormir; describir duración y frecuencia.
  • Historia: Preguntar horarios, siestas, tiempo en cama, despertares, actividad, sustancias, fármacos y percepción de descanso; un diario ayuda a reconocer patrones.
Sueño y edad: separar necesidad y cambio. Seis horas no es una regla universal de normalidad.

Buscar causas que cambian la conducta

  • Comorbilidad: Dolor, disnea, nocturia, depresión, ansiedad, deterioro cognitivo y problemas ambientales pueden fragmentar el sueño; tratar el factor identificado.
  • Medicamentos: Revisar estimulantes, horarios de diuréticos, alcohol, cafeína y sedantes; considerar dependencia o retirada. El alcohol puede empeorar la calidad del sueño.
  • Apnea: Ronquido intenso, pausas observadas o somnolencia diurna orientan a apnea obstructiva y justifican evaluación específica.
  • Piernas inquietas: Necesidad de mover las piernas en reposo, peor al anochecer y aliviada por movimiento; valorar causas y tratamiento dirigido.
  • Conducta durante sueños: Movimientos violentos o representación de sueños pueden causar lesiones y relacionarse con trastorno de conducta REM; proteger el entorno y derivar.
Sueño fragmentado: buscar pistas.

Primera línea no farmacológica

  • Terapia cognitivo-conductual: La terapia cognitivo-conductual para insomnio combina intervenciones sobre conductas y pensamientos; es tratamiento de primera línea para insomnio crónico.
  • Rutina: Mantener hora regular de levantarse, actividad y luz durante el día; ajustar siestas y evitar cafeína tardía según respuesta individual.
  • Entorno: Favorecer un dormitorio tranquilo y seguro; evitar exceso de tiempo despierto en cama y adaptar las medidas a movilidad y riesgo de caídas.
  • Límite: La higiene del sueño aislada puede resultar insuficiente; si persiste el problema, ofrecer intervención estructurada y reevaluar causas.
Insomnio crónico: intervención estructurada. La higiene del sueño aislada puede ser insuficiente.

Medicamentos: cautelas geriátricas

  • Hipnóticos: Evitar uso rutinario de benzodiacepinas y fármacos Z por riesgo de caídas, delirium, deterioro cognitivo y dependencia; que sean de acción corta no elimina esos riesgos.
  • Otros sedantes: Antihistamínicos anticolinérgicos y antipsicóticos no son una solución habitual para insomnio. Considerar carga farmacológica total.
  • Si ya los usa: No suspender bruscamente un sedante con dependencia; acordar reducción y seguimiento individualizados.
  • Alzheimer: MINSAL sugiere condicionalmente antidepresivos sedantes frente a inductores o antipsicóticos si fracasa el manejo no farmacológico; evidencia muy baja, aplicable a ese contexto, no a todo insomnio.

Reevaluación y señales de alarma

  • Seguridad: Somnolencia al conducir, caídas nocturnas, episodios de asfixia o lesiones durante el sueño requieren intervención y evaluación oportuna.
  • Cambio agudo: Inversión reciente del sueño con inatención, fluctuación o alteración de alerta hace sospechar delirium, no un simple cambio de la edad.
  • Seguimiento: Valorar descanso, función diurna, adherencia y efectos adversos; el objetivo no es alcanzar un número rígido de horas a costa de sedación.
  • Derivación: Solicitar evaluación específica si se sospecha apnea, trastorno REM u otra enfermedad del sueño, o si el insomnio persiste pese a manejo adecuado.

Claves EUNACOM

  • Dormir menos no siempre es normal por la edad: evaluar funcionamiento diurno y causas tratables.

Fuentes: National Institute on Aging · Sleep and Older Adults; fuente oficial internacional; American Academy of Sleep Medicine · Terapias conductuales y psicológicas del insomnio, 2021; complemento internacional; American Geriatrics Society · Beers Criteria, 2023; complemento internacional; MINSAL/DIPRECE · Demencia tipo Alzheimer: recomendaciones GRADE, guía 2022.

3.5. Temblor

Describir antes de etiquetar

  • Fenómeno: Movimiento oscilatorio rítmico involuntario. Precisar inicio, distribución, simetría, desencadenantes, reposo/acción y repercusión al comer, escribir o vestirse.
  • Reposo: Aparece con la extremidad apoyada; si se asocia a bradicinesia, rigidez o alteración de marcha, sospechar parkinsonismo.
  • Acción: Surge al mantener postura o mover. El temblor esencial suele ser bilateral de miembros superiores, sin otros signos neurológicos que expliquen el cuadro.
  • Intención: Aumenta al aproximarse al objetivo; dismetría, ataxia u otros signos sugieren compromiso cerebeloso y orientan estudio.
Temblor: observar cuándo aparece.

Buscar causas y signos de alarma

  • Historia: Revisar antecedentes familiares, alcohol, estimulantes, ansiedad, fármacos y cambios recientes. No asumir que todo temblor nuevo es propio de la edad.
  • Examen: Valorar fuerza, tono, lentitud, coordinación, marcha, escritura y temblor postural; explorar signos sistémicos y autonomía.
  • Pruebas: Orientar por sospecha: función tiroidea, glucosa y alteraciones metabólicas o medicamentosas. Neuroimagen no es obligatoria en todo temblor esencial típico.
  • Urgencia: Inicio brusco con déficit focal, ataxia aguda, cefalea intensa o cambio de conciencia exige evaluación urgente por una causa secundaria.
Temblor nuevo: evaluación dirigida. No atribuir un temblor nuevo solamente a la edad.

Manejo inicial del temblor de acción

  • Intervención básica: Corregir desencadenantes y revisar fármacos; adaptar utensilios y actividades. La indicación farmacológica depende de la limitación funcional y las preferencias.
  • Temblor esencial: Propranolol o primidona son opciones respaldadas por evidencia; individualizar e iniciar con prudencia en personas mayores.
  • Propranolol: Valorar asma, bradicardia, trastornos de conducción e hipotensión antes de indicarlo.
  • Primidona: Puede causar sedación, mareo y ataxia; vigilar caídas y tolerancia durante titulación. No utilizar alcohol como tratamiento.
Temblor esencial: beneficio y riesgo. Tratar según limitación funcional y preferencias; el alcohol no es tratamiento.

Cuándo derivar

  • Posible Parkinson: Temblor asimétrico o acompañado de lentitud, rigidez, trastorno de equilibrio o marcha: derivar para evaluación neurológica antes de iniciar tratamiento específico.
  • Repercusión: Derivar si impide actividades pese al manejo inicial, el diagnóstico es incierto o aparecen otros signos neurológicos.
  • Pruebas especializadas: El diagnóstico de Parkinson es clínico; pruebas funcionales de imagen se reservan para dudas seleccionadas por el especialista.
  • Objetivo geriátrico: Priorizar función y seguridad, evitando que el tratamiento cause más hipotensión, sedación o caídas que el síntoma original.

Claves EUNACOM

  • Temblor de reposo más bradicinesia o rigidez orienta a parkinsonismo; no basta la palabra temblor.

Fuentes: NICE · NG127 Suspected neurological conditions; complemento internacional; NICE · NG71 Parkinson’s disease in adults; complemento internacional; American Academy of Neurology · Tratamiento del temblor esencial, 2011; complemento internacional.

4. Problemas clínicos frecuentes

Individualizar objetivos y tratamientos según función, riesgos y preferencias.

4.1. Hipertensión arterial

Confirmar antes de intensificar

  • Patrón frecuente: La rigidez arterial favorece hipertensión sistólica aislada. Una cifra alta aislada no demuestra hipertensión sostenida ni autoriza a intensificar sin revisar la técnica.
  • Medición: Usar manguito adecuado, reposo previo y brazo apoyado. Comparar ambos brazos inicialmente; repetir lecturas y comprobar adherencia y fármacos que elevan la presión.
  • Confirmación chilena: MINSAL favorece MAPA; si no está disponible, perfil de presión con mediciones en tres días diferentes. Distinguir hipertensión sostenida, de bata blanca y enmascarada.
  • Umbral orientador: Presión de consulta ≥140/90 mmHg requiere confirmación. Como complemento NICE, promedio diurno de MAPA o domiciliario ≥135/85 mmHg respalda el diagnóstico.
Confirmar la hipertensión. Una lectura aislada no basta para intensificar automáticamente.

Ortostatismo y valoración inicial

  • Cuándo medir de pie: Especialmente ante mareo, caídas, diabetes, fragilidad o edad ≥80 años. Comparar presión acostado y de pie después de al menos un minuto.
  • Hipotensión ortostática: Descenso sistólico ≥20 mmHg o diastólico ≥10 mmHg: revisar síntomas, volumen y medicamentos; si existe, orientar el tratamiento por la presión de pie.
  • Evaluación: Buscar enfermedad cardiovascular, daño renal, deterioro funcional y cognitivo. Solicitar creatinina/VFGe, electrolitos, glicemia o HbA1c, lípidos, albuminuria y ECG según contexto.
  • Causas corregibles: Dolor, AINE, descongestionantes, exceso de sal, alcohol, omisiones y duplicaciones pueden explicar descontrol; revisar antes de atribuir resistencia terapéutica.
Presión de pie y riesgo de caída. Si existe hipotensión ortostática, orientar tratamiento por presión de pie.

Metas individualizadas

  • Referencia MINSAL 2018: En mayores de 70 años sugiere sistólica <140 mmHg, diastólica <85 mmHg y límite inferior diastólico de 70 mmHg; recomendaciones condicionales.
  • Aplicación: Adaptar a tolerancia, riesgo cardiovascular, caídas, fragilidad, preferencias y expectativa de vida. Evitar alcanzar una cifra a costa de síncope o pérdida funcional.
  • Complemento NICE: Para ≥80 años propone consulta <150/90 mmHg, con juicio clínico ante fragilidad o multimorbilidad. Es una referencia internacional distinta, no una meta chilena adicional obligatoria.
  • Revisión: Síntomas posturales o presión excesivamente baja justifican revisar intensidad y horarios. La edad por sí sola no obliga a suspender un tratamiento beneficioso.
Metas de presión: contexto explícito. Son referencias diferentes; evitar perseguir una cifra que produzca síncope.

Elegir tratamiento y vigilar daño

  • Medidas: Actividad adaptada, alimentación saludable, moderación de sodio y alcohol, y abandono del tabaco. Evitar restricciones que agraven desnutrición o deshidratación.
  • Primera elección: En mayores de 55 años, MINSAL favorece calcioantagonistas o tiazidas; IECA/ARA II son pertinentes según tolerancia e indicaciones, especialmente albuminuria o insuficiencia cardíaca.
  • Estrategia: MINSAL sugiere combinaciones iniciales en adultos; fragilidad, ortostatismo y polifarmacia exigen titulación prudente. Elegir dosis inicial y aumento según presión, función renal y respuesta.
  • Riesgos: Calcioantagonistas: edema; tiazidas: hiponatremia, hipopotasemia y gota; IECA/ARA II: hiperpotasemia y deterioro renal. No asociar IECA con ARA II.
  • Seguimiento: Comprobar presión, síntomas, adherencia y función renal/electrolitos tras cambios. El automonitoreo con entrenamiento ayuda; la suspensión indiscriminada de todos los antihipertensivos puede perjudicar.

Cifras muy altas: reconocer urgencia

  • Emergencia: Presión muy elevada, habitualmente ≥180 sistólica o ≥120 diastólica, con déficit neurológico, confusión nueva, dolor torácico, edema pulmonar, lesión renal aguda o daño retiniano: derivación urgente.
  • Sin daño agudo: Repetir correctamente y evaluar órgano blanco cuanto antes; ajustar tratamiento oral y seguimiento cercano. La cifra aislada no indica descenso intravenoso inmediato.
  • Seguridad: Evitar reducciones bruscas no supervisadas. La conducta depende del órgano afectado y exige manejo hospitalario cuando existe emergencia.

Claves EUNACOM

  • Una caída no obliga a retirar todos los antihipertensivos: buscar ortostatismo y ajustar la causa.
  • Las metas dependen de la guía citada y de la tolerancia funcional.

Fuentes: MINSAL · GPC hipertensión arterial, recomendaciones 2018; NICE · NG136, hipertensión; complemento internacional; OMS · Tratamiento farmacológico de hipertensión, 2021; complemento internacional; MINSAL · Orientación técnica personas mayores, 2014.

4.2. Insuficiencia renal crónica

Envejecimiento no equivale a enfermedad renal

  • Definición: Enfermedad renal crónica: alteración estructural o funcional con implicancias para la salud durante al menos tres meses; incluye VFGe <60 mL/min/1,73 m² o marcadores de daño.
  • Confirmación: Una creatinina aislada no demuestra cronicidad; contrastar resultados previos, albuminuria, sedimento e imágenes según contexto. Buscar lesión renal aguda si el cambio es reciente.
  • Persona mayor: La filtración puede disminuir con la edad, pero no a una tasa fija universal. No descontar automáticamente 1 mL/min/año desde los 40 años.
  • Creatinina: La baja masa muscular puede ocultar disfunción con creatinina aparentemente normal; interpretar VFGe y considerar cistatina C combinada cuando cambie decisiones clínicas.
  • Oliguria: Buscar hipovolemia, obstrucción o lesión renal aguda; es una alarma y no demuestra deshidratación por sí sola.
ERC: persistencia y contexto.

Clasificar por filtración y albuminuria

  • Albuminuria: RAC en mg/g: A1 <30; A2 30–300; A3 >300. Registrar categoría G y A, causa y trayectoria.
  • Precaución: Confirmar alteraciones persistentes; infección urinaria, ejercicio o descompensación pueden elevar transitoriamente albuminuria.
Categoría G VFGe mL/min/1,73 m² Lectura
G1 ≥90 Necesita otro marcador de daño para diagnosticar ERC.
G2 60–89 Necesita otro marcador de daño para diagnosticar ERC.
G3a 45–59 Disminución leve a moderada.
G3b 30–44 Disminución moderada a grave.
G4 15–29 Disminución grave.
G5 <15 Falla renal; no indica diálisis por el número aislado.
Categorías de filtración renal. Agregar RAC mg/g: A1 <30; A2 30–300; A3 >300. Confirmar persistencia.

Estudiar causa y repercusión

  • Causas frecuentes: Diabetes, hipertensión y enfermedad vascular; también obstrucción prostática, medicamentos y enfermedad glomerular. No atribuir todo a la edad.
  • Evaluación: Presión, volumen, orina, RAC, creatinina/VFGe y electrolitos. Según etapa y síntomas: hemograma, bicarbonato, calcio/fósforo y estudio dirigido.
  • Ecografía: Útil ante obstrucción, hematuria, deterioro inexplicado o sospecha estructural; revisar vejiga y residuo si corresponde.
  • Alarma diagnóstica: Hematuria con proteinuria, progresión rápida o manifestaciones sistémicas requiere valoración especializada por causas potencialmente tratables.

Proteger función renal sin iatrogenia

  • Base: Control individualizado de presión y diabetes, abandono del tabaco y tratamiento cardiovascular. Revisar AINE, contrastes y automedicación; prevenir deshidratación y obstrucción.
  • IECA o ARA II: Indicados en contextos de albuminuria; no combinarlos. Controlar presión, creatinina y potasio tras inicio o aumento, habitualmente dentro de 2–4 semanas.
  • Cambio de creatinina: Un alza mayor de 30% dentro de cuatro semanas exige investigar volumen, interacciones y otras causas; no confundir cualquier variación pequeña con obligación de suspender.
  • SGLT2: KDIGO recomienda su uso en DM2 con ERC y VFGe ≥20 mL/min/1,73 m², con valoración de indicación, volumen y contraindicaciones; suspensiones temporales requieren un plan.
  • Dosificación: Ajustar medicamentos por función renal y ficha técnica. Algunas pautas usan aclaramiento de creatinina, otras VFGe: no asumir que son intercambiables en toda persona.
Protección renal con vigilancia.

Nutrición y seguimiento funcional

  • Individualizar: Evitar dietas restrictivas que produzcan sarcopenia. En ERC G3–G5 estable, KDIGO orienta a 0,8 g proteína/kg/día; fragilidad o pérdida muscular requiere evaluación nutricional específica.
  • Agua y potasio: Ajustar líquidos a volumen, diuresis e insuficiencia cardíaca. No restringir agua o potasio universalmente por edad ni indicar suplementos sin conocer función renal.
  • Seguimiento: Controlar trayectoria de VFGe/RAC, presión, anemia, electrolitos, nutrición, síntomas y capacidad de autocuidado; frecuencia según etapa, albuminuria y cambios terapéuticos.

Derivar y decidir tratamiento avanzado

  • Derivación: ERC avanzada, albuminuria importante, progresión rápida, hematuria con proteinuria, HTA resistente o complicaciones difíciles justifican nefrología; priorizar riesgo y preferencias.
  • Urgencia: Hiperpotasemia grave, edema pulmonar, acidosis severa, síntomas urémicos, anuria o deterioro agudo requieren evaluación hospitalaria.
  • Decisión compartida: Diálisis, tratamiento conservador integral y objetivos de cuidado se discuten según síntomas, pronóstico, funcionalidad y preferencias; ni edad ni VFGe aisladas deciden por sí solas.
Nefrología, urgencia y objetivos. Ni edad ni VFGe aisladas deciden por sí solas el tratamiento avanzado.

Claves EUNACOM

  • Creatinina normal no garantiza filtración normal en sarcopenia.
  • G1 o G2 sin marcador de daño no bastan para diagnosticar ERC.

Fuentes: MINSAL · Prevención de ERC, recomendaciones 2017; KDIGO · GPC enfermedad renal crónica, 2024; complemento internacional; NICE · NG203, ERC, 2021; complemento internacional; MINSAL · Orientación técnica personas mayores, 2014.

4.3. Diabetes mellitus tipo 2

Valorar más que la glicemia

  • Diagnóstico: Puede presentarse con pérdida de peso, infección, deshidratación o deterioro funcional, sin síntomas clásicos llamativos.
  • Antes de prescribir: Evaluar autonomía, cognición, visión, destreza, alimentación, función renal, apoyo y capacidad para administrar medicamentos. Acordar un plan realizable con la persona y sus cuidadores.
  • Prioridad: Prevenir hipoglicemia, hiperglicemia sintomática y pérdida funcional. El tratamiento intensivo no debe superar la capacidad de autocuidado ni imponer una carga desproporcionada.
  • Criterios plasmáticos: Ayuno de al menos 8 horas con glicemia ≥126 mg/dL; o a las 2 horas de 75 g de glucosa, glicemia ≥200 mg/dL.
  • Otros criterios ADA: Glicemia casual ≥200 mg/dL con síntomas clásicos o crisis; o HbA1c ≥6,5% con método estandarizado y sin interferencias relevantes.
  • Confirmación: Sin hiperglicemia inequívoca, se requieren dos resultados anormales, de pruebas distintas simultáneas o repetición de la misma prueba; no diagnosticar solo con una glicemia capilar aislada.

Metas glucémicas según situación

  • Fuentes: MINSAL contempla HbA1c <8% en personas frágiles; el cuadro amplía con ADA 2026. Son metas orientadoras, modificables por preferencias y riesgo.
  • Interpretación: Anemia, transfusión o ERC avanzada pueden distorsionar HbA1c; contrastar con glicemias o monitorización continua cuando corresponda.
Situación clínica Meta orientadora HbA1c Aplicación
Salud conservada <7–7,5% Pocas comorbilidades estables; función y cognición conservadas.
Salud compleja/intermedia <8% Multimorbilidad, deterioro cognitivo leve/moderado o limitaciones instrumentales.
Salud muy compleja Evitar depender de HbA1c Enfermedad terminal, deterioro cognitivo importante o gran dependencia: evitar hipoglicemia e hiperglicemia sintomática.
HbA1c según estado de salud. MINSAL contempla <8% en fragilidad. Metas revisables según riesgo y preferencias.

Seleccionar fármacos con seguridad

  • Metformina: Bajo riesgo de hipoglicemia en monoterapia. Revisar tolerancia digestiva, peso y función renal; no usar con VFGe <30 mL/min/1,73 m².
  • VFGe 30–44: Si ya se utiliza, reconsiderar beneficio y reducir dosis según pauta; la ficha FDA desaconseja iniciarla en ese rango. Reevaluar ante lesión renal aguda, deshidratación o hipoxia.
  • Sulfonilureas e insulina: Pueden causar hipoglicemia prolongada, especialmente con ERC o ingesta irregular. Evitar glibenclamida en mayores; simplificar esquemas y ajustar al patrón real de comidas.
  • SGLT2 y agonistas GLP-1: Considerar beneficios cardiorrenales cuando estén indicados. SGLT2: vigilar volumen, genitales y síntomas urinarios; GLP-1: cautela ante anorexia, pérdida de peso o desnutrición.
  • Otros agentes: Los inhibidores DPP-4 tienen bajo riesgo de hipoglicemia aislados; ajustar por función renal según molécula. La elección depende también de acceso, costo y comorbilidad.
Elegir antidiabéticos con seguridad. VFGe 30–44: revisar metformina existente; ficha FDA desaconseja iniciarla en ese rango.

Hipoglicemia: reconocer y actuar

  • Sospecha: Sudoración, temblor o hambre pueden faltar; una caída, somnolencia o confusión súbita exige medir glicemia. Menos de 70 mg/dL es una alerta para tratar.
  • Consciente y deglución segura: Administrar 15 g de carbohidrato de absorción rápida; volver a medir en 15 minutos y repetir si persiste bajo 70 mg/dL.
  • Compromiso de conciencia: No dar alimentos ni líquidos por boca. Solicitar atención urgente y administrar glucosa intravenosa o glucagón según disponibilidad y protocolo.
  • Después del episodio: Identificar omisión de comida, exceso de dosis, ERC, interacción o error. Hipoglicemia recurrente o grave obliga a reevaluar y desintensificar, aunque HbA1c parezca adecuada.
Glicemia baja: capacidad para tragar. No esperar a una HbA1c elevada para corregir sobretratamiento.

Seguimiento, nutrición y alarmas

  • Control integral: Revisar pies, retina, albuminuria/VFGe, riesgo cardiovascular y salud bucal. Adaptar alimentación y ejercicio para mantener fuerza; evitar dietas restrictivas en fragilidad.
  • Autocuidado: Asegurar técnica de administración, acceso a controles y plan escrito ante enfermedad aguda. Considerar monitorización continua en personas tratadas con insulina si pueden usarla con apoyo.
  • Alarma: Deshidratación marcada, vómitos, respiración anormal, somnolencia o confusión con hiperglicemia requieren evaluación urgente por crisis metabólica; no atribuirlo al envejecimiento.
  • Reevaluación: Pérdida de peso, hospitalización, nueva dependencia o cambios de cuidadores obligan a revisar metas y complejidad del tratamiento.
Diabetes: cuándo revisar el plan.

Claves EUNACOM

  • Una HbA1c baja con hipoglicemias puede indicar sobretratamiento.
  • Fragilidad y autonomía importan más que la edad aislada al fijar metas.

Fuentes: MINSAL · GPC diabetes tipo 2, recomendaciones 2017; ADA · Older Adults, Standards of Care 2026; complemento internacional; ADA · Glycemic Goals and Hypoglycemia, 2026; complemento internacional; FDA · Seguridad renal de metformina, 2016; complemento regulatorio; AGS · Criterios Beers 2023; complemento internacional; ADA · Diagnóstico y clasificación, 2026; complemento internacional.

4.4. Malnutrición

Detectar pérdida nutricional y sus causas

  • Sospecha: Pérdida involuntaria de peso, menor ingesta, ropa holgada, debilidad, mala cicatrización o deterioro funcional. Puede coexistir con obesidad y edema.
  • Historia: Explorar alimentación real, deglución, dentición, dolor, depresión, deterioro cognitivo, aislamiento, acceso a alimentos, enfermedad y efectos de medicamentos.
  • Evaluación: Medir peso y talla o alternativas validadas, tendencia de peso, fuerza y masa muscular. La albúmina aislada no diagnostica desnutrición: también refleja inflamación y enfermedad.
  • Acción: Corregir causas y solicitar valoración nutricional. Incluir ayuda para comprar, preparar y comer, además de prescribir nutrientes.

IMC en la persona mayor en Chile

  • Referencia: Umbrales del Plan Nacional MINSAL para personas mayores. No sustituirlos por los cortes generales del adulto joven.
  • Límite: Un IMC conservado no excluye pérdida de músculo ni desnutrición; integrar evolución, ingesta y tamizaje.
IMC kg/m² Clasificación
<23 Enflaquecido/a
23–27,9 Normal
28–31,9 Sobrepeso
≥32 Obesidad
IMC en personas mayores: referencia chilena. Un IMC conservado no excluye pérdida de músculo ni desnutrición.

MNA-SF: aplicar el instrumento completo

  • Seis dominios: Disminución de ingesta, pérdida de peso, movilidad, estrés/enfermedad aguda, problemas neuropsicológicos e IMC; el período de referencia habitual es tres meses.
  • Puntaje: Máximo 14: 12–14 estado nutricional normal; 8–11 riesgo de desnutrición; 0–7 desnutrición. Usar todas las preguntas y puntuaciones del formulario oficial.
  • Alternativa antropométrica: Si no es posible obtener IMC, la versión SF permite perímetro de pantorrilla: <31 cm suma 0; ≥31 cm suma 3, sustituyendo el ítem IMC, sin sumar ambos.
  • Interpretación: El resultado orienta evaluación e intervención; no reemplaza estudio de causas. Repetir ante enfermedad aguda, pérdida de peso o cambios funcionales.
  • Aplicación validada: Consultar MNA-SF oficial en español y su guía; se describen aquí dominios y cortes, sin fabricar una versión abreviada propia.

Imagen sugerida (nueva): fotografía de la medición del perímetro de pantorrilla para acompañar la alternativa antropométrica del MNA-SF.

MNA-SF: dominios y resultado. Aplicar las preguntas y puntuaciones del formulario oficial; el esquema no reemplaza el instrumento.

Aporte, hidratación y función

  • Energía: ESPEN propone alrededor de 30 kcal/kg/día como orientación inicial, ajustada a actividad, enfermedad, composición corporal, tolerancia y evolución.
  • Proteína: Al menos 1 g/kg/día en muchas personas mayores; enfermedad o malnutrición puede requerir 1,2–1,5 g/kg/día. Individualizar en ERC avanzada con nutrición y nefrología.
  • Apoyo oral: Comidas densas, enriquecimiento, colaciones y suplementos cuando la ingesta no alcanza; acompañar ejercicio de fuerza adaptado y asistencia para comer.
  • Bebidas: ESPEN orienta a ofrecer al menos 1,6 L/día en mujeres y 2 L/día en hombres, salvo condiciones que exijan ajuste; no aplicar volúmenes fijos en insuficiencia cardíaca o renal.
  • Obesidad: Evitar adelgazar indiscriminadamente a una persona frágil. Si se trata obesidad con repercusión, proteger músculo mediante alimentación adecuada y ejercicio.
  • Sarcopenia en Chile: MINSAL sugiere 1–1,5 g de proteína/kg/día en personas de 60 años y más con sarcopenia, junto con ejercicio; enfermedad renal y objetivos nutricionales requieren ajuste individual.

Deglución y realimentación segura

  • Disfagia: Tos al comer, voz húmeda, atragantamiento o neumonías sugieren dificultad deglutoria; evaluar seguridad, posición y textura antes de forzar alimentación.
  • Realimentación: Ingesta mínima prolongada, gran pérdida ponderal, IMC muy bajo o potasio/fósforo/magnesio bajos elevan el riesgo de síndrome de realimentación.
  • Conducta: En riesgo alto, iniciar aporte progresivo bajo supervisión, aportar tiamina según protocolo y vigilar volumen, fósforo, potasio y magnesio; no administrar de golpe el objetivo calórico completo.
  • Vía de alimentación: Preferir vía oral segura; considerar soporte enteral cuando sea insuficiente y exista beneficio clínico razonable, incorporando pronóstico, preferencias y objetivos.
Antes de aumentar el aporte. Elegir vía según deglución, beneficio, pronóstico y preferencias; no alcanzar de golpe el objetivo calórico en riesgo alto.

Comprobar respuesta

  • Control: Revisar ingesta, peso, fuerza, tolerancia, función, hidratación y barreras sociales; ajustar el plan con la persona y cuidadores.
  • Alarma: Deshidratación, incapacidad de alimentarse, alteración de conciencia, aspiración o trastornos electrolíticos requieren evaluación prioritaria.
  • Continuidad: La mejora del peso sin recuperación funcional o con edema no demuestra por sí sola éxito nutricional. Mantener seguimiento tras altas y enfermedades intercurrentes.

Claves EUNACOM

  • El IMC normal no descarta sarcopenia ni malnutrición.
  • Hidratar y alimentar exige considerar corazón, riñón, deglución y riesgo de realimentación.

Fuentes: MINSAL · Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores, 2021; MNA · Guía oficial MNA-SF en español; ESPEN · Guía práctica de nutrición e hidratación en geriatría, 2022; complemento internacional; NICE · CG32, soporte nutricional; complemento internacional; MINSAL · GPC sarcopenia, recomendaciones.

4.5. Constipación y fecalomas

Reconocer el problema y revisar causas

  • Síntomas: Heces duras, esfuerzo, evacuación incompleta, obstrucción subjetiva, maniobras digitales o escasa frecuencia; no exigir deposición diaria para considerar normalidad.
  • Frecuencia: Menos de tres deposiciones semanales orienta, pero no basta por sí solo. Comparar con el hábito previo y evaluar repercusión.
  • Causas: Inmovilidad, baja ingesta, deshidratación, barreras para usar el baño, enfermedad neurológica, hipotiroidismo y alteraciones metabólicas.
  • Medicamentos: Revisar opioides, anticolinérgicos, hierro, calcio y algunos calcioantagonistas. Si se necesitan opioides, planificar prevención del estreñimiento.

Evaluar y detectar alarmas

  • Historia y examen: Tiempo de evolución, consistencia, dolor, distensión, sangrado y uso de laxantes. Examinar abdomen y realizar tacto rectal cuando se sospeche fecaloma o trastorno evacuatorio.
  • Alarmas: Sangrado, anemia, pérdida de peso, masa o cambio persistente reciente del hábito requieren estudio; no atribuirlos automáticamente a constipación funcional.
  • Obstrucción o complicación: Dolor intenso, vómitos, distensión progresiva, ausencia de gases o peritonismo exige evaluación urgente antes de administrar laxantes.
  • Exámenes: Solicitar según sospecha clínica; el diagnóstico habitual es clínico. Estudio endoscópico por alarmas o indicaciones de pesquisa, no por edad aislada.
Constipación: reconocer cuándo estudiar.

Fecaloma y diarrea por rebalse

  • Sospechar: Masa de heces retenidas puede producir dolor, anorexia, retención urinaria, confusión y pequeñas deposiciones líquidas que rodean la impactación.
  • Confirmar: Tacto rectal puede encontrar heces duras; un recto vacío no excluye impactación proximal. Imágenes si la clínica sugiere obstrucción o el diagnóstico es incierto.
  • Desimpactar: En carga rectal importante, tratamiento rectal y extracción manual por personal capacitado cuando corresponda; elegir técnica según consistencia, tolerancia y comorbilidad.
  • Si no resuelve: Laxante oral potente puede utilizarse cuando el tratamiento rectal no es apropiado o falla, una vez excluida obstrucción. Supervisar hidratación y respuesta.
  • Evitar error: No dar loperamida a una supuesta diarrea sin descartar rebalse. Tras resolver, mantener un plan para prevenir recurrencia.
Fecaloma: líquido no excluye retención. No administrar loperamida sin descartar diarrea por rebalse.

Hábitos y primera línea

  • Rutina: Ofrecer baño después de comidas, privacidad, apoyo de pies, actividad adaptada y ayuda para transferirse; no reprimir el deseo.
  • Fibra y líquidos: Aumentar fibra de forma gradual si se tolera y existe hidratación adecuada; individualizar líquidos. No añadir fibra a un fecaloma u obstrucción sin resolver.
  • Polietilenglicol: Para constipación crónica, PEG 3350: referencia habitual 17 g por vía oral al día, ajustada a respuesta y formulación; puede producir distensión o diarrea.
  • Alternativa: Lactulosa puede utilizarse si no se tolera o no se dispone de otras opciones; ajustar la presentación según respuesta y advertir gases.
Constipación: medidas de primera línea. Individualizar líquidos y ajustar dosis a respuesta y formulación.

Rescate, precauciones y seguimiento

  • Estimulante: Bisacodilo oral puede emplearse a corto plazo o como rescate; iniciar habitualmente con 5 mg y ajustar según respuesta y ficha. Investigar el uso repetido sin control.
  • Evitar daño renal: Sales de magnesio pueden acumularse en ERC. Los fosfatos orales o en enemas pueden causar lesión renal y alteraciones electrolíticas, especialmente en mayores, deshidratación o ERC.
  • Refractaria: Revisar adherencia, fármacos y trastorno del piso pélvico; derivar para pruebas específicas y tratamientos posteriores, sin aumentar indefinidamente laxantes.
  • Objetivo: Deposiciones cómodas y regulares, sin dolor, esfuerzo excesivo ni incontinencia; ajustar para evitar diarrea, caídas por urgencia y deshidratación.

Claves EUNACOM

  • Deposiciones líquidas pequeñas pueden ser rebalse alrededor de un fecaloma.
  • Excluir obstrucción antes de laxantes potentes; evitar fosfatos y magnesio en pacientes de riesgo.

Fuentes: AGA/ACG · Guía de constipación idiopática crónica, 2023; complemento internacional; NICE · CG49, incontinencia fecal; complemento internacional; FDA · Seguridad de laxantes con fosfato de sodio, 2014; complemento regulatorio; NIDDK · Síntomas y causas de constipación; complemento internacional.

4.6. Incontinencia urinaria

Identificar el patrón

  • Definición: Pérdida involuntaria de orina; preguntar impacto, duración y síntomas acompañantes. No es una consecuencia inevitable del envejecimiento.
  • Esfuerzo: A menudo pequeñas pérdidas al toser, reír, saltar o levantar peso; frecuente con debilidad del piso pélvico. El volumen orienta, pero no define por sí solo el mecanismo.
  • Urgencia: Escape, a veces abundante, precedido de deseo imperioso, habitualmente con frecuencia y nocturia. Puede aparecer a cualquier edad; no se limita a mujeres jóvenes.
  • Mixta o funcional: La mixta reúne esfuerzo y urgencia. La funcional se relaciona con barreras motoras, cognitivas o ambientales para usar el baño; ambas requieren valorar el componente predominante.
  • Rebalse: Vaciado insuficiente con residuo elevado, goteo, chorro débil o distensión. Puede deberse a obstrucción o detrusor hipoactivo en ambos sexos; HPB es una causa, no la única.
El patrón de escape orienta. El volumen de la pérdida no define por sí solo el mecanismo.

Buscar reversibilidad y complicaciones

  • Causas transitorias: Delirium, infección urinaria sintomática, fármacos, poliuria por hiperglicemia, limitación de movilidad y fecaloma pueden precipitar escapes.
  • Historia dirigida: Revisar disuria, hematuria, dolor, cirugías pélvicas, síntomas neurológicos y medicamentos: diuréticos, sedantes, anticolinérgicos y agentes que aumentan diuresis.
  • Examen: Evaluar abdomen y globo vesical, movilidad, cognición, estado genital/pélvico y neurología dirigida. Explorar recto si se sospecha fecaloma.
  • Derivación prioritaria: Hematuria, dolor persistente, masa, retención, déficit neurológico nuevo, ITU recurrente sintomática o sospecha de fístula requieren estudio dirigido.

Estudio inicial sin pruebas innecesarias

  • Diario miccional: Registrar al menos tres días: hora, volumen, escapes, urgencia, líquidos y actividades. Ayuda a distinguir exceso de producción de problemas de almacenamiento.
  • Orina: El análisis puede detectar hematuria, glucosuria o infección. Solicitar urocultivo ante sospecha clínica o indicación específica; no cultivar automáticamente toda incontinencia crónica.
  • Residuo posmiccional: Medir por ecografía si hay dificultad de vaciado, sospecha de retención, vejiga palpable o antecedentes que eleven el riesgo; interpretar con síntomas y contexto.
  • Urodinámica: No es examen rutinario de primera línea. Reservar para incertidumbre diagnóstica o situaciones complejas seleccionadas; perfil uretral y cistomanometría no son requisitos de todo diagnóstico clínico.
  • Detrusor: Contracciones involuntarias en urodinámica indican hiperactividad; no definen rebalse ni son necesarias para diagnosticar urgencia clínica.

Tratamiento conservador según mecanismo

  • Esfuerzo: Entrenamiento supervisado del piso pélvico durante al menos tres meses; enseñar contracción correcta. En mujeres, pauta NICE: al menos ocho contracciones, tres veces al día.
  • Urgencia o mixta: Entrenamiento vesical durante al menos seis semanas; ampliar intervalos gradualmente y enseñar estrategias de control de urgencia.
  • Dependencia: Ofrecer micción programada o asistida, acceso fácil, ropa manejable e iluminación. Adaptar a cognición y movilidad sin culpar a la persona.
  • Líquidos y hábitos: Corregir exceso o déficit, moderar cafeína y tratar constipación. No indicar deshidratación ni restricción global de agua por temor a escapes.
  • Cirugía: Esfuerzo persistente pese a manejo conservador: derivar para opciones, incluidas cintas medio-uretrales TOT/TVT en pacientes seleccionadas, con información de riesgos y alternativas.
Tratamiento conservador de continencia. No deshidratar por temor a los escapes. Cirugía de esfuerzo solo tras evaluación de persistencia y opciones.

Urgencia: fármacos con evaluación geriátrica

  • Antimuscarínicos: Oxibutinina y tolterodina no son elección automática. Valorar carga anticolinérgica, cognición, constipación, glaucoma de ángulo estrecho y retención urinaria.
  • Persona frágil: Evitar oxibutinina de liberación inmediata en mayores vulnerables a deterioro físico o mental; vigilar confusión, sequedad, estreñimiento y vaciado.
  • Agonista beta-3: Mirabegrón puede ser alternativa si el antimuscarínico no resulta apropiado; medir presión antes y durante el uso.
  • Contraindicación: Mirabegrón está contraindicado con hipertensión grave no controlada: sistólica ≥180 o diastólica ≥110 mmHg. Ajustar selección y dosis a función renal e interacciones.
  • Control: Reevaluar beneficio y efectos adversos después de iniciar o cambiar tratamiento; suspender o sustituir si el daño supera la mejoría.
Urgencia: revisar riesgos antes de prescribir. Oxibutinina y tolterodina no son elección automática.

Rebalse y goteo continuo

  • Rebalse confirmado: Buscar obstrucción prostática, prolapso, neuropatía diabética, lesión neurológica o fármacos. No tratar empíricamente con antimuscarínicos una vejiga que no vacía.
  • Retención aguda: Globo doloroso o incapacidad para orinar exige descompresión y evaluación urgente; vigilar función renal y diuresis después del drenaje según gravedad.
  • Fístula vesicovaginal: Goteo continuo independiente de urgencia o esfuerzo, especialmente tras histerectomía u otra cirugía pélvica, cesárea/parto complicado o radioterapia: sospechar comunicación anómala y derivar.
  • Confirmación: Examen ginecológico y pruebas de colorante o endoscópicas según especialista. Los escapes congénitos continuos también requieren estudio anatómico; no toda pérdida continua es una fístula adquirida.

Bacteriuria sin síntomas no equivale a ITU

  • Regla: No pesquisar ni tratar bacteriuria asintomática en personas mayores, incluidas institucionalizadas, por el solo cultivo positivo, piuria, olor o aspecto de la orina.
  • Delirium o caída: Sin síntomas urinarios ni fiebre/inestabilidad, buscar otras causas y observar; la bacteriuria aislada no demuestra que la infección explique el cuadro.
  • Excepción relevante: Antes de procedimientos urológicos endoscópicos con lesión de mucosa, pesquisar y tratar según cultivo y protocolo.
  • Sepsis posible: Inestabilidad sistémica sin foco obliga a evaluación y tratamiento urgente, incluyendo cobertura de foco urinario cuando corresponda; no aplicar la regla de asintomáticos a sepsis.
Cultivo positivo: interpretar el contexto.

Claves EUNACOM

  • Urgencia, rebalse y fístula tienen conductas diferentes; preguntar por vaciado y continuidad.
  • Cultivo positivo sin síndrome clínico no justifica antibiótico.

Fuentes: NICE · NG123, incontinencia en mujeres, 2019; complemento internacional; AUA/SUFU · Vejiga hiperactiva, 2024; complemento internacional; IDSA · Bacteriuria asintomática, 2019; complemento internacional; MHRA · Mirabegrón e hipertensión grave, 2015; complemento regulatorio; NIDDK · Definición y tipos de incontinencia; complemento internacional; NIDDK · Tratamiento de incontinencia; complemento internacional.

4.7. Enuresis

Definir el síntoma nocturno

  • Enuresis: Escape involuntario de orina durante el sueño. En una persona mayor, su aparición reciente exige buscar causas, aunque existan demencia o dependencia.
  • Nocturia: Despertar para orinar; puede coexistir con enuresis, pero no es el mismo síntoma. Preguntar si despertó antes del escape o encontró la cama mojada.
  • Otros patrones: Goteo continuo también de día sugiere otro mecanismo, como retención con rebalse o fístula. No aplicar automáticamente pautas de enuresis infantil al adulto mayor.
Tres síntomas que no son sinónimos. No aplicar automáticamente pautas infantiles al adulto mayor.

Ordenar causas con historia y diario

  • Diario: Registrar sueño, micciones, volúmenes, escapes, líquidos y medicamentos durante al menos tres días. Separar poliuria global, poliuria nocturna y baja capacidad de almacenamiento.
  • Poliuria nocturna: En mayores de 65 años, una producción durante el período de sueño mayor de un tercio del volumen de 24 horas orienta a este mecanismo.
  • Cálculo: El volumen nocturno incluye la primera micción matinal y excluye la micción previa a acostarse. No confundir proporción nocturna con el número de veces que se levanta.
  • Causas sistémicas: Investigar hiperglicemia, insuficiencia cardíaca/edema, apnea obstructiva del sueño, enfermedad renal, exceso de ingesta y horario de diuréticos.
  • Causas locales o funcionales: Urgencia, obstrucción, retención, fecaloma, sedación y dificultad para llegar al baño pueden combinarse; el tratamiento depende del mecanismo predominante.
Qué permite distinguir el diario. Volumen nocturno incluye primera micción matinal y excluye la previa a acostarse.

Evaluación inicial y alarmas

  • Evaluación: Revisar inicio, síntomas diurnos, ronquidos/apneas, edema, cognición, movilidad y fármacos. Explorar abdomen, genitales y neurología según hallazgos.
  • Exámenes dirigidos: Orina, glicemia, función renal y electrolitos según sospecha. Medir residuo posmiccional si hay vaciado deficiente; cultivo cuando exista síndrome de ITU.
  • Prioridad: Retención, hematuria, dolor, deterioro renal, déficit neurológico nuevo o confusión aguda requieren evaluación pronta; no etiquetar como trastorno benigno nocturno.

Medidas iniciales seguras

  • Tratar la causa: Controlar diabetes descompensada, fecaloma o apnea; revisar edema y redistribución nocturna de líquidos. Cambiar horario de diuréticos solo con el equipo tratante.
  • Rutina: Vaciar la vejiga antes de dormir; ajustar bebidas de última hora y cafeína/alcohol, manteniendo hidratación adecuada durante el día.
  • Entorno: Luz nocturna, camino despejado, orinal o silla sanitaria y ayuda acordada. Evitar despertares repetidos que aumenten caídas, agotamiento o agitación.
  • Seguimiento: Revisar diario, descanso, lesiones cutáneas y carga del cuidador. Los absorbentes protegen mientras se investiga y trata; no sustituyen la evaluación.

Desmopresina: selección y riesgo

  • Lugar limitado: No es tratamiento empírico de toda enuresis geriátrica. Considerarla por especialista en poliuria nocturna seleccionada, después de estudiar causas y revisar la formulación autorizada.
  • Riesgo: Puede causar hiponatremia grave, convulsiones y sobrecarga; el riesgo aumenta desde los 65 años. No intercambiar dosis nasales, orales y sublinguales.
  • Ficha sublingual de referencia: Contraindicada con hiponatremia actual o previa, VFGe <50 mL/min/1,73 m², polidipsia, SIADH, insuficiencia cardíaca o HTA no controlada.
  • Interacciones y enfermedad: La misma ficha contraindica diuréticos de asa y glucocorticoides sistémicos/inhalados, y cuadros que alteran líquidos/electrolitos.
  • Monitorización: Sodio normal antes de iniciar; control dentro de una semana, aproximadamente al mes y luego periódico, más frecuente en mayores o riesgo elevado.
  • Líquidos: Si se prescribe esta formulación, limitar desde una hora antes hasta ocho horas después según indicación médica; esta precaución farmacológica no justifica deshidratación habitual.
Si se considera desmopresina sublingual. No tratamiento empírico de toda enuresis. Seguir precauciones de líquidos de la formulación; ver contraindicaciones en el texto.

Claves EUNACOM

  • Enuresis es mojarse dormido; nocturia es despertarse para orinar.
  • Antes de tratar, separar producción excesiva, almacenamiento y vaciado.

Fuentes: NIDDK · Tipos de incontinencia; complemento internacional; EAU · Síntomas urinarios bajos masculinos, manejo; complemento internacional; EAU · Síntomas urinarios bajos femeninos, manejo; complemento internacional; NICE · NG123; complemento internacional; DailyMed/FDA · NOCDURNA, ficha 2023; complemento regulatorio.

5. Medicamentos e inmunizaciones

Reducir daño evitable y revisar medidas preventivas pertinentes.

5.1. Manejo de fármacos en la persona mayor

Conciliar y decidir qué aporta cada fármaco

  • Lista completa: Revisar receta, medicamentos efectivamente usados, productos sin receta, hierbas y suplementos; incluir dosis, horario, motivo, duración y quién los administra.
  • Definición operativa: Habitualmente se considera polifarmacia el uso de ≥5 medicamentos; es una convención, no una frontera universal ni sinónimo de prescripción inadecuada.
  • Adecuación: El número alerta, pero lo decisivo es la adecuación: indicación vigente, beneficio esperable, duplicidades, interacciones, preferencias y carga de tratamiento.
  • Transiciones: Conciliar al ingreso, alta y cambio de cuidador; documentar qué se añadió, cambió o suspendió y por qué. Un listado previo no garantiza uso correcto.
  • Omisiones: La revisión también detecta tratamientos beneficiosos ausentes. Reducir medicamentos sin valorar indicación puede ser tan perjudicial como agregar innecesarios.
Conciliar para una prescripción útil. Polifarmacia suele definirse como ≥5 medicamentos; el número no determina por sí solo inadecuación.

Envejecimiento y dosis

  • Farmacocinética: Cambios de composición corporal y menor eliminación renal pueden prolongar efectos. La respuesta es variable; no aplicar una reducción fija por edad a todos los fármacos.
  • Riñón: Creatinina normal con poca masa muscular puede ocultar filtración reducida. Ajustar según función renal, peso, indicación y método requerido por la ficha.
  • Farmacodinamia: Mayor sensibilidad a sedantes, anticolinérgicos e hipotensores favorece confusión, caídas y pérdida funcional.
  • Titulación: Empezar prudentemente y aumentar según beneficio y tolerancia, sin mantener indefinidamente una dosis ineficaz. Definir desde el inicio qué controlar y cuándo.

Medicamentos de especial riesgo

  • Anticolinérgicos: Oxibutinina, antihistamínicos sedantes, amitriptilina y paroxetina pueden sumar confusión, sequedad, constipación y retención. Revisar la carga total, no un solo nombre.
  • Sedantes: Benzodiazepinas y fármacos Z elevan riesgo de caídas y delirium; evitar uso rutinario prolongado. Algunas indicaciones específicas justifican empleo supervisado.
  • Antipsicóticos: En demencia, valorar riesgos cerebrovasculares y de mortalidad; no emplearlos para sedar por conveniencia. Reservar situaciones justificadas y reevaluar necesidad.
  • AINE y anticoagulación: AINE aumentan sangrado, lesión renal y descompensación cardiovascular; con anticoagulantes o antiagregantes el riesgo hemorrágico crece.
  • Criterios Beers: Herramienta de alerta para ≥65 años, no prohibición automática ni sustituto del juicio clínico. Considerar indicación, dosis, alternativas y objetivos.
Medicamentos: riesgos que conviene anticipar. Beers orienta para ≥65 años; no es una prohibición automática ni reemplaza el juicio clínico.

Interacciones y prescripción en cascada

  • Cascada: Antes de tratar un síntoma nuevo, preguntar si apareció tras iniciar o subir una dosis. Ejemplo: edema por calcioantagonista no implica siempre nueva insuficiencia cardíaca.
  • Riñón y potasio: IECA/ARA II más diurético y AINE favorecen lesión renal; sumar ahorradores de potasio exige vigilancia de hiperpotasemia.
  • Depresión respiratoria: Opioide más benzodiazepina o gabapentinoide aumenta sedación y riesgo respiratorio; revisar necesidad y alternativas.
  • Vigilancia dirigida: Según tratamiento: presión de pie, glicemia, función renal, sodio/potasio, sangrado, ECG o concentraciones. Un examen normal no reemplaza búsqueda clínica de reacciones adversas.

Deprescribir con seguimiento

  • Elegir prioridad: Revisar primero fármacos sin indicación, duplicados, ineficaces o con daño mayor que beneficio; incorporar preferencias y tiempo esperado hasta beneficio.
  • Plan: Acordar qué retirar, ritmo, síntomas a vigilar y fecha de control; cambiar de forma ordenada para atribuir respuesta y asegurar continuidad entre equipos.
  • No suspensión brusca: Benzodiazepinas, opioides, hipnóticos Z y antidepresivos pueden causar abstinencia; reducir de forma progresiva e individualizada, salvo urgencia clínica que cambie el plan.
  • Revisar síntomas: Distinguir retirada, rebote y reaparición de enfermedad. Si la reducción no se tolera, reevaluar ritmo y apoyos; no añadir automáticamente otro sedante.
Deprescribir de forma planificada. Benzodiazepinas, opioides, hipnóticos Z y antidepresivos no deben suspenderse bruscamente por rutina.

Hacer el plan administrable

  • Adherencia: Explicar propósito y horario con lenguaje claro; usar letra legible, organizadores cuando sean seguros y técnica de repetición para comprobar comprensión.
  • Capacidad: Comprobar visión, audición, deglución, memoria y destreza; no triturar formulaciones de liberación modificada o recubrimiento entérico sin verificar.
  • Cuidador: Acordar responsabilidades respetando autonomía. Entregar listado actualizado y contacto ante dudas o reacción adversa.
  • Alarma: Confusión nueva, caída, sangrado, retención urinaria, hipoglicemia o deterioro renal tras un cambio obligan a buscar iatrogenia y causas intercurrentes.

Imagen sugerida (nueva): ejemplo visual de un listado legible de medicamentos y un organizador, con propósito, horario y responsable del apoyo.

Claves EUNACOM

  • Ante un síntoma nuevo, revisar primero la cronología de medicamentos.
  • Deprescribir es una intervención planificada; no equivale a suspender todo de golpe.

Fuentes: MINSAL · Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores, 2021; MINSAL · Orientación técnica personas mayores, 2014; AGS · Criterios Beers, 2023; complemento internacional; NICE · NG215, retirada segura, 2022; complemento internacional; NICE · Optimización de medicamentos; complemento internacional; NICE · Medicamentos en residencias, SC1; complemento internacional; OMS · Medication safety in polypharmacy, 2019; complemento internacional.

5.2. Inmunizaciones en personas mayores

Revisar antecedentes y oportunidad

  • En cada control: Comprobar Registro Nacional de Inmunizaciones, dosis previas, alergias relevantes, enfermedades, inmunosupresión, residencia en ELEAM y barreras de acceso.
  • Criterio chileno: Aplicar PNI y campaña vigente según edad y riesgo. Los calendarios internacionales aportan opciones, pero no equivalen a cobertura universal en Chile.
  • Rescate: Si hay vacunas pendientes, verificar pauta y completar según normativa; no repetir series automáticamente por desconocer la fecha o por intervalos prolongados.

Influenza y COVID-19

  • Influenza: La campaña MINSAL referenciada incluye a personas de 60 años y más. Se vacuna cada año por actualización antigénica y pérdida de protección; el apunte que inicia a los 65 está desactualizado.
  • COVID-19: La campaña MINSAL referenciada también incluye desde los 60 años, además de otros grupos de riesgo. Revisar vacuna disponible, antecedentes e intervalo según lineamiento de campaña.
  • Cuidadores y ELEAM: Cuidadores de personas mayores y funcionarios de ELEAM son grupos considerados por la campaña; facilitar acceso y registro.
  • Coadministración: Influenza y COVID-19 pueden administrarse en la misma visita cuando corresponda, con sitios diferentes y registro separado; verificar precauciones de cada producto.
Campaña chilena: influenza y COVID-19. Grupos e intervalos pueden cambiar: verificar lineamiento MINSAL.

Neumococo: corregir la regla de cinco años

  • PNI: La campaña MINSAL referenciada señala vacuna neumocócica polisacárida 23-valente a quienes cumplen 65 años y personas mayores de esa edad que no la hayan recibido.
  • Esquema rutinario: Corresponde una dosis a los 65 años dentro del calendario. No indicar revacunación cada cinco años a toda persona mayor.
  • Situaciones especiales: Inmunocompromiso, asplenia, trasplante, antecedentes de vacunas conjugadas u otras condiciones requieren revisar esquema especial y dosis previas; no extrapolar una pauta extranjera al PNI.
  • Registro: Confirmar producto y fecha antes de decidir otra dosis. No confundir la vacuna neumocócica del calendario infantil con la pauta rutinaria de personas mayores.
Neumococo: revisar dosis previas. No existe revacunación rutinaria cada cinco años para toda persona mayor.

Contraindicaciones y seguridad

  • Contraindicación real: Anafilaxia a una dosis previa o componente obliga a evaluar el producto específico. Diferenciar de dolor local, fiebre breve u otros efectos esperables.
  • Posponer cuando corresponda: Enfermedad aguda moderada o grave puede justificar diferir; una infección leve o tratamiento antibiótico no suele contraindicar vacunación.
  • Inmunosupresión: Revisar vacunas vivas y momento respecto de tratamiento; no aplicar reglas generales sin identificar el producto. Las vacunas inactivadas no causan la infección que previenen.
  • Después de vacunar: Entregar indicaciones ante reacción alérgica o síntomas relevantes y documentar dosis. Notificar sospechas de eventos adversos según sistema vigente.
Vacunar: contraindicación o precaución. Dolor local o fiebre breve esperables no equivalen a anafilaxia.

Prevención según riesgo y continuidad

  • Otras vacunas: Revisar antecedentes de tétanos/difteria y necesidades por heridas, viajes, ocupación o comorbilidad; cada indicación tiene su pauta específica.
  • Acceso: Coordinar vacunatorio, domicilio o ELEAM si hay dependencia; no excluir por edad avanzada ni por multimorbilidad estable.
  • Repaso EUNACOM: En Chile, recordar la diferencia entre influenza anual desde 60 en campaña y PPSV23 rutinaria a los 65, con recuperación de no vacunados mayores.
  • Vigencia: Grupos, formulaciones e intervalos de campaña pueden cambiar; consultar MINSAL y registro individual antes de aplicar una pauta.

Claves EUNACOM

  • Influenza desde 60 en la campaña chilena verificada; no memorizar el antiguo corte de 65.
  • Neumococo cada cinco años no es la pauta universal de personas mayores.

Fuentes: MINSAL · Campaña de vacunación 2026; MINSAL · Influenza, campaña 2026; MINSAL · Neumococo, campaña 2026; MINSAL · COVID-19, campaña 2026; MINSAL · Calendarios de vacunación; CDC · Contraindicaciones y precauciones; complemento internacional; CDC · Coadministración de influenza; complemento internacional.

6. Acompañamiento y continuidad

Integrar decisiones compartidas, protección, apoyo al cuidador y alivio del sufrimiento.

6.1. Plan de cuidado, cuidador y continuidad

Decisiones compartidas

  • Preferencia: Definir una meta concreta con la persona: caminar al baño, dormir mejor o controlar el dolor, por ejemplo.
  • Balance: Ponderar beneficio probable, tiempo para obtenerlo, carga del tratamiento, riesgos y objetivos personales.
  • Comunicación: Explicar opciones y comprobar comprensión; adaptar lenguaje y apoyos sin infantilizar.
  • Registro: Dejar problemas priorizados, acuerdo terapéutico y criterios para consultar antes del control.
Del problema a una meta acordada.

Cuidador y entorno

  • Disponibilidad real: Identificar quién ayuda, en qué horarios y con qué tareas; no asumir que vivir acompañado garantiza cuidados.
  • Sobrecarga: Explorar salud física y mental, sueño, desgaste y posibilidad de relevo; coordinar apoyo social y descansos.
  • Educación: Enseñar movilización segura, piel, hidratación, administración de medicamentos y signos de alarma pertinentes.
  • Protección: Valorar vivienda, barreras económicas, aislamiento y sospecha de maltrato; definir ruta de apoyo según urgencia.

Imagen sugerida (nueva): esquema de una vivienda con barreras para la movilidad y apoyos del cuidador señalados para aplicar la evaluación del entorno.

Transición entre hospital y domicilio

  • Conciliación: Comparar medicamentos previos con los de alta; aclarar qué continúa, qué cambió y qué se suspendió.
  • Función: Documentar nueva dependencia, movilidad, deglución y necesidad de ayudas; anticipar riesgos de caídas y lesiones por presión.
  • Continuidad: Entregar un plan comprensible con responsable, control, rehabilitación y acceso al equipo de APS.
  • Seguridad: Comprobar que existan alimentos, medicamentos, apoyo y medios para acudir a atención; coordinar atención domiciliaria cuando corresponda.
Alta segura: cerrar cuatro pendientes.

Comprobar el resultado

  • Respuesta: Revisar si mejoró la actividad priorizada, si hubo eventos adversos y si el plan es realizable.
  • Cambio agudo: Reabrir la evaluación ante confusión, caída, pérdida de ingesta, nueva incontinencia o deterioro de la marcha.
  • Ajuste: Modificar intensidad y apoyos según evolución; la planificación de cuidados es continua.

Claves EUNACOM

  • Un alta segura requiere un plan que la persona y su red puedan ejecutar.

Fuentes: MINSAL · Herramientas para el apoyo en la toma de decisiones en salud, 2024; MINSAL/DEIS · Manual REM, Serie P, versión 1.1, 2026; OMS · Envejecimiento saludable y atención integrada; complemento internacional.

6.2. Maltrato y protección de la persona mayor

Reconocer las formas de maltrato

  • Definición: Acción u omisión que causa daño o sufrimiento en una relación de confianza; puede ocurrir en domicilio, comunidad o institución.
  • Formas: Físico, psicológico, sexual, económico/patrimonial y negligencia. Pueden coexistir sin lesiones visibles.
  • Psicológico: Insultos, amenazas, humillaciones, aislamiento e infantilización lesionan dignidad y autonomía.
  • Negligencia: Abandono o falta de cuidados esenciales exige evaluar necesidades y seguridad; investigar capacidades y recursos del cuidador sin minimizar el daño.
Maltrato: puede no dejar lesiones. Las formas pueden coexistir en domicilio, comunidad o instituciones.

Pesquisar con respeto y privacidad

  • Entrevista: Conversar a solas con la persona cuando sea seguro; facilitar comunicación y preguntar por temor, trato, control de dinero y acceso a cuidados.
  • Señales: Lesiones inexplicadas, relatos discordantes, miedo al acompañante, retraso en consultar, carencias de cuidados o cambios patrimoniales pueden motivar evaluación; no prueban por sí solos abuso.
  • Contexto: Evaluar dependencia, cognición, red social y carga del cuidador; entrevistar por separado y no descalificar el relato por edad o discapacidad.
  • Registro: Documentar hallazgos objetivos, palabras relevantes de la persona, necesidades y acciones; preservar privacidad y evitar conclusiones no sustentadas.

Actuar según riesgo

  • Peligro inmediato: Atender lesiones y asegurar protección urgente; coordinar urgencias y organismos competentes. Evitar un retorno a un entorno peligroso sin evaluación y plan.
  • Plan: Incorporar preferencias y capacidad de decisión; acordar apoyos concretos, seguimiento y medidas para reducir riesgo, considerando que el presunto agresor puede controlar recursos.
  • Equipo: Coordinar trabajo social, salud mental y red territorial; apoyar al cuidador cuando corresponda, sin reemplazar la protección de la persona afectada.
  • Obligaciones: Cumplir las obligaciones legales de denuncia que correspondan al hecho y al profesional; explicar límites de confidencialidad y registrar la ruta activada.
Sospecha de maltrato: proteger y seguir. Una derivación administrativa aislada no resuelve el riesgo.

Red chilena y autonomía

  • SENAMA: El Programa Buen Trato entrega orientación y articulación de apoyos. Fono Mayor 800 400 035 orienta; no funciona como canal de denuncias.
  • Denuncia y protección: Según la situación, contactar Carabineros, Policía de Investigaciones, Fiscalía o Tribunal de Familia; las emergencias requieren respuesta inmediata.
  • Consentimiento: La dependencia funcional no elimina la voluntad ni la capacidad jurídica por sí sola. Evaluar capacidad para decisiones concretas y facilitar apoyos.
  • Seguimiento: Reevaluar seguridad, acceso a atención, necesidades básicas y apoyos; una derivación administrativa aislada no cierra el caso.

Claves EUNACOM

  • Infantilización y control económico también pueden constituir maltrato, aunque no existan lesiones.

Fuentes: OMS · Abuse of older people; fuente oficial internacional; SENAMA · Programa Buen Trato al Adulto Mayor; MINSAL · Guía Envejecimiento y Salud Mental en Personas Mayores, 2023; Biblioteca del Congreso Nacional · Ley 20.584, texto vigente.

6.3. Manejo, cuidado y acompañamiento de final de vida

Reconocer necesidades paliativas

  • Enfoque: Aliviar sufrimiento físico, psicológico, social y espiritual; puede coexistir con tratamiento de la enfermedad. La edad aislada no define terminalidad ni determina limitar intervenciones.
  • Chile: La Ley 21.375 reconoce atención paliativa en enfermedades terminales o graves, según reglamentos y normas; no se restringe a cáncer.
  • Enfermedad terminal: La ley exige condición progresiva e irreversible, sin tratamiento eficaz para modificar sobrevida y expectativa inferior a 12 meses; el diagnóstico corresponde a un médico.
  • Enfermedad grave: La ley considera sufrimiento físico persistente, intolerable e incurable; la aplicación depende de las condiciones definidas por normativa.
  • Últimos días: Deterioro progresivo, menor ingesta, somnolencia y cambios respiratorios requieren evaluación del contexto. Ningún signo aislado fija con certeza el tiempo de vida.
Cuidados paliativos: alcance en Chile. Ley 21.375. Edad aislada y terminalidad no son equivalentes.

Conversar y acordar objetivos

  • Preguntar: Explorar comprensión, valores, prioridades, temores y preferencias sobre lugar de atención y personas que desea involucrar.
  • Informar: Explicar pronóstico e incertidumbre con lenguaje comprensible; adaptar audición, visión, idioma y ritmo de conversación.
  • Proporcionalidad: Comparar beneficio esperable, carga y objetivos de cada intervención: reanimación, hospitalización, antibióticos, alimentación artificial o controles invasivos.
  • Registro: Documentar decisiones, responsables, tratamientos acordados y condiciones para revisarlos. Una orden de no reanimar no implica suspender todo cuidado.
Acordar objetivos de cuidado. No reanimar no significa suspender todo cuidado.

Capacidad, consentimiento y derechos

  • Capacidad clínica: Evaluar si comprende, retiene, pondera la información y comunica una elección. Depende de la decisión y del momento; facilitar apoyos antes de concluir incapacidad.
  • Deterioro cognitivo: Un diagnóstico de demencia o un puntaje bajo no anulan automáticamente toda capacidad. Tratar delirium y otras causas reversibles cuando sea posible.
  • Ley 20.584: El consentimiento debe ser libre e informado; es verbal por regla general y escrito para procedimientos invasivos o de riesgo relevante, según la ley.
  • Si no puede decidir: Aplicar las reglas legales de representación y las excepciones de urgencia cuando correspondan; incorporar preferencias conocidas y apoyo familiar, evitando sustituir indebidamente su voluntad.
  • Situación terminal: La ley permite aceptar o rechazar tratamientos destinados a prolongar artificialmente la vida, manteniendo cuidados ordinarios; ello no autoriza acelerar artificialmente la muerte.
  • Desacuerdo: Solicitar apoyo del equipo y comité de ética cuando corresponda. Informar y acompañar continúan siendo obligaciones durante el conflicto.
Capacidad: una decisión, un momento. Demencia o puntaje bajo no equivalen a incapacidad universal. Consentimiento: aplicar la ley chilena.

Alivio de síntomas y revisión terapéutica

  • Evaluación: Preguntar por dolor, disnea, náuseas, estreñimiento, ansiedad, delirium y necesidades espirituales. En quien no comunica, observar conducta y buscar causas tratables.
  • Dolor: Elegir analgesia según intensidad, mecanismo, función renal/hepática y exposición previa; ajustar vía si no puede deglutir y prevenir efectos adversos.
  • Disnea: Posición confortable, ambiente tranquilo y ventilación dirigida pueden aliviar. Tratar causas reversibles acordes con objetivos; oxígeno se indica si hay hipoxemia sintomática, no de rutina.
  • Medicamentos: Opioides y otros fármacos requieren selección, titulación y vigilancia individual; dejar instrucciones claras de uso y reevaluación.
  • Deprescripción: Revisar fármacos preventivos sin beneficio pertinente al pronóstico y evitar controles que no modifiquen decisiones; mantener tratamientos que aportan confort.

Alimentación, hidratación y cuidado cotidiano

  • Boca y piel: Priorizar higiene oral, alivio de sequedad, cuidado cutáneo, movilización confortable y eliminación; enseñar medidas simples al cuidador.
  • Ingesta: Ofrecer alimentos y líquidos según deseo, tolerancia y seguridad. No forzar; explicar los cambios esperables y evaluar causas corregibles.
  • Hidratación asistida: Valorar un ensayo individual si puede aliviar síntomas; revisar respuesta y suspender o ajustar ante sobrecarga o ausencia de beneficio.
  • Demencia avanzada: La alimentación por confort y el apoyo oral deben discutirse antes de plantear sondas automáticamente; las decisiones dependen de objetivos y situación clínica.

Sedación paliativa: límites y requisitos

  • Indicación: Considerarla ante sufrimiento por síntomas refractarios: no controlables adecuadamente con medidas tolerables y oportunas, tras evaluación del equipo con experiencia.
  • Proceso: Definir síntoma, medidas previas, objetivo y profundidad proporcional; explicar efectos sobre conciencia y comunicación, obtener el consentimiento correspondiente y registrar la decisión.
  • Seguimiento: Monitorizar alivio y efectos; mantener cuidado corporal y acompañamiento. La necesidad de sedación no elimina otras medidas de confort.
  • Distinción: Su finalidad es aliviar sufrimiento refractario mediante reducción proporcional de conciencia; no acelerar la muerte ni resolver dificultades organizativas del cuidado.
Sedación paliativa: requisitos. Su objetivo es aliviar sufrimiento refractario; no acelerar la muerte ni resolver dificultades de organización.

Continuidad y acompañamiento

  • Plan domiciliario: Dejar contactos, instrucciones ante crisis, disponibilidad de medicamentos y registro de síntomas, tratamientos, dosis y respuesta.
  • Red de cuidado: Valorar capacidad del cuidador, repartir tareas y coordinar atención primaria, equipo paliativo y urgencias según objetivos acordados.
  • Acompañamiento: Respetar intimidad, preferencias culturales y espirituales, y presencia de personas elegidas. Informar cambios y atender también el sufrimiento familiar.
  • Duelo: Ofrecer orientación y apoyo posterior; identificar sufrimiento intenso, aislamiento o necesidades de salud mental que requieran seguimiento.

Claves EUNACOM

  • Adecuar un tratamiento a los objetivos no significa abandonar al paciente.
  • Capacidad es específica para una decisión y un momento; demencia no equivale a incapacidad universal.

Fuentes: Biblioteca del Congreso Nacional · Ley 21.375, 2021; Biblioteca del Congreso Nacional · Ley 20.584, texto vigente; MINSAL · Orientación Técnica Cuidados Paliativos Universales; NICE · NG31 Care of dying adults in the last days of life; complemento internacional; NICE · NG108 Decision-making and mental capacity; complemento clínico internacional.

7. Fuentes clínicas

  1. OMS · Envejecimiento saludable y atención integrada; complemento internacional
  2. MINSAL · Actualización del Manual de Geriatría para Médicos, 2019
  3. MINSAL · GPC sarcopenia, valoración geriátrica integral, 2019
  4. MINSAL · Herramientas para el apoyo en la toma de decisiones en salud, 2024
  5. MINSAL/DEIS · Manual REM, Serie P, versión 1.1, 2026
  6. MINSAL/DEIS · Manual REM, Serie A, versión 1.1, 2026
  7. MINSAL · Orientación técnica para personas mayores en APS, 2014
  8. MINSAL · Instructivo de aplicación del control de salud anual del adulto mayor
  9. Saint Louis University · Rapid Geriatric Assessment, formulario breve FRAIL y SARC-F; complemento internacional
  10. ICFSR · Guía clínica de identificación y manejo de fragilidad física, 2019; complemento internacional
  11. ICFSR · Pesquisa y manejo de fragilidad en atención primaria, 2020; complemento internacional
  12. MINSAL/DIPRECE · GPC Sarcopenia, recomendaciones formuladas en 2019
  13. EWGSOP2 · Consenso europeo revisado de sarcopenia, 2019; complemento internacional
  14. EWGSOP2 · Corrección del umbral de masa muscular femenina, 2019; complemento internacional
  15. ICFSR · Guía de pesquisa, diagnóstico y manejo de sarcopenia, 2018; complemento internacional
  16. ICFSR · Recomendaciones internacionales de ejercicio en personas mayores, 2021; complemento internacional
  17. ASH · Tromboprofilaxis en pacientes médicos hospitalizados y ambulatorios, 2018; complemento internacional
  18. NPIAP/EPUAP/PPPIA · International Guideline, capítulo Repositioning, cuarta edición; complemento internacional
  19. NICE · NG249, prevención y evaluación de caídas, 2025; complemento internacional
  20. NICE · NG249, fundamento de las recomendaciones, 2025; complemento internacional
  21. CDC · Prevención de caídas e impacto de la visión; complemento internacional
  22. ACC/AHA/HRS · Guía de bradicardia y trastornos de conducción, 2018; complemento internacional
  23. MINSAL · Instructivo de Aplicación del Control de Salud Anual del Adulto Mayor
  24. NICE · NG127, reconocimiento y derivación de trastornos neurológicos, 2019/2023; complemento internacional
  25. NICE · NG127, fundamento clínico de marcha atáxica y apráxica, 2019; complemento internacional
  26. CDC STEADI · Medición de presión arterial ortostática; complemento internacional
  27. AHA · Hipotensión ortostática en adultos con hipertensión, 2024; complemento internacional
  28. NHS Gateshead Health · Midodrine; complemento internacional
  29. DailyMed · Ficha oficial de midodrina; complemento internacional
  30. NPIAP · Sistema de clasificación de lesiones por presión, 2016; complemento internacional
  31. AHRQ · Prevención hospitalaria de lesiones por presión, instrumento Braden; complemento internacional
  32. NICE · CG179, lesiones por presión: prevención y tratamiento, 2014; complemento internacional
  33. NPIAP/EPUAP/PPPIA · International Guideline, nutrición, cuarta edición; complemento internacional
  34. European Resuscitation Council · Situaciones especiales de reanimación, 2025; complemento internacional
  35. Defence Medical Command · Hipotermia; complemento internacional
  36. ISCD · Posiciones oficiales de densitometría en adultos, 2023; complemento internacional
  37. MINSAL · Orientaciones técnicas para la atención integral de la mujer en edad de climaterio, 2014
  38. FRAX · Preguntas frecuentes del modelo de riesgo; complemento internacional
  39. Bone Health and Osteoporosis Foundation · Guía clínica de osteoporosis, 2022; complemento internacional
  40. NOGG · Umbrales de intervención y estrategia, guía 2024; complemento internacional
  41. NOGG · Tratamiento farmacológico, guía 2024; complemento internacional
  42. NOGG · Duración y seguimiento del tratamiento, guía 2024; complemento internacional
  43. NICE · CG103 Delirium, actualización 2023; complemento internacional
  44. 4AT · Guía oficial del instrumento; complemento internacional
  45. Marcantonio y colaboradores · Validación de 3D-CAM, 2014; investigación primaria
  46. MHRA · Haloperidol en delirium de personas mayores, 2021; complemento internacional
  47. IDSA · Asymptomatic bacteriuria guideline, 2019; complemento internacional
  48. MINSAL · Guía Envejecimiento y Salud Mental en Personas Mayores, 2023
  49. MINSAL/DIPRECE · Demencia tipo Alzheimer: recomendaciones GRADE, guía 2022
  50. NICE · NG97 Dementia; complemento internacional
  51. NINDS · Dementias; complemento internacional
  52. NINDS · Hydrocephalus; complemento internacional
  53. Yesavage/Stanford · Geriatric Depression Scale, versiones e instrumentos originales
  54. NICE · NG222 Depression in adults, 2022; complemento internacional
  55. American Geriatrics Society · Beers Criteria, 2023; complemento internacional
  56. FDA/DailyMed · Citalopram, ficha oficial; complemento internacional
  57. AEMPS · Fluoxetina, ficha técnica; complemento internacional
  58. National Institute of Mental Health · Depression; fuente oficial internacional
  59. Yesavage/Stanford · GDS-30 original y puntuación
  60. Yesavage/Stanford · GDS-15 original y puntuación
  61. National Institute on Aging · Sleep and Older Adults; fuente oficial internacional
  62. American Academy of Sleep Medicine · Terapias conductuales y psicológicas del insomnio, 2021; complemento internacional
  63. NICE · NG71 Parkinson’s disease in adults; complemento internacional
  64. American Academy of Neurology · Tratamiento del temblor esencial, 2011; complemento internacional
  65. MINSAL · GPC hipertensión arterial, recomendaciones 2018
  66. NICE · NG136, hipertensión; complemento internacional
  67. OMS · Tratamiento farmacológico de hipertensión, 2021; complemento internacional
  68. MINSAL · Prevención de ERC, recomendaciones 2017
  69. KDIGO · GPC enfermedad renal crónica, 2024; complemento internacional
  70. NICE · NG203, ERC, 2021; complemento internacional
  71. MINSAL · GPC diabetes tipo 2, recomendaciones 2017
  72. ADA · Older Adults, Standards of Care 2026; complemento internacional
  73. ADA · Glycemic Goals and Hypoglycemia, 2026; complemento internacional
  74. FDA · Seguridad renal de metformina, 2016; complemento regulatorio
  75. ADA · Diagnóstico y clasificación, 2026; complemento internacional
  76. MINSAL · Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores, 2021
  77. MNA · Guía oficial MNA-SF en español
  78. ESPEN · Guía práctica de nutrición e hidratación en geriatría, 2022; complemento internacional
  79. NICE · CG32, soporte nutricional; complemento internacional
  80. AGA/ACG · Guía de constipación idiopática crónica, 2023; complemento internacional
  81. NICE · CG49, incontinencia fecal; complemento internacional
  82. FDA · Seguridad de laxantes con fosfato de sodio, 2014; complemento regulatorio
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